¿Es la radio en Internet la opción más acertada hoy en día? ¿Están desbancando estos nuevos portales web al sistema de radiodifusión tradicional? ¿Cómo ha influido en las emisoras de radio convencionales la evolución de los nuevos modelos radiofónicos?

Radiocable.com –dirigido por Fernando Berlín- y El Extrarradio -cuya directora es Olga Ruiz- son dos ejemplos de emisoras que han apostado por la radio en Internet. Los propios nombres de los portales aportan información sobre lo que estas webs representan. Así, el título de El Extrarradio se interpreta como un «espacio alejado del centro informativo de los grandes medios de comunicación donde poder crear y experimentar». El hecho de situarse a las afueras permite «poder ver lo que sucede desde otra perspectiva», como destaca Carlos Moreira, miembro de El Extrarradio y director del programa ‘El año que vivimos peligrosamente’. El concepto de Radiocable.com surgió, según indica el propio Berlín, de la idea de buscar la conjunción de diferentes conceptos puesto que «no es una radio en sí pero tampoco es un medio de comunicación escrito propiamente dicho, sino que es una fusión».

Los inicios de estos dos modelos radiofónicos son muy diferentes. Mientras que Radiocable nació en 1997 como un proyecto personal de Fernando Berlín, El Extrarradio fue creado en 2012 tras el despido de algunos miembros del equipo de la emisora convencional en la que trabajaba Moreira. Así, Berlín se introdujo en la ciberradio en una etapa en la que «prácticamente nadie hablaba de Internet, así que cualquier iniciativa que surgía en la red tenía mucha repercusión en la prensa». Por su parte, Olga Ruiz apostó por este tipo de modelo radiofónico cuando la conexión red gozaba ya de gran popularidad. Pese a tener unos orígenes tan distintos, ambos portales coinciden en uno de los objetivos esenciales: el tiempo de escucha lo elige el oyente, no la emisora. «No pretendemos que nos escuchen como queremos, sino que nos escuchen como quieran», sostiene Moreira. En la línea de este pensamiento, Berlín destaca que, ya desde la creación de su radio, el público seleccionaba cuándo quería oír los programas: «No se puede obligar a alguien a que se conecte cuando se le diga».

Otra de las diferencias entre ambas viene del modelos de financiación. Si bien Radiocable.com es mantenido principalmente gracias a los patrocinadores -especialmente empresas españolas interesadas en tener presencia en el extranjero-, El Extrarradio cuenta exclusivamente con la colaboración de su público. «Hoy en día nuestra única fuente de financiación es el crowdfunding»-destaca Moreira. «Nacimos gracias a una campaña de micromecenazgo y actualmente seguimos contando con la ayuda de todo oyente que quiera convertirse en nuestro mecenas».

Es interesante comprobar cómo también difieren en número de integrantes y lugar de emisión. Fernando Berlín trabaja desde un domicilio particular –los primeros años las transmisiones se realizaban desde la casa de su madre- y su web posee una estructura pequeña: la componen cuatro miembros. Sin embargo, se precisa de más personas cuando hay que preparar diversos proyectos. Para el director de la emisora, la web se asemeja a «una productora de televisión: es flexible cuando se hacen proyectos».

Carlos Moreira: «En la línea de nuestro compromiso con el llamado ‘periodigno’, hacemos una firme defensa de los valores democráticos y nos mostramos críticos con todo aquello que creemos que choca con la libertad del ciudadano».

A diferencia de ello, el equipo de Olga Ruiz está formado por doce periodistas, sin contar algunos colaboradores. Los miembros de El Extrarradio trabajan de forma más descentralizada que Radiocable, con un estudio principal en Barcelona. Los asuntos de producción, entrevistas y grabaciones se organizan en la capital catalana y en Madrid, pero los temas de postproducción, montaje y edición son trabajados en Valencia.

En relación a los principios editoriales que siguen ambos modelos radiofónicos, hay que recalcar que guardan cierta similitud, atendiendo a una línea muy firme. En El extrarradio se pretende que sean los oyentes quienes conformen su propia opinión; para ello, la radio les proporciona todos los datos, contextos y análisis necesarios: Moreira sostiene que en la emisora son «periodistas, no activistas». En palabras del presentador: «En la línea de nuestro compromiso con el llamado ‘periodigno’, hacemos una firme defensa de los valores democráticos y nos mostramos críticos con todo aquello que creemos que choca con la libertad del ciudadano». De igual forma, Radiocable establece una serie de directrices a las que deben someterse sus contenidos y que son, a su vez, compatibles con los convenios que tiene con diferentes medios de comunicación, pues «algunos, como la BBC, tienen unos códigos éticos muy sólidos».Ciberradio

El Extrarradio cuenta hoy en día con varios miles de oyentes. Sobre el tema de las audiencias, Moreira reconoce que lo importante es que la mayoría de los radioyentes les sigan de cerca y escuchen los programas de forma regular, un hecho que «llena de alegría pero también carga de responsabilidad». Los miembros de Radiocable, por su parte, no prestan gran interés al número de personas que escuchan los programas, pues pretenden evitar «estar sometidos a esas dictaduras de las audiencias». De esta forma, Fernando Berlín reconoce que en su emisora no debaten «sobre si los contenidos son multitudinarios o no, porque eso lleva a confusiones sobre el tipo de contenidos que deseas ofrecer».

Tras comprobar los grandes cambios en la sociedad y en el modo de consumir contenidos periodísticos en los últimos años, uno de los objetivos esenciales que El Extrarradio se ha propuesto es recuperar la ‘radio artesanal’ de antaño pero adaptada al siglo XXI. Según señala Moreira esas grandes variaciones han conllevado que «la inmediatez se haya impuesto en el mundo del periodismo». Dado que Radiocable no puede alcanzar esa inmediatez a la que se refiere El Extrarradio –pues Fernando Berlín reconoce no poder mantener una estructura de ‘información 24 horas’-, lo que hace es ir elaborando contenidos «de fácil construcción y fácil consumo con unos estándares de calidad muy altos».

El Extrarradio trata de contravenir la idea de la rapidez informativa creando un portal web reposado en el que prime más el ‘cómo se cuenta’ que el ‘qué se cuenta’. «Ser el primero en contar las cosas parece que es lo más importante» explica Moreira en relación a los medios de comunicación en la actualidad. En contraste con esos medios, El Extrarradio busca «abordar temas de actualidad pero sin caducidad, historias que susciten el mismo interés hoy que dentro de un mes». Por su parte, Berlín, además de proporcionar las ya señaladas noticias de interés, recalca que su emisora «intenta mostrar al ciudadano qué temas pueden afectar directamente a su vida».

La radio convencional: ¿renovarse o morir?

Con la entrada en escena de los modelos radiofónicos en Internet, tales como Radiocable.com y El Extrarradio, hay que preguntarse qué camino han seguido desde entonces las emisoras convencionales. Según recalca Paco Auñón, periodista en Cadena Ser Cuenca, la evolución de la radio ha contribuido a la creación de nuevas cadenas, por lo que se ha llevado a cabo una especialización de las emisoras. Asimismo, también señala que «ha iniciado una ‘guerra por las audiencias’ que ha fomentado programas que acumulan más oyentes al estar en antena un mayor número de horas». Para el director de Onda Cero en Cuenca, Antonio Rubio, ese avance radiofónico no está resultando tan evidente, pues afirma que «la radio desde hace muchos años sigue siendo igual», por tanto, la modificación más llamativa es la de la posibilidad de subir a un portal web los contenidos que se han emitido en directo a través de la radio convencional.

Antonio Rubio: «La gente joven ya tiene menos costumbre de escuchar la radio y prefiere internet para oírla cuando quiera».

Sobre la cuestión del número de oyentes, los modelos convencionales no han notado grandes variaciones, por lo que deduce que su audiencia no ha descendido en favor de las emisoras de Internet. Auñón asegura que los informes que recibe «no pronostican una bajada generalizada de la radio a través de los medios tradicionales». Lo que sí reconoce el director de Onda Cero en Cuenca es que «la gente joven ya tiene menos costumbre de escuchar la radio y prefiere internet para oírla cuando quiera». No solo no ha descendido el número de oyentes de las emisoras convencionales sino que, gracias a que sus programas se encuentran ahora también disponibles en la red, su audiencia se ha incrementado. «Esto es debido a que las emisiones online han acercado la radio a otros lugares», como afirma Auñón. Cadena Ser no es la única emisora que ha notado esta ventaja. «Con los portales webs se consigue atraer a un público que cuando no existía Internet, no tenías», añade Rubio.

Emisoras de radioOnda Cero y Cadena Ser Cuenca coinciden en que la ciberradio no desbancará a la radio tradicional, al menos por el momento. «No sabemos cómo escucharemos la radio dentro de 20 años», reconoce Paco Auñón, «pero en la actualidad seguimos escuchando la radio en aparatos tradicionales y lugares habituales. Han pasado dos décadas desde el despliegue de internet y no han cambiado en gran medida los hábitos». Por su parte, Antonio Rubio opina que «la radio convencional y los nuevos modelos en un futuro próximo van a convivir». Sobre estos modelos en red hay opiniones dispares. Mientras que para el locutor de Cadena Ser Cuenca la nueva radio «es todo un avance que permite nuevas posibilidades de llegar al oyente», para el director de Onda Cero en Cuenca, «la ciberradio supone en cierta medida un perjuicio para los medios convencionales»; aunque también reconoce que «es inevitable porque no se puede ir contra la tecnología».

Uno de los primeros síntomas de ‘convivencia’ entre la radio por ondas y la radio por Internet, es que los primeros en algunos casos han empezado a adaptarse a los segundos. En Radio Castilla-La Mancha se ha modificado en la web el sistema para escuchar la radio en directo y también los podcast, que actualmente se ofrecen a través de la plataforma iVoox. Asimismo, en Cadena Ser se ha fomentado la participación de los oyentes a través de las redes sociales y se han incorporado nuevos formatos que ofrece Internet para informar.

Radio Kolor, un modelo de radio distinto del resto

Al hablar de nuevos modelos radiofónicos no se puede pasar por alto Radio Kolor, una emisora conquense alternativa creada en 1984 que realiza sus programas mediante la autofinanciación. Tal como indica su web, «es una radio libre, alternativa, comunitaria y asociativa». En esta emisora, según explica su presidente y representante, Rubén Nielfa del Castillo, «no hay nadie en plantilla, es una asociación sin ánimo de lucro». Por tanto, esta radio no introduce publicidad en su programación para evitar así perder esa neutralidad que la singulariza. Además tiene su propio modelo radiofónico, lo que la caracteriza y la diferencia del resto de radios.

Rubén Nielfa: «Si trabajáramos por el dinero, habríamos montado otro tipo de radio muy distinta».

El objetivo principal de Radio Kolor desde su creación fue darse a conocer al público. Con el paso del tiempo, fue ganando oyentes mediante la organización de diversos eventos culturales como la ‘Semana del Humor’, la ‘Muestra de Música Clásica’, las ‘Muestras Provinciales de Guiñol y Teatro’ o la ‘Fiesta de la Primavera’ a través de la cual se promociona a grupos conquenses (Wikiki, Circus, Tintorock, Las Ratas, Depresión Alterna, Moldavia, Fuera de Control, Kalibre 12, Convulsión…). Sobre la cuestión de patrocinadores que aportan ayudas económicas a la emisora, Rubén Nielfa asegura que ni tienen, ni quieren. «Pagamos cada socio la cuota que nos corresponde. Estamos poniendo 10 euros al mes por programa, independientemente del número de miembros. Si trabajáramos por el dinero, habríamos montado otro tipo de radio muy distinta».

Radio Kolor

Radio Kolor fue cerrada en varias ocasiones y ha pasado por diferentes lugares de emisión –actualmente se encuentra situada en el barrio conquense de los Tiradores Altos-. Hoy día esta emisora se puede escuchar sintonizando el 106.2 donde, aparte de las emisiones en directo, se reemiten programas y se pincha programación enlatada de otras emisoras. Además, también suena a través de la web, lo que le permite ofrecer su programación de forma fragmentada, con contenidos independientes unos de otros. Así, los oyentes pueden escuchar esos programas en cualquier momento; también se les da la posibilidad de redistribuirlos y descargarlos para que sean reproducidos sin necesidad de conexión. El hecho de que los programas se encuentren colgados en Internet ha contribuido al aumento del número de visitas de su página, lo que le permite un mejor posicionamiento en red.

En relación a los contenidos, Rubén Nielfa asegura que la temática es libre. Esta es la única línea editorial que tienen: «La política se tiene que quedar fuera, la radio no se puede posicionar». Lo mismo ocurre en el caso de la religión. Todo el catálogo de emisiones de este dial se encuentra colgado en internet. Por lo tanto, se pueden encontrar en versión descargable programas como ‘Canalpop’, ‘Caramuel’, ‘El rincón del alma y el tiempo’, ‘Patio de butacas’, ‘En el andén’… y así hasta un total de 18 bloques temáticos diferentes.

Queda comprobado que la radio en Internet es un género radiofónico emergente que aún está sujeto a cambios y que se encuentra en continuo crecimiento. La ciberrradio continúa su expansión, dejando la puerta abierta a los nuevos modelos radiofónicos. En palabras de Carlos Moreira: «Formamos parte de esa nueva generación de medios que han nacido a través de Internet y esperamos, como el resto de compañeros, consolidarnos de cara al futuro».

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Nazaret Benito

Estudiante de Periodismo en la UCLM. Redactora en 'El Observador de Castilla La-Mancha'. Cargada de energía y ganas de aprender. De vez en cuando, me da por escribir...
Nazaret Benito

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