“Poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos hasta 12 por cada 1.000 nacidos vivos, y la mortalidad de niños menores de 5 años al menos hasta 25 por cada 1.000 nacidos vivos”. Así comienza una de las metas más ambiciosas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas es su compromiso por poner fin a las muertes de recién nacidos. Ese es el objetivo, pero ¿Cuál es la realidad? ¿Por qué siguen muriendo niños recién nacidos? ¿Cuál es el problema? ¿Falta de vacunación? ¿Irresponsabilidades familiares?

Antes de adentrarnos en el tema de la mortalidad infantil, sus causas y consecuencias. Es necesario hablar de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: “Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como Objetivos Mundiales, son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad”. Dentro de estos objetivos se abarcan diferentes apartados como: cambio climático, igualdad de género, educación o crecimiento económico. Su propuesta es conseguir erradicarlos o mejorarlos hasta el año 2030.

Respecto a la mortalidad infantil, España se sitúa en el puesto número doce, entre los mejores países en este apartado. En concreto,  si lo comparamos con el informe europeo de 2010, la tasa de mortalidad infantil en nuestro país ha bajado en un 10%, lo cual hace que en España mueran 2,7 de cada 1000 niños vivos. Estas cifras demuestran que en España no mueren tantos niños como en otros lugares del planeta como el Sahara Occidental, donde 52 de cada 1000 niños fallecen durante los primeros meses de vida. En un ámbito más internacional, 4 de cada 1000 niños mueren en Europa con edad temprana. Una cifra que desglosada por países, deja a Turquía como el primer país donde más muertes hay (18 de cada 1000 bebés mueren), seguido de Moldavia, Albania, Rumania, Croacia y Bulgaria entre otros.

España se sitúa en el puesto número tres como uno de los países con mejor Sistema sanitario de Europa

Concretamente, los resultados del estudio publicado por la Comisión Europea en donde se encuestaba a los 28 países miembros de la Unión Europea, acerca de la percepción de la población sobre las vacunas, son positivos. La mayoría de la población está totalmente de acuerdo en que se debe vacunar (90%), el 82’8% consideran que son seguras y el 87’8% que son efectivas. En España, los niveles de confianza de la población se sitúan entre las mejores de Europa, (entre el segundo y sexto puesto).

El debate

La inmunización salva entre dos y tres millones de vidas cada año. Hoy en día, las vacunas se han convertido en el mejor aliado de los niños para evitar su muerte. Sin embargo, uno de cada cinco niños no recibe las vacunas necesarias para sobrevivir

Pero, ¿Cuál es realmente el problema de que aún sigan muriendo niños en sus primeros meses de vida? Una de las razones no es ni más ni menos que la falta de vacunación. En los últimos meses ha existido un debate en torno a si es beneficioso  o no que los niños reciban tantas inyecciones en sus primeros años. Concretamente, hasta los tres años los bebés reciben 36 inyecciones vacúnales. ¿Son realmente necesarias?

La muerte del caso del niño de Olot hizo saltar las alarmas. El pequeño de seis meses de edad falleció tras haberse contagiado de difteria. Sus padres decidieron no vacunarlo y en mayo del año 2015, ingreso en la UCI del hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Hasta el momento, ha sido el único caso de la enfermedad en España desde el año 1987.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los calendarios de vacunación infantil han reducido la mortalidad en un 78 por ciento en los últimos diez años. Actualmente en Espa

Noticias muerte niño Olot

ña, el 97 por ciento de los niños son vacunados durante sus primeros años de vida, frente a enfermedades como la varicela, el sarampión o la tosferina,  pero, aun así hay quienes siguen insistiendo en poner en riesgo la salud de los bebes por miedo a los efectos que las vacunas puedan tener en ellos. Esto quiere decir que de 80.000 a 150.000 menores no están vacunados en España por decisión expresa de sus padres. Y es que, en España vacunar no es obligatorio. Ese 3% representa a grupos de padres que no confían plenamente en los descubrimientos científicos y, por el contrario prefieren apostar por una medicina más natural, con tratamientos a base de hierbas y homeopatías.

La OMS considera que la insuficiente vacunación infantil es causada por los padres que se niegan a vacunar a sus hijos frente a enfermedades contagiosas

Pese a la aparición de métodos más naturales, la Academia Estadounidense de Pediatría y el Instituto de Medicina afirman que “las vacunas siguen siendo el mejor aliado de la salud de los niños”. De hecho, cada vez más los estudios demuestran que seguir los calendarios de vacunación infantil logra que los niños crezcan sanos y fuertes. Un calendario de vacunación es un documento en el que se reflejan de manera cronológica, las vacunas que se deberían administrar a la población de un determinado territorio.

El problema de las vacunas de pago
Sin embargo, no todos los padres de los niños sin vacunar desconfían de los métodos científicos. Aún siguen existiendo familias que a causa de problemas económicos no se pueden permitir el lujo de inmunizar a sus hijos frente a algunas enfermedades. Al margen de las vacunas financiadas por la Seguridad Social, existen otra serie de vacunas recomendadas, pero a las que solo se tiene acceso si pagamos una cuota, este es por ejemplo el caso de la vacuna frente a la bacteria neumococo (prevenar), la vacuna para hacer frente a la gastroenteritis por rotavirus (rotateq), varivax para prevenir la varicela y bexsero para combatir la meningitis por meningococo B.

¿Y cuáles son sus precios?

Realmente el problema de las familias llega cuando tienen que sacar la calculadora para ver cuando dinero se tienen que gastar en vacunar a sus hijos. Dependiendo del tipo de vacuna y del número de dosis el precio puede variar. Por ejemplo: la vacuna prevenar tiene un coste de aproximadamente 75 euros, por cuatro dosis, esto quiere decir que vacunar a un menor para protegerlo de neumonías y meningitis tiene un coste total de 300 euros. Esta sumada junto al resto de vacunas no incluidas en la Seguridad Social tiene un precio de 1076.60 euros, algo que no todas las familias pueden permitirse. Pero, que no puedan pagarlo, no significa que se consideren antivacunas, sino todo lo contrario, preferirían que sus hijos fueran inmunes a todas las enfermedades pero por cuestiones económicas les es imposible.

Por ejemplo, una de las vacunas que más polémicas ha causado en los últimos años ha sido precisamente la más cara de todas, hablamos de la vacuna contra la meningitis (bexsero), tiene un coste de 106.15 euros, lo cual supone un desembolso de 424.60 euros. ¿Es realmente necesario gastarse tanto dinero? Según los expertos en pediatría realmente no es necesario vacunar a los niños contra esta enfermedad “De todas las vacunas que no se incluyen dentro de la Seguridad Social, seguramente el bexsero sea quizás la menos importante. Es más conveniente que los padres vacunen a su hijo contra la bacteria del neumococo que contra el bexsero” afirma Teresa Fernández, enfermera del Hospital Virgen de la Salud de Toledo.

¿Entonces, cuáles son las soluciones?

Está claro que la mortalidad infantil es un gravísimo problema al que hay que buscar solución, pero para ello se necesita una amplia inversión en infraestructuras y planificación sanitaria. Mientras tanto, quizás la mejor solución se encuentre en dos recursos accesibles para todo el mundo: la vacunación durante el embarazo y la lactancia materna.

El primer paso no es otro que incitar a que las mujeres se vacunen de enfermedades comunes como la gripe durante su estado de gestación. Cuando una mujer se vacuna contra enfermedades, su organismo crea anticuerpos que refuerzan las defensas naturales contra diferentes patógenos. Entonces, ¿Por qué es bueno vacunarse durante el embarazo? Porque las proteínas protectoras se transmiten al bebe a través de la placenta y con ello se reduce el riesgo de que la enfermedad pueda desarrollarse con posterioridad. En Castilla La Mancha, según los últimos datos  de 2017,  De hecho, el 18 de noviembre la Ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar social, Maria Luisa Carcedo y los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas acordaron un calendario de vacunación común para todas las comunidades y que comenzará a llevarse a cabo durante los meses de embarazo, con la vacunación de las madres.

La segunda herramienta es seguramente la más efectiva. Actualmente, existen muchos debates en torno a la alimentación del bebe durante sus primeros meses de vida. ¿Leche materna o polvos ya preparados? Pues bien, como es de esperar los expertos consideran la leche de la madre como la nutrición perfecta para un bebé, ya que la leche le aporta al recién nacido todas las proteínas y vitaminas necesarias para mantenerse en un estado de salud adecuado. Sin embargo, pese a que los pedíatras recomiendan la manutención materna, lo cierto es que tan solo el 40% de los bebés del mundo se alimentan exclusivamente de la leche materna. Este bajo porcentaje, se debe, según laOrganización Mundial de la Salud (OMS) principalmente a dos razones: por un lado la falta de educación y por otros las agresivas campañas de publicidad de los fabricantes de leche.

Niño alimentandose con lactancia materna

Este proceso no solo beneficia a los bebés, que reducen la posibilidad de desarrollar enfermedades como la otitis bacteriana y la meningitis. Sino que además, es un método que también beneficia a las madres. Existen estudios donde se demuestra que las madres que alguna vez dieron pecho, son menos propensas a contraer enfermedades como cáncer de mama, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, esto viene debido a que la lactancia ayuda a eliminar el exceso de grasa que se acumula en el cuerpo durante los meses de gestación.

¿Y qué hacer cuando nazca él bebé?

Quizás una de las soluciones más obvias para evitar la mortalidad infantil, pasa por la vacunación de los menores. “Es cierto que puede dar un poco de miedo inyectar tantas vacunas a bebes recién nacidos, pero los estudios demuestran que es la mejor solución para evitar la aparición de enfermedades” afirma la pediatra Ana González, del Hospital Virgen de la Salud de Toledo.

Si bien es cierto que existen muchos tipos de vacunas. Cada una de ellas busca un objetivo diferente, por ello conviene diferenciarlas en tres grandes grupos: vacunas sistemáticas, vacunas recomendadas y vacunas para grupos de riesgo.

  • Vacunas sistemáticas: se trata de vacunas que deben de ser administradas a todos los niños (siempre que los padres quieran, pues en España no es obligatorio). En este grupo se incluyen la vacuna contra la hepatitis B, la difteria y la rubéola. Además, también se recomienda vacunar al bebé frente a la bacteria Haemophilus, la papera o el sarampión.
  • Vacunas recomendadas: como su propio nombre indica, se trata de vacunas que deberían de recibir todos los niños, pero que puede valorarse su inyección o no. Su aplicación no es imprescindible y se incluyen vacunas como; el meningococo B y la varicela.
  • Vacunas para grupos de riesgo: son vacunas exclusivas para niños que padecen determinados trastornos o tienen riesgo de padecerlos. Incluyen vacunas contra la hepatitis A y la inmunización frente a la gripe
Situación en Castilla La Mancha
En España existen dos tipos de calendario vacunal: el propuesto por el Ministerio de Sanidad y el calendario de vacunas recomendado por la Asociación Española de Pediatría. La única diferencia entre uno y otro; la residencia geográfica del menor. Mientras que el calendario del Ministerio marca las decisiones dependiendo de la Comunidad Autónoma donde se resida, la Asociación Española de Pediatría recomiendan las vacunas que deberían de aplicarse, independientemente del lugar de residencia.

Concretamente en Castilla La Mancha, en cuanto a vacunación durante el embarazo, 10.102 mujeres de cada 15.578 embarazas deciden inmunizarse durante los meses de gestación con el objetivo de que su hijo crezca sano y fuerte, lo cual indica que 64.8 de cada 100 mujeres están protegidas. Sin embargo, esos datos no hacen más que evidenciar a la Comunidad, que ocupa el último puesto en el ranking de mujeres vacunas durante el embarazo. La comunidad autónoma de Castilla La Mancha cuenta con un total de 40 vacunaciones dependiendo de la edad y la enfermedad que de la que se quiera proteger.

Dos meses: con tan solo dos meses de vida, los recién nacidos se vacunan contra la Hepatitis B, la difteria y el tétanos. La hepatitis B es una enfermedad infecciosa que afecta al hígado y que provoca su inflamación. En España se opta por vacunar a los niños de pequeños para así conseguir que se vacunen cuantas más personas mejor e iniciar una protección frente a la enfermedad desde pequeños.

Calendario vacunación CLM
Calendario de vacunación infantil CLM

A los cuatro meses, después de la primera aplicación, se vuelve a vacuna contra el tétanos, la tosferina acelular, la polio, la Haemophilus influenzae tipo b y meningococo B. La tosferina, por ejemplo, es una enfermedad, que en un principio puede parecer un resfriado sin más, pero que con el paso de las semanas se convierte en una insuficiencia respiratoria.

Dos meses más tarde, con seis meses se vuelve a administrar una nueva inyección contra la Hepatitis B, la difteria y el tétanos. Además, se reactiva la vacuna con la polio y la tosferina celular. La difteria es una enfermedad respiratoria contagiosa, debida a la infección por una bacteria, el bacilo diftérico, esto provoca insuficiencia respiratoria llegando a aparecer incluso la asfixia.

Recién cumplido un año de vida, el niño es vacunado contra la parotiditis, el sarampión y la rubéola. El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa, que produce fiebre alta con una erupción por todo el cuerpo, tos irritativa y conjuntivitis.

Con 18 meses, se reactiva la vacuna frente a la difteria, el tétanos y la tosferina celular. El tétanos es una enfermedad provocada por la toxina de una bacteria llamada clostridium tetánico y se produce como consecuencia de la contaminación de heridas. Como bien explica la enfermera Lucía García del Hospital Virgen de La Salud de Toledo “cuando hablamos de niños, es una de las vacunas más importantes. Pues habitualmente están jugando y tocando todo”.

El meningococo es una bacteria, causante de infecciones poco frecuentes como meningitis y sepsis

A partir de edad escolar (6 años) se suministran vacunas con el objetivo de reactivar las inmunizaciones. A los cuatro años, se vacuna contra la rubéola, la parotiditis y el sarampión. Dos años más tarde, frente a la difteria, el tétanos y la tosferina.

Con 12 años, se vacuna contra el meningococo B y, además se vacuna a los niños contra la varicela siguiendo las indicaciones de cada comunidad autónoma.

Por último, a los 14 años se vuelve a reactivar la vacuna contra la tosferina, el tétanos y la difteria. Además, en el caso de las chicas se reactiva la vacuna contra el virus del papiloma humano. Concretamente, en nuestra región 83’2% de las niñas se inyectan la primera dosis, pero sin embargo tan solo el 76 % terminan de inmunizarse frente al papiloma humano.

Estas son las vacunas existentes actualmente para prevenir la mortalidad y enfermedades en edades infantiles. ¿Son realmente necesarias 40 vacunas? ¿Qué opinan los expertos de la medicina?

Los expertos opinan ¿Vacunas sí o no?

Resulta complicado encontrarse a un personal sanitario que se posicione en contra de la vacunación infantil. Todos confirman que “vacunar a los menores debería ser obligatorio”, “no se puede poner en riesgo la salud de un bebé por miedo a reacciones médicas”.

El debate en torno a sí los niños deberían ser vacunados o no, ha abierto una amplia red de críticas, donde médicos y sanitarios han expresado su disconformidad a causa de los “antivacunas”. La médico y pedíatra infantil Ana López ha manifestado su enfado en relación a los padres antivacunas,  “No entiendo cómo sigue habiendo padres que prefieren poner en peligro la salud de su hijo, en lugar de vacunarlo para prevenir una enfermedad”.

No vacunar a un menor puede traer consigo muchos riesgos. Para muchos antivacunas el peligro está precisamente en vacunar, pero lo cierto es que los estudios han demostrado todo lo contario, así lo defiende la pedíatra López, “los padres que se piensan que el peligro está en vacunar a los niños por los posibles efectos secundarios están muy equivocados. Realmente, el riesgo está en no vacunar a los menores, los estudios lo han demostrado, las vacunas son seguras y por ello se seguirán utilizando”. “Existen muchos riesgos dependiendo del tipo de enfermedad diagnosticada. Podemos hablar desde una amputación hasta la aparición de un cáncer” afirma Ana López.

Inyecciones infantiles

Vacunar es necesario. Además, David Moreno, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, reconocía en una entrevista para “El País” que vacunarse “no solo es un bien individual sino colectivo”, por ello todos los niños deberían ser vacunados siguiendo el calendario correspondiente.

¿Y cómo podemos convencer a los antivacunas para que vacunen a sus hijos? “No es una tarea sencilla” afirma Ana. Conseguir que, quienes se posicionan en contra de los vacunas, cambien de opinión requiere de un proceso de análisis. “Creo que el problema reside en que muchos padres prefieren leer blogs de Internet en lugar de consultar al pediatra o médico de cabecera” confirma.

Fuera de nuestras fronteras
Cerca de España, ya hay países que han establecido la vacunación infantil obligatoria. En Francia, tras el revuelo armando por la muerte de la joven de 17 años Marine Eraville a causa del sarampión, el Ministerio de Sanidad aprobó una Ley de Vacunación obligatoria desde los 3 a los 11 años. Así, todos los niños que nacieron en el país galo a partir del 1 de Enero de 2018 tuvieron que ser inmunizados.

Al lado del Mediterráneo, en Italia, siguieron los mismos pasos que Francia e impusieron 10 vacunas obligatorias. Además, el gobierno italiano aprobó una ley donde se establece una sanción para aquellos padres que no cumplan con el calendario de vacunación establecido. Aun así, la Tasa de Mortalidad Infantil en Europa no alcanza niveles tan altos como en otros países de África. Por ello, desde organizaciones como UNICEF trabajan para conseguir erradicar las enfermedades desbastadoras que tantas muertes están causando. Uno de sus objetivos principales, es conseguir vacunar a todos los niños de todas las comunidades, sin importar la dificultad.

Desmontando mitos sobre las vacunas
  1. La vacunación es vital para cualquier niño. Gracias a la inmunización se consigue que los niños crezcan sanos y fuertes
  2. Es una decisión totalmente personal, los padres están en su pleno derecho de no querer vacunar a sus hijos, pero tienen que ser conscientes de las consecuencias que esto puede tener para el recién nacido.
  3. Una vacuna no es algo tóxico ni antinatural. Gracias a las vacunas se han salvado la vida de miles de niños.
  4. Las vacunas no causan enfermedades como el autismo o la esterilidad. Son mitos totalmente falsos.
  5. Ninguna vacuna es 100% efectiva, pero esto se debe a que entre un 5% y un 10% de las personas no desarrollan inmunidad, pese a ser vacunadas

Está claro que aún queda un largo recorrido por delante. El futuro se presenta mientras tanto algo incierto… ¿conseguirán adelantar los antivacunas a los descubrimientos científicos? O, por el contrario, ¿se dejaran recomendar los antivacunas por el personal sanitario? Mientras vemos cómo se van resolviendo estas dudas, esperemos que la tasa de mortalidad infantil no aumente en España. Y en el resto del mundo, ojalá se pueda erradicar cuanto antes. Como decía Frederick Douglas “es más fácil criar niños fuertes que reparar hombres rotos”. Quizás el primer paso, pase entonces por la vacunación.

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