Estas disciplinas simple vista pueden parecer mundos más que distantes, pero si se indaga en el análisis de ambas, no dejan de aparecer multitud de similitudes. Pese a que el estudio del comportamiento humano se retrasa miles de años atrás, la fecha clave del nacimiento de la psicología se establece en 1879. Ello se debe a que no fue hasta este año cuando Wilhem Wunt abrió el primer laboratorio de psicología experimental. Pocos años después y de las mano de los hermanos Lumiére surgió el cine en 1895. Ambas disciplinas beben del avance originado en la 2ª Revolución Industrial y llegan a la actualidad siendo totalmente convergentes en su desarrollo.

La graduada en Psicología por la Universidad de Murcia Irene Lorente, recuerda que cine y psicología han evolucionado de la mano. “El cine es el mayor reflejo de la sociedad que tenemos a día de hoy y por ello es tan importante para el mundo de la psicología, afirma Lorente. El séptimo arte y esta ciencia tienen muchos puntos en común y la especialista reprocha que muchas veces el público no es consciente de todo lo que hay detrás de cada personaje o escena.

Socialmente, los expertos consideran que el mayor cambio que ha experimentado el ser humano, se sitúa en los últimos doscientos años. Además aseguran que el cine ha sabido plasmar este cambio a lo largo de los años. Irene L. recomienda el siguiente ejercicio para ser conscientes de la evolución del pensamiento humano:

“Escojan 4 películas desde el inicio de la cinematografía hasta hoy. Intenten que sean temáticas parecidas, cuanto más cotidianas mejor y que entre el estreno de cada película hayan trascurrido entre 20 y 50 años. El resultado es más que interesante para el estudio psicológico. Parece que llevamos toda una vida siendo así, pero en cualquier pequeño detalle hay cambios de comportamiento o pensamiento.”

Realizando este ejercicio se puede comprobar la evolución en distintos aspectos sociales. Por ejemplo hace setenta años era prácticamente impensable incluir el papel de un chico homosexual en las pantallas. Poco tiempo después empezaron a verse las primeras apariciones, pero siempre desde una atmósfera satírica o irrespetuosa. A día de hoy este personaje ya ha dado un giro y lucha por su igualdad de derechos, lleva a cabo un ejercicio de reivindicación. El cuarto y último paso tendrá lugar cuando en las pantallas la presencia de una persona homosexual no sea noticiosa y tampoco trate de serlo. Simplemente será tratada con normalidad por el público. Este último escalón no depende solo del cine, ya que se limita a plasmar al ser humano de ahora, por lo que el trabajo lo deben llevar a cabo todos los ciudadanos del planeta.

La sexualidad es solo un ejemplo, pero también es fácil descubrir cambios en temas como el racismo o el papel de la mujer. La psicóloga albaceteña añade un nuevo apunte en el que anima a los cinéfilos a dejar de contemplar en pro de observar y reflexionar durante la emisión de una película.

Psicología y arte

A la hora de llevar a cabo una película, la investigación que hacen los propios directores para perfilar la personalidad de sus personajes, contribuye a la evolución de la psicología. Cada ángulo de la escena o el movimiento del actor están motivados por una larga investigación, como en el caso del reciente Joker de Joaquin Phoenix. Para este metraje, el actor perdió peso drásticamente, ya que el hambre alimenta a la locura. Además Joaquin P. estudió distintos trastornos mentales para emular su papel con la mayor realidad posible. Finalmente acabaría ganando el Oscar a Mejor Actor.

La relación es totalmente recíproca y es que no solo la psicología ayuda al arte a ser plasmado, si no que el cine también tiene un peso importante en la ciencia. Irene Lorente habla de su papel terapéutico: “La cineterapia nos permite tener una mejor información de las habilidades lingüísticas, visoespaciales, interpersonales e intrapsíquicas del paciente”. Esta terapia consiste en examinar la filmoteca en busca de grabaciones que puedan servir a cada paciente en cuestión. No todos los afectados necesitan de las mismas películas, por parecidos que sean sus problemas. Esta práctica nunca se usará como única opción, si no que servirá de complemento a otra terapia. Con la cineterapia se consigue mejorar la salud mental y ayuda a la hora de gestionar distintas situaciones. De esta forma se facilita la descarga emocional del afectado, provocando una mayor apertura hacia el profesional que lo esté tratando.

Dentro de la técnica comentada anteriormente también se trata de llevar al afectado a situaciones que nunca ha experimentado. Irene habla de la película Lo imposible. Muchas veces por nuestra situación o estilo de vida, no es fácil entender lo que se siente en distintas situaciones extremas. Con películas así surgen nuevas preguntas en el interior de cada persona. “Llevar el pensamiento hacia estas experiencias límite, sacan lo más puro del ser humano y es cuando realmente cuerpo y mente conectan. Experiencias así son las que nos brinda el cine”, reconoce la psicóloga.

Otro punto interesante, que surge de la fusión de estas dos disciplinas, atañe a las conocidas como neuronas espejo. De la mano de investigadores como Gabriele Sofía o Giacomo Rizzolatti se extrae que estas neuronas son las que se activan a la hora de empatizar o de comprender el comportamiento de otro sujeto. Gracias a este tipo de estudios, los psicoanalistas pueden comprender qué tipo de situaciones alteran la estabilidad moral de cada sujeto en cuestión. De este modo además se puede entender por qué hay películas que te hacen llorar, reír, etc.

Gracias a estos estudios, Gary Solomon fue uno de los primeros psicólogos en usar el cine como terapia. El ejercicio consistía en conforme el paciente se iba abriendo al profesional, este era capaz de encontrar grabaciones con las que poder ayudar según el problema del sujeto. El científico además recuerda que para llevar a cabo esta acción hay que inculcar a los sujetos para que no solo vean la película, si no que se centren en analizar su mensaje. El siguiente avance pasa por elaborar un modelo simbólico que el doliente vea reflejado en la pantalla y que trate de imitar en las situaciones de la vida cotidiana.

Cine y ciudadanía

Este último punto nos da pie a otro tema de gran interés. Este habla de la influencia de ciertos personajes de cine en la ciudadanía general. El caso más reciente es el del respetado Leonardo DiCaprio, que aprovecha su popularidad para lanzar a las masas su mensaje en lucha contra el cambio climático. Nadie pone en duda la acción del actor, pero no deja de ser una voz poco especializada en el tema. ¿Por qué llama más la atención el activismo de Leonardo, que el de un científico especializado en el tema? La respuesta de Irene Lorente es más que esclarecedora: “Vivimos en un mundo en el que cada vez nuestra mente está más relajada y pensamos menos.” Por ello reconoce que triunfan estos mensajes, porque la gente necesita de un líder o mejor dicho de una voz cantante que les marque el camino. Este es un ejemplo de lo que la mentalidad espejo puede producir para bien, pero no siempre ha sucedido así. En 1971 Stanley Kubrick sacó a la luz la famosa película titulada La Naranja Mecánica con un mensaje que caló demasiado en algunos jóvenes. La ultra violencia expresada en la película se tornó realidad provocando multitud de crímenes y disturbios alrededor del mundo. Un mensaje, que al contrario del medioambientalista de DiCaprio, acabó provocando que el propio director retirara temporalmente la película de las pantallas.

El cine no deja de ser uno de los mayores medios de difusión y la psicología no lo pasa por alto. “La ciencia tiene que saber extraer lo positivo de este arte para aplicarlo en terapias y mejoras sociales, pero también debe conocer la parte negativa para saber entender cómo lidiar con ella”, concluyó Irene al final de la entrevista.

La psicóloga sabe que mezclar ambas ramas no es nada sencillo, por lo que recomienda leer el siguiente documento para crear una base en los interesados del tema.

Pensar el cine. La narrativa de películas y series como matriz metodológica para el tratamiento de problemas complejos.

Estos dos ámbitos, que se comentan a lo largo del artículo, deberían según la psicoanalista tomar mayor protagonismo en el estudio de la mente y en la actividad humana. Por ello Irene aplaude iniciativas como la que ha surgido recientemente en una localidad albaceteña. La Asociación de Cine y Cultura Audiovisual de Tobarra nació hace escasos meses con la intención de amenizar este complicado verano marcado por la pandemia.

De la mano de José Juan Iniesta y Mariano López se desarrolló esta idea que viene a consecuencia de que, según el primero, existía una clara falta de oferta cultural en la zona de Albacete. El proyecto

Logo ACCAT | Foto: Francisco Bleda

en un principio solo iba a estar dedicado a plasmar películas por las distintas poblaciones, pero de la mano de la animadora sociocultural, Lourdes Guerrero, se empezaron a buscar nuevas ideas.

De este modo un nuevo aspecto entraba en juego y es que no se iba a proyectar cualquier filme, si no que se indagó en que cada una de ellas tuviera factores para hacer pensar al espectador. Proyecciones de fascismos, peligros en la red o amores tóxicos son algunos temas con los que la asociación ha tratado de reflexionar este verano.

Después de las sesiones muchos asistentes esperaban a las puertas para comentar lo que habían visto y sentido, por lo que se empezó a gestionar la idea de llevar a cabo un cine fórum. De esta forma no solo se aprende de cine, ya que los espectadores llevan a cabo un ejercicio de análisis y debate, logrando educar en distintos valores.

Según comentan los fundadores, las primeras actividades han sido todo un éxito, tal es así que desde hace unos meses cuentan con el apoyo del Ayuntamiento de Tobarra y de la Diputación de Albacete. Con la ayuda de estas dos instituciones también se llevó el “Primer Concurso de Cortos de ACCAT” en el que participaron seis grupos por un premio final de 300€.

(Para visualizar los cortos sigue a la asociación en Instagram @accatobarra)

Esta organización también está trabajando con una joven para ayudarla a llevar a cabo su primer largometraje, por lo que su actividad en la zona ha logrado reconocimiento con suma rapidez.

Volviendo al tema principal, Iniesta y López reconocen ser conscientes de la íntima relación entre cine y psicología. Saben que no son

Entrega premio 1er Concurso Cortos ACCAT | Foto: César Sánchez

expertos en psicología, pero creen que el cine es una pieza clave para trabajar la mente del espectador. “Esto, orientado de forma adecuada, puede servir para que el público vea su propia vida desde otra perspectiva o reoriente su opinión sobre ciertos temas”, expone Mariano López. De esta manera, queda claro que la filmografía puede servir como una herramienta terapéutica, siempre y cuando se haga de la forma correcta.

Desde ACCAT aseguran que tienen en cuenta hasta el último detalle de cada proyección, siendo cada una de ellas revisada previamente, ya que tratan de conocer todos los tipos de reacciones que puede provocar la película. También reconocen que les gustaría contar con la presencia de un psicólogo en alguna sesión, para ahondar aún más en este aspecto.

La iniciativa ha sido aplaudida en diversos lugares y además están surgiendo replicas en otras poblaciones, certificando lo importante que es educar a la ciudadanía de la mano de la cultura.

“El cine puede ser el interruptor que necesita el pensamiento del ser humano, en estos días en los que reina el egoísmo y la empatía, el amor o la reflexión se echan cada vez más de menos” (Irene L.)

The following two tabs change content below.

Cesar Sanchez

Latest posts by Cesar Sanchez (see all)

Leave a Response