Los datos evidencian que el trabajo decente brilla por su ausencia en una región en la que queda mucho por lo que luchar

Alrededor del mundo, más de 700 millones de personas viven en una situación de pobreza con menos de 3’20 dólares al día. De ellos, 265 millones lo hacen con menos de 1,90 dólares, es decir, son extremadamente pobres a pesar de tener un empleo. Estas son las cifras arrojadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Panorama social del trabajo en el mundo 2019. Es evidente que nuestro planeta tiene una deuda pendiente para mejorar con aspectos tan básicos como lo son la igualdad y la erradicación de la pobreza, pero España no se queda atrás: Según los datos del VIII Informe anual de seguimiento del indicador AROPE en España y sus comunidades autónomas, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) en el año 2017, un total de 12.338.187 personas, es decir, el 26,6% de la ciudadanía, se encontraban en riesgo de pobreza y exclusión social.

Mapa del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 en España. Las provincias castellano-manchegas se encuentran, en la actualidad, bajo los estándares recomendados. Fuente: Informe ODS en 100 ciudades españolas.

Un trabajo decente y digno supone crear una base para la solución de problemas tan graves y extendidos como la desigualdad o la erradicación de la pobreza. Tan relevante es la creación de empleos dignos para la importancia del crecimiento económico, que sin duda este es incluido como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es una iniciativa que plantea 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible con 169 metas que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Concretamente, el ODS 8 lucha por promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. Una carencia de oportunidades de trabajo digno y de políticas que lo promuevan, así como una inversión insuficiente, ha devenido en diversos problemas para el ser humano: Desempleo, siniestralidad, discriminación salarial y, sobre todo, precariedad. Porque poseer un empleo no implica necesariamente vivir con dignidad. Prácticas como la esclavitud y la explotación infantil siguen llevándose a cabo en 2019. Multitud de economías presentan problemas para afrontar el gran desafío que constituye la creación de empleos de garantía. La tasa media de crecimiento anual del PIB real per cápita de muchos países aún se encuentra lejos de la tasa del 7% propuesta para el año 2030. Más del 60 por ciento de todos los trabajadores a nivel mundial no tienen contrato de trabajo alguno.

¿Cuáles son las metas a perseguir?

Estrechamente relacionado con otros objetivos como el fin de la pobreza, hambre cero o la reducción de las desigualdades, este ODS lucha por metas que son clave para un crecimiento progresivo y justo de las economías, tales como: Aumento de la productividad, desvinculación del crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, derechos laborales y entornos de trabajo seguros, remuneración equitativa por igual trabajo, emprendimiento e innovación en pequeñas empresas y PYMES, erradicación del trabajo forzoso, esclavitud y trabajo infantil, fomento del trabajo juvenil…

Esos son los objetivos. Pero, ¿Cuál es la realidad? ¿Qué problemas atañen a este objetivo y qué se hace por cambiarlo?

Los grandes problemas: Precariedad, siniestralidad y desempleo

Dentro de las múltiples irregularidades que podemos encontrar a la hora de revisar el crecimiento económico y el trabajo justo, encontramos una triada ineludible: El extendidísimo desempleo, las alarmantes cifras de siniestralidad laboral y la precariedad de las condiciones de trabajo. En ello coincidirán múltiples colectivos, asociaciones y sindicatos, que identificarán en estas tres cuestiones los mayores impedimentos para lograr un progreso económico significativo y justo.

Accidentes laborales con y sin baja en España desde enero hasta agosto, comparativa entre 2018 y 2019. Fuente: Ministerio de Empleo.

La siniestralidad laboral, insiste Carmen Juste, secretaria general de Comisiones Obreras Albacete, es una de las grandes problemáticas a las que hay que hacer frente a la hora de luchar por un trabajo digno. En España, los datos del Ministerio de Trabajo sobre la evolución de la siniestralidad laboral resultan contundentes: el año pasado hubo en España 532.977 accidentes laborales con baja. Este año, la cifra es de 416.815 desde el mes de enero hasta agosto. Los datos sitúan así a nuestro país a la cabeza de los países europeos que más accidentes laborales registran. Estas

cifras representan tan solo una pequeña parte de la realidad que es el mundo laboral, teniendo en cuenta que algunas empresas eluden el reconocimiento y la declaración de los accidentes de trabajo, desviando al sistema público sanitario los daños sufridos en el trabajo.

El paro juvenil es otra de las cuestiones en las que más hay que hondar cuando hablamos de trabajo digno. No es noticia que la complicada situación económica del país ha devenido en unas cifras más que alarmantes en la búsqueda de empleo por parte de los más jóvenes. La tasa de desempleo en menores de 25 años se sitúa, según los datos de Eurostat del pasado mes de septiembre, en un 32’8%. Firmando así la segunda tasa de paro juvenil más elevada de la UE –Solo por delante de Grecia-, las cifras del paro juvenil se contabilizan en 515.000 personas, lo que supone un aumento de 2.000 jóvenes con respecto a agosto y de 1.000 en comparación con el mismo mes en 2018. Los jóvenes (16 a 24 años, según la OIT) tienen tres veces más probabilidades de estar en paro que los adultos. El año pasado, la tasa de desempleo juvenil fue de 12%, en comparación con el 4% de los adultos.

El paro ha alcanzado cifras récord durante los últimos años tanto a nivel regional como nacional. Concejalía de Empleo en Albacete. Fuente: Propia

La brecha salarial, de la que se ha hablado mucho últimamente, supone otra problemática en la que hay que avanzar. Cierto es que se ha avanzado en materia de igualdad salarial por un trabajo equitativo. Mejoras devenidas, en parte, por el auge del movimiento feminista durante los últimos años. No obstante, siguen dándose desigualdades no solo a la hora de la igual remuneración por igual trabajo (Una de las metas marcadas por ODS), sino también en las condiciones laborales y en oportunidades de acceso a puestos de mayor responsabilidad.

Castilla-La Mancha: Líder en siniestralidad laboral y paro juvenil

Actualmente, tomando en cuenta los datos del mes de septiembre según el Ministerio de Empleo, son 163.000 personas las desempleadas en Castilla-La Mancha, bajando el número de parados en 2.145 respecto al mes anterior. Esto supone una tasa de desempleo del 16,1%. En cuanto a la provincia de Albacete, las listas del paro han perdido 152 personas hasta alcanzar los 32.605 parados, lo que supone un descenso del 0,46%. Desde CCOO señalan una clara causa que explica estos preocupantes datos: “No existe una creación de empleo estable. En Castilla-La Mancha tenemos aproximadamente un 30% de eventualidad, y en torno al 50% de los trabajadores asalariados tienen contratos parciales o contratos eventuales, lo cual es un porcentaje altísimo.  Los datos que arrojan tanto la EPA como el paro mensual son que entre el 90 y el 93% de los contratos que se hacen nuevos son contratos temporales y rotacionales. Por eso, recientemente hemos reivindicado que de cara la negociación con los convenios que se van a producir en el año en el 2020, estos acuerdos tienen que incluir cláusulas de estabilidad. Así se fomentará la creación de ese trabajo indefinido. Nuestra pretensión es negociar esa reconversión de contratos eventuales en fijos.”

Comisiones Obreras es tan solo uno de los sindicatos que propone medidas a favor del trabajo digno y el crecimiento económico. Sede de Comisiones Obreras en Albacete. Fuente: Propia.

Por otra parte, la tasa de paro juvenil en la región se sitúa entre las más altas del país, junto con Andalucía y Extremadura: Según los datos de la EPA, la tasa de paro entre los jóvenes de 16 a 24 en Castilla-La Mancha se ubica en el 39%, más de 7 puntos por encima de la media nacional. En este último trimestre de 2019 ha bajado un total de tres puntos en relación al trimestre anterior. Sin duda, los jóvenes son los que tienen que enfrentarse a una mayor tasa de trabajos sin condiciones óptimas, debido a su nula o escasa experiencia en el mercado laboral: “Los jóvenes acceden a trabajos donde la precariedad es altísima, no hay seguridad en los puestos de trabajo, están mal pagados, echan horas de más…Eso es el comienzo de estos jóvenes, que poco a poco irán buscando otras cosas. Pero inicialmente, ese salto al mercado se produce en trabajos de mala calidad. Además, se fomenta la deslocalización del trabajo, hay empresas que contrata a licenciados para mandarlos fuera, donde se demanda profesional cualificado de esas características”. Estos niveles de precariedad e inestabilidad, insiste Carmen Juste, supone que los jóvenes no puedan formar un proyecto de vida estable al encontrarse con un panorama tan desolador cuando se encuentran con esa realidad al terminar sus estudios y acceder al mercado laboral.

La siniestralidad laboral ataca nuestra región de manera preocupante: 26 accidentes laborales mortales se registraron en Castilla-La Mancha durante este año, según los datos facilitados por el Encuentro de Salud Laboral celebrado en Toledo. A esto hay que sumarle los datos registrados en el mes de septiembre, un mes negro en siniestralidad laboral en la región, tal y como se calificó en el encuentro. Otra de las cifras más relevantes ofrecidas en el encuentro es que el 90% de los accidentes podrían haberse evitado con la correcta cumplimentación de la seguridad laboral. Juste habla de las indignantes cifras de siniestralidad laboral en nuestra región: “Aquí, en Castilla-La Mancha, la cifra de siniestralidad es muy alta. En Albacete, en concreto, el verano y el mes de septiembre han sido tremendos. Tenemos 11 fallecidos porque la semana pasada hubo un autónomo. A fecha de junio había 1.248 accidentes entre graves, leves y muy graves. Ahora, a finales de mes de octubre cuando se actualicen esos datos, la cifra será mucho mayor. Ha habido, además muchos accidente por causas materiales, debidos a incumplimientos en materia de prevención, que son los importantes porque tiene que haber sanción y corrección de esas irregularidades”.

Numerosos colectivos se han sumado a la hora de luchar por mejorar los derechos laborales y ofrecer unas condiciones óptimas para los trabajadores: Entre ellas la Unión General de Trabajadores. Isabel Carrascosa, secretaria de Salud Laboral de UGT Albacete, también se ha pronunciado con respecto a estas cuestiones. Según la representante, el repunte de siniestralidad sufrido durante estos últimos meses deja en evidencia la falta de inversión en prevención de riesgos laborales. Carrascosa coincide con Comisiones Obreras en la necesidad de derogar la reforma laboral, así como el cumplimiento de la Ley de prevención de riesgos laborales y su normativa de desarrollo.

Criterios empleados para cuantificar el ODS 8. Fuente: Informe ODS en 100 ciudades 2018.

Como era de esperar, nuestra región tampoco escapa a problemáticas como las diferencias salariales y laborales entre hombres y mujeres. Durante el pasado año 2018, la brecha salarial se fijó en un 26% a nivel regional. En la provincia albaceteña ese dato no dista mucho, ya que se fija en un 22%. El salario medio de las mujeres es de 13.821 euros, frente al de los hombres que es de 17.200 euros. Por tanto, una mujer gana de media 3.379 euros menos al año. El 77% de los puestos de trabajo con jornadas parciales los ocupan mujeres, quienes además tienen una temporalidad que supera el 28%. En la provincia de Albacete, de las 158.300 personas ocupadas, solo el 41% mujeres. El 55% de las personas desempleadas también son mujeres. “Contando ya con que hay tanta parcialidad y eventualidad, le añadimos que la mayor parte de las mujeres acceden precisamente a esos trabajos temporales y de peor calidad, por lo que la brecha sigue siendo muy alta. La creación de empleo es la mitad en la mujer que en el hombre, así es como se produce la brecha. Solo se puede corregir intentando crear más empleo indefinido para todos y, por supuesto, negociando planes de igualdad en las empresas y apostando por esa igualdad en el acceso, información e intentando que la mujer acceda a profesiones que habitualmente son relacionadas con los hombres”, explica Carmen Juste. A pesar de que se ha avanzado en materia de políticas públicas y concienciación con respecto a una remuneración y trato igualitario entre ambos géneros, aún queda mucho por lo que luchar tanto a nivel regional, nacional y mundial. En palabras del sindicato, es algo que se debe trabajar desde la educación en el colegio, concienciando desde una edad temprana de las igualdades entre ambos sexos.

También cabe señalar lo que se conoce como diferencia de denominación: “A los hombres les ponen como encargados y a las mujeres como limpiadoras. Con lo cual, a pesar de hacer lo mismo, el hombre cobra más que la mujer, y esto se produce en muchos sectores y en muchos ámbitos. Por otra parte, la dificultad para acceder a puestos de responsabilidad es mucho mayor en los hombres que en las mujeres”, explica la secretaria de CCOO Albacete.

¿Qué hace el Gobierno para luchar por el trabajo digno?

Isabel Carrascosa manifiesta, refiriéndose a las acciones gubernamentales, que es necesaria “una mayor coordinación entre la Administración, los empresarios y los trabajadores para conseguir frenar esta lacra que está enquistada en nuestra provincia”. En esto coincidirán numerosos colectivos, que demandan no solo un incremento de las políticas públicas, sino también una concienciación. Se esgrime el argumento de que los gobiernos mandan mensajes fomentando el trabajo rural, la creación de empleo…Pero, ¿Cuántos de esos mensajes se refieren a un trabajo digno y en condiciones óptimas?

Pocos o ninguno, en palabras de Juste, que se reafirmará en la falta de medidas: “El Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 no se está cumpliendo. Yo creo que no se hace lo suficiente, porque el trabajo decente recoge todo: Un trabajo indefinido, seguro, bien pagado, en el que existan planes de igualdad, en el que la política de prevención se lleve a cabo con la participación de los trabajadores, en que sean empresas donde la democratización de las relaciones laborales sea realmente una realidad…Y todo eso, evidentemente, no pasa en todas las empresas de Castilla-La Mancha. Hay empresas donde la política de Recursos Humanos se acerca más a intentar mejorar la calidad del trabajo, pero queda mucho camino por recorrer. El Gobierno tendría que impulsar, en la medida de lo posible, esa contratación indefinida y ese trabajo de calidad del que estamos hablando. La Organización Mundial del Trabajo va en esa línea y, de alguna forma, son los prefectos en los que trabaja: Que debe ser un trabajo decente, responsable con las personas y su seguridad, con el medio ambiente, con las políticas de igualdad, y esto aún está muy lejos de lo que son las empresas, por lo que mucha gente no puede atisbar un proyecto de vida mejor del que tiene ahora”.

Difícil es saber lo que ocurrirá en los próximos años. Si la próxima crisis vaticinada por muchos expertos volverá a sacudir el país. Si se implantarán medidas para lograr este objetivo antes del año 2030. O si la población tendrá el trabajo, las condiciones y la remuneración que merecen. Lo que es seguro es que aún queda mucho por lo que luchar, mientras el ciudadano de a pie es el que sufre todas las cuestiones discutidas.

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Alejandro Del Valle Jiménez

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