Se conmemoran 30 años de la muerte del artista conquense  Carlos Pérez con su exposición, ‘Obra Pictórica’.

Hasta el próximo 28 de Octubre, la Sala Iberia de Cuenca acoge la exposición ‘Carlos Pérez. Obra pictórica’. En el espacio se recogen más de cuarenta obras donde se muestran las pinturas, dibujos, collages, poemas y librillos del artista conquense durante sus veinte años de carrera artística.

La celebración de este evento nace con el motivo “de brindar y homenajear  la memoria de Carlos,  de cara al próximo 26 de octubre, cuando se cumplen treinta años de su fallecimiento” explica Arturo Pérez, organizador de la exposición y hermano del homenajeado Carlos Pérez.

Autoretrato de Carlos Pérez en la exposición ‘Carlos Pérez: obra pictórica’. Exposición que conmemora el treinta aniversario del fallecimiento del artista. Sala Iberia (Cuenca, España).  Fuente: Propia
Obra Pictórica

Obra Pictórica es un resumen o una recogida de los trabajos y obras que realizó Carlos Pérez durante más de veinte años de carrera.  La Sala Iberia recibe casi medio centenar de piezas de arte distribuidas en diferentes secciones.

Recorremos la exposición con el organizador, Arturo Pérez, el cual nos confiesa el duro y difícil camino hasta llegar hasta aquí: “Llevo más de un año para poder hacer esto posible. He intentado revisar su obra, desde las que tenía yo, han encontrado amigos y  coleccionistas y hasta las prestadas por los  museos como el de Arte Abstracto. Todo por él y porque yo sé que la obra es verdaderamente buena.” añade Arturo.

Arturo Pérez responde y explica las partes fundamentales de ‘Obra pictórica’. Fuente: Propia

Divida en tres espacios, se muestran: los lienzos a mano, los dibujos, las pinturas y los collages del  autor colocados por etapas y género por las paredes de la sala.  Destacan en primera instancia dos obras muy llamativas. La primera, un dibujo a cuatro manos junto a uno de los referentes del expresionismo mundial y más reconocidos artistas españoles del siglo XX, José Guerrero. Y otra de las fabulosas piezas, -que nos señalaba su hermano Arturo- se trata de un homenaje a Antoni Tapíes, pintor y escultor español que fue uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo.

Por otra parte, ubicadas en el pasillo central de la sala nos encontramos con dos espaciosas vitrinas. En la primera caja de cristal se aprecia  la transcendía y el recorrido del autor desde otro punto de vista: los recortes de periódicos, recordatorios y librillos de todas las exposiciones del protagonista. “Carlos Pérez o la pasión de lo bello” titulaba un periódico del siglo pasado.  También, en una segunda vitrina, vemos la parte más ‘desconocida’ y en la cual centró el final de su trayectoria: los poemas. ‘Papeles’ se titula el poemario de tapa azul que se aprecia en el último escaparate y en el cuál, le refuerzan ejemplos de poemas que ilustró el autor.

‘PAPELES’, poemario de Carlos Pérez en un escaparate de la Sala Iberia. Fuente: Propia

El talento y el valor de las obras de la exposición no se descubren ahora, el origen y fundamento de la exposición radica en la conmemoración del treinta aniversario del fallecimiento de Carlos: “Quería brindarle un homenaje y honrar su memoria” resalta Arturo Pérez  con los ojos vidriosos.

Además, el lugar  tampoco es una simple suma de factores. Hace más de cincuenta años, donde ahora reside la Sala Iberia, estaba situado el antiguo Banco Hispanoamericano. Allí, en esas oficinas del banco de la ciudad conquense,  pasaron muchas horas los dos hermanos, puesto que era el lugar de trabajo de su padre.

“Nunca lo he contado, pero justo aquí trabajaba nuestro padre. Todavía recuerdo como era el antiguo banco Hispanoamericano, justo donde estamos ahora y están expuestas las obras de mi hermano Carlos. Es algo especial” confiesa el hermano del homenajeado.

Una obra que se podrá ver hasta el próximo 28 de octubre en horario de martes a viernes de 18.00 a 21.00h; sábados de 11.00 a 14.00h y de 18.00 a 21.00; y domingos de 11.00 a 14.00h.

Una vida ligada al arte y una ciudad

La historia de Carlos Pérez, es en parte la historia del arte, la pintura, la música y la poesía conquense. Carlos Pérez (1953-1989), fue un artista desde diferentes aspectos: pintor, maestro, actor, poeta y músico.

Con la llegada del Museo de Arte Abstracto de Cuenca se inicia la historia de amor y pasión de Carlos con la pintura y los dibujos. “Con trece años conocía el museo  de arte abstracto a la perfección. Con los ojos cerrados te ubicaba todas las obras” añade su hermano.

“Carlos es una de las figuras artísticas más importantes de Cuenca. Especialemnte recuerdo su relación con Fernándo Zóbel, mentor y alumno. Por estas cosas es un placer poder disfrutar de esta exposición aquí” señala Alberto, comisario de la sala. Y así es, Fernando Zóbel, cofundador del Museo de Arte Abstracto Español en 1966, fue el maestro de Pérez, al cual le dio clases de dibujo y pintura. “De su mano, en 1969, Carlos Perez presentó dos dibujos en la Sala Honda de la ciudad.” nos explica el comisario.

“Carlos es una de las figuras artísticas más importantes de Cuenca. Especialemnte recuerdo su relación con Fernándo Zóbel, mentor y alumno. Por estas cosas es un placer poder disfrutar de esta exposición aquí” señala Alberto, comisario de la sala.

Otro de los autores que estableció amistad con Carlos Pérez fue Adrián Moyá. Ambos compartían inquietudes y la pasión por los lienzos. El estudio de Adrián Moyá se situaba muy cerca del de Carlos.

La vida de Carlos también va más allá de los lienzos. Con los años decidió dedicarse a la enseñanza y estudiar Magisterio en Cuenca. Durante sus años de licenciatura, Pérez continúa con sus trabajos y decidió emprender una nueva vía: la música.

La música fue otra de las pasiones del reconocido conquense. Finalizó sus estudios musicales en el Real Conservatorio de Madrid. Más adelante, impartió clases de flauta dulce en el Conservatorio de León y posteriormente en Cuenca. Instalado en Cuenca, Carlos decide impartir clases en el conservatorio de la capital conquense de flauta dulce y compaginar la enseñanza musical con la pintura y sus exposiciones.

Compagina ambas pasiones hasta el inicio de la década de  1980 cuando se dedica en plenitud a la música y la poesía. Es en 1980 cuando publica sus últimas obras pintorescas.

Memoria y legado

“Carlos era  artista de calle, la gente la conocía y siempre fue una persona muy querida en Cuenca. Quizás por ello, todavía se acuerdan de él y la gente viene para volver a ver sus obras” hablaba orgulloso su hermano, Arturo Pérez.

Visitante de la exposción: ‘Carlos Pérez. Obra pictórica’ Fuente: propia

Matías, visitante de la exposición, conocía la historia de Carlos y no olvida sus obras. Charla junto a su mujer y Arturo del tiempo y el valor de las obras. “Mi madre nos llevaba a mis hermanos y a mí  al museo de Arte Abstracto  cuando se y allí veíamos a Carlos. Recuerdo perfectamente muchas de sus obras.” Comentaba el espectador.

“Recuerdo perfectamente muchas de sus obras.” visitante de la exposición

Así pues, la memoria y el legado de Carlos Pérez no desvanece. La exposición con sus obras, la historia de la pintura y el arte en la ciudad y lo más importante, la imagen y la memoria de los conquenses, mantienen vivo el legado de Carlos Pérez. Un artista que Cuenca no olvida.

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Juan Jose Garcia Tovar

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