El bloqueo político y las constantes elecciones han provocado que el electorado se pregunte si el sistema falla

Luces, cámaras y acción, el show ya ha comenzado. Entre pestañeos, los anuncios, las palomitas y alguna risa, se le escapa a uno de los asistentes la siguiente pregunta: ¿Qué ha pasado con mi voto el 10-N? Sin respuesta y con gran ahínco, la pregunta va pasando de espectador en espectador hasta que se forma tal bullicio que nadie muestra atención a lo que tienen en frente, sino a la idea generada. Utilizando esa frase tan elocuente y reconocida por todos en España y con el permiso del señor Zapatero, “los brotes verdes” que fueron plantados en 2007 y, con la larga y paciente espera de todos los ciudadanos, han crecido. Se preguntan en qué han germinado, la respuesta no se la voy a brindar yo, sino que van a tener que ir a buscarla usted, únicamente les guiaré en este camino.

Por favor, silencio estamos dentro de un cine, eviten hacer ruido. Entre el descontento de los espectadores y el desdén del supervisor, la película es rebobinada hacia atrás, ¿quieren saber lo que veo? González, Aznar, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Iglesias, Rivera, Casado, Abascal… una larga lista de políticos antiguos y nuevos que han provocado que la situación en España sea la actual, una serie de paralelismos y, sobre todo, de confrontaciones que hacen que España y sus ciudadanos no cuenten con un Gobierno que les aporte la tranquilidad que necesitan.

Desde el año 2008, en el cine en el que nos hallamos no escuchamos otra cosa a través de los altavoces que la siguiente frase: “Crisis, crisis y más crisis”. Inmersos en el día de la marmota y con la desaprobación y desgana del paso del tiempo y, el no saber qué hacer, sus ciudadanos acudieron por quinta vez a las urnas: una papeleta, un voto; una ecuación sencilla, pero como veremos compleja de resolver. Son muchos los incipientes que han conllevado a esta situación de desequilibrio político y social; empujados por un acomodador que nos invita a salir, lo hacemos sin la papeleta en la mano y una pregunta sin resolver.

Escrutinio resultados electorales 10-N (España). Imagen Europa Press.

Como podemos apreciar en el siguiente gráfico, los resultados electorales del 10-N no sacaron nada en claro, el bloqueo político que existe entre izquierda y derecha hace que formalizar un Gobierno en España se posponga día tras día; el PSOE de Pedro Sánchez encabeza unos pactos con grupos de izquierdas, regionalistas e independentistas -que no buscan nada más y nada menos que velar por sus propios intereses, sin tener en cuenta los de España-.

Las dos Españas

Y es que el contexto en el que se han visto envueltas las elecciones del 10-N no es otro que la exhumación de Franco y las movilizaciones en Cataluña. Para saber si esta teoría ha podido afectar directamente en las elecciones hemos contactado con Natalia Simón Medina, decana del Colegio Oficial de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha, que lo ha considerado como algo “muy importante para el electorado más influenciable por los aspectos identitarios. Ha servido para definir el perfil de la oposición y la consistencia política de cada fuerza política en sus respectivos discursos”.

Siguiendo el guión cronológico en el que hemos estado involucrados de manera indirecta, el gran debate a cinco reveló una imagen poco paritaria y una escenografía perfecta, digna de una oportunidad en el Teatro Real. Sin más esperas, pero no sin pocas dudas, llegó el día señalado en el calendario, el día que los medios tenían subrayado en rojo, el día en el que el ciudadano habla y opina de igual modo que los más poderosos. ¿Qué dijo el ciudadano? Considerando la participación que fue de un 69,87%, es decir, casi 5 puntos menor que la del 26-A, el ciudadano mostró su descontento y agotamiento ante la situación actual.

Víctor Raúl López, docente en la UCLM, economista, sociólogo y politólogo piensa que “las condiciones son de cansancio por ser las cuartas elecciones en muy poco tiempo. Tradicionalmente, en los resultados parece que cuando hay una menor participación el voto de izquierdas es el que más se resiente. Y en esta ocasión, el voto del bloque de izquierda parece que ha sido el que más se ha podido resentir en este aspecto”.

Los 52 de Vox. Imagen: 20minutos

Si hay un dato que pudo desconcertarnos ese fue el resultado obtenido por Vox al conseguir 52 escaños. Según Simón esto ha sido posible debido a “la cobertura mediática y el catastrofismo de la política del PP en Cataluña, junto a la ambigüedad política que mostraba debilidad para gobernar”. Por otro lado, López considera al voto obtenido por Vox de “radical y extremo”. “Es un voto de castigo, es un voto transversal, aunque sea un voto que pensamos de ultraderecha, también puede proceder de antiguos votantes del PSOE y Podemos, aunque sea muy poco. Hay mucho voto en el sur de gente descontenta con el tema de inmigración o con el tema del paro y “cansados” de esta debacle de continuas elecciones. Como voto radical se va a dedicar a esperar y en hacer ingobernable en la medida en la que pueda estos cuatro años, si lo son, que no lo creo”.

La desproporcionada Ley D´Hont

Ante una situación de realidad desenfocada en el que miramos a través de un espejo roto que apenas nos deja ver y ciega nuestros sentidos más primarios, vemos a lo lejos un antiguo enemigo al que muchos le echan la culpa y no es otro que el sistema electoral D´Hont. López lo valora como una norma “en el que la proporcionalidad no es su fuerte, pero se hizo en su momento para que el votonaje analista tuviera su repercusión, incluso que hiciera de bisagra como ha hecho tradicionalmente. Actualmente, con la situación en la que vivimos creo que es el momento de pasar a otro sistema. La circunscripción provincial no ayuda, hace que el voto no sea proporcional”.

Por su parte, Pedro Riera, doctor y profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid, reflexiona sobre la proporcional del sistema español y manifiesta que “una de las cosas que más me gusta del sistema D´Hont es que penaliza la división. Esto significa que a igual número de votos a dos listas siempre le convienen ir juntas antes que separadas. En condiciones adversas van a sacar el mismo número de escaños y en condiciones menos adversas les asegurarán más escaños, es el caso de Podemos y Más Madrid. Desde ese punto de vista no soy ningún detractor del sistema D´Hont”.

Riera afirma que ante el caso hipotético de cambio del sistema electoral español deja claro dos aspectos, “puede ser a través de la Constitución o a través de mecanismos que estén fuera de ella. En el caso que queramos cambiar la circunscripción se podría pasar a una circunscripción única o autonómica, ahí deberíamos cambiar la Constitución. Por otro lado, pasar del sistema D´Hont al Sainte-Laguë se podría realizar sin cambiarla; también se podría aumentar el número de escaños hasta los 400 diputados o cambiar el método de asignación de escaños a las provincias”. Concluye diciendo que “margen para cambiar la Constitución hay, lo que tiene que haber es voluntad política”.

Imagen: Business Insider
¿Cómo hubiera sido el resultado obtenido con otros sistemas electorales?

El primero de los casos estudiados sería una circunscripción provincial con método Sainte-Laguë. En él, los dos principales partidos perderían fuerza y el bloque de derechas mejoraría sus resultados. El sistema Sainte-Laguë se utiliza en países como Alemania y los países escandinavos, “divide el número de votos entre los diputados que se eligen, pero tomando solo como referencia los números impares. Eludiendo las cifras pares, se corrige parte del arrastre de escaños que consiguen actualmente los partidos más votados y se mejora la proporcionalidad”, así lo afirma Adrián Francisco Varela en su artículo Así quedarían los resultados de las elecciones generales con otros sistemas electorales.

Imagen: Business Insider

Por otro parte, otro sistema diferente podría ser la circunscripción autonómica con Ley D´Hont. Podemos observar un empate entre el bloque de izquierdas y de derechas, con un mayor peso de Ciudadanos, Podemos Vox y los partidos nacionalistas más pequeños. El hecho de ampliar la circunscripción al ámbito autonómico supone que el sistema gane en proporcionalidad, a pesar de que se diluya la representatividad en las provincias menos pobladas.

Imagen: Business Insider

El último modelo a analizar es la circunscripción única con Ley D´Hont. Un sistema que dificultaría la forma de gobernabilidad, donde PSOE y PP perderían escaños y PACMA conseguiría entrar en el Congreso. Una única papeleta para todo el país supondría que PSOE perdiera 18 escaños y PP 12, los partidos nacionalistas apenas se resentirían y Teruel Existe no entraría en el Congreso. Los beneficiarios por esta circunscripción serían Ciudadanos (+14), Podemos (+11), Más País y Compromís (+5) y Vox (+3). PACMA entraría en el Congreso con 3 escaños.

¿Existe el sistema electoral ideal?

Riera siguiendo unos procedimientos marcados por la literatura comparada concluye que el sistema electoral que mejor funciona en el mundo sería “un sistema electoral muy parecido al de España, esto es un sistema proporcional cuya magnitud de la circunscripción sea media, sin ser los distritos nominales de Reino Unido o un sistema de distrito único como puede ser el caso de Holanda. Mi forma de verlo aquí, es que una de las cosas que se propusieron en su día por el profesor Penadés y Pavías en su libro de Reforma electoral perfecta es intentar seguir con las 50 circunscripciones en un Congreso de 350 diputados, pero lo que tendríamos que hacer sería construir circunscripciones que tengan un tamaño más similar entre ellas”.

Para concluir y siguiendo el hilo argumentativo del reportaje, no podemos dejar de mirar al presente ni al pasado, pero nunca está mal pensar en el futuro. Por ello, Simón considera que la situación social en España será de “lento deterioro de lo público, que dependerá de la correlación de fuerzas en cada comunidad autónoma. Un mantenimiento de cifras alarmantes de paro y el umento del radicalismo de derechas y enfrentamientos callejeros.

En materia política, López sopesa que “no creo que esta legislatura vaya a tener cuatro años, una cosa son los pactos para hacer el ejecutivo y otra son pactar con dinero por delante como son los presupuestos. Yo no le garantizo más de dos años a este nuevo gobierno, es decir, yo creo que va a haber unas nuevas elecciones. Lo que necesitamos es confluencia y trabajo. El problema principal se encuentra en Cataluña y este se ha agravado con el mal resultado obtenido por Ciudadanos que es quién ganó allí las elecciones. No creo que vayamos a olvidar de votar en los próximos cuatro años”.

De esta manera, nos situamos en un punto ciego en el que el sistema da a entender que la democracia en España no cuenta. Gobernantes aferrados a un modelo propio, individual y egoísta que tienden la mano y luego la quitan, dueños de una retórica momentánea y difusa para el ciudadano, culpables de una situación que se dispara en los anales del tiempo. El cine ya ha cerrado y consigo sus puertas, ¿tendrá razón López y en dos años tendremos que volver a ver El día de la marmota? Contemplemos mientras la creación de nuestro Frankenstein.

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