Aunque la situación haya mejorado respecto a décadas anteriores, la desigualdad que sufren las mujeres no ha desaparecido. Y por desgracia, sigue estando muy presente en la sociedad actual. Por ello, la lucha por la igualdad de género aun persiste. Ejemplo de ello es la creación en 2002 del Instituto de la Mujer de Castilla–La Mancha. Actualmente, solo en la provincia de Ciudad Real ya existen 26 centros de la Mujer y 4 recursos de acogida.

La precaria situación de las mujeres en el mundo rural, la brecha salarial o la violencia machista, entre otros. Fueron algunos de los temas sobre los que tuvimos  la oportunidad de hablar con la directora provincial del Instituto de la Mujer de Ciudad Real.

Carmen Pimienta Valléz, (Argamasilla de Calatrava, Ciudad Real, 1965), es licenciada en Psicología por la UNED, posteriormente cursó el máster en Sexología. Además, ha trabajado como educadora de familia en el Ayuntamiento de Almodóvar del Campo y como jefa del departamento de orientación en varios institutos de la provincia. Asimismo, tiene una larga trayectoria como orientadora en los CEIP ‘Virgen del Carmen’ y Maestro Juan de Ávila’.

En el IM trabajamos por la erradicación de la violencia de género. Para ello, y sin olvidar el apoyo a las víctimas, sus hijos e hijas, ponemos el foco en la prevención

Pregunta: ¿Qué funciones, proyectos y actividades realiza el centro de la mujer y el Instituto de la Mujer (IM) en la provincia de Ciudad Real?, y ¿Cuáles son sus diferencias?

Respuesta: En primer lugar, el Instituto de la Mujer es un organismo autónomo que se creó en 2002 y que actualmente, está adscrito a Vicepresidencia. Como una manera de reconocer en el gobierno de CLM, el papel central y transversal que han de jugar las políticas de igualdad (mainstreaming).

En el IM trabajamos por la erradicación de la violencia de género. Para ello, y sin olvidar el apoyo a las víctimas, sus hijos e hijas, ponemos el foco en la prevención. Desarrollando especialmente, programas de sensibilización y de concienciación. Siempre intentando involucrar a toda la sociedad en un problema que es estructural y global.

Por otro lado, los Centros de la Mujer y los Recursos de acogida constituyen una red en CLM, con un total de 84 centros de mujer y 14 recursos de acogida. En la provincia de Ciudad Real existen 26 centros de mujer y 4 recursos de acogida. Donde ingresan las mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas. Para su recuperación social, psicológica y económica. Además, estos centros y recursos dependen del IM. Y a su vez se gestionan desde las distintas localidades donde están ubicados. Trabajan a través de proyectos y programas incardinados en nuestro Plan Estratégico. Asimismo, te puedo adelantar que se está elaborando un nuevo plan estratégico que se desarrollará entre los años 2019 a 2022.

P: ¿Qué se recoge en este nuevo plan estratégico?

R: Se recogen los ejes estratégicos tales como: la erradicación de la violencia de género, la autonomía económica, la corresponsabilidad o la educación. De esta manera, desde los centros se programan actividades para desarrollarlos, como te decía a través de proyectos y programas. En cada Centro de la Mujer, hay un equipo interdisciplinar que facilita orientación y asesoramiento en materia jurídica, laboral, psicológica y social.

La concienciación es el primer paso para empezar a dar las respuestas adecuadas

P: ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que se enfrenta la mujer en la sociedad actual?

R: Bueno, sobre esto cabría escribir un libro. Lo que yo observo como un obstáculo principal es la falta de concienciación que existe en la sociedad. Te doy un dato: a pesar de que este año ya van 39 mujeres asesinadas. El último barómetro del CIS del mes de julio recoge que solo el 1,4% de los ciudadanos y las ciudadanas de este país están preocupados por la violencia contra la mujer.

Por lo tanto, la concienciación sigue siendo necesaria. En esto, los medios de comunicación y la manera de tratarlo desde el periodismo sigue siendo una tarea pendiente.  La concienciación es el primer paso para empezar a dar las respuestas adecuadas. Los neomachismos ponen en tela de juicio la desigualdad, y muchas personas “compran” ese discurso. Para poder solucionar un problema hemos de tomar conciencia de la magnitud del problema. Y hay personas que bien por interés o bien por desconocimiento no lo hacen. Para concretar, diría que esa concienciación debería expresarse de muchas formas. Pero destacaría una de ellas: la corresponsabilidad en el plano doméstico y familiar.

P: A nivel mundial las mujeres ganan de media un 23% menos que los hombres. Además, en España la brecha salarial es de un 14,4%, según el último informe del Eurostat. Este cálculo implica que las mujeres trabajen gratis un total de 54 días al año. ¿Cuál cree que son los motivos que nos llevan a esta situación?

R: ¿A qué si no?, la violencia contra las mujeres tiene muchas caras. El patriarcado ha mantenido a la mujer fuera del sistema productivo, porque su papel era el reproductivo. Solo hay que recordar que las mujeres copan el 74% de los trabajos peor remunerados. Por otro lado, el 95% de las personas que solicitan excedencias, medias jornadas o incluso llegan a dejar el trabajo para cuidar a otros, son mujeres. Las mujeres hemos sido y seguimos siendo un “chollo” para este sistema patriarcal

P: Por lo tanto, ¿puede decirse que se debe a la discriminación y al machismo?

R: Si, se debe a la discriminación y a todo lo que ello implica.

La definición del tratado de Estambul, subscrito por el gobierno español desde el 2014. Recoge que se deberá entender una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, todos los actos de violencia que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica… Es agotador que cada 22 de febrero, se celebre el día por la igualdad salarial. Y que solo consista en eso, en recordar la discriminación.

Carmen Pimienta con los responsables de la Fundacion Diagrama
Carmen Pimienta con los responsables de la Fundación Diagrama, 2017. Fuente: Lanzadigital.com

P: ¿Qué medidas se toman desde el Instituto de Mujer para combatir la brecha salarial?

R: El Instituto de la Mujer trabaja a través de convenios de colaboración con empresas libres de violencia de género; con subvenciones para eliminar las brechas; con el desarrollo de los planes de igualdad; o con colaboraciones con la Inspección de Trabajo.

Pero, además, apostamos por trabajar con las niñas y con las jóvenes, por su empoderamiento desde la escuela. Es precisa la implicación del sistema educativo, para trabajar en la elección de estudios y profesiones. Asesorando una vez eliminados los estereotipos y los mandatos que son transmitidos. No solo por los libros de texto, la sociedad en su conjunto y las familias, sino también por el profesorado.

En España la elección de los estudios universitarios sigue presentando un sesgo claro; los varones son mayoría en las Ciencias, las Ingenierías, Agricultura y Veterinaria. Mientras que las mujeres dominan cuantitativamente las Facultades de Humanidades, Ciencias Sociales, Arte y Educación. Sin embargo, en contraste con lo que ocurre en buena parte de los países más desarrollados, las mujeres tienen cifras tan elevadas como los hombres en los estudios de Medicina y Leyes.

No hay que abandonar el camino de la educación, la formación, la concienciación y la sensibilización, acompañando a lo que se legisle

P: Islandia fue el primer país en prohibir por ley la brecha salarial entre hombres y mujeres. ¿Por qué creé que en España no se han llevado a cabo este tipo de medidas?

R: Las leyes, para ser eficaces, han de poder cumplirse. En España sigue faltando concienciación. Yo personalmente estoy a favor de que se legisle. Los gobiernos del PSOE han legislado siempre en este sentido contra corriente. Tanto a nivel autonómico con las leyes del 2001 y 2010; y a nivel estatal las leyes de 2004 y 2007. Si es necesario para que avancemos, hay que hacerlo. Pero no hay que abandonar el camino de la educación, la formación, la concienciación y la sensibilización, acompañando a lo que se legisle.

P: En el mundo rural, ¿cuál es la situación de la igualdad de género?

R: Las mujeres en el mundo rural destaco dos problemas: Por un lado, las dificultades derivadas de la falta de empleabilidad en el sector de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. Solo un 23% son mujeres. La media de las mujeres con estudios superiores en el medio rural es inferior a la media a nivel nacional. Por tanto, hay que estimular a las niñas y a las jóvenes a que prosigan estudios. Hay que facilitar recursos, pero también concienciar a las familias para la formación de las jóvenes. Al mismo tiempo se ha invisibilizado las aportaciones que las mujeres han realizado en las explotaciones y en las empresas. Esto ha normalizado la falta de reconocimiento, tanto social como económico.

Por otro lado, en las zonas rurales estamos intentando trabajar especialmente por el empoderamiento de las mujeres, con políticas de formación y empleo. De esta manera, podremos asentar la población en los pueblos. Ya que uno de los principales problemas de las zonas rurales es la despoblación. Y también, diversificar sus economías

P: ¿Cuáles son las causas de la desigualdad de género en estas zonas?

R: Las causas son siempre las mismas: la repartición desigual de oportunidades y el acceso restringido a los recursos de producción. Las mujeres tienen más dificultades para acceder a los recursos, por una parte. Y por otra, las cargas familiares y sociales les impiden pensar en sus propias necesidades, priorizando las de los demás. En estas zonas, los estereotipos de género están aún más asentados. De manera que hacen que las mujeres sientan más los mandatos del patriarcado. Al sentido propio de culpabilidad por no cumplir con esos mandatos, se suma al que la sociedad le hace sentir, por no cumplir con la expectativa. En las zonas rurales no existe el anonimato.

Las mujeres pueden ser tan productivas y buenas gestoras como los hombres. Pero no disponen de las mismas posibilidades de acceso a los recursos. Por otra parte, su tiempo tienen que repartirlo entre los demás, no es suyo. En este sentido cabría trabajar por la corresponsabilidad como principio básico para conseguir la igualdad, junto con el empoderamiento.

Una de las campañas de concienciación del IM, se desarrolla en torno al día 15 de octubre, con la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural. Este día tiene su origen en la IV Conferencia Mundial sobre la mujer de Pekín (1995). Donde se establecen dos estrategias fundamentales para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres: la transversalidad de las políticas y el empoderamiento. Pero no es hasta diciembre de 2007 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, decide declarar que el 15 de octubre de cada año, se proclamará y se celebrará el Día Internacional de las Mujeres Rurales. En esta fecha se pretende visibilizar el papel fundamental que tienen las mujeres rurales en el desarrollo sostenible, la producción y el aseguramiento de alimentos en el mundo, actividades que normalmente pasan desapercibidas.

Consideran adoctrinamiento al hecho de incluir una asignatura que habla de tolerancia, respeto e igualdad

P: ¿Por qué cree que desde algunos sectores católicos han considerado de adoctrinamiento la futura ley contra la violencia de género?

R: Justo por eso, porque son sectores radicales, que siempre han estado adoctrinando para que las mujeres seamos sumisas y obedientes. Cuando te casaban, te pedían “obediencia” para con tu marido. Te piden que seas “mujer, mujer”. Con esas características de lo que es ser mujer y madre, mujer y femenina que han impuesto a lo largo de los siglos; y te piden que tu sexualidad se circunscriba a la reproducción, y esté a disposición de las necesidades del hombre; ser “mujer mujer” contrapuesto a lo que es ser “hombre, hombre”.

Esta gente está en su papel. Consideran adoctrinamiento al hecho de incluir una asignatura que habla de tolerancia, respeto e igualdad. Esta asignatura es imprescindible, no solo porque en las aulas se pueden vivir diariamente episodios de violencia. O porque hay niños y niñas que viven en sus casas situaciones de violencia contra sus madres y contra ellos. También porque la escuela debe ser un lugar de conocimiento y de dialogo con los otros. Por muy diferentes que sean a nosotros. Y no se me ocurre otro sitio mejor donde aprender a convivir en paz y respeto.

P: A su parecer, ¿cuáles son a su juicio los grandes logros que se han producido en relación con la situación de la mujer?

R: La capacidad de reivindicar y de luchar. Las sucesivas olas de feminismos han provocado y han conseguido que muchas mujeres nos apoyáramos en la consecución de objetivos comunes. También que muchos hombres se unieran a este cambio. Esto, ha supuesto una gran ayuda el avance en la tecnología de la información y de la comunicación, y el avance, aunque lento, en investigación. Ya no somos el sexo débil, ya no somos el segundo sexo. Cuando Simone de Beauvoir escribió el siglo pasado que “una mujer no nace, sino que se hace”. Puso en tela de juicio que lo atribuido como “femenino” a las mujeres fuera cuestión biológica. Y puso el acento en la construcción social.

Hemos conseguido que nos dejen de ver como “un colectivo”. Y nos vean como lo que somos, la mitad de la población. Los problemas de las mujeres han empezado a formar parte de las agendas políticas; las mujeres comenzamos a tomar parte activa en la toma de decisiones locales, regionales, nacionales, internacionales. Hemos empezado a salir de las asociaciones como único cauce de participación social. Para formar parte en sindicatos, universidades, empresas, medios… Pero aun nos estamos concienciando. Cuando todas estemos concienciadas lo habremos conseguido.

P: Por lo tanto, ¿cuáles son las medidas inmediatas o más eficaces que pueden tomarse para avanzar en la aplicación del principio de igualdad de trato y oportunidades?

R: A lo largo de la entrevista, ha quedado patente que esta es una tarea de la sociedad en su conjunto. No de unas pocas personas. Es una tarea conjunta de hombres y mujeres, y se debe abordar de una manera transversal y también directa.

Legislando, con campañas de concienciación. Con formación de los profesionales. Con la implicación de sectores sociales, educativos, sanitarios, empresariales, de la judicatura, policiales, de la comunicación, del deporte, del arte… Por conseguir, una sociedad más avanzada, más justa y con mayores cuotas de bienestar.

Leave a Response