El complejo lagunar de Manjavacas, declarado Reserva Natural, está formado por cuatro lagunas: Manjavacas, Sánchez Gómez y la Dehesilla, en el término municipal de Mota del Cuervo (Cuenca), y Alcahozo, dentro del término de Pedro Muñoz (Ciudad Real).

Las lagunas de Manjavacas, situadas a 7 kilómetros de la localidad conquense de Mota del Cuervo, cuentan con una superficie de 750 hectáreas, además de las 314 de Zona Periférica de Protección. Este complejo fue declarado Reserva Natural en diciembre de 2001 y además, fue incluido en la Red Natura 2000, formando parte de la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda. El complejo lagunar es Humedal de Importancia Internacional según el Convenio Ramsar y Zona de Especial Protección Para las Aves.

Cartel informativo en la laguna Manjavacas. Fotografía: Selena Tinajero

María Ángeles Cano, responsable de Turismo Mota del Cuervo, afirma que esta Reserva Natural está compuesta por cuatro lagunas principales (Manjavacas, Sánchez Gómez, la Dehesilla y Alcahozo) y dos zonas húmedas (Navaluenga y Melgarejo) que no llegan a inundarse fácilmente. La laguna más importante y de mayor tamaño es Manjavacas, que cuenta con una superficie de 1,06 kilometros cuadrados. Mª Ángeles asegura que “estas lagunas son unas de las pocas lagunas saladas que vamos a ver dentro de la Península” y que además “son lagunas endorreicas que solo reciben la aportación del agua de la lluvia y de la depuradora de Mota del Cuervo”.

“La importancia de estas lagunas es la de servir como punto de conexión entre los dominios ecológicos europeos y norteafricanos en las migraciones de las aves” afirman desde Turismo Mota. Esto hace que el Complejo Lagunar posea gran riqueza en cuanto a fauna y flora.

La Laguna Manjavacas. Fotografía: Selena Tinajero

Dentro de la fauna es importante destacar la presencia de aves acuáticas en la Laguna de Manjavacas. “En los años donde la pluviometría es abundante se registran máximos poblacionales que superan las 40.000 aves, como ocurrió en el año 1997” afirma Turismo. En cuanto a mamíferos, se pude encontrar a zorros, tejones, erizos, ratas de agua y comadrejas (entre otros). Las aves que se observan en el complejo lagunar se organizan en distintos grupos.

Ánades Reales en las Lagunas de Manjavacas. Fotografía: David López

“Las Anátidas, son las que comprenden la familia de los gansos, cisnes, ocas y patos. Son aves acuáticas y nadadoras que necesitan un volumen de agua elevado. Dentro de esta laguna son frecuentes los ánades reales, los patos cuchara, el pato colorado y el tarro blanco” asegura Turismo.

También se encuentran en la laguna aves pescadoras, que “son las que buscan las zonas más alejadas del agua, donde el carrizal alto les impide ser vistas y su relación con el medio acuático está ligado a la disponibilidad de alimento” afirma turismo. Es el grupo más heterogéneo, formado principalmente de rapaces como el aguilucho lagunero.

Además, podemos encontrar aves limícolas, que son las que ocupan las zonas menos profundas de la laguna con abundancia de lodo. “Es el grupo de aves más numeroso y variado.  Son abundantes los correlimos, los chortilejos, los zarapitos, los archibebes, los avefrías y las cigüeñas” manifiesta Turismo.

Para terminar, estas lagunas destacan por la observación de distintos tipos de gaviotas, de grullas y  de flamencos. Manjavacas cuenta con una de las mayores colonias de flamencos de España y además, se tiene constancia de cría de flamenco enano, especie de distribución africana.

Flamencos en la Laguna Manjavacas. Fotografía: JMGM
Grullas en la Laguna Manjavacas. Fotografía: JMGM

Respecto a la flora y a la vegetación existente en el Complejo Lagunar, hay que destacar que “está adaptada al carácter salino de las aguas y varía en función de la cantidad y duración del agua en las mismas, siendo la Laguna de Manjavacas la que presenta mayor diversidad” garantiza Turismo.

Suaeda Splendens. Fotografía: JMGM

“En años lluviosos se encuentra vegetación acuática formada por cactáceas que desaparecen a medida que nos alejamos hacia el suelo no inundado. A medida que nos separamos de la laguna, se encuentran plantas carnosas de carácter halófilo de gran interés por su inclusión a la Directiva 92/43/CEE relativa a la conservación de los Habitats Naturales y la Flora y Fauna Silvestres. Entre ellas destacan la Salicornia ramossisima, la Suaeda splendens o la Salsola soda. En las zonas más elevadas se conservan retazos de albardinal mezclados con algunas especies de Limonium endémicos”.

 

Turismo en las Lagunas de Manjavacas
La Reserva Natural cuenta con un itinerario para visitarla. La visita está señalizada por carteles interpretativos que sirven a modo de guía. Se trata de una ruta de senderismo en todo su recorrido de interés botánico y faunístico de baja dificultad. Recorre una distancia de 8,2 kilómetros y tiene una duración de 1 hora y 50 minutos apróximadamente (sin contar posibles paradas). También existe la posibilidad de contar con audioguías explicativas que se pueden adquirir en el Punto de Recepción de Visitantes (situado en la Casa Rural Quintería Casa Honorato). El complejo lagunar cuenta con pasarela, observatorio de aves y una caseta de observación. Se recomienda el invierno, la primavera y el otoño para visitarla.

Observatorio de aves. Fotografía: Selena Tinajero

Además, distintas empresas de turismo ornitológico incluyen estas lagunas para sus rutas. Entre estas empresas destacan Ecoquijote y Ecoturismo Cuenca.

Problemas que afectan al complejo lagunar 

Desde Ecoquijote a través de su blog Mancha Verde aseguran que aunque a simple vista el gran problema de la Reserva Natural puede ser enfrentarse a los periodos de sequía, «la estacionalidad es una de las características de las Lagunas del Complejo y muchas de las plantas e invertebrados que forman la base de su ecosistema están adaptados a periodos secos. Por tanto, aunque las sequías pueden ser un desastre para la presencia de las especies emblemáticas (aves especialmente), estas volverán a aparecer cuando vuelvan las lluvias y el ecosistema se recupere. Deterioros de los acuíferos o sequías prolongadas pueden condenar definitivamente a un humedal, pero son ecosistemas bien adaptados a sequías estacionales».

Uno de los problemas más graves a los que se enfrenta el complejo lagunar es el de la contaminación. «La contaminación tiene efectos más graves y permanentes. Afecta a plantas acuáticas y crustáceos que forman el zooplancton y su efecto puede ser irreversible para el ecosistema. Los vertidos de la Acequia Madre a la Laguna de Manjavacas son foco de contaminación por nutrientes. Contaminantes industriales, agroquímicos y pesticidas son incluso más dañinos», asegura Ecoquijote.

La agricultura realizada de forma peligrosa para el medio es causante de problemas para esta zona. «El llenado de las lagunas es principalmente por escorrentías en épocas de lluvia y los productos usados en agricultura llegan a las lagunas. El peligro es también físico. La roturación de zonas encharcables acaba con las formas de resistencia de plantas y zooplancton y erosiona el terreno perjudicando al ecosistema. El paso continuo de tractores en el entorno lagunar incrementa la erosión. La quema de rastrojos es peligrosa para la flora y fauna. Con todo, la agricultura es compatible con el ecosistema lagunar cuando sigue los principios sostenibles de la agricultura ecológica y minimiza el uso de químicos, pesticidas y mecanización», manifiesta Ecoquijote.

Otra de las causas que se suma a los peligros que amenazan a las lagunas es el de la caza. «El ecosistema puede soportar una caza controlada y limitada, pero los límites legales no siempre concuerdan con los naturales, normalmente los sobrepasan. La posible presencia de caza ilegal o que afecte a especies sensibles, podría causar serios problemas».

Por último, el turismo también puede ser causante del deterioro del paraje natural. «El turismo rural es beneficioso para un entorno natural, permite valorarlo y darlo a conocer, pero un turismo descontrolado, sobre todo en épocas sensibles, puede poner en peligro especies que viven en el Complejo. Las aves pueden ser afectadas por contaminación acústica o presencia cercana o numerosa de personas. Las plantas marginales pueden ser dañadas por los visitantes y sus vehículos», aseguran desde Ecoquijote.

Es por esto que desde Turismo Mota del Cuervo se difunde a los turistas una serie de normas y recomendaciones de comportamiento entre las que destacan el no producir ruidos que perturben la tranquilidad de la fauna, la prohibición de hacer fuego y la acampada libre, depositar la basura en los sitios habilitados para ello, llevar los animales de compañía bajo control, evitar en lo posible el uso de vehículos a motor, evitar salirse de las sendas y caminos establecidos y respetar las señalizaciones. «Entre todos podemos cuidar este paraje y sus seres vivos», concluye Turismo Mota del Cuervo.

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