El agua limpia y saneamiento es uno de los puntos mejor valorados en España en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la ONU. A pesar de esto, el país ha recibido en los últimos años varias advertencias y multas por parte de la Unión Europea y otras instituciones. Con los inicios del año 2019 sigue habiendo grandes ciudades y pueblos, como Motilla del Palancar, que esperan una depuradora que permita cumplir correctamente los parámetros de calidad del agua.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son unas metas universales desarrolladas por la ONU con las que se deben tomar medidas para eliminar la pobreza y favorecer el medio ambiente, la paz y la buena convivencia de todos los seres humanos del planeta. En esta lista aparecen 17 puntos en los que todos, en mayor o menor medida, están relacionados y tienen el objetivo de mejorar la vida de las generaciones futuras con la meta puesta en el 2030.

El objetivo número 6 de esta lista se centra en el agua limpia y su saneamiento. Este punto tiene la meta, como declara la ONU, de “garantizar la disponibilidad y gestión sostenible de agua y saneamiento para todas las personas”. Conseguir un correcto suministro, tanto en cantidad como en calidad, para toda la población es una de las principales formas para luchar contra la pobreza, las enfermedades y el medio ambiente, por lo que se puede decir que conseguir los objetivos de este punto número 6 tiene una gran importancia a nivel económico, social y medioambiental.

En la página oficial de estos Objetivos Mundiales se destaca que más del 40% de la población mundial sufre escasez de agua, cifra que puede aumentar si no se cumplen las metas propuestas. También que cerca de 1.000 niños mueren a causa de una mala calidad de esta que les provoca enfermedades. Un dato significativo es que el 80% de las aguas residuales vienen de las diligencias humanas que vierten contaminación, cifra que deja claro que los seres humanos somos lo grades culpables de la situación que viven numerosos países. Pues cumplir estas metas también repercute en el medio ambiente, proteger ríos, lagos y humedades también es uno de los puntos esenciales del ODS 6.

Por datos como esos, en julio del año 2010 la Resolución 64/292 de la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el derecho humano al agua y a su saneamiento, destacando que “un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos”.

Para continuar con esta línea, la ONU propone diferentes opciones de llegar a cumplir la meta propuesta. Subsanar la contaminación del fluido, impulsar tecnologías para mejorar la gestión de este recurso, alianzas internacionales y políticas, aumentar la participación de la sociedad o impulsar el ahorro de las aguas son algunas medidas con las que la ONU se plantea conseguir antes de 2030.

El Agua en España

La organización desarrolló un informe valorando de mejor a peor (verde, amarillo, naranja y rojo) la situación de los 17 puntos de los ODS en las provincias españolas y en las ciudades con más de 80.000 habitantes. En este informe se puede comprobar como el ODS 6, agua limpia y saneamiento, es el tercer punto con mejor valoraciones en verde. Aunque también se puede mencionar que ocho de esas ciudades no aportan los suficientes datos para realizar una correcta valoración y hay ciudades españolas importantes en rojo.

Entrando en la clasificación de ese informe, hay un total de 27 ciudades con la valoración máxima positiva, en las que aparecen Albacete y Guadalajara de Castilla-La Mancha. Siguiendo en esta región, Cuenca y Ciudad Real obtienen el color naranja, mientras que Toledo y Talavera de la Reina, el amarillo. Por otra parte, solo siete núcleos urbanos españoles (AU Barcelona, AU Tarragona, Torrent, Murcia, Lorca, Tarragona y Barcelona) obtienen el peor resultado. Por eso, desde la ONU consideran que el ODS 6 no es un reto muy difícil de superar si se trabaja correctamente, pero no se puede dejar de lado debido a la gran importancia que tiene en la sociedad.

Informe: Los ODS en 100 ciudades españolas. // Fuente: REDS

Según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social el 99,5% del agua en España es apta para el consumo humano, el 0,5% restante se debe a causas temporales. El sabor “desagradable” de esta en algunas ciudades no se debe a que tenga una mala calidad, sino que esa cantidad cuenta con una concentración de minerales. Porcentajes tan positivos como este no significa que las cosas se hagan de manera correcta en nuestro país, solo hay que comprobar las sanciones.

Multas económicas

En 1991 se aprobó una directiva europea que obligaba a las ciudades de más de 15.000 habitantes depurar bien sus aguas antes del 2001. Esto no se cumplió del todo en España y, como explica El País, 37 municipios de más de 15.000 ciudadanos incumplían los parámetros de depuración, lo que conllevó a las primeras advertencias de sanción en el año 2011. Finalmente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea condenó este verano a España a pagar una multa de 12 millones de euros, pues tras las advertencias y una ampliación de plazo para solucionar ese problema, en 2017 el país aún contaba con 17 ciudades que seguían incumpliendo la directiva europea de 1991.

En la actualidad hay nueve de esas 17 ciudades siguen quebrantando la petición europea, por lo que ha supuesto finalmente, aparte de la multa de 12 millones de euros, unos 11 millones semestrales hasta que se resuelva la situación en esas ciudades. Por lo tanto, a los 12 millones fijos que tendrá que pagar el Estado hay que sumarle los 88 millones totales, en caso de que se solucione todo en la fecha fijada de 2022. Hay que recordar que las metas propuestas por la ONU tienen el año fijado en el 2030.

De estas nueve ciudades, siete pertenecen a la comunidad de Andalucía (Nerja, Barbate, Isla Cristina, Matalascañas, Alhaurín el Grande, Tarifa y Coín), una a Canarias (Valle de Güímar) y la última es de Asturias (Gijón Este). Además, en esta denuncia aparecen otras ocho ciudades (Aguiño, Vigo, Santiago de Compostela, Benicarló, Peñiscola, Teulada-Moraira, Estepona-San Pedro y Valle Guerra) con posibilidad de revivir una sanción debido a que las depuradoras no funcionan correctamente. Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica, advirtió que hasta 2022, como mínimo, estas ciudades no cumplirán con parámetros de calidad del agua impuestos por la ONU.

Además, un reciente informe de PwC advierte que España derrocha el 25% del agua que agota por la poca inversión en infraestructuras, porcentaje alto si lo comparamos con el 18% de Portugal y el 7% de Alemania. Con datos como estos queda claro que aun falta mucho trabajo e inversiones para que el país sea lo más respetuoso posible con la sociedad y el medio ambiente. Habrá que esperar para que los máximos dirigentes de España tomen las decisiones lo más rápido posible.

Planes de España

Hace dos meses el Ministerio de Transición Ecológica, a través de la Dirección General del Agua, puso en marcha el Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Ahorro y Reutilización (DSEAR) con el difícil objetivo de mejorar el saneamiento de 500 pueblos españoles con más de 2.000 habitantes. Esto también se desarrolla en gran parte por las multas que ha recibido España recientemente, pues uno de los objetivos de este plan es la “necesidad  de avanzar en el  cumplimiento  de  la Directiva Marco del Agua y demás políticas europeas relacionadas”.

Además, este informe asegura que España cuenta con 25 planes hidrológicos, 11.568 actuaciones de las que 4.376 tienen características básicas para cumplir los requisitos mínimos de la directiva europea de la protección del agua. De ese 38% en las que se tienen que centrar las prioridades, solo el 41% están finalizadas o en construcción. Debido a ello la Comisión Europea tiene procedimientos de penalización hacia nuestro país, que se suman a la multa del Tribunal de Justicia anteriormente mencionada.

Logo de la Agencia del agua de C-LM // Fuente: Web Agencia

Como hemos visto, el Ministerio de Transición Ecológica es el mayor órgano a nivel nacional que regula todo lo relacionado con el agua y su saneamiento. Dentro de España, cada comunidad autónoma puede disponer de una infraestructura que tendrá competencia dentro de su región. En Castilla-La Mancha el organismo encargado de regular esta temática es la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, la cual ha desarrollado varios planes para conseguir una mayor calidad de esta en la Cuenca del Júcar y el Acuífero de la Mancha Oriental, zonas donde la producción agrícola es muy grande y tanto la calidad y cantidad del fluido es vital.

Desde esta infraestructura se llevó a cabo el I Plan Director de Saneamiento y Depuración de Castilla-La Mancha, donde se ayudaban a los pueblos pequeños que no contaban con ningún tipo de depuración. Ahora la Agencia del Agua se encuentra en la siguiente fase, el II Plan Director de Saneamiento y Depuración de la región. Esta segunda parte intenta mejorar la calidad de las aguas de los pueblos que, a diferencia del primer plan, si cuenta con depuradoras pero que no hacen su labor correctamente.

En julio de este verano el portavoz del Gobierno regional, Nacho Hernando, recalcó que durante la legislatura del presidente autonómico, Emiliano García-Page, intentará recuperar las 157 depuradoras paralizadas por el anterior Gobierno, parón que han supuesto grandes indemnizaciones y que muchas localidades manchegas continúen con una mala calidad del agua que no cumple los parámetros establecidos. Algunas de estas depuradoras manchegas se encuentran en los pueblos de Barrax, Balazote o Motilla del Palancar.

El caso de Motilla

La localidad motillana es un pueblo de Cuenca con 6.000 habitantes que lleva casi 20 años incumpliendo las normativas de calidad del agua propuestas por la Confederación Hidrográfica del Júcar. Este pueblo cuenta actualmente con una depuradora de lagunaje, método poco eficiente en la actualidad y sobre todo para un núcleo de población tan grande. Esta depuradora funciona circulando el agua de laguna en laguna, ya sean aerobias o anaerobias, para depurar el contenido de estas. Cuanto más tiempo permanezca en cada laguna, mayor depuración y calidad se obtiene. El problema que tiene Motilla del Palancar son las precipitaciones y el clima. Al llover tanto en esta zona el líquido pasa poco tiempo en las lagunas, por lo que cuenta con un periodo corto de depuración, sumado a las bajas temperaturas, que hace ralentizar aún más este proceso, se consigue un agua de baja calidad que no respeta los parámetros establecidos por la Confederación Hidrográfica del Júcar.

Lagunas desde al aire. // Fuente: Ayuntamiento de Motilla

Este tipo de depuradora cuenta con la característica de ser baratas para la localidad, ya que no tiene un alto coste energético, por lo que es factible verlas en pueblos muy pequeñas, pero no en una población tan grande como con la que cuenta Motilla.

Vertidos al arroyo colindante. // Fuente: Ayuntamiento de Motilla

Según María del Pilar Sorrius Sitges, concejala de medio ambiente de Motilla del Palancar, el agua que sale de la depuradora “no cumple con los parámetros establecidos por la Confederación Hidrográfica del Júcar como pueden ser los Dbo, Dqo, sólidos en suspensión o hidratos”. Debido a esto, localidades por la que pasa el río Valdemembra, afluente del Júcar, como El Peral, Villanueva de la Jara o Tarazona de la Mancha se quejan de la que se manda desde Motilla.

Desde esta Confederación se permite sacar agua de baja calidad pagando el conocido canon de vertido, lo que sería un impuesto por verter el líquido en malas condiciones, pero que no es muy perjudicial para los ciudadanos. “A más parámetros incumplidos, mayor es el canon a pagar, al igual que mayor probabilidad de recibir una sanción” explica Sorrius. El Ayuntamiento paga un total de 18.267 euros al año por este canon, lo que supone unos 12 euros al año por cada casa de Motilla. Una nueva depuradora conseguiría mejorar esos parámetros, por lo que se pagaría menos canon de vertido.

Este problema viene de lejos. En el año 2009 se licitó, por primera vez, la construcción de una nueva depuradora para la localidad, después de, como se suele decir, poner la primera piedra, el cambio de Gobierno en la región paralizó las obras, pero no solo de Motilla, pues más zonas manchegas se vieron afectadas. Debido a esto, la Junta tuvo que afrontar una indemnización de 300.000 euros a la empresa encargada de llevar a cabo la depuradora, pero este no será el único gasto que ha traído esta problemática.

María del Pilar confirma que el Ayuntamiento de Motilla del Palancar ha recibido tres expedientes sancionadores por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar por no cumplir los parámetros del agua marcados. El primero en el año 2008 de unos 37.000 euros, en 2010 otro de 4.500 y de 3.000 euros el último en el año 2013. La concejala de medio ambiente reconoce que estas multan podrían haber sido mayores, pero “la Confederación conoce nuestra situación y está poniendo de su parte para ayudarnos”. “Una cosa es que tengas los medios disponibles y depures mal y otra distinta es que estés haciendo todo lo que tienes en tus manos”, añade Sorrius.

Lagunas de Motilla. // Fuente: Ayuntamiento de Motilla

Hace unas semanas se licitó, de nuevo, la construcción de la nueva depuradora. Un total de 32 empresas de diferentes zonas de España se han presentado para llevar a cabo este proceso que supondrá un coste de unos 6.500.000 euros. Desde el consistorio esperan que la puesta a punto de la depuradora se haga lo más rápido posible, “ahora mismo están expropiando los terrenos, por lo que aún queda”, declara Sorrius. El alcalde de la localidad, Pedro Javier Tendero, se muestra satisfecho con este proceso ya que permitirá que el pueblo, además de beneficiar a los ciudadanos, respetará en mayor medida el medio ambiente. Ahora solo falta esperar que sea cual sea el Gobierno de la región y los cambios que puedan venir no se paralicen, otra vez, las obras.

La empresa elegida para construir la depuradora se encargará de la eliminación de los gruesos, factor importante que influye en la calidad del agua. Además, se encargará de limpiar el fango que contienen el fondo de las lagunas, cosa que nunca han hecho desde el Ayuntamiento como ellos mismos confiesan. Lo que conllevaría esta nueva depuradora es un mayor gasto para la población debido a que necesitaría mayor coste eléctrico, parte que se puede contrarrestar reduciendo el canon de vertidos y consiguiendo una mejor condición del agua que repercute tanto a nivel social como medioambiental.

La concejala espera que a pesar de que la factura del agua suba, “los ciudadanos deben entender que a la larga es beneficioso para la salud y el medio ambiente”. Además, se tiene la idea de convertir la zona en la que se encuentran las lagunas en una zona verde. “Podemos tener una zona en la que se puedan encontrar animales como aves acuáticas y que pueda convertirse en una zona de visita”, confiesa ilusionada Sorrius.

A pesar de ser uno de los objetivos mejor valorados en el informe de la ONU, España sigue contando con ineficientes infraestructuras y problemas en el día de hoy. Numerosas advertencias, multas millonarias e inconvenientes en las localidades más pequeñas, que perjudican a la calidad y a la cantidad del agua, son algunas de las consecuencias que vienen por una mala gestión de un derecho tan importante y reconocido como es tener agua limpia y un saneamiento correcto. Estos problemas que se producen por temas económicos, dejadez por parte de los partidos y de la sociedad o inestabilidad política, solo consiguen perjudicar al medio ambiente, a las arcas públicas y, sobre todo, a los ciudadanos.

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