La pobreza se define como una forma de vida que aparece cuando las personas carecen de los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas. Asimismo, el informe del año 2017 sobre calidad de vida en Castilla-La Mancha la define de forma similar, pero aporta matices de sumo interés: “Una persona está en situación de pobreza cuando no sobrepasa un nivel de ingresos mínimo que le permita satisfacer sus necesidades básicas de acuerdo a los criterios de un determinado tiempo y sociedad.

Actualmente, en Europa se cuantifica ese nivel mínimo, técnicamente llamado “Umbral de riesgo de pobreza” en el importe que corresponde al 60 % de la mediana de la distribución de ingresos por unidad de consumo de la población en el año que se mide. Por ejemplo, en el año 2016, en España, la mediana de ingresos por unidad de consumo fue de 13.680,9 €, con lo cual, el Umbral de riesgo de pobreza se establece en 8.208 € (60 % de la mediana).

Persona sacando dinero en un cajero. Alba Soledad
Persona sacando dinero en un cajero. Alba Soledad

Esto implica que cualquier persona cuyos ingresos anuales por unidad de consumo sean inferiores a 8.208 € se considera en riesgo de pobreza”. En Castilla-La Mancha, según datos del  Informe Arope del año 2018,  de entre un total de 2.031.479 habitantes de la región, 688.671 personas se encuentran en situación de pobreza y/o exclusión social.

Dichos datos parecen haber aumentado a lo largo de los años pues en 2008, de 2.043.100 ciudadanos residentes en Castilla-La Mancha, 588.413 estaban en situación de pobreza y/o exclusión social. Por lo tanto, a pesar de que en el año 2008 había un mayor número de habitantes, menos residentes se encontraban estaban en situación de pobreza. Todo ello, parece indicar que en dicha comunidad autónoma no se está consiguiendo erradicar la pobreza o, al menos, disminuirla.

Uno de los mayores problemas de la pobreza se sitúa en el empleo, tal y como detalla Florencio Alfaro, presidente del Colegio Oficial de Trabajo Social de Castilla-La Mancha: “Hay un fenómenos, no sólo en Castilla-La Mancha, sino en toda España, que es el de los trabajadores pobres o el precariado, es decir, gente que está trabajando con sueldos muy bajos y que después de pagar los gastos de hipoteca, alquiler o energía ya no pueden cubrir sus necesidades básicas, es decir, no pueden cubrir gastos de alimentación, sin ir más lejos.

Dicha pobreza no depende de que las personas no encuentren trabajo, sino que tiene que ver con cómo se ha instalado la economía hoy en día: lo que antes cobraba una persona, pues ahora lo cobran dos. Hoy en día ganar mil euros es ya todo un logro. Así pues, bajo mi punto de vista, esta es la principal pobreza que tenemos instalada”.

La renta media por persona en Castilla-La Mancha ha ido variando a lo largo de los años. Desde el año 2008 hasta el 2010 hubo un crecimiento sustancial, pero a partir de ahí se dio un descenso, el cual coincide con los años de la crisis económica en España. No obstante, en el año 2016 volvía a experimentar un crecimiento, el cual ha continuado hasta nuestros días.

El pasado año 2017 la renta media por persona en la región fue de 9.045 euros.  Cifra, que poco a poco, parece ir asemejándose a los 9.064 euros de renta media por persona del año 2008. Asimismo, cabe destacar que dicha comunidad autónoma es la cuarta con menor renta media de España, siendo las más bajas en Extremadura, en la Región de Murcia y en las Islas Canarias.

Cruz Roja, organización social que ayuda a combatir la pobreza. Alba Soledad Moya
Cruz Roja, organización social que ayuda a combatir la pobreza. Alba Soledad Moya

Organizaciones sociales como Cruz Roja cuentan con un programa dedicado a mejorar la empleabilidad de las personas o familias que acuden a pedir ayuda. Dicho programa se denomina “Plan de Empleo”. Mediante el mismo, las personas que han solicitado ayuda son orientadas en cursos de competencias básicas, donde tienen la oportunidad de hacer prácticas laborales en empresas con el objetivo de ser contratadas.

Marta del Pozo, directora provincial de intervención social y coordinadora en funciones de Cruz Roja en Cuenca, lo de talla de esta manera: “De nada sirve que aquí vengan las familias y nosotros les demos para pagar el alquiler o la luz y todo se quede en eso, porque al mes siguiente, cuando ya no les podemos dar, volvemos a estar en la misma situación. Por ello, lo más importante es toda la intervención integral que hacemos con ellos para que sean, por sí mismos, capaces de salir adelante”.

De igual forma, Cáritas en una de sus áreas de trabajo cuenta con un área de economía solidaria, mediante la que trabajan, a través intervenciones, con la gente que acude, por ejemplo con cursos formativos o certificados profesionales. Así, pretenden mejorar la empleabilidad de las personas empobrecidas.

Mª Paz Ramírez, responsable del área de comunicación de Cáritas Cuenca, afirma: “Hace falta ver el contexto social en el que nos encontramos, y es que, ante la falta de trabajo la gente ha tenido que salir y hay familias o personas que se quedan ahí con las prestaciones sociales y que están en tierra de nadie. Una persona que no tiene para comer no es porque sí, sino porque no tiene forma de ganarse la vida. Entonces, lo que intentamos hacer es mejorar su empleabilidad para poder incorporarse en las mejores condiciones al mercado laboral, puedan encontrar un trabajo y puedan vivir de una forma autónoma”.

Para poder hacer frente a las diferentes situaciones que tienen que vivir aquellas personas que se encuentran en situación o en riesgo de pobreza pueden pedir ayuda. Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Castilla-La Mancha detallan que en esta comunidad hay prestaciones económicas, las cuales se pueden otorgar, pero para ello se tienen que cumplir una serie de requisitos como el no superar unos determinados ingresos. Dicha dotación económica, suele ser de alrededor de 500 euros al mes en familias con varios miembros, pues para personas individuales esta partida es menor.

Yogures, uno de los alimentos básicos que se otorgan para combatir la pobreza. Alba Soledad Moya
Yogures, uno de los alimentos básicos que se otorgan para combatir la pobreza. Alba Soledad Moya

Dicha ayuda se da durante seis meses con posibilidad de ir renovando hasta los veinticuatro. No obstante, este año, las personas mayores de 55 años y con hijos menores pueden seguir renovándola más allá de los 24 meses. No obstante, Florencio Alfaro, presidente de dicho Colegio, considera: “No deja de ser una prestación de 500 euros, por lo que poco soluciona.

De la misma manera, existen ayudas al arrendamiento para las que es necesario tener un contrato de alquiler o ayudas a la pobreza energética energética en invierno pues hay personas que no pueden hacer frente a los gastos de calefacción o luz, para ello se otorgan 150 euros en una única ocasión. Florencio Alfaro opina: “Se están haciendo cosas que intentan paliar un poco ciertas situaciones, pero creo que lo principal para erradicar la pobreza es pagar sueldos dignos con jornadas dignas y que haya menos fraude en las contrataciones”.

Para pedir las ayudas anteriormente mencionadas hay que acudir a los servicios sociales de atención primaria. Allí, los trabajadores sociales hacen evaluación y diagnóstico de las situaciones y de sus necesidades, para ver la forma de acompañarlos en la salida de las coyunturas que tienen y se conceden en función de la situación de necesidad de las familias y de renta que tiene cada familia.

No obstante, tal y como determina Florencio Alfaro, hay otros condicionantes sobre pobreza en la región de Castilla-La Mancha, así pues expone: “Castilla-La Mancha, a nivel de pobreza, es una de las comunidades más afectadas, pero en nuestra comunidad influye también que la población está envejecida y sobre todo hay pensionistas y una gran parte cobra la pensión del campo, que suele ser de entre 700-800 euros.

Además, en esta comunidad autónoma, justo cuando se necesitaban más prestaciones para las personas con riesgos de exclusión, fue cuando más se recortaron. En los años de la crisis, el Gobierno de CLM recortó hasta la atención primaria de servicios sociales en un 70%, y el año en el que más se necesitaba saber la renta mínima no se publicó. Ahora se están haciendo esfuerzos y hay mucha más inversión, por ejemplo, yo trabajo en unos servicios sociales de atención primaria donde la inversión ha subido un 46%, pero sí que es cierto que se sigue necesitando más”.

Organizaciones sociales

Además del Colegio de Trabajo Social, se encuentran las organizaciones sociales. Uno de los ejemplos es la labor que realizan tanto Cruz Roja, como Cáritas Diocesana. En el caso de Cruz Roja, además de trabajar para mejorar la empleabilidad de las personas que lo necesitan, cuenta con diferentes tipos de ayudas: para el pago de alquiler, de suministro, parafarmacia, medicamentos, productos de oftalmología, material didáctico para los menores de edad, vestuario, etc.

No obstante, una de sus principales ayudas es la información, asesoramiento y  orientación que realizan con las personas que consiste en determinar cómo es su situación y qué deben hacer para, por sí mismos, salir adelante. Así como realiza talleres de ahorro y economía doméstica.

Por otro lado, cuentan con otro tipo de ayudas, como por ejemplo a la pobreza energética, gracias a un Convenio que elaboró con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Dicha ayuda es la misma a la que hacía referencia Florencio Alfaro.

Cabe destacar, que Cruz Roja, en Castilla-La Mancha dentro del programa relacionado con la pobreza: “Programa de Personas en Situación de Extrema Vulnerabilidad” atendió a 16.529 personas durante todo el año 2017. A fecha de octubre de 2018 ya ha  atendido a 16.242. Marta del Pozo, directora provincial de intervención social de Cuenca, concluye: “El número de personas que viene a pedir ayuda va en aumento, pero no es tan significativo como en años anteriores”.

Cáritas Diocesana, organización social que ayuda a combatir la pobreza. Alba Soledad Moya
Cáritas Diocesana, organización social que ayuda a combatir la pobreza. Alba Soledad Moya

Cáritas Diocesana también cuenta con ayudas para la alimentación, medicamentos, pagos de alquiler, mantenimiento de vivienda, luz, etc. “Para todo ello, tenemos ayudas directas a partir de las Cáritas parroquiales, pero nos coordinamos también en red con los servicios sociales de las provincias, para ayudar entre todos, aclara Mª Paz Ramírez, responsable de comunicación de Cáritas Cuenca.

De igual modo, detalla: “Nosotros desarrollamos proyectos o programas de atención a la persona de forma específica para personas o familias sin hogar tenemos pisos en los cuales puede vivir gentes, tenemos un albergue desarrollamos talleres y eso lo hacemos con fondos de, por ejemplo el Ministerio, de la Junta, Fondos Europeos y de fondos propios de socios o proyectos que se hacen en nuestros espacios que son las parroquias. Para ayudar a las personas pedimos una documentación mínima, pero para nosotros lo importante es atenderlas.

La Organización de las Naciones Unidas ha elaborado una serie de objetivos a cumplir a los que ha denominado: “Objetivos de Desarrollo Sostenible”, uno de ellos, el número uno tiene como fin reducir la pobreza. Para ello, ha establecido una serie de metas para los países, las cuales han de haberse cumplido en el año 2030.

Algunas de ellas son: erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo, actualmente medida por un ingreso por persona inferior a 1,25 dólares de los Estados Unidos al día, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales o poner en práctica a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos, incluidos niveles mínimos.

Marta del Pozo, desde Cruz Roja, considera que para que entidades como Cruz Roja puedan conseguir todo ello necesitan mucha financiación y mucho apoyo del resto de agentes sociales, pues si no, alega que es imposible. “A día de hoy los datos no son muy satisfactorios, pero tampoco podemos decir que están muy alejados de lo que se pretende. El problema es que necesitamos herramientas, pues de nada nos vale que tengamos mucho dinero para pagar alquileres si a la familia al final no le podemos dar una ayuda que consista en que, por ejemplo, encuentre un empleo para que sea ella misma la que pague el alquiler”, reflexiona.

Por su parte, Florencio Alfaro, presidente del Colegio de Trabajo Social de Castilla-La Mancha, estima: “Creo que queda mucho por hacer, pues esto se tiene que ir trabajando a nivel Internacional para evitar paraísos fiscales, fraude, el comercio de armas y toda esa serie de cosas. El empobrecimiento y sometimiento de los países pobres como África pues, también empobrece a la población mundial. No obstante, lo primero que se debería hacer para combatir la pobreza es adoptar medidas que no tienen que ver con el área de bienestar social, sino con economía, como por ejemplo, la subida del salario mínimo interprofesional”.

Todo ello parece indicar que sin empleos dignos y de calidad, la pobreza no podrá erradicarse de una manera sustancial, pues los paros y salarios bajos son uno de los mayores frentes que tiene la pobreza, al menos, en Castilla-La Mancha.

Leave a Response