Los éxitos internacionales de Carolina Marín han atraído mucho la atención de las personas sobre el bádminton. En él se disfruta de un ambiente armónico, mientras, unos luchan por seguir siendo los mejores, algunos consiguen alcanzar la ansiada medalla, otros lo seguirán intentando, pero lo importante son los valores, como los que promueve este deporte, trabajo, esfuerzo, constancia y dedicación.

A diferencia de otros deportes de raqueta, en el bádminton no se juega con pelota sino con un volante, se trata de una semiesfera circundada en su base por plumas (también puede ser de plástico) que hace que vaya más lento, esto provoca que su trayectoria sea más ligera, facilitando así el desplazamiento, aunque esto supone un reto añadido para los jugadores, pues al estar compuesto por una parte golpeable y otra que no lo es tanto, al golpearlo hay que hacerlo con una precisión adecuada.

En él se enfrentan dos jugadores (individuales) o dos parejas (dobles) situadas en las mitades opuestas de una pista rectangular dividida por una red. Desde 1992 es deporte olímpico en cinco modalidades: individuales masculino y femenino, dobles masculino y femenino, y dobles mixto. La raqueta es sin duda una de sus particularidades, se trata de una pala ligera con el mango más largo que las raquetas comunes, esto la convierte en singular y única. A pesar de parecer un deporte simple, no lo es, requiere muchas cualidades por parte de las personas que lo practican.

No debemos pasar por alto la diferencia del bote, con respecto a otros deportes en los que la pelota puede botar antes de ser golpeada, lo que permite que los jugadores puedan quedarse esperándola. En el bádminton cuando el volante toca el suelo, se acaba el punto. Su funcionamiento es parecido al del tenis, el partido consta de 3 sets de 21 puntos, y se lo adjudica el jugador que consiga vencer en dos de ellos, sin necesidad de disputarse el tercero si ya se han conseguido los dos primeros. Al principio de cada punto, el jugador que sirve y el que recibe debe situarse en diagonales opuesta de la zona de servicio.

Eliezer Ojeda: “Desde bien pequeño ya tenía una raqueta en la mano”

Eliezer Ojeda Garrido es jugador profesional, empezó en el mundo del bádminton gracias a su padre que conoció este deporte mientras estudiaba Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en Madrid y al volver a Huelva empezó a practicarlo allí, creando el Club Bádminton IES La Orden donde actualmente milita. El onubense describe el bádminton con los siguientes adjetivos, “diría que es un deporte muy divertido, muy rápido (es el deporte de raqueta más rápido del mundo), accesible, ya que no necesitas tener un somatotipo específico para jugar (puedes ser alto, bajo, delgado, gordo, etc.).” Lleva compitiendo desde los 9 años aproximadamente. Lo ha hecho en todas las categorías inferiores a nivel nacional. A los 15 años empezó a hacer alguna competición internacional de categoría inferior y desde los 17 años ya participaba en competiciones internacionales y nacionales. También, asegura haber competido en categoría absoluta, en campeonatos de Europa por equipos con la selección española.

Pregunta. ¿Qué es el bádminton para ti?

Eliezer Ojeda. El bádminton para mi es prácticamente un estilo de vida, desde que tengo uso de razón he estado ligado al bádminton hasta la actualidad, al principio como jugador y ahora dejando esa faceta y pasando a ser entrenador.

P. ¿Qué te supone competir? ¿Qué preparación o entrenamiento haces para ello?
Eliezer. Competir es ponerme a prueba contra otros rivales, poner en práctica lo entrenado, además de la adrenalina, nervios que te provoca la competición. Para la competición me preparo entrenando 5 días a la semana, actualmente unas 2h de entrenamiento técnico más un par de días de preparación física.

P. ¿Qué sientes cuando te dedicas a este deporte? ¿Qué cosas te aporta en tu vida?

Eliezer. Desde bien pequeño he estado ligado a este deporte, dedicarte a él no es fácil y requiere mucho sacrificio y esfuerzo tanto por parte del deportista como de la familia, ya que al ser un deporte “minoritario” es bastante difícil conseguir recursos para salir a competir. A cambio te reporta conocer a mucha gente y tener amistades en muchos lugares de España y el extranjero, viajar, te aporta capacidad de sacrificio para la vida diaria, te enseña a respetar al rival.

Eliezer Ojeda disputando un partido

El onubense enumera así los valores que transmite este deporte, compromiso, trabajo en equipo, porque, aunque sea un deporte individual para poder entrenar hay que trabajar en equipo, responsabilidad, esfuerzo, autoconocimiento, perseverancia, convivencia, respeto a las reglas. Eliezer afirma que mientras competía ha vivido una mezcla de sensaciones “Compitiendo he tenido de todo, ha habido momentos de alegría y satisfacción porque las cosas salían bien y momentos en los que el trabajo del entrenamiento diario no se veía reflejado a la hora de competir, los cuales frustraban al igual que las lesiones. Si tuviera que hacer una valoración general ha habido más momentos buenos que malos a nivel competitivo, igual que de los malos momentos siempre hay que intentar sacar lo positivo e intentar mejorar para corregir lo que ha salido mal”

P. Ha crecido la participación de la gente en este deporte en los últimos años, ¿A qué crees que se debe?
Eliezer.  Aquí en Huelva cuando empecé a jugar poca gente conocía el bádminton, hoy en día es un deporte que se incluye como unidad didáctica en la mayoría de colegios en las clases de educación física, así que casi todos los niños lo conocen al igual que el número de practicantes ha subido gracias al trabajo de los clubes que como en nuestro caso vamos por los colegios promocionando el bádminton y animando a los niños a que se apunten a nuestras escuelas, además en los últimos años el boom de Carolina Marín y los resultados deportivos que está logrando también ha colaborado.

P. Alguna anécdota graciosa o interesante
Eliezer. Bueno tengo muchas jeje una de las más rocambolescas fue con 16 años, íbamos a un torneo internacional en Zagreb (Croacia), pero cuando aterrizamos llamaron al entrenador y le informaron que la sede del campeonato había cambiado y era en Porec (ciudad costera a 2/3h de distancia) jugábamos ese mismo día y el entrenador solo pudo alquilar un Land Rover, a pesar de que éramos 5 jugadores y él, así que nos metimos como pudimos en el coche y fuimos a la otra ciudad, cuando llegamos nos habían eliminado de los individuales pero pudimos jugar los dobles y dobles mixtos.

Un deporte que requiere resistencia, potencia, flexibilidad y velocidad

El bádminton es una modalidad deportiva en la que se necesita una buena preparación. Es un deporte que implica varias partes de nuestro cuerpo como los brazos, las piernas y la capacidad pulmonar, además de la resistencia. Continuamente estamos en movimiento mientras lo practicamos, por lo que la actividad aeróbica es alta, lo que resulta muy beneficioso para el sistema respiratorio y circulatorio.

La resistencia es otra de los aspectos que se trabaja, por lo que es necesario que tengamos una gran capacidad para aguantar la alta actividad que requiere jugar al bádminton, ya que no solamente estamos en constante movimiento con los brazos, sino que también nos desplazamos a lo largo de la pista para buscar la pluma y mandarla al otro lado por encima de la red. Asimismo, la velocidad está presente, a la hora de devolver el golpe tenemos que ser rápidos, y tener una buena respuesta de salida. Los reflejos y la coordinación son fundamentales, para controlar en cada momento la parte del cuerpo que va a entrar en juego. Este deporte nos ayuda a agudizar los sentidos, a mejorar la coordinación y el control general del cuerpo. Por supuesto sin dejar de lado la importancia de disfrutar en compañía de amigos.

Los saltos también son una peculiaridad del bádminton, el remate es un recurso muy utilizado para sorprender al rival y finalizar las jugadas, lo que obliga a los jugadores a dar saltos espectaculares, cargados de fuerza, a lo que se une la intensidad debido a que se producen muchos intercambios en pocos segundos.

José Antonio Figuereo, entrenador del Club de Badminton de Isla Cristina: “Trabajar con niños es muy gratificante”

Figuereo se dio cuenta de que quería dedicarse a esto una vez que terminó el grado de Ciencias de la actividad física y del deporte. “decidí crear una escuela de Bádminton en Isla Cristina en 2016 y ahora ya es un club. “Algo ya me decía que el bádminton me daría mucho”. A la hora de trabajar con niños, lo que a simple vista puede parecer difícil, para José Antonio no lo es, asegura que hay momentos de todo y cada niño es como es, no resulta complicado, pero te tiene que gustar el deporte, los niños y transmitir. A veces suceden enfados, piques, tanto con compañeros como con rivales, por eso hay que saber educar y hacerles entender mi filosofía y lo que espero de ellos, y sobre todo que el deporte y este club es para aprender y pasarlo bien en primer lugar y después ganar.

José Antonio Figuereo (entrenador) y alumnos del club de bádminton de Isla Cristina

En el grupo de jóvenes del Club deportivo Mar de Luz hay distintas edades desde 5 a 17 años, la gran mayoría han competido a nivel provincial. “Lo que siento cuando entreno es un sentimiento muy gratificante, ves como llegan los deportistas sin saber nada y en poco tiempo mejoran y pueden jugar a un nivel medio”. Además, Figuereo observa como a parte del nivel deportivo, sus alumnos también crecen a nivel educativo, queda visible que, con el deporte, en este caso a través del bádminton se inculcan distintos valores como el respeto, la responsabilidad, el compromiso, la deportividad y el compañerismo.

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