Con el objetivo de poder competir adecuadamente a nivel tanto físico como psicológico empieza la temporada el Club waterpolo Levante. Con un pensamiento fijo: ganar la liga e ir a la fase de ascenso. Y es que, la competitividad entre equipos es muy alta en este deporte. Debido a que, como nos ha contado Loli Ballester, que juega en el equipo femenino, “para la mayoría de jugadoras, jugar la fase de ascenso a la Liga Nacional es un premio mayor que la propia liga”.

La preparación del equipo es muy exigente y requiere esfuerzo y muchas horas de entrenamiento. En concreto, el equipo femenino entrena tres días a la semana: lunes, miércoles y viernes. Los entrenamientos comienzan con “ejercicios de seco”, flexiones, abdominales o sentadillas, entre otras, con estos ejercicios fortalecen los músculos para así estar en forma en el agua. En la última parte del entrenamiento “entrenamos en el agua, donde practicamos la técnica del waterpolo, de balón, estrategias o partidos”, comenta Loli Ballester. A parte de estos entrenamientos, el entrenador puede mandar ejercicios extra si lo ve necesario, por ejemplo, “nosotras solemos hacer un cuarto día de entrene de natación por nuestra cuenta” afirma Ballester. Además, todas solemos ir al gimnasio por nuestra cuenta, añade.

"La preparación psicológica es muy importante, es un deporte de contacto y toda persona que lo practica debe saber a qué juega. Muchas veces te lleva al límite por su dureza, pero no hay que perder los papeles".

El waterpolo está considerado como un “deporte minoritario”, pero en ciudades como Barcelona o Valencia se practica mucho. Poco a poco podemos ver como se está haciendo un hueco en el panorama actual. Pero Ballester nos ha contado que el gran “hándicap” del waterpolo son los horarios de entrene que no ayudan a que los niños puedan apuntarse, ya que normalmente se entrenamiento por la noche (de las 21:00 a las 23:00 horas). Añade que, sin duda, el mayor problema es el medio en el que se practica, debido a que las piscinas tienen que tener unas dimensiones determinadas (30 metros de largo, 25 en categoría femenina) y según añade M. Ángeles Díaz, “los ayuntamientos no hacen gastos en estas instalaciones porque son muy costosas de hacer y mantener”. Además, “para jugar a waterpolo es necesario tener un mínimo de aptitudes, como saber nadar, que en otro tipo de deportes no son necesarias, ya que todo el mundo sabe correr, por ejemplo”concluye Ballester.

CLUB WATERPOLO LEVANTE
La asociación deportiva Club Waterpolo Levante Costa Valencia tiene su origen en la unión en 2013 de dos clubes, la sección de Waterpolo de la Universidad Politécnica de Valencia y el Acuàtic Club Almàssera. Ambos equipos, debido a distintas circunstancias, deciden unirse para así seguir creciendo y aportando tanto jugadores como experiencia en la gestión de equipos deportivos. Desde 2013 los equipos, unidos ya como Club Waterpolo Levante, compiten en categorías Masculina, Femenina, Juveniles, Cadetes e Infantiles al máximo nivel autonómico consiguiendo la sección femenina plaza para disputar el ascenso a primera división nacional en la temporada 14/15. Actualmente el club está inmerso en un proceso de transformación en el cual quiere potenciar el waterpolo base por medio de sus categorías inferiores de jugador en edad escolar.

El club que hoy en día está formado por cuatro equipos, tiene unas señas de identidad muy marcadas que se fundamentan en la práctica y la difusión del waterpolo como deporte que permite unir las cualidades del deporte de equipo, con la dificultad de que se practica en el medio acuático. María Ángeles Díaz es la vicepresidenta y tesorera del club y en sus palabras nos decía que “uno de los principales objetivos es transmitir la deportividad tanto a jugadores, como a los padres y madres y técnicos”.

También desarrollan una serie de eventos para, en mayor medida, incentivar la práctica del waterpolo en Valencia, sobre todo en edades tempranas. Dentro de estas actividades destacan las “Jornadas de puertas abiertas para infantil y cadete” donde mediante juegos y actividades se desarrolla la psicomotricidad de los niños tanto fuera como dentro del agua. Además, llevan a cabo dos campus, el “Campus de Semana Santa” y el “Campus de verano” donde se aprovechan las vacaciones de los niños para promover el waterpolo y los valores de juego en equipo y deportividad.

Fuente: Alba Díaz

Como ya hemos apuntado, uno de los equipos que forman este club es el equipo femenino, formando por 21 jugadoras. El equipo compite a nivel autonómico, aunque también han competido a nivel nacional en alguna ocasión. Loli Ballester nos ha contado que ella ha jugado dos campeonatos de España donde competían por ganar una plaza en la Liga Nacional. Nos decía que allí es donde puedes apreciar la diferencia de nivel de juego de las comunidades autónomas, por ejemplo, afirma que “para un equipo valenciano es bastante complicado poder competir con cualquier equipo catalán de la misma categoría”.

Y es que, a pesar de que en la actualidad la mayoría de los equipos tienen tanto categoría masculina como femenina, Ballesteros afirma que “siempre es más complicado” y esto se debe a que hay menos equipos y menos chicas que quieran practicar este deporte, ya que, según dice, se debe estar preparado para la dureza que conlleva.

"Cuando ven a una chica jugar a waterpolo, la mayoría de la gente se queda muy sorprendida".

Desde el Club waterpolo Levante, al que pertenece Loli Ballester, se potencia mucho el deporte femenino. M. Ángeles, vicepresidenta del club, nos cuenta que se llevan a cabo jornadas de acogida o intercambios con clubes de otras comunidades autónomas, todo ello por medio de las escuelas. Por parte del club, dice Ballester, “siempre nos hemos sentido muy apoyadas y respaldadas”.

Pero esto no siempre ha sido así, la manera de ver a una chica practicando este deporte ha evolucionado. Loli Ballester dice que sigue sorprendiendo ver a una chica competir y afirma que “a pesar de que chicos y chicas practicamos el mismo deporte, la manera de jugarlo es muy diferente. Ya que, en un partido femenino puedes agarrarte más, puesto que el bañador tiene más tela. Esto hace que tengas que “luchar” más y utilizar otras técnicas”. Y sorprende ver que una mujer tenga esa fortaleza y no le importe el contacto si es necesario. Añade que muchas veces incluso le han dicho “¡es que sois muy brutas!

Ballester concluye afirmando que la visión de la mujer en el waterpolo está cambiando cada vez más y a mejor, sobre todo gracias a las chicas de la Selección española que están consiguiendo que se conozca más este deporte y se valore.

Fuente: Alba Díaz

Con ello, este joven club valenciano comienza otra temporada más en la que tanto los equipos masculinos como el femenino lucharan por conseguir el objetivo de estar en plena forma para poder competir adecuadamente y, así poder recoger los frutos de un trabajo bien hecho. Eso sí, con una idea clara en la mente, cuando vas a competir se va a aprender, respetar, animar a todos los deportistas y tratar a los participantes como quisieras que te trataran a ti.

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