En la vida en general y en el deporte en particular, no resulta muy habitual encontrarnos a un deportista de la talla de Manuel Navarro, un conquense que, tras más de dos décadas vinculado al atletismo de veteranos, pone punto y final a una carrera deportiva plagada de éxitos. A sus ochenta años, el veterano atleta ha decidido retirarse tras lograr su última medalla el pasado mes de septiembre en el Campeonato del Mundo de Atletismo para veteranos celebrado en Málaga.

«Fui al campeonato consciente de que sería el último”, confiesa con un tono nostálgico Manuel Navarro, que participó en el Campeonato del Mundo con el objetivo de, simplemente, terminar la carrera.  “Yo fui a esta prueba con la intención de terminar, iba como un novato, nervioso y preocupado por si me caía” relata el veterano atleta. No obstante, Manuel Navarro no solo no consiguió acabarla, sino que lo hizo como tercero, colgándose así su segunda medalla en una cita mundialista. “Cuando acabamos la carrera, los tres primeros nos abrazamos entre nosotros, fue muy emocionante”, afirma el hombre visiblemente emocionado.

Manuel Navarro es uno de los deportistas más laureados de Cuenca

Dos metales internacionales, nueve participaciones mundialistas, catorce maratones (destaca Nueva York, Everest, Valencia, Sevilla…), veinte medallas en Campeonatos de España  (14 oros, dos platas y cuatro bronces) y cuatro participaciones en europeos.  Este es el gran palmarés del que puede presumir este conquense natural de Almodóvar del Pinar. Sin embargo, Manuel Navarro ha tenido que luchar mucho para convertirse en uno de los deportistas más laureados en toda la historia de la provincia de Cuenca.

Manuel Navarro nació en 1938 y se crió en una familia humilde. A los 17 años ingresó en el servicio militar en Murcia, donde aprendió a ganarse la vida con diferentes trabajos en unas pésimas condiciones. Nueve años más tarde, ya con 26, consiguió el sueño de ingresar en la universidad para formarse en Física y Química, su gran pasión desde niño. Allí comenzó a practicar diferentes deportes con bastante asiduidad. “Practicaba el fútbol y atletismo en la universidad, dónde competí en tres campeonatos de cross a nivel nacional. Además, fui nombrado mejor deportista universitario de aquel año 1968”, afirma un orgulloso Manuel Navarro.

En su trayectoria como deportista universitario desafió al Servicio Español Universitario (SEU) en más de una ocasión, hasta el punto en que, junto con otros compañeros de la carrera, constituyeron un Club de Atletismo Universitario ajeno al del régimen franquista. “Lo pienso ahora y fue una locura. Ahora mismo no lo hubiese hecho otra vez, pero en aquel momento era más rebelde”, relata Manuel Navarro entre carcajadas.

El mayor logro de Manuel Navarro conseguir la licenciatura de Física  y Química

Cuestionado por sus logros deportivos, el conquense no duda un instante en afirmar que “el mayor logro fue conseguir licenciarme en Física y Química a los 54 años”. De vendedor ambulante a profesor de Física y Química, casi nada. Precisamente en este momento, cuando empezó a ejercer la docencia en un instituto de Murcia, fue cuando comenzó a competir de forma profesional.

Manuel Navarro junto a Óscar Pinar | Foto: ElDeporteConquense

A lo largo de más de 10 años, Manuel Navarro compaginó su plaza de profesor con los campeonatos de atletismo a los que asistía con asiduidad, algo muy costoso y que requiere mucho sacrificio. Cuestionado por la “fórmula mágica” para lograr tener tiempo para ambas cosas, el conquense responde  de forma rotunda, “voluntad, esa es la palabra”. “He tenido muy poco tiempo libre. Me iba todas las mañanas a las seis a entrenar, me duchaba e iba a dar clase a las ocho de la mañana”, afirma Manuel Navarro.

A la mayoría de personas, hacer este sacrificio que relata el conquense suele pasar factura con el paso de los años, pero el veterano atleta afirma que nunca pensó en dejarlo por falta de tiempo. No obstante, un problema de salud mientras entrenaba en la Fuensanta de cara al Campeonato de Europa de Eslovenia, le hizo replantearse su continuidad como profesional del atletismo. Finalmente, resultó ser un hecho aislado y ha seguido compitiendo hasta los ochenta, casi nada.

Manuel Navarro echa en falta algo más de reconocimiento

A pesar de todo lo que ha logrado en su carrera, Manuel Navarro siente que en ocasiones no ha tenido el reconocimiento que se merece. En un país donde no existe otro deporte que no sea el fútbol, el conquense afirma que “algunas veces he echado en falta apoyo por parte de Cuenca”. Sin embargo, posee la medalla de plata al mérito deportivo de Castilla-La Mancha y, tras la medalla lograda el pasado mes de septiembre, Manuel Navarro recibió una carta en la que Emiliano García Page le felicitaba por toda su trayectoria deportiva, carta que muestra el conquense con orgullo”.

Cuelga las zapatillas y coge la pluma

Otra de las facetas de la vida de Manuel Navarro a la que le ha puesto más empeño ha sido a la literatura y educación. Desde 2001, el conquense ha publicado ocho obras literarias. La última de ellas, “Moros, Cristianos y Guerra Civil Española”, fue presentada en la Diputación de Cuenca el pasado mes de febrero. Precisamente, tras retirarse de las pistas de atletismo, el veterano conquense nos confiesa que tiene encauzada una corta novela sobre sus vivencias, obra que será, presumiblemente, la última que publique.

Esta es la historia de un hombre que, a sus ochenta años, tiene una vitalidad que muchos jóvenes quisieran. Un hombre que luchó por un deporte universitario libre de la influencia de la dictadura franquista. Un hombre que ha paseado el nombre de la ciudad de Cuenca  por maratones y campeonatos de atletismo internacionales durante más de dos décadas. En definitiva, una persona digna de admirar, una persona que ha entrado en la historia de la ciudad.

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