Cruz Roja es una Organización de voluntariado e institución humanitaria centrada en ayudas sociales para la población. Vulnerabilidad, salud, tercera edad o derechos humanos son problemas en los que se centrar para dar ayuda, además de dar formación. En la Oficina Provincial de Cuenca hemos hablado con Marta Del Pozo López que es la Directora de Intervención Social.

Pregunta: ¿A cuántas persona ayuda Cruz Roja Cuenca?

Respuesta: Cuenca a nivel provincial atiende a diversos colectivos, siempre estando más cerca de las personas que lo necesitan y en el año 2017 hemos atendido a más de 8.000 personas, teniendo en cuenta tanto a los usuarios que atendemos directamente, como todas las personas con las que trabajamos desde Cruz Roja juventud haciendo sensibilización de diversos temas y los que atendemos a través de los preventivos de socorros y emergencias, es decir más de 8.000 personas. Prevemos que la cifra aumente aproximadamente en un 20%.

P:¿Os centráis en algún colectivo en particular?

R: No, la Cruz Roja por así decirlo tiene que estar cada vez más cerca de las personas vulnerables, atendemos al colectivo de personas mayores, inmigrantes, desempleados, jóvenes desempleados que cumplen la garantía juvenil, personas con discapacidad. Es decir, atendemos a todos y por supuesto a los menores y familias también. Como novedad este año tenemos la atención a los refugiados,

P: ¿Qué ayudas han sido las última en incorporar?

R: La mayor novedad en Cruz Roja, no solo en Cuenca si no a nivel nacional, es el tema de los refugiados, todas las ayudad que se les proporciona, que lógicamente por la situación que estamos viendo de crisis, se centra mucho en el tema de las ayudas, pero estas son una mínima parte de lo que realizamos. Nosotros no solo les damos entregas de bienes o económicas, si no que les hacemos un seguimiento, les apoyamos en la organización de todas las gestiones, les orientamos, asesoramos a cada uno en las necesidades que tengan. Si hablamos por ejemplo de personas mayores, les ayudamos en cómo adaptar su vivienda, que actividades serían las más adecuadas para fomentar el envejecimiento activo. También ayudamos en capacitación y formación de empleo, inserción laboral. Por otro lado, algo también como último tenemos el tema de la teleasistencia, que ahora la tenemos a nivel privado y siempre que la demanden la estamos dando de manera móvil. Tendremos también un proyecto piloto a nivel nacional en la teleasistencia para personas sordas que no tienen lectoescritura.

P: ¿Volveréis a recuperar la teleasistencia pública?

R: Para la pública ya están saliendo las licitaciones y lógicamente es un servicio que Cruz Roja a nivel autonómico, en el momento que se pueda presentar a concurso, va a estar.

P: ¿Cuántos voluntarios tiene Cruz Roja?

R: Pues en toda la provincia tenemos aproximadamente unos 2.500 voluntarios, dentro de estos tenemos un grupo de personas que tienen una dedicación en numero de horas muy altas al año y personas que a lo mejor colaboran de manera esporádica, como puede ser una campaña de alimentos en la ciudad o actividades puntuales. El tema del voluntariado colaboran cuando quieren, pueden y si la actividad les resulta llamativa. 

P: ¿Qué objetivo os marcáis de cara a un futuro?

R: Pues poder seguir estando cerca de los que más lo necesitan, abordar una intervención integral que de respuestas a todas sus necesidades. Vuelvo a repetir, no solo nos centramos en las ayudas, esto son una mínima parte, hacemos muchísimas cosas más. Tenemos apoyo psicológico para los cuidadores de personas dependientes, cosas que nada tienen que ver con crisis. Pero aquellos que necesiten asesoramiento, cobertura de necesidades básicas o encontrar un empleo, poder capacitarlas y dirigirlas y que ellos mismos salgan adelante, no que dependan de una institución. Es decir, que con todas las herramientas que les proporcionamos ser el centro de su situación y salir adelante.

P: ¿Qué se echa en falta, que otras ciudades puedan tener?

R: En cuanto a despliegue de proyectos o atención, prácticamente esta intervenido por todo, por lo que en realidad nada. Como siempre sería muy bienvenida más financiación para los proyectos, porque para algunos va en aumento, pero otros tienen menos financiación. Otra cosa sería en cuanto recursos humanos, es decir, voluntarios, sin ellos Cruz Roja no existe. 

Oficina de Cruz Roja en Cuenca

Hemos contactado con una ex voluntaria de Cruz Roja, para que contase sus experiencias y lo que realizó durante su época de voluntariado.

P: ¿Cuántos años has sido voluntaria de Cruz Roja?

R: Estuve de voluntaria unos tres años aproximadamente, pero hace muchos años, justo antes de que comenzase la crisis económica.

P: ¿Qué tareas realizaste durante esos años?

R: Pues al comenzar, primero te dan unas charlas, aunque para mi fueron algo insuficientes porque claro, no te cuentan todo lo que puede ocurrir mientras uno se encuentra ayudando. Depende de la situación. Pero vamos, te comentan a quién y cómo vas a ayudar, lo que hay que hacer. Además había también algunas excursiones a pueblos cercanos, aunque no pude acudir a ninguna, que las daban como compensación. Ya allí en la oficina te empiezan a asignar personas, yo tenía mis nombres, su dirección y la edad de la persona, te dicen si viven solos o no, es decir, contábamos con toda la información. Llegué a visitar a personas a su domicilio, aunque a veces se les hacia algo incomodo, algo que veo normal. También he llegado a ayudar a personas mayores, por ejemplo, acompañé a una anciana a ir a una óptica a comprar lo que necesitaba en ese momento e incluso al hospital a hacerle compañía a gente que se encontraba sola. 

P: ¿Qué fue lo que más te marcó en este tiempo?

R: Pues pensar que hay tantas personas mayores en soledad, aun teniendo familia y que se encuentran abandonados.  Lo que respecta a un caso en concreto fue un niño al que visité en el hospital, ya que se encontraba solo. Me partió el alma, tenía ocho años, pero era tan maduro, y estaba esperándome, porque le comentaron que iría una persona a acompañarle por la tarde. Que él entendía que sus padres tenían que trabajar y cuidar de sus hermanos más pequeños, ya que si no no podrían comer o vivir. 

P: ¿Por qué dejaste de ser voluntaria?

R: Pues en ese momento mi marido empezó a encontrarse peor y requería cada vez más mi atención, por lo que si me encontraba ayudando gente que no conocía y siendo solidaria, cómo no iba a ayudar a mi marido en ese momento. Por lo que comuniqué mi situación en Cruz Roja y con todo el dolor de mi corazón tuve que dejarlo, pero tenía que hacerlo.

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