La pobreza es sin duda uno de los mayores problemas que acontecen en el mundo y contra el que más se intenta luchar. Cuando hablamos de pobreza, mucha gente lo asocia con la imagen que comparten las ONGs y la televisión de personas procedentes de los países menos desarrollados que no tienen ni si quiera acceso a agua potable. Sin embargo, la pobreza afecta a todos los países del mundo, aunque con diferentes criterios y magnitudes. Cuenca no es una excepción.

La provincia conquense, al igual que el resto de España, vio aumentar de manera drástica el número de personas en riesgo de pobreza durante los años de la crisis que todavía no se han recuperado a pesar de la mejora en cuanto a empleo y riqueza de los últimos dos años. A esto hay que añadir factores propios de Cuenca como la falta de empleo por parte del sector privado y la despoblación que afectan gravemente a la riqueza de la ciudad y, como consecuencia, a la generación de trabajo.

Según los datos del último informe AROPE (At-Risk-Of Poverty and Exclusion) realizado por el Instituto Nacional de Estadística y publicado durante este mes de octubre, se afirma que en 2017 en España había 12,3 millones personas en riesgo de pobreza o exclusión social, es decir, un 26,6% de la población. Sin embargo, la provincia de Cuenca alcanza hasta alrededor de un 37%  del total de sus habitantes. Un dato muy lejano a la media nacional, y también peor del 33,9% de Castilla-La Mancha.

Estas cifras pueden parecer altas para un país desarrollado como lo es España, pero tiene una explicación. Los criterios con los que se mide la pobreza y el riesgo de caer en ella son diferentes según el lugar en el que se mida. Así por ejemplo, en los países subdesarrollados se define una persona pobre como aquella que tiene ingresos inferiores a 1,20 dólares al día, es decir, 1,10 euros. Según este criterio, muy pocas personas serían pobres en España, es por ello que aquí forman parte de las personas con riesgo de pobreza aquellas cuyos ingresos son inferiores al 60% de la renta mediana del país. Sin embargo, esta medida no tiene en cuenta factores como el menor coste de vida de ciudades como Cuenca en comparación con  Madrid o Barcelona.

Un 37% de la población de Cuenca está en riesgo de pobreza, mientras que la media de España es del 26,6%

Pero esto no cambia que el descenso de la tasa de pobreza sea uno de las tareas principales de cada país. Así lo demuestran los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) acordados en la Asamblea de las Naciones Unidas que entre sus trece principales retos el primero es poner fin a la pobreza en todas sus formas. Este objetivo tiene en cuenta las características de cada zona, como muestra en sus metas que define como reto que “para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales”.

Pobreza severa en Cuenca

Aunque haya un 37% de personas que estén en riesgo de pobreza en la provincia, el número de gente con pobreza material o severa no es tan grande. Este tipo de nivel de pobreza según el INE se da cuando una persona cumple cuatro de los siguientes conceptos: No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año; no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días ; no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada; no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (de 650 euros); ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal en los últimos 12 meses; no puede permitirse disponer de un automóvil; no puede permitirse disponer de teléfono; no puede permitirse disponer de un televisor; o no puede permitirse disponer de una lavadora.

Aunque no hay números exactos de las personas que sufren pobreza severa en Cuenca, se puede observar un dato orientativo según los conquenses que han acudido a por ayuda de materiales o ropa a las principales entidades sociales de la ciudad: Cruz Roja y Cáritas.

Familias atendidas por Cruz Roja en Cuenca / Fuente: Alberto Olaya

Cruz Roja es la principal organización social que opera en la provincia conquense. Según la Directora Provincial de Intervención Social, Marta del Pozo López, operan, a parte de en la capital, en Mira, Huete, Tarancón, Pedroñeras, San Clemente, Minglanilla, Iniesta y Motilla de Palancar.  Por otro lado, Cáritas llega a más municipios ya que actúa a través de las parroquias de 26 municipios de la provincia de Cuenca.

Desde Cruz Roja se ha atendido en 2017 a 1.800 familias, en 2018 en los últimos datos recabados en octubre la cifra había alcanzado los 1.499 familias, por lo que se espera, según afirman desde la entidad, que se supere por entre un 3 o 4 por ciento la cifra del año pasado. Además, con estas 1.499 familias se han hecho un total de 61.091 intervenciones, el 98% de las del año pasado que serán superadas ampliamente. Es decir, el número de personas atendidas desde Cruz Roja aumentará un poco este año, pero el cambio significativo radica en el incremento de las actuaciones por familia. Por parte de Caritas, la cifra no es exacta pero durante 2017 dieron ayudas a unas 1.000 familias de la provincia, además de ofrecer pisos de la organización y el Centro de Acogida para poder darles un techo a los más necesitados de la ciudad.

Las ayudas que ofrecen estas dos organizaciones son de muchos tipos, desde la entrega de alimentos, ropa, productos de higiene y del hogar hasta a pago de facturas o ayudas al pago del alquiler.  Además, ambas organizaciones ayudan a dotar a las personas que acuden de los medios necesarios para  poder encontrar trabajo con la colaboración de las empresas  o hacer cursos orientados al mercado laboral para que puedan salir adelante por ellas mismas.  Así lo explica Marta del Pozo, que afirma que buscar empleo a estas personas es una de las principales prioridades ya que “si le pagas un suministro o ayuda para comida, al siguiente mes estará igual, pero si le facilitas un trabajo podrá salir de esta situación para siempre”.

Perfil de las personas en situación de pobreza

En la sociedad hay tabúes en cuanto a las personas que reciben ayudas y como se otorgan desde las organizaciones sociales.  Tanto Cruz Roja como Cáritas afirman rotundamente que estas ayudas son para todos iguales y que se necesitan los mismos requisitos independientemente de las características de la persona. Sin embargo, aun existe el estereotipo de que las personas que reciben estas ayudas son inmigrantes y que muchos de ellos viven de estos “beneficios” sin encontrarse en una situación de tanta gravedad.

Edificio de Cáritas Cuenca / Fuente: Alberto Olaya

Los criterios de Cruz Roja para poder optar a las ayudas de la organización  se requiere a parte de la documentación necesaria (el DNI, ingresos, contratos…), unos ingresos máximos de 450 euros al mes en caso de ser una familia de dos personas y 750 si son tres miembros. Una cantidad de dinero que no permite vivir en condiciones dignas y que demuestran que las personas que acuden a la Cruz Roja son personas que realmente necesitan de ayudas para poder salir adelante.

En cuanto a la nacionalidad de las personas que reciben ayudas desde estas organizaciones, Marta del Pozo explica como existe “una opinión distorsionada como que las ayudas ahora solo van a inmigrantes, mientras que está bajando el número de inmigrantes que acuden a Cruz Roja”.

En los últimos años ha habido una tendencia al aumento de personas de nacionalidad española y descenso de la población inmigrante. Según los datos de Cruz Roja, en 2016 el 50.23% de las personas atendidas eran de otros países pero en 2015 bajó a un 45,59% y en 2016 hasta un 30,46%.  Este gran descenso que va en aumento en estos últimos años se debe a que ante la falta de oportunidades en España en general y en Cuenca en particular, la población inmigrante está volviendo a su país de origen.

La población inmigrante que recibe ayudas de Cruz Roja ha descendido en más de un 20% en los últimos años

Sin embargo, el porcentaje de personas que reciben este tipo de ayudas aún sigue siendo mayor en proporción a la población inmigrante que reside en la provincia en comparación a la de nacionalidad española. Pero los números muestran como en ningún momento han sido los principales beneficiarios de los donativos de organizaciones como Cruz Roja. En cuanto a los países concretos de los inmigrantes que acuden a Cáritas, los lugares de procedencia más comunes son de África (especialmente Marruecos y Argelia), países de Europa del este y de Sudamérica donde destacan Bolivia, Ecuador y Perú.

Pero si en algo coinciden tanto Cáritas como Cruz Roja es que el perfil de la persona empobrecida en Cuenca se está convirtiendo en crónico. Es decir, aunque el número de personas afectadas se haya estancado en este último año, los que acuden se encuentra en una situación de pobreza de la que no son capaz de salir por mucho que pase el tiempo.

También cabe destacar de que tanto en número de personas en situación de pobreza como en la cifra de voluntarios que trabajan con estas organizaciones, destacan las mujeres sobre los hombres.  Esto se debe a que una ciudad como Cuenca tiene un menor porcentaje de mujeres trabajando, y por lo tanto, con menores ingresos, que además se encargan de los hijos y son, según afirman en Cruz Roja, las que piden ayudas para su familia.

Apoyo desde las instituciones y la sociedad

Cruz Roja y Cáritas simbolizan las dos organizaciones que más luchan contra la pobreza en Cuneca, pero detrás de todas las actividades y ayudas que ofrecen están la colaboración de las instituciones y de la sociedad civil.

Ambas organizaciones reciben ayudas tanto del Gobierno regional como de la Diputación y del Ayuntamiento de Cuenca y en el caso de Cáritas incluso de la Unión Europea. En 2017, la ONG ingresó 2.440.642 euros en la provincia de los cuales 1.071.906 eran procedentes de las instituciones públicas. A parte de eso, 144.013 euros fueron recibidos por la iglesia y 119.923 de empresas privadas.

Pero uno de las labores más importantes para llevar a cabo todos los proyectos de estas dos organizaciones es la de los voluntarios. Cruz Roja cuenta con el apoyo de unos 2.500 voluntarios, de los cuales 651 son hombres y 848 mujeres. Mientras que Cáritas cuenta con 300 personas que acuden con regularidad como voluntarios a lo que hay que sumar los 255.099 euros que reciben de donaciones de la población junto a la ropa, material escolar, productos de limpieza…

Cartel sobre pobreza en Cuenca / Fuente: Alberto Olaya

Por otro lado, las instituciones como el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Cuenca llevan a cabo medidas por su cuenta para luchar contra la pobreza y a favor de los más desfavorecidos de la provincia. El Ayuntamiento de Cuenca, a través del Area de Intervención Social, lleva a cabo programas como el III Plan Local de Integración Social de Cuenca (PLIS) que contiene proyectos como los de ‘Mejora y acceso a la vivienda y convivencia’, ‘Prevención de la exclusión de situaciones de riesgo en menores y jóvenes’, ´´Acogida y Atención de las personas…

Por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, cabe destacar el Plan contra la Pobreza Energética, que ha conseguido parar 519 cortes de luz a lo largo de 2018 además de ayudas con los suministros de electricidad que han Llegamos a mil personas con el tipo de ayudas de 150 para las facturas de los suministros de la que se han beneficiado 790  personas en la provincia.

Desigualdad y brecha social

La crisis económica provocó en España el aumento de desigualdad entre los más pobres y los más ricos que, a pesar de la mejora de la economía, no ha sido capaz de superar. En Cuenca también se puede apreciar este factor como explica la encargada del Area de Acción en el Territorio de Cáritas, Trinidad Valles, que afirma que las personas que acuden a la organización cada vez están en una situación peor y que “existe una desigualdad y una gran brecha social entre estas personas y el resto de la sociedad”.

Esta situación acaba provocando la creación de barrios empobrecidos, e incluso guetos, donde las personas con menos recursos viven. Estos barrios se diferencian no solo con las zonas más caras de la ciudad, sino también con un barrio obrero.

Trinidad Valles: “Existe una gran desigualdad en Cuenca entre la gente que acude a Cáritas y el resto de la población” .

Un ejemplo de esto es el barrio de San Antón.  El 40% de los habitantes de esta zona de la ciudad viven en situación de pobreza como afirma un colaborador de la Asociación de Vecinos de San Antón.   Este barrio cuenta en su mayoría con población de etnia gitana e inmigrante pero, siguiendo la tendencia explicada antes, el número de personas de distintas nacionalidades ha descendido en estos últimos años.  Además, se utiliza a los inmigrantes sin papeles que viven en esta zona para cobrarles un alquiler muy por encima de su valor aprovechándose de la situación legal de estas personas.

Sin embargo, desde distintas organizaciones e instituciones se ha trabajado e invertido para acabar con esta situación y cambiar la opinión y el estigma que hay hacia este barrio. Para ello se han lanzado iniciativas desde la Asociación de Vecinos como el  “Proyecto Recicleta”, (basado en el reciclaje de bicicletas para la población de San Antón), la creación del proyecto músico-cultural “Batucada Sambas Colgadas”, y una iniciativa de integración de los jóvenes en actividades deportivas como el ‘Gipsy Team Box’. Pero sin duda, la gran inversión tuvo lugar por parte del Ayuntamiento de Cuenca con el Plan Urban que en 2015 en el que invirtió 407.500 euros procedentes de fondos europeos para la dinamización del barrio cuyo objetivo era “el desarrollo de la convivencia y participación social, desarrollo sociolaboral, y desarrollo urbano y de la vivienda”.

Medidas como esta y el trabajo de organizaciones como Cruz Roja y Cáritas trabajan día a día para mejorar la situación de los más desfavorecidos de Cuenca e intentar reducir la exclusión social en una provincia que se encuentra por encima de la tasa nacional en cuanto pobreza y donde muchas familias tienen que sobrevivir de la solidaridad y donaciones

The following two tabs change content below.

Leave a Response