En Cuenca existen cuatro servicios de bomberos: dos urbanos y dos forestales, los cuales velan por la seguridad de la ciudadanía y de su entorno las 24 horas del día. Cada uno de ellos posee una ubicación, unas normas y unos ámbitos de actuación diferenciados.

¿Cuáles son y qué competencias tiene cada uno?

URBANOS

  • El Servicio de Bomberos y Protección Civil de Cuenca pertenece al Ayuntamiento de la ciudad, por lo tanto son estrictamente municipales. Por ello, su ámbito de actuación se limita a lo que es el municipio de la ciudad, es decir, a las zonas urbanas de la misma, así como a sus barrios pedáneos.
  • El Servicio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios forma parte de la Diputación Provincial de Cuenca y actúa en zonas pertenecientes a la provincia de dicha ciudad de forma exclusiva.

FORESTALES

  • Infocam es el Plan de Extinción de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha, perteneciente a la Junta de Comunidades de dicha región, pero se encuentra gestionado por la empresa Geacam. Su trabajo consiste en sofocar incendios únicamente forestales.
  • Brif es la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales y pertenece al Ministerio de Agricultura y Medioambiente, pero su administración la lleva a cabo la empresa Tragsa. Dicho servicio es exclusivamente forestal y actúa cuando se producen incendios de grandes magnitudes, aunque, también cuando se encuentran en un radio de 50 kilómetros desde la base. En Cuenca, está ubicada cerca de Buenache de la Sierra, concretamente en Prado de los Esquiladores.
Bomberos urbanos

El Servicio de Bomberos y Protección Civil de Cuenca está situado dentro de la ciudad y posee un único parque, desde el que dirige sus operaciones. En él, se ubican un total de 51 trabajadores: 42 bomberos, 6 cabos, 1 sargento, 1 jefe de unidad operacional y al frente de todos ellos se encuentra el jefe del servicio, Pablo Muñoz del Olmo.

El Servicio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, como su propio nombre indica se encuentra situado en la provincia de Cuenca, donde hay dos parques de bomberos: uno de ellos se encuentra en Motilla del Palancar y otro, en Tarancón. Ambos están situados de forma estratégica, uno en cada extremo de la provincia, para lograr mayor efectividad en sus servicios.

Parque de bomberos de Motilla del Palancar. Fotografía: Diputación Provincial de Cuenca
Parque de bomberos de Motilla del Palancar. Fotografía: Diputación Provincial de Cuenca

El parque de Motilla del Palancar presta servicio a un total de 67 municipios y a una población de 70.045 habitantes, mientras que el parque de Tarancón da cobertura a 64 localidades y 52.735  habitantes. Asimismo,  el servicio provincial de bomberos cuenta con una plantilla de 66 trabajadores: 44 bomberos, 12 cabos jefes de turno, 2 sargentos jefes de parque, 1 oficial jefe de servicio (Francisco Soriano García), 6 operadores de emergencias y 1 auxiliar administrativo, tal y como se detalla en uno de los números de la revista impresa de la Asociación de Consorcios y Servicios de Bomberos de España, denominada ConBé.

Algunos municipios de Cuenca se encuentran a grandes distancias, tanto del parque de bomberos de Motilla del Palancar, como del de Tarancón. Entonces, en muchos casos, cuando se produce una llamada de auxilio, los bomberos provinciales pueden tardar más de dos horas en llegar. Las emergencias han de sofocarse en el menor tiempo posible y, a veces, el servicio local de bomberos se encuentra muy próximo a sucesos de ámbito provincial. Aunque no forman parte de su competencia, suelen acudir para evitar males mayores y de esta manera, los tiempos de respuesta se ven reducidos.

Asimismo, los bomberos funcionarios tienen la obligación legal de proteger vidas y extinguir incendios, tal y como explica Pablo Muñoz, jefe de bomberos del Ayuntamiento de Cuenca. Por ello, el servicio local de bomberos acude cuando se encuentra próximo a alguna emergencia urgente de ámbito provincial.

Los bomberos de Cuenca capital, al acudir a emergencias registradas en territorios municipales realizan servicios extraordinarios, cuyo coste suele ser asumido por los ciudadanos de la ciudad a través de sus impuestos. Además, también se producen costes por desplazamiento y materiales. Al no ser territorios de competencia local, sino provincial, Diputación debe asumir dichos gastos.

En aras de evitar gastos extraordinarios al servicio de bomberos del Ayuntamiento de Cuenca y para poder definir con exactitud cuándo debían actuar en sucesos de competencia provincial, se creó un convenio entre ambos servicios de bomberos urbanos (Ayuntamiento y Diputación) mediante el cual los bomberos locales se comprometían a atender aquellas urgencias de ámbito provincial que estuvieran a una distancia no superior a los 35 minutos de desplazamiento. Asimismo, en él quedaba estipulado que el Servicio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios de Diputación Provincial debía pagar una dotación económica al Servicio de Bomberos y Protección Civil del Ayuntamiento de Cuenca en concepto de costes humanos y materiales por atender dichas urgencias.

Patio de maniobras de los bomberos locales. Fotgrafía: Alba Soledad
Patio de maniobras de los bomberos locales. Fotografía: Alba Soledad

En el año 2010 el acuerdo llegó a su fin. Francisco Soriano, oficial-jefe del servicio provincial detalla: “El convenio no cumplía con las exigencias operacionales que en un servicio de bomberos, en este caso el de Diputación, se demandan. Ósea, era incompleto en cuanto al tema de que delimitaba sólo algunas intervenciones y otras no. Entonces, por razones operativas, ese convenio se extinguió. Luego hay otras de índole política y económica que no voy a valorar, pero a nivel técnico nunca llegamos a poder encontrar un convenio que pudiera satisfacer las necesidades como servicio provincial: que se saliera desde el primer minuto a todas las intervenciones donde se requiriera la presencia de bomberos urbanos y donde ellos estuvieran más cerca”.

A pesar de que el convenio entre el servicio de bomberos del Ayuntamiento de Cuenca y el de Diputación se extinguió, los bomberos locales, han continuado atendiendo emergencias de competencia provincial. Uno de los problemas reside en que al no haber un acuerdo entre ambos servicios, el Ayuntamiento de Cuenca y sus ciudadanos vuelven a asumir los costes de dichas operaciones.

El pasado año 2017 se intentó llegar a un nuevo acuerdo entre ambos, pero no se consumó. Por lo tanto, a día de hoy, el servicio local de bomberos de Cuenca continúa atendiendo incidencias próximas a su parque de bomberos, pero de ámbito municipal, con todo lo que conlleva.

Tal y como se ha detallado anteriormente, una de las causas por las que siguen acudiendo es porque la Ley les obliga. Asimismo, Pablo Muñoz, jefe de bomberos de la institución local añade: “Somos bomberos y estamos para salvar vidas, a parte de las disputas políticas. El mayor problema que encontramos es que si nosotros salimos fuera del municipio, en él no se queda nadie y entonces, ¿quién atiende a los conquenses?”.

Algunos medios de comunicación, este mismo año, se han hecho eco de estos sucesos. En el mes de marzo CMM Media publicaba: “Un incendio en Villar de Olalla evidencia problemas de jurisdicción de los bomberos”. Tal y como se detalla en la noticia, en este caso, los bomberos del Ayuntamiento de Cuenca no acudieron a sofocar un incendio de ámbito provincial. Si ellos hubieran ido, el tiempo de respuesta se hubiera visto reducido y, con ello, la desesperación de la población ante situaciones de emergencia.

De igual forma, otra de las noticias más controvertidas se produjo el pasado mes de agosto, cuando los bomberos de Infocam tuvieron que sofocar un incendio en el Parque de los Moralejos, ubicado en la capital. Los bomberos del Ayuntamiento de Cuenca tendrían que haber actuado en dicho incendio, pero, ¿por qué no lo hicieron?

“Ese día nos llamaron porque en Villalba de la Sierra, en los cortados, había una emergencia y ante esa llamada de auxilio tuvimos que asistir. Justamente, era un sábado de agosto, muy complicado, con mucha temperatura, con mucho viento y muchos problemas. Cuenca se quedó sin bomberos durante dos horas y media. Durante ese tiempo, hubo un incendio de contenedores, además del incendio del Parque de los Moralejos y no había bomberos en Cuenca”, recuerda Pablo Muñoz, jefe del servicio local de bomberos.

Bomberos forestales
Bomberos de Infocam trabajando. Fotgrafía: Cuencanews.es
Bomberos de Infocam trabajando. Fotgrafía: cuencanews.es

Infocam es el Plan de Extinción de Incendios Forestales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por lo tanto el Parque de los Moralejos no se encuentra dentro de sus ámbitos de actuación, ni de sus competencias. “En zona urbana tienen que ir bomberos urbanos, pero a veces hay una emergencia y se informa a la central de incendios de Infocam, que es la que lo gestiona y el técnico de guarida decide si se va o no. Al no estar los bomberos urbanos y al no haber enseres peligrosos o edificios en el Parque de los Moralejos, se decidió que podíamos acudir”, detallan trabajadores de Infocam.

¿Por qué las fuentes forestales no se encuentran atribuidas en este reportaje?
Durante la realización de entrevistas para dicho reportaje, los bomberos forestales, tanto de Infocam, como de Brif declaraban no poder dar información sobre sus respectivos trabajos.

Operarios de Infocam afirmaron: “A nosotros nos hicieron firmar un documento en el que nos prohibían hablar de Geacam, por ejemplo cuando salimos de un incendio no podemos dar información porque lo quieren gestionar a través de un gabinete de prensa que tienen”.

Sin embargo, miembros de la Brigada de Refuezo de Incendios Forestales del Ministerio de Agricultura y Medioambiente alegaron: “Es muy complicado vernos, no sé por qué no nos dan más difusión, la gente no sabe ni que existimos y dentro de los incendios forestales somos la élite de los incendios. Somos los que vamos a lo potente y la gente no sabe ni lo que somos”. A pesar de dicha alegación no encontraron motivos que expliquen por qué no deben hablar de su labor.

¿Qué hay de Brif?
Brif extinguiendo un incendio forestal. Fotografía: trabajadores de Brif
Brif extinguiendo un incendio forestal. Fotografía: trabajadores de Brif

Las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales, dependientes del Ministerio de Medio Ambiente y gestionadas por la empresa Tragsa,  prestan apoyo a las Comunidades Autónomas en la lucha contra incendios forestales. Dicho servicio, en ningún caso y bajo ningún concepto puede actuar en emergencias urbanas: “Somos la respuesta del Ministerio ante incendios de grandes magnitudes. Cuando se pone bravo salimos nosotros. Lo que no tenemos es formación, ni equipación para entrar dentro de viviendas. Podemos actuar por fuera de ella o entre ella, que sería un incendio de interface”, detallan trabajadores de Brif.

En Cuenca, dicho servicio se encuentra cerca del municipio de Buenache de la Sierra, concretamente en Prado de los Esquiladores, donde tienen su base. Brif, desde ahí, actúa cuando se produce un incendio en un radio de 50 km desde donde está ubicada su base.

Otra de sus competencias es sofocar grandes incendios forestales, sin importar la ubicación de los mismos y acuden con helicópteros: “Nuestra forma de actuar y que nos hace un poco especiales es que nosotros acudimos con dos helicópteros, dentro de cada uno van dos equipos con: un técnico, dos capataces que van a ser los jefes de acuadrilla, siete especialistas (bomberos forestales) que quedan al mando de los jefes de cuadrilla y un ingeniero forestal, que es el que va a dirigir nuestra acción sobre el terreno”, afirman trabajadores de Brif.

No obstante, manifiestan que si hay tormenta eléctrica y tienen que acudir a sofocar un incendio no pueden acudir con helicópteros, por lo que van todoterrenos, pero lo normal es que acudan con medios aéreos y que estos les apoyen en la acción.

¿Cuál es la solución?

Pocos meses después de que, de nuevo, el intento de acuerdo entre los bomberos del Ayuntamiento y de la Diputación Provincial de Cuenca resultara fallido, Benjamín Prieto, presidente de la institución provincial, anunciaba la solución: implantar un nuevo parque de bomberos, uno de los remedios que en su día reclamaban los bomberos provinciales.

Manguera de uno de los camiones de bomberos. Fotografía: Alba Soledad
Manguera de uno de los camiones de bomberos. Fotografía: Alba Soledad

El remedio provincial, no parece agradar al servicio de bomberos de la institución local, pues el jefe del servicio, Pablo Muñoz, opina: “Yo lo que haría es hacer un convenio, que sale mucho más barato, porque aproximadamente el convenio son 200.000 euros y si tú tienes que poner un Parque de Bomberos allí, te va a costar prácticamente un millón y medio de euros porque cada bombero que tienes que meter allí tiene un coste.

Para que tú tengas al menos tres bomberos, todos los días, las 24 horas del día tiene que haber 18 bomberos en plantilla, eso más equipamiento de camiones y un camión de bomberos cuesta 200.000 euros aproximadamente. Entonces, vas sumando y lo más coherente hubiera sido firmar un convenio con Cuenca y ya está”.

Sin embargo, Francisco Soriano, oficial-jefe del servicio de bomberos de la Diputación Provincial considera: “El convenio no se consiguió y desde el servicio provincial al no consumarse eso, pues se optó por una alternativa, que es la de hacer un nuevo parque en la zona de Cuenca para atender aquellos siniestros más próximos a la ciudad, que casualmente, la mayoría de intervenciones que se producen en la zona de la Serranía y de la Alcarria, analizando las estadísticas de los últimos 16 años, están en torno a los 35-40 km más próximos a la ciudad. Entonces, es por lo que se  determinó, ya que somos los competentes”.

Material de trabajo de los bomberos urbanos. Fotgrafía: Alba Soledad
Material de trabajo de los bomberos urbanos. Fotgrafía: Alba Soledad

Desde que se produjo la noticia hasta el día de hoy ha pasado más de un año. Hace tan sólo cuatro meses, el presidente de la Diputación Provincial presenciaba el inicio de las obras del que va a ser el nuevo parque de bomberos. Allí mismo anunció que el plazo de ejecución de las mismas es de cuatro meses. Por lo tanto, durante este mes de noviembre deben culminar.

Los sucesos ocurridos en Cuenca nos dejan una moraleja profesional ineludible y es que, más allá de las disputas y más allá de lo político, ante todo, son bomberos. Todos ellos trabajan para sofocar las emergencias y asegurar el bienestar de la ciudadanía y de su entorno.

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