La Universidad de Castilla-La Mancha organiza una jornada monográfica dedicada al estudio general y específico del exilio de juristas, centrada en el caso de México. Dicha jornada tendrá lugar el miércoles 2 de julio en Toledo, en el antiguo convento de San Pedro Mártir.

Conmemorando los 80 años del inicio del exilio tras la guerra civil, se tratarán  los aspectos generales del exilio de los juristas, añadiendo semblanzas de algunos de los juristas más destacados exiliados en México como complemento a la especialidad en Justicia Constitucional, interpretación y aplicación de la Constitución.

Desde El Observador de Castilla-La Mancha, conversamos con Francisco Javier Díaz, uno de los dos directores del evento para conocer más a fondo su motivación, organización y ejecución.

Díaz es Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Castilla-La Mancha.

 

-¿Qué motiva la celebración de estas jornadas?

-Los números redondos siempre tienen ese atractivo especial y ahora se cumplen 80 años del inicio del exilio que coincidió evidentemente con el fin de nuestra Guerra Civil en 1939 y por lo tanto, parece un momento adecuado para hacer un reconocimiento a la acogida que México dio a los exiliados españoles, no solo a los juristas. Por otro lado también, la aportación que estos llevaron desde el punto de vista académico y todas sus enseñanzas.

 

-¿Por qué México concretamente?

-Nuestra idea es que esta sea el inicio de otras actividades en el futuro que permitan la ampliación a otros países iberoamericanos. El papel de acogida que han realizado muchos países iberoamericanos es muy relevante. Casi tendríamos que decir todos, pero no podemos olvidarnos de Cuba, Venezuela o Argentina. Dicho esto, México tiene un papel claramente protagonista y por eso hemos decidido centrarnos en México. Cuando los codirectores preparamos la actividad, analizamos la lista de juristas relevantes y encontramos que era muy significativa la cantidad pero también la calidad de los que fueron a parar a México. Por lo tanto, este país tiene un protagonismo especial. Nuestra idea es dar continuidad a este proyecto y poder hacer otras jornadas que amplíe esta visión a toda Latinoamérica.

 

-¿Qué aporto la presencia de los juristas españoles a México?

-Su presencia tiene una doble dimensión. Primero que fueron acogidos y tuvieron la oportunidad de empezar una nueva vida ya que sus vidas familiares y personales se vieron truncadas como las de todas las personas que tienen que huir de su país por razones económicas y políticas. Esa nueva vida que les ofreció México, en la mayor parte de los casos, les permitió seguir dedicándose a aquello que sabían, al derecho, la enseñanza del derecho y la práctica del derecho. Eso es una cosa muy importante y va en ese deber colectivo y moral de lo que significó México para todos estos españoles.

Pero también es justo reconocer que estas personas realizaron aportaciones muy importantes en muy distintas instituciones académicas entre las cuales tiene un protagonismo muy claro la UNAM y dentro de esta, el Instituto de Investigaciones Jurídicas, que es una de las más importantes de toda Latinoamérica. En aquellos años existía pero estaba naciendo y desarrollándose. En esa situación, algunos juristas españoles que llegaron como Niceto Alcalá Zamora, que fue hijo del que había sido Presidente República, dieron un impulso decisivo. Alcalá Zamora fue el maestro de don Héctor Fix Zamudio que es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Castilla-La Mancha y se reconoció su labor como fundador de una nueva disciplina jurídica, el derecho procesal constitucional, cuyas bases asentó. Pues bien, él siempre ha dicho que le debe todo a su maestro don Niceto Alcalá Zamora.

La presencia de los españoles generó un gran magisterio y contribuyó de manera decisiva al desarrollo de instituciones académicas de primerísimo nivel y que hoy son de referencia. Eso no quiere decir que estas instituciones deban todo a la presencia de los juristas españoles pero sí que hubo una aportación importante que ha generado un impacto positivo en el ámbito de los estudios jurídicos en México. Eso es mérito de nuestros compatriotas y hay que reconocerlo, como también hay que reconocer a México lo que aportó y significó para los juristas exiliados.

 

-¿Perdió España una generación brillante de juristas por el exilio?

-Nosotros estudiamos el ámbito jurídico pero se puede extender a todos los ámbitos culturales, literatura, filosofía etc. La cultura sufrió un impacto muy negativo por el hecho de que muchísimas personas tuvieran que abandonar abruptamente el país. Eso fue otro de los traumas que supuso el franquismo y que supuso la ruptura de la vida de un estado democrático o que trataba de abrirse a la democracia. Esto no quiere decir que años más tarde en España, algunos intelectuales recuperaran un cierto desarrollo de la cultura. Hay que ser objetivo en una cosa y en otra, pero de momento, si analizamos 1939, eso fue un corte radical y abrupto y un impacto enormemente negativo y que España se perdió.

 

-¿Ha olvidado España su pasado inmigrante en la actualidad?

-Aquí estamos hablando de los exiliados y como estamos hablando de México, me parece oportuno mencionar que este país no solo acogió a los exiliados de perfiles intelectuales, juristas o estudiosos con un nivel cultural importante, sino también a inmigrantes económicos de una posguerra española durísima. Durante todas las décadas posteriores hubo un fuerte movimiento de inmigración. México fue patria de acogida y podemos pensar que acoger a los intelectuales va a tener una dimensión positiva, pero también se recibió a muchas personas en situación de necesidad por situaciones políticas pero sobre todo económicas de carencia de medios. Algunos tuvieron que volverse pero otros lograron abrirse camino y labrarse su futuro en México.

¿Qué podríamos decir de otros países tanto americanos como europeos? Francia, Suiza o Alemania tuvieron que recibir a muchos españoles que se vieron absolutamente obligados emigrar. Hoy afortunadamente, a España le toca acoger a personas que vienen de otros países y pienso que sería muy importante que tengamos ese recuerdo para tener esa especial sensibilidad, respeto y consideración para seres humanos con independencia de sus circunstancias. Deberíamos tener esa sensibilidad recordando lo mucho que España tiene que agradecer a otros países que en su día acogieron a los compatriotas.

 

-¿Ayudan jornadas como estas a fomentar esa sensibilidad?

-Es uno de los propósitos porque nos centramos en algo relativamente concreto como lo es México por un lado y el exilio por otro. Pero esto es una pequeña muestra en el océano de los españoles que tuvieron que abandonar su país y que fueron muy bien acogidos en otros lugares. Digamos que un propósito más allá del de dar a conocer en esta jornadas el ámbito jurídico, es la reflexión profunda para contribuir a sensibilizar a nuestra sociedad con la idea de que hoy España debería ser patria de acogida.

 

-¿Qué mensaje esperas que cale y quede en el recuerdo de estas jornadas?

-Creo que hay dos mensajes importantes. Primero la gratitud hacia México como muestra dentro de Latinoamérica pero en extensión a toda la comunidad latinoamericana y segundo, un propósito más patriota de quienes han sido españoles, son españoles y se vieron obligados a abandonar su patria que es una experiencia siempre traumática. Nadie es feliz abandonando su país aunque luego tenga la fortuna de que el sitio donde va a parar le acoge bien.

Esos son los mensajes que queremos transmitir en general y luego un mensaje específico para los juristas es que no olviden la aportación de determinados maestros. Nuestro países amigos son los europeos, pero nuestros países hermanos son los iberoamericanos y ese vínculo venimos muchos años queriendo fomentarlo con una clara vocación iberoamericana. Por suerte, desde hace décadas gran cantidad de juristas iberoamericanos vienen a la Universidad de Castilla-La Mancha a completar sus estudios, o realizar estudios de posgrado.

Es un orgullo como español pensar que juristas españoles mucho antes que nosotros dejaron allí su huella y sus enseñanzas y si bien tenemos esa gratitud con los países iberoamericanos, también tenemos el orgullo de pensar de que aquellos que nos precedieron hicieron su aportación en el ámbito jurídico.

 

-¿Acaban quedando jornadas como estas demasiado reducidas al ámbito universitario?

-Desde su diseño y configuración, estas jornadas no están pensadas como algo exclusivo o específico para la comunidad universitaria sino para toda la sociedad. Es verdad que nosotros nos centramos en el tema jurídico que es el que conocemos más pero creo que a muchísimos ciudadanos les puede interesar siempre que tengan una cierta inquietud y curiosidad. Pretenden ser unas jornadas didácticas, divulgativas y abiertas.

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Juan Ignacio Cantero

Graduado en Periodismo por la Universidad de Castilla- La Mancha con Máster oficial en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de idiomas también en la Universidad de Castilla-La Mancha. En la actualidad es doctorando en la Universidad de Castilla- La Mancha e investiga sobre periodismo deportivo, nuevas tecnologías y periodismo inmersivo/ realidad virtual.
Juan Ignacio Cantero

Juan Ignacio Cantero

Graduado en Periodismo por la Universidad de Castilla- La Mancha con Máster oficial en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de idiomas también en la Universidad de Castilla-La Mancha. En la actualidad es doctorando en la Universidad de Castilla- La Mancha e investiga sobre periodismo deportivo, nuevas tecnologías y periodismo inmersivo/ realidad virtual.

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