La Gimnasia Rítmica sigue siendo uno de los deportes más infravalorados actualmente. Detrás de cada triunfo hay un largo camino de entrenamientos, viajes y decisiones que lo son todo. Es el caso de Lucía Romero, gimnasta del CD Huécar que hace pocos meses se enfrentó a una de las decisiones más difíciles de su carrera.

La sonrisa de su cara delata el increíble momento que está viviendo. Con tan solo trece años, Lucía Romero afirma encontrarse en el mejor momento de su carrera como gimnasta. Convocada por la Real Federación Española de Gimnasia en más de una ocasión y con muchos sueños aún por cumplir, Lucía está más feliz que nunca.

Comienza una nueva temporada para la  joven gimnasta conquense, Lucía Romero, quien comenzó su andadura por las alfombras con apenas siete años. Como ella misma afirma, “todo empezó como un hobby, porque una amiga hacia gimnasia y siempre que quedábamos estaba haciendo el pino-puente, acrobacias, ruedas laterales… En ese momento me di cuenta de que yo también quería hacer eso y convencí a mis padres para que me apuntarán a las escuelas municipales”.

Actualmente, la joven atleta conquense forma parte del grupo de competición del Club Huécar,  Club de Gimnasia Rítmica que cuenta con más de veintiséis años de historia. Contaba Natalia Arias, una de sus entrenadoras, que a día hoy el club tiene una estructura de pirámide; cuenta con alumnos en las escuelas privadas y dos grupos: uno de precompetición y otro de competición. Fue precisamente la propia Natalia, quién tras quedar fascinada con los ejercicios que hacia Lucía en las escuelas municipales, decidió que la pequeña se convirtiera en una gimnasta más del Club Huécar, y esque como ella misma afirma “Lucía tiene algo especial”.

Para este nuevo inicio de campaña, Lucía se ha marcado grandes objetivos. “Mi objetivo ahora es enseñar a mis compañeros todas las cosas aprendidas durante mis convocatorias con la selección. Pero además, seguir trabajando como hasta ahora para seguir cosechando triunfos”.

Entrenan en el Pabellón Deportivo «Fernando Cotillas Ayllón»

Desde entonces, no hay una sola tarde a la semana que Lucía no dedique a su verdadera pasión: la gimnasia rítmica. Entrena de lunes a sábado. Más de 12 horas de entrenamientos que están dando a esta pequeña deportista todos los éxitos que se merece.

Lucía Romero, gimnasta conquense
Lucía Romero, gimnasta conquense

“Entreno todos los días de la semana. Lunes, miércoles y viernes tres horas y media. Jueves una hora y media y sábado 3 horas”. Pero además, Lucía consciente de que los entrenamientos no lo son todo, también práctica otro tipo de bailes: “Hago ballet, ya que es algo que influye mucho en la gimnasia rítmica. Bailo cuatro días a la semana; martes, jueves y sábado una hora y media y los viernes una hora”.

Tanto esfuerzo va teniendo sus frutos para esta joven conquense que ya ha sido convocada por la selección española en más de una ocasión. Unas experiencias que como ella misma describe “son increíbles”. Quien siempre ha estado a su lado en todo este duro camino, dándola los mejores consejos y apoyándola en cada uno de sus pasos, ha sido su padre, Jaime, a quien se le ilumina la cara cada vez que habla de su hija. “Como padre estoy muy orgulloso de ella, porque la rítmica es un deporte muy sacrificado, que exige mucho”.

Así es Lucía Romero
Tiene trece años. Su padre, Jaime Romero es el actual presidente del Club de Gimnasia Rítmica Huécar. Desde que inició sus clases en las escuelas municipales la gimnasia rítmica se ha convertido en su vida. Como ella misma asegura “la gimnasia me lo ha dado todo”. Tiene muchos sueños que le gustaría cumplir, pero uno que la hace especial ilusión “sueño con poder representar a España en unos juegos olímpicos”. Sus referentes, confiesa son dos; la rusa Alexandra Soldatova y Anna Rizatdinova, gimnasta ya retirada, pero que Lucia admira debido a su gran expresión facial, algo que caracteriza a ambas. Exigente consigo misma, aplicada y con una gran sonrisa en la cara. Así es Lucía Romero la joven promesa conquense de la Gimnasia Rítmica.
La decisión

Fue precisamente el gran apoyo de sus familiares y amigos lo que hizo que Lucía tomará una de las decisiones más importantes hasta el momento. Durante todo el verano, la joven promesa ha estado concentrada con la Federación Española de Gimnasia. Como en cada convocatoria, la conquense deslumbró en cada uno de sus entrenamientos, tanto es así que se convirtió en una de las firmes candidatas para formar parte del conjunto junior que representará a España en el año 2019. Sin embargo, Lucía demostró madurez y valentía. Dejo atrás el sueño de toda una vida, por miedo a separarse de sus padres y amigos. “Mis padres me dijeron que no me iban a obligar a nada. Ellos me advirtieron que quizás me iba arrepentir, pero al fin y al cabo es mi futuro y era yo quien tenía que tomar la decisión”.

La familia es tanto o más importante que las propias niñas

Ella misma reconoce que se lleva una experiencia grandísima con la federación. Sabe que está entre las mejores de su edad y por eso mismo afirma estar contenta por su paso por la Selección. “Me adapté perfectamente a los entrenamientos, pero el miedo a separarme de mis padres y dejar atrás a mis amigos hizo que finalmente abandonará la concentración”. Aún así, Lucía sabe que cada convocatoria era un premio, no solamente para ella, sino también para su familia y para el club, algo que desde el Huécar valoran muy positivamente, “cada vez que convocaban a Lucía, al final era un premio para todos. Cuando marchaba con la selección sabíamos que había que aprovechar la ocasión, quién sabe si podía ser la última vez». Aunque en esta ocasión Lucía ha decidido abandonar la concentración, desde el club están seguros de que en un futuro Lucía puede lograr su objetivo y volver a ser llamada con la selección cuando este más preparada psicologica y fisicamente.

Pese a tener todas las tardes de la semana ocupadas con diferentes deportes. Lucía también guarda tiempo para sus estudios. “Siempre he sido una chica muy organizada. Procuró dejar mis tareas acabadas antes de los entrenamientos. No pierdo ni un minuto de mis tardes. Suena extraño, pero cuando tengo menos tiempo para hacer los deberes acabo todo antes y cuando tengo tardes más tranquilas, me relajo y tardo el doble”.

Mi objetivo ahora es enseñar a mis compañeros todas las cosas que he aprendido durante estas convocatorias con la selección, para que así todos podamos mejorar

Compaginar estudios y deporte suele ser para muchos jóvenes un grave problema. Dejar atrás el deporte que durante años te lo ha dado todo, para iniciar la etapa universitaria hace que muchos deportistas comiencen a plantearse su futuro. No es el caso de Lucía, que pese a ser aún muy joven asegura que para ella los estudios son lo primero,  “soy una niña muy exigente. Para mí un 8 es un drama”.  Sin embargo, afirma que de estar con la selección todo puede dar un giro y quién sabe si apartaría sus estudios para dedicarse de lleno a la gimnasia «si tengo la suerte de estar con la federación, ahí si que no la dejaría, seguría con ella. Además, al ser deportista de élite, luego tienes más posibilidades»

Sobre CD Huecar
El CD Rítmica Huecar nace en el año 1992 en la ciudad de Cuenca. Actualmente el club está compuesto por 100 niñas aproximadamente de entre los 6 y los 16 años. Pese a que la mayoría son chicas, entre todos los inscritos destacan varios chicos como Ismael Gómez.

El club está formado por dos conjuntos: benjamín que se dedica a  trabajar manos libres e infantil que trabaja mazas. Además, existen tres niveles: nivel competición, nivel precompetición y nivel escuelas. Lo habitual, como bien explican sus entrenadoras es que los niños comiencen a ejercitarse a una temprana edad, aproximadamente los 4 o 5 cinco. Con ello se conseguirá que los pequeños, además de adentrarse en el mundo del deporte, comiencen s conocer sus dinámicas. Una vez se haya dado ese primer paso, entonces a partir de los 7 años podrían comenzar a formar parte del club, para, posteriormente, llegar a competir»

Ellos también triunfan

De entre los niños que forman parte de las escuelas privadas y el grupo de competición destaca uno. Tiene tan solo nueve años y  mide apenas un metro treinta y cinco. Él es Ismael Gómez.

Actualmente forma parte del grupo de competición, donde comparte vestuario con su hermana. Fue gracias a ella que Ismael se dio cuenta de que, tal vez, lo suyo era la gimnasia rítmica “siempre que mi hermana tenía una competición, iba a verla y a animarla hasta un día decidí comenzar a hacerlo yo y me gustó tanto que mis padres me apuntaron a las escuelas”. Un premio, el compartir vestuario, que Ismael disfruta cada día más.

Vergonzoso, pero con una gran sonrisa en su cara, el pequeño gimnasta conquense sueña con llegar a convertirse en un gimnasta importante a nivel internacional para así seguir cosechando trofeos como hasta ahora. “Mi sueño es seguir ganando trofeos y que me conozcan a nivel mundial” afirma satisfecho.

Ismael Gómez, gimnasta conquense
Ismael Gómez, gimnasta conquense

Y es que, pese a su temprana edad y a que lleva poco tiempo en el club ha sido precisamente Ismael quien ha conseguido la primera medalla a nivel nacional. “Es sorprendente, pero la primera medalla que hemos conseguido a nivel nacional la ha conseguido un chico” afirmaba orgullosa Natalia Arias, entrenadora del Club.  Además, este pequeño también ha obtenido otros títulos; subcampeón en manos libres y campeón de España en pelotas.

Como podemos observar, la gimnasia rítmica es un deporte donde triunfan tanto chicos como chicas. El éxito persiste en una buena preparación física y mental, pero sobretodo en esfuerzo y sacrificio.

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