El karateca toledano de 35 años, Fernando Ruiz Cárceles, se colgó la medalla de Campeón de España de veteranos de Kárate en Collado de Villalba en el año 2014, con 31 años. La modalidad de su competición en kárate es kumite, más conocido como combate. Las categorías en las que compite es senior (a partir de 18 para arriba) y veteranos (de 30 hasta unos 45), principalmente, aunque también ha competido por peso (más de 84 kilos) y en Open (sin peso). Estudió un ciclo de grado superior de telecomunicaciones (STI).

Actualmente, reside en Madrid (Aranjuez), está trabajando en Adif y compagina su trabajo con el kárate. Ha trabajado codo con codo con Sandra Sánchez, la campeona del mundo. Ganaron al mismo tiempo y por primera vez juntos el primer campeonato de Castilla-La Mancha, y ambos por la selección de Castilla-La Mancha.

Pregunta: ¿Cuándo comenzaste a dedicarte al kárate? ¿Cuánto tiempo llevas practicándolo?

Respuesta: Empecé a los 6 años, llevo 29 años practicando Kárate. Me apuntó mi padre a un gimnasio cerca de casa, y comencé a dar clases y a entrenar con mi profesor Antonio Paniagua. Primero empiezas con cinturón blanco, aprendiendo lo básico. Desde lo más simple hasta que te puedas imaginar competir, pasan muchos años. Mi primera competición fue con 12 años, pasaron 6 años de entrenamientos y clases hasta que pude competir por primera vez.

P: ¿Qué te hizo decantarte por el kárate? ¿Por qué este y no otro?

R: Era un niño que sufría problemas de bullying en el colegio con abusos de mis compañeros. Entonces mi padre considero que, puesto que a él también le había gustado este arte marcial, con eso podría darme más seguridad en mí mismo; y así llegar a resolver parte de los problemas del bullying, además de aprender un arte. Lo elegí porque estaba muy cerca de casa, estuve mirando entre judo y kárate, y al final decidí kárate. Eran razones estéticas.

P: ¿Qué es lo que más destacas de toda tu trayectoria practicando este deporte?

R: Cuando fui campeón de España, ese momento, pues poca gente lo llega a entender del todo. La persona que más lo entendía era mi padre porque me ha acompañado mucho en todo el proceso. Él sabía lo que yo sufría y yo lo que sufría él conmigo. Yo ya estaba en un proceso ya de frustración con respecto al kárate por haber luchado tanto en conseguir algo en competición.

“Del kárate no puedes vivir jamás, ni, aunque seas diez veces campeón del mundo”

P: ¿En qué club te encuentras actualmente?

R: Actualmente estoy en dos. Mi gimnasio de toda la vida con mi profesor Antonio Paniagua. Y como me vine a vivir a Aranjuez, comencé en el Club kárate Aranjuez y aquí sigo. Voy compaginando los dos, en el de Aranjuez es en el que más entreno, y siempre que puedo voy al otro y me federo todos los años. Tengo como una especie de doble licencia, por Madrid (Club kárate Aranjuez) y Castilla-La Mancha (Antonio Paniagua).

P: ¿Se podría vivir de este deporte?

R: Se puede vivir, pero no como competidor en una competición. Lo que no puedes es como futbolista, solo dedicarte al fútbol y a vivir de lo que te pagan por jugar y competir en los partidos. Del kárate no puedes vivir jamás, ni, aunque seas diez veces campeón del mundo. De lo que vas a vivir es poniendo un gimnasio, pides lo que el gimnasio te da, y la competición te da un prestigio que hace que eso funcione como un reclamo para tu gimnasio.

P: ¿Crees que este deporte está suficientemente valorado?

R: Sin duda, para nada. Un karateca que esté, por ejemplo, a nivel de campeonato del mundo, entrena tanto o más como un futbolista de primera división, pero no gana nada de dinero solo por competir. Un karateca se costea todo, desde la ropa que lleva puesta hasta los viajes, los entrenadores, los fisioterapeutas, los psicólogos, etc. El nivel de entrenamiento, de sufrimiento y de entrega es el mismo o más que un jugador de fútbol del Real Madrid o la Selección Española. Hay veces que en algunas competiciones dan un premio, prácticamente simbólico, pero estamos hablando de un premio como mucho de 1.000 euros al campeón, 500 al subcampeón, y estamos hablando de competiciones internacionales.  Algo parecido a lo que podría ganar el Madrid en un partido de champions.

P: Has ganado campeonatos a nivel nacional y regional ¿Cuáles? ¿Cómo lo recuerdas?¿Qué sensaciones encontraste esos días?

R: El Campeonato de España de veteranos, el Campeonato de Madrid de veteranos, la copa de Castilla-La Mancha que era un Open, el Campeonato de Castilla-La Mancha lo he ganado varias veces, unas 5 o 6 en mi vida, el Campeonato de Vitoria. El que más recuerdo es el Campeonato de España, fue sacar una espina a un trabajo muy largo de una vida, tantas horas, tanto sufrimiento, tanto dolor… Arranqué esa espina. Y una satisfacción, no solo para mí, sino también para mi padre, que lo vio y lo vivió, y gran parte de esa medalla era suya, al igual que mi profesor. La sensación que sientes es liberadora. Y, por otro lado, mucha alegría de haberlo logrado, para mí y todos los que estaban a mi alrededor, aguantar la etapa de competidor, es muy difícil. Tuve la suerte de que lo gané con ellos presentes.

Entrega de trofeos Campeonato de España// Fuente: cedida por Fernando

P: ¿Te costó conseguir ese Campeonato de España?

R: Sí, la historia de mi vida. Para mí no me ha resultado nada fácil, para otros a lo mejor sí. He tenido muy mala suerte a lo largo de mi vida como competidor. Me he roto el hombro, la rodilla, la nariz, tuve que dejar la competición por los estudios cuando mejor estaba físicamente. Fue bastante tortuosa, estuve en la selección española. He tenido etapas que no he podido competir por esos motivos, un tiempo competía, te rompías y te lesionabas, te recuperabas y a lo mejor la recuperación era larga o quizás corta. Al final con 31 años conseguí el campeonato de España, no significa lo mismo para una persona como yo después de tantas lesiones, a un chaval joven.

P: ¿Te marcas objetivos a la hora de competir?

R: Sí, siempre te fijas un objetivo. Lo que pasa que depende en el nivel que te encuentres es uno u otro. Mi objetivo actual es disfrutar de lo que hago, ya la espina me la quite. Si gano mejor, pero me da igual ganar o perder, lo importante es disfrutar de mi pasión, de lo que hago. Que te mantenga saludable tanto mental como físicamente. Antes cuando eres joven competidor te marcas otros, perder peso, ser campeón de castilla-La mancha para representarla en el campeonato de España. Ahora el mío es disfrutar y es lo que debería de ser para cualquier competidor, pero no es tan fácil.

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