La Universidad de Castilla -La Mancha presenta entre su amplio abanico de proyectos el programa Cicerón. Una iniciativa que tiene como objetivo facilitar la estancia en nuestro país a los estudiantes extranjeros que vienen de diferentes rincones del mundo. “Cuando un estudiante extranjero viene a España experimenta un proceso de adaptación que a veces se torna complicado” explican desde la organización de la UCLM.

A través de este programa a cada estudiante que viene de fuera se le asigna un “cicerone”, es decir, un estudiante local para que ayude al estudiante Erasmus a integrarse en la vida social tanto fuera como dentro de la universidad. “Un contacto personal e informal con un estudiante español puede facilitar en gran medida esta adaptación”, afirma la organización de la Universidad.

La Oficina de Relaciones Internacionales (ORI) de la UCLM  es la encargada de gestionar este programa, actuando como intermediaria entre los estudiantes locales y extranjeros, facilitando el contacto entre ambos y ayudando al estudiante Erasmus a realizar los trámites universitarios antes de venir a la facultad.

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Reunión de los estudiantes Erasmus en el campus de Cuenca. / Fuente: CuencaOn

A la llegada de los estudiantes extranjeros, la ORI realiza una sesión informativa con todos ellos explicándoles el funcionamiento de la Universidad, y a partir de ahí cada estudiante local que actúe como cicerón debe ayudar al estudiante de intercambio a adaptarse al nuevo ambiente universitario, una tarea crucial en estos primeros meses de curso.

Entre las tareas que debe realizar el estudiante cicerón, la Universidad de Castilla la Mancha destaca la de aportar al estudiante de intercambio toda la información práctica sobre cursos, seminarios y exámenes; horario de clases; servicios que ofrece la universidad a sus estudiantes; situación y utilización de la sala de ordenadores, facilidades para practicar deportes; información acerca de la vida universitaria: cómo hacerse miembro de las asociaciones de estudiantes; cómo conseguir un teléfono móvil, cómo establecer comunicación con su familia además de las posibilidades culturales y de ocio que ofrece la ciudad.

Ser un estudiante cicerón es una responsabilidad pero tal y como afirma la Universidad “también es una oportunidad de conocer otra cultura y de mejorar tu conocimiento de la lengua extranjera”. Es el caso de Rubén Marco Checa, un estudiante de la Facultad de Periodismo de Cuenca que se ha inscrito al programa para ayudar a integrarse en los próximos meses a un estudiante que viene desde Italia y, al mismo tiempo, mejorar el italiano.

Este no es un caso aislado, así pues, según datos de la ORI este año han realizado la solicitud para ser cicerones alrededor de 20 estudiantes del Campus de Cuenca. Una cifra inferior a los 130 estudiantes extranjeros que vienen este curso al campus de Cuenca. No obstante, cualquier estudiante local interesado en ser cicerón puede presentar su solicitud en la Organización de Relaciones Internacionales de la UCLM o a través de la plataforma en línea AireI

La vida de un cicerón

Diego Aragón es un graduado en Periodismo que actúa como cicerón por segundo año consecutivo. Tal y como él mismo explica: “Decidí ser un cicerón a raíz de mi experiencia como Erasmus en Bélgica. Allí vi que este programa existía y vi que podía ser muy útil que alguien te ayudase en un país extranjero en el que no conoces a nadie. También lo hago como una forma de agradecimiento hacia el trato que me dieron a mí allí. Por tanto, me gustaría a mí devolverlo y que los estudiantes se sientan igual de bien que me sentí yo allí.”

A raíz de su vivencia lo que trata de hacer es ayudar a los estudiantes extranjeros que llegan a Cuenca sobre todo en temas de universidad y de piso que, según Diego “pueden ser lo más conflictivo”.

Actualmente ayuda a una estudiante que viene de Grecia, se llama Christiana, tiene 21 años y estudia periodismo. “En el momento que vino le ayudé a elegir asignaturas ya que como yo he estudiado Periodismo pues le aconsejé qué asignaturas debía cogerse y cuáles le ayudarían mejor a formarse”, afirma Diego.

Diego ayudando a Christiana a realizar un trabajo. / Fuente: Propia
Diego ayudando a Christiana a realizar un trabajo. / Fuente: Propia

 

Traspasando fronteras

Su nombre es Christiana Nasiou, tiene 21 años y ha venido desde Grecia para estudiar este año cuarto de periodismo en la facultad de Cuenca.

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Christiana visita Belmonte, uno de los pueblos de la localidad conquense. / Fuente: Christiana

“Decidí primero venir a España pero no sabía qué ciudad escoger”. Tras pensarlo decidió Cuenca. Un destino que no le ha dejado indiferente, ya que según sus palabras “es una pequeña ciudad, pero es muy bonita.”

No habla castellano y hace escasos meses que ha llegado a la facultad conquense, pero esto no es un impedimento para ella ya que cuenta con el apoyo de su cicerón Diego. “Él me ha ayudado a integrarme en las clases, a saber dónde tenía que ir” afirma Christiana.

La historia de Christiana y Diego es un claro ejemplo de la efectividad del programa Cicerón. Una iniciativa solidaria con los estudiantes Erasmus para que estos disfruten de una estancia agradable en la Universidad.  Por ello, desde la organización de la Universidad de Castilla -La Mancha animan a todos los estudiantes locales a inscribirse en este programa y ayudar a integrarse a aquellos que vienen de fuera. “Siempre es más fácil ofrecer ayuda que pedirla. Intenta ser el tipo de estudiante “cicerone” que te gustaría encontrar si fueras a estudiar al extranjero. Piensa en cómo te sentirías si estuvieras en un país extranjero con una cultura distinta”.

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