La capital manchega es sinónimo de cuchillería. Albacete ha sido y es una de las referencias en el sector, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. La Feria Internacional de Cuchillería, en su ya décima edición, habla mucho y muy bien de la actual situación por la que atraviesa esta industria.

Un evento que servirá de escaparate y que situará a Albacete en el mapa mundial, algo que María Pilar Jiménez, presidenta de APRECU (Asociación de Cuchillerías y Afines), valora de forma muy positiva: “Que el año que viene Albacete acoja el III Encuentro Mundial es todo un orgullo. Estas últimas ediciones se habían estado celebrando en la ciudad francesa de Thiers y para la tercera ciudades de todo el mundo eran también candidatas a hacerlo”.

Para acoger esta X Feria el Centro Cultural de la Asunción ha vuelto a ser el lugar elegido: “El cambio de lugar y fecha nos ha sentado muy bien. Antes la feria se llevaba a cabo en junio, y con las fiestas del Corpus y de San Juan la afluencia no era mucha. El año pasado cambiamos a la fecha actual y el cambio fue notable, doblando el número de asistentes de ferias anteriores. Ahora le viene mejor a los asistentes y empresas que llegan de fuera, por lo que ganamos tanto ellos como nosotros” recalca María Pilar.

El centro cultural de La Asunción acogió la X Feria Internacional de Cuchillería en Albacete

 

Una de las ideas que ha querido dejar claro la presidenta de APRECU es que la cuchillería no es solo una forma de exponente cultural de la sociedad albaceteña ni de una cuestión de simple artesanía, sino que va mucho más allá: “Estamos hablando de una tradición de más de 6 siglos aquí en esta ciudad y de la que más de mil familias dependen y tienen como medio de subsistencia en toda la provincia. Por lo tanto no se trata solo de una cuestión de cultura o arraigo artesano sino que es un medio de vida que dinamiza la economía albaceteña en todos los sentidos”.

Pese al cambio de recinto, el Centro Cultural parece seguir quedándose pequeño para acoger una feria que crece año tras año. Sin embargo, eso no impide ni mucho menos que podamos disfrutar de tres días en donde la variedad y la calidad de stands suponen un auténtico lujo para todo visitante que decide acercarse. Además la presencia de actividades como talleres en los que, por ejemplo, podemos fabricar nuestra propia navaja o los concursos de corte de jamón son un valor añadido que enriquece la experiencia.

Desde talleres hasta concursos de jamón se dieron cita en este evento

Así nos encontramos con todo tipo de empresas como puede ser Extrema Ratio, expertos en armamento militar procedentes de Italia, donde llevan más de 35 años en el sector, los dos últimos también en España: “Nuestros clientes son sobre todo agentes de seguridad privados, policías y ejércitos, como lo son el italiano y ahora también el español, del cual nos acaban de realizar un pedido de 1.500 unidades. Uno de los usos que las Fuerzas Armadas hacen de nuestros cuchillos es el de entrenamiento, pues no pueden practicar peleas cuerpo a cuerpo con hojas que cortan de verdad. Para ello existen cuchillos “falsos”, coloreados totalmente de azul y que pese a no cortar dejan al tacto con la piel una sensación de frío con la que se recrea esa sensación de corte”, nos dice Javier, trabajador de Extrema Ratio.

Empresas como esta demuestran que la innovación y los avances están a la orden del día en la industria del cuchillo: “Desarrollamos tecnología de calidad y utilizamos materiales innovadores como lo son los aluminios implementados en las hojas y las fibras de las empuñaduras antideslizamiento, dando igual que tu mano esté mojada o sudada que nunca se te va a resbalar el cuchillo (…) Nuestro modelo más vendido es capaz de atravesar cualquier chaleco actual. Siempre vamos un paso por delante de la industria de chalecos”.

Materiales de alta tecnología como el militar también tienen cabida en esta feria

En la cara opuesta de la cuchillería profesional y de alta vanguardia nos encontramos con el mundo artesanal. Se trata de una forma tradicional y muy personal de trabajar las hojas y mangos de los cuchillos, encontrándonos con auténticas piezas de arte. De ello saben mucho Ramón y María del Mar, un matrimonio que lleva dedicándose a esta profesión durante prácticamente toda su vida: “Llevo desde los 6 años hasta los 87 que tengo ahora. Toda la vida me he dedicado a esto (…) Viene de generaciones, ya mi padre se dedicaba a este oficio y luego lo heredé yo”, nos dice Ramón acerca de una labor que parece estar destinada a llegar a su fin, al menos dentro de la familia: “Tenemos cuatro hijos y ninguno quiere seguir con la cuchillería. Cada uno ya se ha desentendido de esto y llevan sus vidas por otro camino. Qué se le va a hacer, no los vas a obligar”.

Mientras que en unos parece estar llegando a su fin en otros nos encontramos con casos en los que este mundillo acaba de empezar. Es el caso de David, un joven que acaba de entrar a trabajar en Walter, una pequeña empresa albaceteña, y que se encuentra ante su primera Feria Internacional de Cuchillería: “Yo es la primera vez que vengo aquí pero porque acabo de entrar a trabajar en la empresa. Me ha sorprendido ver que acude mucha gente a este tipo de eventos y es algo que no me esperaba del sector, el mover a tantas y tantas personas (…) Mi jefe está muy motivado y le encanta dar a conocer sus productos feria y es una cosa que me está pegando a mí también”.

Este tipo de eventos sirve a su vez para conocer a personas muy interesantes como puede ser Neil, procedente de la Escuela de Cuchillería de Albacete y que dice tener un invento muy curioso a la vez que práctico: “Se trata de una hoja cuya función es la de descender la temperatura de las bebidas. En muchos restaurantes te sirven el café o el té a una temperatura de 85 grados cuando hay estudios que hablan de riesgo de padecer cáncer de esófago a temperaturas superiores a los 65 grados”. Para llevar a cabo su explicación Neil nos hace una demostración que nos recuerda tímidamente a los anuncios de teletienda: “En resumen de lo que se trata es de introducir este elemento en el vaso con bebida y removerlo durante diez segundos. El calor se adherirá a la hoja y la temperatura del líquido bajará en 10 grados. Extraemos la hoja para enfriarla y repetir el proceso tantas veces queramos. Es la relación entre el área y la masa del objeto lo que hace que éste sea tan efectivo” apuntilla, tras lo que nos deja probar la bebida con resultados prometedores.

 

 

Temper, uno de los inventos que pudieron verse y que sorprendió a propios y extraños

Una de las novedades de esta X Feria ha sido la presencia del Departamento de Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil. En su stand se mostraron algunas de sus decomisaciones en lo que es una demostración de hasta dónde puede llegar la invención de los delincuentes: “Todo el material que puedes ver aquí ha sido intervenido por la Guardia Civil. Se trata de armas blancas modificadas para pasar inadvertidas o de fabricaciones totalmente originales y peligrosas” nos comenta el teniente Valcárcel. “Para entendernos, nuestro trabajo es un poco como el de las ITVs con los coches. Se pueden fabricar cuchillos al igual que se pueden fabricar vehículos. No obstante, nosotros nos encargamos de velar que cumplen con la normativa y que no se trata de material ilegal que no puede estar en circulación. Algunos se las ingenian muy bien pero para eso estamos nosotros”.

Empresas y artesanos de todos los puntos de España se han dado cita en una de las fechas señaladas en el calendario cuchillero, que en esta ocasión sirve además como precedente del III Encuentro Mundial de Cuchillería que tendrá lugar también en esta ciudad el próximo año.

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