La toledana Isabel Fernández practica kárate desde los cuatro años. A pesar de los buenos resultados durante su adolescencia, una serie de problemas de rodilla obligaron a frenar, pero nunca abandonar, su pasión por este deporte.  Tras practicar otros tipos de deportes adaptados a silla de ruedas, este verano y gracias a su entrenador Álvaro, el kárate reapareció en su vida con más fuerza que nunca. Ahora, campeona del mundo de para-kárate en Kata en silla de ruedas, sueña con poder ver este deporte en las Olimpiadas de París de 2024 y formar parte de ello.

Pregunta. Hace aproximadamente un mes que te proclamaste campeona de para-kárate en modalidad de Kata en silla de ruedas. Antes de conocer tus orígenes, para un lector que no conozca esta modalidad, ¿en qué consiste?

Respuesta. La modalidad de Kata consiste en realizar una serie de movimientos preestablecidos. Por un lado, encontramos el Kumite, el combate uno contra uno, la modalidad que más se conoce. Y, por otro lado, está la modalidad de Kata, movimientos memorizados en los que tienes que aprender posiciones y técnicas, y las cuales realizas contra contrincantes imaginarios. Haces ejercicios de defensa, de ataque, pero todo ello solo. Es una muestra de los movimientos y las técnicas que se realizan en el kárate, sin ser un combate.

P. Empezaste desde muy pequeña en este deporte, pero ¿qué te hizo lanzarte a practicar kárate con esa edad?

R. Empecé con cuatro años donde nací, en Medina del Campo, y fue principalmente por mis vecinas, vi que ellas lo practicaban y me llamó tanto la atención que yo me quise lanzar al mundo del kárate, me encantó desde el primer momento y me lo pasaba bien. Más tarde me mudé a Toledo con 8 años y seguí practicándolo, y ya después de tantos años de entrenamientos, decidí meterme a competir en la modalidad de Kumite con 12 o 13 años.

P. ¿Qué prevalece en Kata, la fuerza física o la mental?

R. Se valora todo, ambas tienen mucho valor en este deporte. Yo en una competición, por muy fuerte que yo esté pegando o mucha fuerza que tenga, si no estoy concentrada al 100% y no lo estoy haciendo bien, no sirve de nada. Tienes que mentalizarte, antes de nada, pensar en lo que estás haciendo, controlar los nervios sobre todo, aunque a veces eso es lo más difícil, pero intentar estar tranquila y concentrada. La fuerza física claro que es importante, tienes que estar preparado físicamente y conocer todos los movimientos. De alguna forma, ambas se complementan y ambas son igual de necesarias.

P. ¿Y si hablamos de valores? ¿Qué valores te aporta el kárate en tu vida diaria?

R. Muchísimos, y más cuando una empieza en este deporte desde tan pequeña. Te enseña el respeto, la humildad, el honor, son valores con los que he crecido. No es un deporte por y para competir, antes de todo va el respeto al contrincante, al maestro, a los compañeros. Lo diferente es que estos valores pertenecen al kárate. Existen otros deportes en los que prima la competitividad, en el kárate no. Un profesor de kárate no tiene la opción de enseñar esos valores, sino que estos ya forman parte del deporte en sí, no es una opción.

P. ¿Cuáles fueron tus primeros pasos y logros en competiciones?

R. Cuando comencé a competir en Kumite empecé compitiendo en el regional, en esa competición pude quedar entre las tres primeras. A partir de ahí me seleccionaron para ir al campeonato de España. Con tan solo 16 o 17 años quedé tercera en el campeonato de España individual, y al año siguiente quedé tercera, pero esta vez por equipos. Esos fueron los logros más importantes, dentro de la modalidad de Kumite. También he participado en campeonatos de Castilla-La Mancha o provinciales.

P. ¿En qué momento de tu carrera llegó la lesión? ¿Cómo ocurrió todo?

R. Empecé con 16 años con una luxación de rodilla que luego a los 18 años me alejo de la competición, no obstante, seguía practicándolo un poco. En 2015 empecé con dolores fuertes de rodilla, lo que son los dolores de mi lesión actual, el inicio.

Estuve aguantando hasta que en 2016 me operan e intento seguir haciendo deporte, aunque me recomendaron que no realizara ningún tipo de ejercicio, pero luego me di cuenta de que no podía. Finalmente, a principios de 2017, fue cuando me dijeron que no había nada que hacer, que no podía hacer deporte.

Fuente: Jon Diez Beldarrain. Proyecto QUEENS.

P. Imagino que tuvo que ser un duro momento, ¿qué fue crucial para continuar? Para decir, el deporte es una de mis pasiones, no voy a renunciar a ello. ¿Hubo alguna persona que te empujara a seguir dentro del deporte?

R. Cuando los médicos me dijeron que no podría volver a hacer deporte fue un golpe duro. En ese momento estaba en Córdoba trabajando, vivía sola y lejos de la familia. A pesar de ello seguí trabajando e intentado hacer ejercicio, pero era horrible, el hecho de andar 700 metros de mi casa al trabajo ya era muy doloroso. Con tan solo preguntarme cómo estaba, ya me echaba a llorar. Hasta que un día dije no puedo seguir así, busqué alternativas y me informé sobre deportes en silla de ruedas. Primero fue el baloncesto, que acabé compaginando con el ciclismo adaptado en handbike, hasta que me topé con Álvaro y me propuso hacer kárate en silla. El deporte ha sido siempre mi pasión y a pesar de los obstáculos nunca lo he dejado.

P. ¿Cuál fue el motivo por el que decidiste dejar estos deportes? Tengo entendido que en handbike lograste buenos resultados.

R. Principalmente fue por falta de tiempo, una vez que empecé a practicar kárate, era imposible. Cuando empezamos a entrenar, tenía el objetivo de llegar al campeonato del mundo, hacer todo lo posible porque me seleccionasen, trabajar duro y no parar. Entonces había que entrenar muchas horas, mañana y tarde. Por lo tanto, no me quedaba tiempo para hacer otros deportes. Estaba centrada en mi objetivo y no tenía tiempo para nada más.

P. Ahora centrándonos un poquito en el mundial, ¿cómo llega ese momento en el que vas a participar en representación de tu país? Una vez te lo comunican, ¿esperabas llegar tan lejos?

R. Fue en un campeonato en la Liga Nacional en Ávila. Yo entrenaba en el gimnasio, pero no había ido a competiciones, no me había visto nadie de la selección. En ese campeonato fue donde me vio el presidente de la Federación, me vieron competir y dijeron sí, tienes nivel y vas a ir. Poder participar era la meta que nos habíamos puesto. Fue muy emocionante darnos cuenta que lo habíamos alcanzado.

Una vez me lo dijeron, la verdad es que, todo el mundo sueña con ganar el oro. Eso sí, no fue un sentimiento de decir, venga voy a ganar, es una mentalidad de voy a trabajar duro y voy a conseguirlo, pero por el trabajo y el esfuerzo que voy a hacer, por dejarme la piel.

P. ¿Cuáles fueron tus primeras sensaciones al conocer que eras la campeona del mundo?

R. Pues en verdad no te lo crees. De primeras tardas un par de días en asimilarlo, no unas horas, unos días. En ese momento lo primero que sientes es alegría, emoción, pero realmente, no eres consciente. Con el tiempo, empiezas a darte cuenta del esfuerzo y las horas que hay detrás de esa medalla de oro,  todo eso que no se ve desde fuera. Ha sido un largo camino, que ha merecido la pena.

P. ¿Qué ha supuesto Álvaro Jiménez en este logro?

R. Un cambio entero en mi vida. Me ha devuelto la ilusión, la alegría, las ganas de seguir luchando. Ahora mismo es una de las personas más importantes, ya no solo en mi carrera en el kárate, sino en mi vida. Fue él quien me metió en esto, quien me animó a iniciarme el kárate en silla. Es algo que tengo que agradecerle de corazón.

P. Detrás de este triunfo hay muchas horas y mucho esfuerzo de entrenamiento, pero ¿en qué consisten estos entrenamientos?

R. Principalmente se basan en repetir, repetir y repetir. Como ya he dicho, son movimientos preestablecidos, que hay que aprenderse y hay que hacerlos una y otra vez. De forma que los movimientos sean perfectos, con fuerza y velocidad. Para conseguir esa fuerza, no hago pesas, pero sí hago trabajo con gomas. Algunos de estos ejercicios se basan en realizar los movimientos que luego yo voy a hacer en kata, de forma que fortalezco e intento, además de la fuerza, ganar la velocidad.

P. Tanto tú como Sandra os habéis proclamado campeonas del mundo con más de 30 años, ¿la edad es un factor importante en este deporte? ¿Crees que hay límites?

R. Yo creo que con Sandra ha quedado muy claro que no. Tiene 37 años y es campeona del mundo. Está en plena forma y es increíble. Yo creo que no hay límite de edad, si quieres y te lo propones no hay límites de ningún tipo.

Fuente: Jon Diez Beldarrain. Proyecto QUEENS.

P. Eres un ejemplo de superación como persona y como deportista. ¿Qué le dirías a esas personas que un día te dijeron que no podrías volver a practicar deporte?

R. Le diría que me miren ahora. Que miren y que vean que sí se puede. Si quieres hacer algo realmente, lo vas a hacer. Solo hay que quererlo y echarle ganas. Te vas a buscar las mañas para hacerlo, pero al final lo vas a conseguir. Sí es verdad que no puedo correr, pero sí que puedo salir con la handbike, o hacer kárate en silla. Está adaptado, pero lo estoy haciendo y me gusta igual o incluso más.

P. Acabas de cumplir uno de tus sueños imagino, pero y ahora qué. ¿Cuál es el próximo objetivo que tienes marcado?

R. El próximo objetivo a corto plazo es el Campeonato Europeo, que es en marzo en Guadalajara. Es un objetivo que está fijado, está marcado en el calendario y vamos a por ello. Mi sueño ahora mismo es que el para-kárate entrase como deporte paralímpico y poder participar en las paraolimpiadas. Está previsto que el kárate entre en 2020, y si funciona bien, en el 2024 se prevé que el para-kárate también entre dentro de las olimpiadas. Para entonces, si esto ocurre, la verdad es que espero con todas mis fuerzas poder formar parte de ello, espero estar allí. Ese sería mi próximo sueño.

P. Para terminar, el kárate está pasando por uno de los mejores momentos, sobre todo para los castellano- manchegos, pero ¿crees que este deporte tiene la difusión mediática que se merece?

R. Hay que impulsarlo más. Sí es cierto que ahora se está viendo mucho más que hace cuatro años, pero debería de haber más todavía. El kárate español es una potencia mundial, solo hay que ver los medalleros y el para-kárate español está el primero en el medallero mundial. Pero el kárate no es futbol, y este es el deporte rey que se promueve y se difunde en las noticias sobre cualquier otra, y eso es un problema.

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