El pasado 1 de diciembre terminaba el fin de semana solidario llevado a cabo por la Federación Española de Bancos de Alimentos a propósito de la campaña “Sé protagonista. Participa en la historia”. La ciudad de Cuenca no quiso faltar a la cita. Sus supermercados y empresas abrieron las puertas para recaudar alimentos con la intención de repartirlos posteriormente a las personas más necesitadas de nuestro país.

Un fin de semana de éxito y solidaridad donde han participado 120.000 voluntarios repartidos por todo el país, y se han conseguido 21 millones de kilos de alimentos no perecederos, según datos de FESBAL. La Federación ahora tiene en su mano todos los alimentos con el fin de repartirlos por cada una de los 55 bancos que lo integran. Estos bancos, una vez les llegue la cantidad proporcional de alimentos que le correspondan, son los encargados de distribuirlo a más de 1 millón y medio de personas desfavorecidas.

La ciudad encantada ha participado activamente en esta campaña, ya no solo por un acto de solidaridad, sino porque los conquenses como castellano manchegos que son, resultan ser unos de los ciudadanos que más sufren la pobreza de España. Castilla –La Mancha es la comunidad autónoma, después de Canarias, Andalucía y Extremadura, con la tasa de riesgo de pobreza más alta, resultando ser un 31%. Según ha afirmado Carlos Villaseñor, Secretario del Banco de Alimentos de Cuencaestamos muy contentos con tener unos vecinos tan solidarios como los conquenses, tanto las llamadas a la colaboración voluntaria como en las llamadas a las donaciones, recibimos una muy buena acogida”.

Cuenca ha recaudado en esta última campaña alrededor de 70.000 kilos «aunque aún estamos esperando mercancía de los pueblos» ha afirmado el Presidente del Banco de Alimentos de Cuenca – Antonio Villaseñor – mientras clasificaba junto a un grupo de voluntarios los alimentos recogidos hace tan solo una semana. Villaseñor a pesar de reconocer que es una buena cifra, ha asentido que ellos tienen «la cifra puesta en llegar alguna vez a los 100.000. Pero esta vez, es cierto que hemos bajado un poquito en cantidad, pero la calidad ha sido mejor». La intención del presidente y de todos los voluntarios – que este año han superado en la ciudad conquense los 300- , es clasificar los productos lo antes posible para poder distribuirlos antes de Navidad, ya que son fechas muy señaladas. El presidente ha recalcado su agradecimiento a todos los conquenses, porque según ha afirmado, los paisanos de la ciudad encantada se vuelcan cada Navidad «atienden muy bien la petición que hacemos para ayudar a los más desfavorecidos».

Banco de Alimentos en Cuenca, polígono de Palancares. Foto realizada por Ariadna Burgos

Uno de los voluntarios que han acompañado en la clasificación de los alimentos al presidente, es Fidel Sevilla. Él es jubilado y toda su vida ha estado trabajando de resinero. Pertenece a la organización desde hace diez años cuando un buen día tomando «la caña» en el centro de la ciudad con su amigo Antonio Villaseñor – el presidente- le convenció para que se apuntara a participar como voluntario. Ahora, la organización se ha convertido en su día a día, de lunes a viernes colabora altruistamente en el Polígono de Palancares, que es donde se encuentra el Banco de Alimentos en la ciudad de Cuenca. Fidel insta a todos los conquenses a participar en la causa, sobre todo a los jubilados, porque como él afirma «no se puede estar todo el día en casa, te haces viejo antes de tiempo» porque además de ayudar a otras personas, según ha contado Sevilla, también te ayudas a ti mismo y te despejas.

Por su lado, la Universidad de Castilla –La Mancha también colabora en la recogida de alimentos. Bajo el lema “¡Colaborando, ganamos todos!, los alumnos de la Universidad pueden depositar alimentos no perecederos en la Biblioteca de cada campus en la fecha comprendida desde el 20 de noviembre de 2018 hasta el 20 de diciembre. Además, para anular o reducir la sanción de préstamos de libros o material que presta la universidad, el alumno podrá hacerlo depositando alimentos básicos que además ayudarán a muchas personas, porque como el lema dice, “Colaborando, ganamos todos”.

En línea recta y a una distancia aproximada de 350 km, La Rioja también ha emprendido campañas solidarias en centro docentes, esta vez no en la universidad, sino en las guarderías. Una propuesta impulsada por la Asociación de Centros de Educación Infantil de Primer Ciclo de La Rioja integrada en la Federación de Empresas de la Rioja (FER) que consiste en recoger alimentos durante la semana del 10 al 14 de diciembre de este año en los centros educativos infantiles para que ninguna persona y sobre todo niñ@s se queden sin comida. Los alimentos recomendados son los más básicos: aceite, azúcar, latas de conserva e incluso turrón para endulzar el último mes del año a los más pequeños.

Estas campañas, en la actualidad y desafortunadamente, siguen siendo necesarias ya que el 27,9% de la población española sigue estando en riesgo de pobreza y exclusión social según datos del VII informe “El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008 – 2016” de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN – ES).

Pero, ¿quiénes están en riesgo de pobreza o exclusión social? Pues bien, según AROPE, una persona tiene este riesgo cuando no cumple uno de los tres requisitos: pobreza, baja intensidad en el empleo o carencia material severa. La pobreza se determina cuando una persona vive en un hogar con menos de 700€ al mes por unidad de consumo; sufriendo una carencia de material severa cuando una familia no puede cubrir los gastos de luz, agua o no tener electrodomésticos adecuados para cubrir las necesidades básicas como una lavadora o un microondas; y por último, haber tenido la oportunidad de trabajar solo un 20% de la capacidad de cada persona.

Mientras se intenta paliar la desfavorable situación, que viene golpeando desde inicios de la crisis, organizaciones sin ánimo de lucro como FESBAL o Cáritas llevan a cabo iniciativas solidarias para que las personas que puedan, aporten su granito de arena con tal de lograr una sociedad más justa y equilibrada.

FESBAL
Federación Española de Bancos de Alimentos, así se denomina la asociación sin ánimo de lucro, acofensional y apolítica desde sus inicios, en 1996. Se creó con el fin de contribuir a los excedentes alimenticios de nuestra sociedad y repartirlos de una manera más equitativa y justa. En la actualidad, lo conforman 55 Bancos de Alimentos, presentes todos en cada provincia española. Desde el año 2013, llevan a cabo la campaña de la Gran Recogida de Alimentos. Con la de este año 2018, son ya 6 campañas consecutivas con resultados de éxito. La organización en su página web, facilita dentro del apartado “Voluntario” la inscripción para llegar a ser uno de ellos, de manera siempre altruista y desinteresada. De este año han resaltado la gran aceptación por parte de los medios de comunicación y redes sociales que han tenido. La recogida de alimentos ha dado mucho que hablar y se ha dado a conocer en gran medida gracias a las redes sociales.

Banco de alimentos (Cuenca).Foto realizada por Ariadna Burgos.

Elena García de Guinea es responsable de Marketing en el departamento de Comunicación de la Federación Española de Bancos de Alimentos y ha asegurado que se celebró tanto en empresas como en «11.000 puntos de donación. Principalmente en todas las cadenas de distribución de España y se recogieron más de 21 millones de kilos de alimentos  no perecederos». Además, ha comentado que las previsiones han sido las esperadas, que llevan recogiendo estas cantidades desde hace ya tres años y ha confirmado la séptima campaña en 2019. Ha contado que en el último estudio realizado por Cruz Roja y FESBAL sobre el Programa de Ayuda Alimentaria de la Unión Europea FEAD/FEGA, se señala que gran mayoría de la población que es atendida por ambas organizaciones vive en situación extrema, y sobre todo, gran parte de las familias beneficiarias está en paro de larga duración, a lo que García de Guinea suma «en 3 de cada 4 hogares hay niños menores de 15 años pero lo más preocupante de todo es que muchos de los que ya llevan entre 3 y 5 años corren el riesgo de que su situación de pobreza y carencia material se cronifique».

Una sociedad más justa y equilibrada es lo que intenta conseguir la Agenda de Desarrollo Sostenible, que desde el 1 de enero del 2016 y tras un acuerdo de más de 150 jefes de Estado que se reunieron en la Cumbre del Desarrollo Sostenible en 2015, fijaron 17 objetivos preocupantes en la sociedad, con el objetivo de hacerlos desaparecer, o al menos disminuir notablemente hasta el año 2030. Dentro de estos 17 objetivos, se encuentra el objetivo número dos que toma por nombre “Hambre zero”, que se complementa también con otro de los objetivos “Fin de la pobreza”.

Si comparamos las cifras de personas que padecen hambre en el mundo, Europa no obtiene los peores resultados, pero no por eso tenemos que mirar a un lado. Según datos de Naciones Unidas, Europa junto a Estados Unidos tendrían una cifra de 14 millones de personas en riesgo de hambre, frente a África que supera la triste cifra de más de 200 millones de personas. Pero en un mundo transnacional, como al que pertenecemos, el problema de África o América Latina, por kilómetros de distancia que nos separen, también debe ser nuestro.

El origen de los bancos de alimentos

Por eso, la iniciativa de los bancos de alimentos, no nació ni mucho menos en nuestro país, sino en Fénix (Estados Unidos – Arizona) y no como iniciativa nacional sino como una iniciativa global y con la intención de que el ejemplo se propagara por muchos otros países.

El fundador fue Jonh Van Hengel, cuando este participó en una recogida de frutas y legumbres con objeto de atender a personas necesitadas, fue cuando se dio cuenta de que era mucha la cantidad de las personas que estaban paradas y que era imposible poder atender y llegar a todos los necesitados. Entonces, decidió emprender en el año 1967 el primer banco de alimentos al que le denominó “St. Mary´s Food Bank” con un grupo de voluntarios y en una antigua tahona de unos 250 metros cuadrados.

Esta iniciativa surgió efecto ipso facto y se empezaron a crear bancos de alimentos por los cincuenta Estados Federales de la Unión y Puerto Rico. A penas una década después, París se sumaba a la causa y al poco después se fundó la Federación Europea (FEBA) como consecuencia de la gran acogida que tuvo casi todo el continente con la causa, a esta federación se unieron rápidamente países como Bélgica, Francia, Grecia, Italia o Luxemburgo entre otros.

Respecto a nuestro país, el primer banco tuvo lugar en Barcelona, en el año 1989. Siete años después se fundaría la ya citada Federación Española de Alimentos (FESBAL). Aunque por el momento, y desgraciadamente, nuestro país queda aún lejos de disminuir las cifras de personas que tienen necesidad alimenticia, porque según el informe “El Estado de Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo” los logros que se habían conseguido respecto a este tema parecen dar un paso atrás. España, en el año anterior – 2017- tenía la fría cifra de 600.000 personas en situación de inseguridad alimentaria grave, un año después, – 2018 – , España ha incrementado esta cifra en un 20% a lo que se le suma la mala alimentación que conlleva a enfermedades como la obesidad. Por estos informes, los centros educativos españoles han empezado a poner en las máquinas expendedoras comida saludable como fruta y lácteos.

Hace apenas tres meses, en octubre, se celebró la Cumbre Parlamentaria Mundial contra Hambre y Malnutrición, donde varios representantes de países se unieron en nuestro país para abordar el problema. El enfoque por el que apuestan la mayoría de los representantes no es de la beneficencia o el de la caridad, sino desde la violación de los derechos humanos permitiendo a miles de personas estar en una situación de hambre o malnutrición.

Y por esta violación de derechos humanos lleva luchando Manos Unidas 60 años. Este 2019 se celebra el 60 aniversario de su creación en Valencia. El 7 de abril se celebrará la solidaridad en España, con un concierto, una revista especial, una carrera o la peregrinación al Camino de Santiago son algunas de las actividades que están preparadas para ese día.

Iniciativas por parte de asociaciones y organizaciones de manera altruista que lo único que quieren conseguir es erradicar el hambre en nuestro país y en el mundo para que todas las personas podamos tener una vida digna. Los derechos humanos existen desde el año 1948 gracias a la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, y después de una época donde se minaron todos los derechos humanos habidos y por haber: el impacto de la Segunda Guerra Mundial.  

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Ariadna Burgos

Alumna de la Facultad de Periodismo (UCLM) No vengo a cambiar el mundo, pero casi. Resiliencia como forma de vida. Mi voz, como la tuya, también cuenta; acabemos con las injusticias y desigualdades.
Ariadna Burgos

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