España se encuentra inmersa dentro de una crisis debido a la pandemia global que ha afectado a todo el planeta, la Covid-19. Las vidas humanas y la economía se han resentido de gran modo, tras miles de muertes y un tiempo confinados, en el que la economía ha estado parada. Actualmente la cifra está en más de 33.000 personas fallecidas en España, siendo así una pandemia que será recordada y estudiada en el tiempo. La Covid-19 ha afectado a las distintas actividades económicas del país y una de ellas ha sido al sector agrícola, y en especial a la vendimia.

La vendimia es una actividad tradicional que consiste en la recolección de uvas, tras haberlas cuidado y criado durante todo el año. La época en la que se suele recoger la uva suele ir entre los meses de agosto y octubre, dependiendo de la maduración del fruto. Esta producción va destinada para la elaboración de vino. Hace años, se dedicaba la cosecha para hacer vino propio y casero, actualmente gran parte de los agricultores deciden vender su producción a las distintas bodegas y cooperativas, que pagan un precio establecido por la uva.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el 54% de la producción declarada en España se encuentra en Castilla-La Mancha. La producción de Castilla-La Mancha tiene gran calidad y los datos lo demuestran, ya que el 43% de la producción de vino fue declarada Denominación de Origen Protegida (DOP)

España es uno de los países con mayor producción de vino de todo el mundo, actualmente se encuentra en la segunda posición, después de Italia y seguido por Francia y Estados Unidos. España aporta un 12,9% en la producción mundial del vino. Además, cuenta con vinos de pago que tienen una protección específica, es decir, que son exclusivos y diferentes. También cuenta con numerosas Denominaciones de Origen y vinos de la tierra, pero lo que más se protegen y controlan son los de pago.

Temporero de la cuadrilla de Alejandro Pedrero/Fuente: Carlos González

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el 54% de la producción declarada en España se encuentra en Castilla-La Mancha. En la pasada campaña, se llegó a producir en la comunidad manchega 37,2 millones de hectolitros, de los que 3,7 eran mosto. La producción de Castilla-La Mancha tiene gran calidad y los datos lo demuestran, ya que el 43% de la producción de vino fue declarada Denominación de Origen Protegida (DOP). A pesar de que la campaña pasada no fue buena y no estuvo a la altura de los últimos cinco años, la comunidad manchega aportó gran cantidad de producción a España, demostrando la calidad de su uva.

Medidas sanitarias a la hora de vendimiar

Tras los datos mostrados, se puede apreciar como esta actividad agrícola es muy importante a nivel regional y nacional. La vendimia también se ha visto afectada de gran modo por la Covid-19, ya que numerosos aspectos de ella han cambiado. Para comenzar, Sanidad estableció una guía de control y con medidas de la Covid-19 para las explotaciones agrícolas que tuvieran pensado contratar trabajadores. Todos los trabajadores deberán llevar mascarilla obligatoria para evitar los contagios, deberán de estar lo más separados posible y las cuadrillas no podrán mezclarse entre sí.

Un gran cambio ha llegado al ver que ya no se podrá ir en dúos vendimiando, es decir, cada uno a un lado de la cepa, esta medida ha estado vigente durante la campaña, a pesar de que muchas cuadrillas no lo han llegado a cumplir. Hay que destacar también que es obligatorio el uso de un botiquín donde haya variedad de productos de higiene, como gel desinfectante y mascarillas. Respecto al transporte, es importante llevar mascarilla y adecuarse a las normas de la propia Comunidad Autónoma. Además de estas medidas, se resaltó que si un trabajador muestra síntomas debe de acudir al médico, y si da positivo, toda la cuadrilla deberá de realizar cuarentena.

«Como está la situación ahora, te piensas más de dos veces si contratar a trabajadores ajenos a la familia, ya que no sabes si tienen la Covid-19 o lo que hacen al dejar la viña» declaró Alejandro Pedrero, productor de vino y accionista de distintas cooperativas de la Puebla de Almoradiel (Toledo). Muchos dueños de las explotaciones agrícolas tienen esa duda y no se atreven a contratar a cualquier persona antes de que se haya hecho la PCR. «Es una situación difícil, ya que, si alguien de la cuadrilla da positivo, los demás tenemos que realizar cuarentena y se pasa la época de recoger la uva, llegándose incluso a pudrir la uva» afirmó Alejandro.

«La verdad que es raro tener que llevar cada uno nuestro nombre en el vaso, comer separados y cumplir el resto de normas. Está claro que debemos de cumplirlas si no queremos contagiarnos o ser multados por la inspección».

Estas dudas que tienen los dueños de las explotaciones agrícolas afectan al trabajador ajeno, que busca un salario por vendimiar. Algunos agricultores prefieren apostar por la familia y personas de confianza, aunque sean menos y la recogida se alargue alguna semana más. «De un año para otro la vendimia ha cambiado mucho, este año tenemos que llevar mascarillas obligatorias, que son muy molestas con el calor y tras 8 horas de trabajo. Pero a la vez es normal que haya estas medidas, ya que hay que mantener una seguridad y evitar contagios» declaró Alejandro Román, trabajador de la cuadrilla de Alejandro Pedrero.

«El principal cambio ha sido pasar de vendimiar de dos en dos a una persona sola, esto se nota mucho ya que te cansas más en mi opinión. Yo he tenido la suerte de que vendimio con mi hermano y vivimos en la misma casa, así que vamos en dúo» apuntó Alejandro Román. A la hora de realizar el almuerzo y la comida, se estableció que los temporeros debían de establecer una distancia de seguridad y llevar cada uno su comida y distintos cubiertos. «La verdad que es raro tener que llevar cada uno nuestro nombre en el vaso, comer separados y cumplir el resto de las normas. Está claro que debemos de cumplirlas si no queremos contagiarnos o ser multados por la inspección».

En algunas zonas de España la vendimia se ha podido realizar sin incidentes causados por la Covid-19, por ejemplo, en La Rioja, donde solo ha habido un 1,7% de positivos, siendo así una campaña ejemplar. En cambio, en otros lugares como en Valdepeñas (Jaén) hubo un brote de 18 temporeros que procedían de la vendimia francesa y no se habían realizado la PCR previamente. Con ejemplos como los citados anteriormente, queda claro que los temporeros tienen una gran responsabilidad en sus manos.

Precios bajos y amenazas con parar la vendimia

No solo las medidas sanitarias han afectado a la vendimia, los precios también se han visto perjudicados, ya que han bajado de manera considerable. Respecto al año pasado, se calcula que los precios en Castilla-La Mancha han caído en torno a un 30%. Un claro ejemplo es una de las variedades más comunes de España, la variedad Airen se pagaría a unos 12-14 céntimos el kilogramo, en cambio, sus costes de producción ascenderían a unos 27 céntimos por kilo. Desde ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) se exige responsabilidad a los agentes implicados en el proceso de compraventa y se pide que se cumplan los contratos para que la venta se sitúe por encima de los costes de producción, como se dice en la Ley de la Cadena Alimentaria.

«La cosecha es mayor que el año pasado, pero los precios han bajado mucho, si hubiera unos precios normales hubiera sido una buena campaña para mí. Buscamos una regularidad en los precios, que como se puede ver no la hay»

«La cosecha es mayor que el año pasado, pero los precios han bajado mucho, si hubiera unos precios normales hubiera sido una buena campaña para mí. Buscamos una regularidad en los precios, que como se puede ver no la hay» argumentó Alejandro Pedrero. Los agricultores no se encuentran conformes con los precios establecidos y se llegó incluso a amenazar con parar la vendimia. Desde la Mesa de Productores de DO Valdepeñas se acordó con paralizar la vendimia el pasado 2 de septiembre, el principal motivo fue los bajos precios de la uva. Desde la DO se dijo: «que esta bajada no corresponde a la realidad del mercado sino a prácticas mafiosas llevadas a cabo principalmente por bodegas de la zona que pretenden así una vez más volver a estafar al agricultor, cuando ya no tiene capacidad alguna para defenderse en plena vendimia».

Alejandro Pedrero en una de sus explotaciones agrícolas/Fuente: Carlos González

A pesar de las protestas de las distintas organizaciones la vendimia ha continuado y actualmente está a punto de finalizar tras una larga campaña. La cosecha pintaba mejor que la del año pasado y así ha sido, pero los precios han caído muy notablemente. La Covid-19 ha hecho que esta campaña de vendimia sea especial y puede que única, ya que se han podido ver mascarillas, gel y distancia social en las explotaciones agrícolas. Pero la Covid-19 también ha marcado la vendimia de manera negativa, ya que ha bajado el número de ventas en España y también las exportaciones. La crisis ha afectado de manera curiosa, ya que ha descendido el comercio mundial del vino, pero no en volumen sino en precios y valor, creando así una evolución desigual.

Aunque haya sido una campaña extraña, marcada por una pandemia mundial y con precios bajos, Alejandro Pedrero destaca para él lo que era más importante: «Lo fundamental es que hayamos podido terminar la campaña sin ningún problema y sin ninguna desgracia causada por la Covid-19».

 

 

 

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Carlos González

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