Decenas de municipios conquenses han visto como las rutas de autobús urbano que permitían viajar a sus vecinos se han reducido e incluso, algunas, han desaparecido.

El pasado mes de julio, la empresa conquense de autobuses Rubiocar, añadía 6 nuevas rutas de viajes a sus 46 ya existentes. Monbus abandonó las líneas y ha sido esta empresa conquense quien se ha hecho con ellas. “Ante este abandono, la administración tenía que ofertar las líneas a un operador, en este caso ha sido a nosotros”, explica Igancio García, el director financiero de Rubiocar. “Se nos adjudicaron estas nuevas líneas a través de la Consejería de Fomento de Toledo y el día 24 de julio, empezamos a prestar el servicio”, cuenta su director financiero.

Estas nuevas líneas incluyen los recorridos de Belmonte-Albacete, Villalgordo del Júcar-Albacete, Iniesta-Cuenca, Pedroñeras-Albacete. A estas hay que añadirles dos rutas más, una línea directa Cuenca-Albacete, y otra con el mismo recorrido que hace parada en los diferentes pueblos de las provincias hasta llegar a su destino.

Tras el abandono de Monbus de estas rutas, la concesión seguirá en manos de Rubiocar durante, al menos, un año. Cuando se acabe el plazo, nos cuenta su director financiero, “habrá un nuevo concurso o una nueva prórroga, que sacará la Consejería de Fomento”.

Viajeros sacando los billetes de su viaje en la estación de autobús de Cuenca. Fotografía: Julia Olmo

Otra de las rutas que se ve afectada es la que comunica a la provincia de Cuenca con Valencia. Desde el pasado 7 de octubre entró en vigor un “rescate” por parte del Ejecutivo regional dotado de casi de un millón de euros. Pero al tratarse de una acción llevada a cabo por el Consejo de Fomento de Castilla-La Mancha, y no del Ministerio, las nuevas líneas de autobús que han entrado en vigor lo han hecho hasta el límite regional de Castilla-La Mancha”.

En esta primera fase, se han beneficiado del “rescate” 15 municipios conquenses: Belmonte, Santa María de los Llanos, El Pedernoso, Sisante, Mota del Cuervo, El Picazo, Rubielos Bajos, Casasimarro, Pozoamargo, Minglanilla, Ledaña, Iniesta, Villalpardo, Quintanar del Rey y Villagarcía del Llano.

Serranía baja de Cuenca

«¿Qué ocurre, si, por ejemplo, tienes una urgencia?» «¿Cómo avisas al autobús si quieres viajar después de las 14’00 horas cuando el teléfono al que hay que llamar no está operativo?»

El pasado 10 de julio el horario de autobuses situado en las marquesinas de los municipios conquenses de la serranía baja de Cañete, La Huérgina, Boniches, Campillos Paravientos, Fuentelespino de Moya, Garaballa y Henarejos, cambió y pasó a tener un asterisco en los pueblos citados. La marca indica que cualquiera de los vecinos que quieran viajar en el autobús dirección a Valencia, deben llamar con 24 horas de antelación a un número de teléfono de Albacete y siempre antes de las 14’00 horas.

Desde hace más de 60 años, estos municipios de la serranía baja conquense han tenido un servicio regular de autobuses y ahora, con esta acción, denuncia el portavoz y alcalde de Henarejos, Rufino Sánchez “los vecinos están desatendidos”.

Tras esta situación, y después de dos meses sin obtener una solución, los siete alcaldes, de distinto signo político, 4 pertenecen al Partido Popular, y 3 al PSOE, decidieron unirse por el bienestar de su población y enviar una carta a Juan Rodríguez, el representante del Gobierno Central  en la provincia. En ella, pedían que desde la Subdelegación del gobierno «se hagan todas las gestiones posibles para que el servicio de autobús siga como hasta ahora». Y es que, a juicio de los alcaldes, esta nueva fórmula es poco práctica y crea inseguridad entre los viajeros, «¿qué ocurre, si, por ejemplo, tienes una urgencia?» «¿Cómo avisas al autobús si quieres viajar después de las 14’00 horas cuando el teléfono al que hay que llamar no está operativo?», se pregunta el alcalde de Henarejos.

Según los alcaldes, esta decisión afecta a la lucha de los pueblos contra la despoblación y así lo reflejaron en la carta “somos conscientes de la falta de viajeros pero hay que encontrar la fórmula de que no se aleje a nuestros vecinos del uso del transporte público”.  Rufino y el resto de ediles son conscientes de que el número de viajeros que utilizan el servicio no es alto pero luchan porque, al menos, el servicio pase un mínimo de días a la semana “aunque reduzcan servicio pero que pasen. Que tu sepas que el lunes y miércoles pasa y te organizas”, explica el portavoz y alcalde de Henarejos.

Entrada de la estación de autobús de Cuenca. Fotografía: Julia Olmo

Los problemas no terminan aquí. También se quejan de que la hora de regreso de Valencia hacia sus localidades, viaje que también tienen que reservar vía telefónica, no es siempre la misma. “De Utiel a Cañete el autobús debía salir a las 13:30 horas  sin embargo hay días que el autobús sale a las 15:30 horas”, cuenta el alcalde de Henarejos. Además, “si viajas a Valencia y a la vuelta, con tu viaje ya reservado, quiere volverse contigo cualquier otra persona, aunque el autobús pase por el pueblo no le dejan subir porque no ha reservado”.

Después de más de 4 meses, el pasado 17 de octubre recibieron, por parte del Director General de Transportes y Movilidad  de la Consejería de Fomento de Castilla-La Mancha, Rubén Sobrino García, la esperada contestación a la carta en la que se establece que “va a darse traslado inmediato de su escrito de queja al Ministerio de Fomento, órgano que ostenta la competencia sobre la citada línea”. Mientras, los vecinos, tendrán que seguir llamando antes de las dos de la tarde al número de teléfono de Albacete para poder viajar dirección Valencia.

El Cañavate aumenta la lista

Los lunes, miércoles y viernes eran los días en que los vecinos de El Cañavate podían subirse al autobús para poder viajar hasta la ciudad de Cuenca, situada a 83’4 km de la localidad. Sin embargo, este municipio de  algo más de 100 habitantes, se ha quedado incomunicado con la capital.

La supresión de las líneas, al igual que ocurría en las localidades de la serranía baja, se llevaba a cabo de manera repentina. La mayoría de los vecinos son mayores y el autobús era la única vía que tenían para poder viajar hasta la ciudad de Cuenca para ir al médico o visitar a sus familiares.

Ante esta situación, la alcaldesa Rosa Moya, ha mostrado una queja a través de una carta Jose Igancio Benito, representante de la Consejería de Fomento de la Junta de Comunidades en Cuenca, .

De este modo, El Cañavate se une a pueblos como Villargordo del Marquesado, Honrubia, Sisante, Villanueva de la Jara, Montalbanejo, Villar de la Encina o La Almarcha, entre muchos. A estos, hay que sumarles los citados anteriormente  y pertenecientes a la baja serranía conquense, que han visto como sus rutas de autobús de transporte público se suprimían de manera repentina.

Un problema con el que luchan conjuntamente alcaldes y vecinos, para intentar que no afecte al gran problema de los pequeños pueblos conquenses, la despoblación.

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