Hacer frente económicamente a una carrera universitaria no es fácil. Exiten muchas variables a la hora de calcular cuánto cuesta un grado en España. Entre ellas se encuentra si es una universidad pública o privada, si la carrera es de ciencias o de letras o simplemente en qué Comunidad Autónoma se encuentre dicha universidad. Con todo esto, podemos sacar la conclusión de que, por ejemplo, estudiar medicina en Cataluña acarrea un gasto de 1615 euros más que estudiar la misma carrera en Andalucía. 

¿Y cómo pueden costearse esto los alumnos que, como norma general? A través de las becas. El Ministerio de Educación tiene un presupuesto destinado a becas de 1.575 millones de euros. Pero debido a la crisis, esta cantidad de dinero se ha visto aminorada desde el año 2011 en un 27%.

Existen varios tipos de becas. Dos de los principales son las ayudas ecónomicas para estudiar, ya sea la beca citada anteriormente y otras la beca de movilidad, En la mayoría de las comunidades de nuestro país ofrecen la ayuda por movilidad, que depende del lugar donde resida el estudiante al lugar donde tenga que desplazarse para estudiar.

También, disponemos de las Becas Erasmus, donde cada vez son más los jóvenes que se animan a desplazarse a otros países durante nueve meses para cursar sus estudios o prácticas. El pasado año, la Universidad Complutense de Madrid convocó 1700 plazas para que sus estudiantes disfrutaran de la beca Erasmus. En la otra cara de la moneda, España es el país favorito para los europeos, seguido de Alemania y Reino Unido.  Según datos facilitados por el Ministerio de Educación, España aumentará un 13,5% del presupuesto del año pasado.A nivel nacional, también encontramos la beca SICUE, en la cual el estudiante elige un destino español para estudiar en otra comunidad autónoma.

Libros de la biblioteca de la UCLM – María Herance Jiménez

A parte de las subvenciones prestadas por el Ministerio de Educación, muchas universidades han tomado la iniciativa de convocar becas para ayudar a sus estudiantes a financiar sus carreras. En nuestra Comunidad Autónoma, la Universidad de Castilla-La Mancha ha proporcionado a sus alumnos la opción de optar a las llamadas Becas Colaboración. Son convocadas anualmente por diferentes órganos. Hay diferentes partes que organizan y gestionan estas subvenciones. En concreto son cuatro los órganos encargados de esta función: La propia Universidad de Castilla-La Mancha, las cátedras de universidad-empresa, las convocatorias regionales, las convocatorias nacionales y convocatorias internacionales.

También existen varios lugares donde llevar a cabo esta beca, como por ejemplo en el ámbito del deporte, como bibliotecario de cualquier biblioteca universitaria de la UCLM o de ayudante técnico o de algún profesor interesado en el proyecto.

Este tipo de becas exigen a los propios alumnos becados a trabajar prestando su colaboración con la Universidad, siempre respetando el horario de clase de los alumnos, para así hacer compatible el trabajo y los estudios. Según la propia UCLM este tipo de becas son realizadas para que “como usuarios directos de los distintos servicios que la Universidad de Castilla-La Mancha ofrece a sus estudiantes, tengan un mejor conocimiento del funcionamiento de estos y realicen propuestas de mejora. De esta forma se pretende potenciar las competencias transversales que debe tener cualquier estudiante universitario al finalizar sus estudios”

Natalia es una de estas becarias de la universidad en el Campus de Cuenca. Ella estudia Bellas Artes y es el segundo año consecutivo que participa en el proyecto. Cuenta que durante su primera etapa como becaria estuvo trabajando en la biblioteca de Cuenca. Este año, sin embargo, trabaja en la Facultad de Periodismo, como ayudante en el Observador y mano a mano con Nicolae, el técnico responsable de la parte audiovisual de la facultad.

Natalia durante disfrazada de Halloween durante su periodo como becaria en la biblioteca / @bibliotecauclm

Comenta que ambos trabajos son bastante diferentes, a pesar de pertenecer los dos al mismo programa de becas. “En la biblioteca pues tenía que estar de cara al público, atendiendo y ayudando a los alumnos que venían buscando libros o teniendo que buscarlos yo misma en el depósito. Además, también les explicaba el funcionamiento de la colocación de libros en las estanterías, para que fueran más autónomos. A su vez, al final de la jornada, colocaba los libros que quedaban desperdigados por las mesas, los DVD, las revistas, apagaba los ordenadores…”

Para Natalia este año está siendo completamente diferente al anterior. Esta vez como ayudante del técnico responsable de audiovisuales. Aquí sus principales tareas son cubrir eventos que se realicen en la facultad, prestando material como cámaras y micrófonos  y montando proyectos audiovisuales. Así, como esta beca prometía, esta alumna está adquiriendo competencias que ayuden a comprender y entender mejor el funcionamiento interno de su campus.

Es una beca para estudiantes y por lo tanto debería ser compatible con los estudiantes

Este tipo de ayudas están destinadas a un reducido número de alumnos en todo el campus. Cada facultad y cada órgano puede convocar el número que crea conveniente de plazas que desea rellenar con becarios, por lo que determinar el número exacto de plazas convocadas resulta algo difícil. Es por ello que Natalia afirma que esta es una gran oportunidad para ella y para todos aquellos que puedan disfrutar de esta oportunidad. Afirma que te crea una independencia económica que te ayuda a establecer nuevos horizontes como persona. Para ella, es  importante la ayuda que te cede la universidad a abrirte al mundo laborar, ya que es muy fácil compaginar los horarios los estudios y el trabajo, aunque no siempre fuera así Además, las habilidades que aporta este tipo de trabajo, según comenta esta alumna en su caso, son muy variadas, desde saber actuar cara al público a saber utilizar una cámara profesional.

Aunque también existe un lado negativo. Natalia no logró aprobar una de las asignaturas del curso pasado debido a la inflexibilidad de los horarios impuestos por la biblioteca. “Me venía bien el dinero, pero me supuso suspender alguna asignatura porque no pude ir a clase. En la biblioteca el horario era totalmente inflexible así que supuso que perdiera muchísimo tiempo. Allí tienes un horario fijo de lunes a viernes que son 3 horas al día. A pesar de ser 12 personas trabajando no te dejaban cambiar los turnos, aunque a las dos partes nos viniera mejor el turno de la otra persona Es una beca para estudiantes y por lo tanto debería ser compatible con los estudiantes”

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