La Universidad de Castilla La Mancha quiso ser partícipe de esta nueva fórmula de trabajo, conocida como Hackathon Social, y organizó un taller el pasado 26 de Noviembre en la Facultad de Periodismo de Cuenca. En él participaron alumnos de cuarto curso de Periodismo, así como de segundo curso de Administración y Dirección de Empresas, y de la Escuela Politécnica.

Si hablamos de Hackathon Social mucha gente no entenderá de lo que estamos hablando. Este término, que combina las palabaras hacker y maratón, hace referencia a una actividad o taller en la que se plantean diversos problemas y los participantes tienen que encontrar una solución viable para resolverlos. Aunque a priori parece algo sencillo y común, ya que esto nos lo podemos encontrar en nuestro día a día, iremos viendo como es más complicado de lo que parece y hay que pensar de forma diferente a como lo hacemos habitualmente. Además, otra de las novedades que plantea este Hackathon Social es la combinación de profesionales de ramas muy distintas, como pueden ser ingenieros, periodistas, abogados, etc. Esto tiene un objetivo claro, y no es otro que mezclar las opiniones de gente que piensa diferente para así poder encontrar multitud de soluciones posibles al problema planteado en un principio.

La Universidad de Castilla La Mancha quiso ser partícipe de experimentar esta nueva fórmula de trabajo y organizó un taller en el Campus de Cuenca, destinado a alumnos de Periodismo, Administración y Dirección de Empresas, y la Escuela Politécnica. Este Hackathon Social estuvo organizado por la Fundación Eurocaja Rural, que lleva ya varios años organizando este tipo de actividades y han trabajado en diversas universidades de España, así como en multitud de aceleradoras y organizaciones de jóvenes emprendedores, como nos explicó Juan Carlos Sánchez, uno de los miembros de esta fundación que llevaron a cabo la actividad.

Estas actividades de Hackathon Social están pensadas para trabajar en ellas durante uno o dos días, pero en este caso todo el trabajo quedó comprimido en una mañana, por lo que todo tuvo que ir un poco más rápido. Al taller asistieron alrededor de 60 alumnos de Periodismo, ADE y la Escuela Politécnica. La actividad comenzó con una pequeña charla de Juan Carlos Sánchez y Javier de Miguel, que fueron los encargados de trabajar con los alumnos durante la actividad. Para comenzar, explicaron en qué consistía un Hackathon Social y mostraron las claves principales a todos los participantes, para a continuación dividir a los alumnos en grupos de trabajo.

“El objetivo es que la gente piense fuera de la caja de forma creativa y siguiendo una metodología que es ágil y que permite solucionar problemas de forma rápida”.

Una vez divididos los alumnos en grupos más reducidos, Juan Carlos y Javier propusieron a los presentes el tema sobre el que se iba a trabajar. El tema elegido fue la Antigua Roma, y en concreto el Incendio de Roma en la época de Nerón. Los organizadores explicaron que a causa de este incendio la ciudad de Roma había quedado destruida y habían surgido multitud de problemas a raíz de esto, entonces cada uno de los grupos de alumnos tenía que escoger uno de los problemas planteados y comenzar a trabajar en la búsqueda de soluciones para dicho problema. Esto puede parecer sencillo, ya que todo el mundo busca soluciones a sus problemas cada día, pero la clave de estas actividades es que nos obligan a ponernos en una situación que no es cotidiana para nosotros. En esta en concreto los alumnos tenían que trasladar su pensamiento hasta la Antigua Roma, donde la solución a un gran incendio y lo que conlleva no puede ser la misma que se daría actualmente, debido a la escasez de medios que había en aquella época.

Alumnos durante la actividad. Fuente: José María Herranz (@jmherranz).

Juan Carlos Sánchez afirmó que el objetivo que ellos se marcan con el Hackathon Social es “que la gente piense fuera de la caja de forma creativa y siguiendo una metodología que es ágil y que permite solucionar problemas de forma rápida”. Por este motivo aseguró que es más práctico plantear situaciones en las que la gente no está habituada a pensar, de ahí el tema escogido de la Antigua Roma para esta actividad. Por ello, cada uno de los grupos de alumnos habría de encontrar tres posibles soluciones para su problema que fueran viables dentro del contexto propuesto, esto obliga a las personas a salir de su zona de confort de pensamiento, como bien comentó Juan Carlos.

Una vez que cada uno de los grupos ha encontrado sus tres ideas, han de quedarse con una sola y realizar un pitch sobre ella. Un pitch consiste en escoger una de las ideas y explicar durante un minuto ante el resto de participantes en qué consiste. Dentro del pitch es necesario decir qué se va a hacer, cómo se va a hacer y qué beneficios tiene la idea escogida. Esto sirve para condensar toda la información y decir todo lo más importante de tu idea en un minuto.

“Me gusta ser ese pequeño enlace con la realidad por un lado y contra la realidad por el otro”.

El objetivo que se marcan los organizadores de esta actividad es que la gente tenga que pensar y que lo haga de una forma diferente a la que lo hace habitualmente. Javier de Miguel aseguró que “me voy contento a casa si he hecho pensar a la gente, porque la mayoría está acostumbrada a no pensar y a poner peros. Hay cambiar el pero por el yo creo que”. Y es que durante la actividad “se prohibió” poner un pero a cualquier idea de las que surgiera, por remotas que pudieran ser. En un principio todas las ideas que surjan son buenas, aunque después haya que pasar un filtro y eliminar algunas por su inviabilidad, como así afirmaron Juan Carlos y Javier durante el taller. Esto nos permite dar rienda suelta a nuestro pensamiento y aportar todo tipo de ideas que nos vengan a la mente, con esto lo que se consigue son muchas ideas individuales que se pueden convertir después en una más general y que sí que sea posible realizarla.

Preguntados por qué es lo que les aporta personalmente a los que llevan a cabo este Hackathon Social, Juan Carlos Sánchez dijo “me gusta mucho ver como la gente empieza a pensar y ver ese momento en el cual saltan por los aires las estructuras que tienen en la cabeza y se ponen a pensar locuras, eso me encanta”. Además, añadió que ninguna estructura oficial de conocimiento permite realizar esto, “a mí me gusta ser ese pequeño enlace con la realidad por un lado y contra la realidad por el otro”, señaló Juan Carlos.

Pero en esta actividad una parte muy importante fueron los alumnos que asistieron y llevaron a cabo el taller. La mayoría de ellos aseguran que fue una buena experiencia que les sirvió para trabajar de una forma diferente a como lo suelen hacer en la Universidad. Aunque algunos de ellos apuntaban a que les había costado sacar ideas por la dificultad del tema propuesto y el difícil contexto que se había dado de la Antigua Roma.

Este Hackathon Social se presenta como una nueva fórmula de trabajo en grupo que, si se realiza correctamente, puede ser un éxito en la búsqueda de soluciones de distintos problemas como se pudo ver en el taller realizado en la UCLM.

Leave a Response