El pasado viernes 13 de diciembre el Teatro-Auditorio de Cuenca recibió la visita de Emilio Gutierrez Caba y Eduard Farelo, que pusieron en escena «Poder Absoluto», el thriller político que desnuda el sistema de partidos y sus corruptelas.

 

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Poder Absoluto

{{Autor}}: Roger Peña Carulla
{{Intérpretes:}} Emilio Gutiérrez Caba y Eduard Farelo
{{Género:}} Teatro, thriller político
{{Año:}} 2013

Yo, Arnold Eastman, confieso que durante la II Guerra Mundial colaboré con los nazis, traicionando a mi país y que ejercí como auxiliar médico en Auschwitz, mutilando a niños inocentes. La imagen que todos tienen de mí es falsa.

¿Se imaginan que nuestro Presidente del Gobierno hubiera firmado esa confesión y que este escándalo saliera a la luz? Las consecuencias sobre su imagen pública serían descomunales, y tendría que abandonar de inmediato la presidencia del partido. Nadie aceptaría que alguien que colaboró con las barbaridades que los nazis llevaron a cabo en sus campos de concentración ocupara el puesto del Presidente del Gobierno, siendo además judío y austriaco. Pero Rajoy, que nació en 1955, no es ni judío ni austríaco, y tampoco colaboró como auxiliar médico en Auschwitz. Que alguien llegue a presidir un Gobierno con un pasado nazi, -después de Hitler, claro esta- sólo puede suceder en el teatro… ¿o no?

La política desnuda. Eso es lo que nos muestra el nuevo texto de Roger Peña Carulla, Poder Absoluto, que visitó el pasado viernes las tablas del Teatro-Auditorio de Cuenca. La obra es una crítica brutal a la partidocracia actual en la que vivimos. Bien es cierto que el caso que nos plantea Carulla no está basado en las corruptelas de España, pues es una obra ambientada en la Austria actual y basada en la vida de Kurt Waldeihm, que fue general del ejército alemán en la II Guerra Mundial y Presidente del Gobierno Austriaco por el Partido Popular de Austria. En esta obra, este personaje se llama Arnold Eastman y aparece bajo la piel de Emilio Gutierrez Caba que mantiene un combate dialéctico y trepidante con Eduard Farelo, que interpreta a una joven promesa del partido conservador.

No pretendo destriparos demasiado la obra, pues os recomiendo encarecidamente que vayáis a verla y que veáis a la política partidista desnusda. Sin embargo, imginad la escena: Arnold Eastman quiere presentarse a las elecciones generales por el Partido Conservador y así lograr los honores con los que sueña -su única motivación vital en el otoño de su vida. Pero tiene un problema, si se destapa su pasado nazi, nadie le votaría, y perdería su reputación y buen nombre. Y eso puede sucederle en cualquier momento, pues existe un hombre honesto e influyente, Hoffman (que no aparece en la obra), respetado y adorado en toda Austria por su larga trayectoria en defensa de los valores democráticos, que sabe de su pasado y tiene la pretensión de hacerselo llegar a la opinión pública. Eastman decide matarle, pero no puede hacerlo él, así que necesita a alguien que cumpla esa misión. Le mandan a un joven miembro del partido, dócil, obediente y eficaz, que ya ha logrado varios éxitos políticos. Eastman le encarga este trabajo, y sobre este encargo se desata el combate dialéctico sobre las tablas entre dos grandes de nuestra escena. Luego, nada es lo que parece, sobre todo en el teatro, y tras quitarse las máscaras todo este planteamiento se cae de forma tan progresiva como sorprendente. Hasta ahí puedo contar.

Preguntando a Emilio Gutierrez Caba por algún caso parecido en España, nos señalaba las figuras de Manuel Fraga y Jose María Aznar, que podrían ser los políticos españoles que pudieran inspirar una versión en el marco español de esta obra. Es de obligado cumplimiento ir a verla. Si sois fans de estos dos actores, más aún. Para sus seguidores será una delicia volver a verlos en plena ebullición, para quiénes los vean por primera vez, probablemente el público más joven, será un descubrimiento. Puede que esta obra sea especialmente adecuada para ese público adolescente y universitario, pues son la generación que tiene que construir un modelo de democracia que sustituya al desnudado por Roger Carulla y que sí represente los intereses generales de los ciudadanos, y no las ansias voraces de poder y riqueza de estos sinverguenzas. Poder Absoluto, un golpe durísimo para los corruptos del mundo, y una llamada a la conciencia ciudadana.

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Mi primera experiencia con el periodismo fue con la Revista Redacción del IES Campo de Caltrava. Después de eso, y del taller de radio de la Universidad Popular de Miguelturra no pude parar. Creé La cueva del río en 2010 con el objetivo de llegar a convertirla en un sueño hecho realidad. Aprendo esta profesión en la Facultad de Periodismo de Cuenca y en El CRisol de Ciudad Real. Tuve un romance con la música. Ahora somos muy buenos amigos.
David Sanroa

David Sanroa

Mi primera experiencia con el periodismo fue con la Revista Redacción del IES Campo de Caltrava. Después de eso, y del taller de radio de la Universidad Popular de Miguelturra no pude parar. Creé La cueva del río en 2010 con el objetivo de llegar a convertirla en un sueño hecho realidad. Aprendo esta profesión en la Facultad de Periodismo de Cuenca y en El CRisol de Ciudad Real. Tuve un romance con la música. Ahora somos muy buenos amigos.

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