Gustavo sufrió un accidente que lo dejó parapléjico, pero eso no le impidió seguir luchando por lo que más amaba: el deporte. Ahora tiene un claro objetivo por delante, los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016.

A veces la vida nos pone frente a situaciones que nunca pensamos que nos pueden llegar a ocurrir. Es el caso de Gustavo Molina, un joven ciudarrealeño que desde los 13 años empezaba a montar en bicicleta a nivel cicloturista. Dos pasiones han existido siempre en la vida de Gustavo: el deporte y el ejército. Su sueño siempre había sido llegar a convertirse en ciclista profesional, pero hace seis años todo cambiaría en su vida. Un terrible accidente mientras practicaba rappel lo dejaría en silla de ruedas y desde entonces su vida pegaría un giro de 180 grados.

Un segundo, solo un segundo es necesario para que tu vida pegue un vuelco y que en un abrir y cerrar de ojos todo se desplome. Eso debió pensar Gustavo justo cuando sufrió el accidente, algo que provocaría que desde entonces nada volviera a ser lo mismo en su día a día. Pero este hecho no llevaría a Gustavo a venirse abajo sino más bien a enfrentar la situación con una valentía digna de admirar.

Once meses fueron los que el de Ciudad Real estuvo en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Tras esa dura etapa salió más que reforzado y con más ganas de seguir practicando deporte, más incluso si cabe que antes del desafortunado accidente. Una de las anécdotas que ha contado en varias ocasiones es que en su estancia en el hospital echaba carreras con las sillas de ruedas junto con otros pacientes.

Según Gustavo, lo que le motivó a seguir practicando deporte tras el incidente fue esa pasión que siempre había tenido desde pequeño por lo que le llevó a buscar algo que se asemejara con el ciclismo: “Busqué algo lo más parecido al ciclismo y al final lo encontré, La handbike era ciclismo pero adaptado a mis necesidades, asique decidí seguir haciendo lo que me gusta”.

Para Gustavo no fue nada fácil adaptarse a la handbike, ya que la fuerza empleada es mayor, especialmente con los brazos, sin embargo, para él, el papel psicológico jugó una parte fundamental: “La sensación fue totalmente placentera la primera vez, pero la adaptación fue muy dura sobretodo psicológicamente. Venir de montar en bicicleta e ir rápido no tiene nada que ver a la velocidad que va una handbike”.

Muchos deportistas que sufren esta situación son desplazados de competiciones debido a su condición física, algo que para Gustavo es realmente duro y reconoce que la lucha por acabar con estos obstáculos es diaria: “Cada vez encontramos menos obstáculos, pero sí es cierto que luchamos mucho frente a distintas organizaciones, especialmente las de carreras populares, porque en ocasiones no nos quieren para sus competiciones”.

En España son muchos los deportistas que sufren discapacidad, pero que tienen una condición física a la altura de cualquier otro deportista que tenga a disposición cien por cien su cuerpo. A pesar de ello, todos ellos siguen quedando en un segundo plano, lamentablemente muy por debajo de los demás deportistas de élite. Precisamente esta situación lleva a  Gustavo a pensar que se les debería dar más importancia y reconocimiento a todos ellos. “Nosotros nos preparamos y entrenamos como cualquier otro deportista de élite o alto rendimiento con la única peculiaridad de que me muevo en silla de ruedas”, asegura Gustavo. Además, insiste en que la recompensa de estos deportistas siempre es menor que la de cualquier otro: “No entiendo por qué esto es así cuando la preparación es la misma y el esfuerzo, también”.

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Gustavo junto a los dos finalistas del Campeonato de España // Fuente: Gustavo Molina

A pesar de todas estas circunstancias, que por desgracia siguen acompañando al deporte en el paradigma actual, Gustavo no pierde la ilusión pese a que la situación en España no sea la más favorable con respecto a otros países donde la ayuda al deporte discapacitado es mucho más mayor por parte de las Administraciones Públicas. Además, asegura que el nivel de los deportistas discapacitados en España es alto, pero que necesitan que alguien les explote y que les apoyen lo suficiente para que muestren todo el potencial que tienen por ofrecer. Por ejemplo, no hay nada más que ver el nivel de muchos de estos que han conseguido éxitos paralímpicos importantes, como es el caso de la nadadora española Teresa Perales, que cuenta con 22 medallas paralímpicas en su palmarés.

Nuevos retos

Tras el fatídico accidente, Gustavo tenía en mente un objetivo claro: llegar a los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016. Para ello, no ha dejado de prepararse desde que salió del hospital, con esfuerzo, sacrificio y tesón, ha conseguido mantenerse en forma y conseguir la condición física esperada.

Es precisamente la preparación lo que Gustavo no ha dejado ni un momento, pero asegura que sin ayudas por parte de organizaciones o instituciones todo se hace más complicado: “Brasil es un objetivo claro, pero no es nada fácil y más sin contar con apenas ayudas. Para llegar a clasificarnos en unos juegos necesitamos un buen ranking internacional y sin apoyos es complicado salir fuera de nuestras fronteras”.

Con respecto a los entrenamientos que lleva a cabo, cree que lo mejor es no obsesionarse e ir entrenando día a día, pero sobretodo disfrutando: “Entreno seis días en semana llevando también una alimentación específica, pero sin llegar a la obsesión de Rio de Janeiro. Principalmente pienso en disfrutar”.

A pesar de las circunstancias, Gustavo no pierde la ilusión y solo espera que todas las personas que estén pasando por un mal momento o una circunstancia similar a la suya, que luchen por lo que quieren: “No puedes darte por vencido, siempre pienso que es fundamental explotar las capacidades que tenga cada uno y apostar fuerte por aquello que siempre has deseado. Pero ante todo sin mirar atrás, solo hacia delante”.

Durante este tiempo ha participado en numerosos torneos desarrollados en distintas partes de España. Entre sus éxitos destacan el oro que consiguió por primera vez subido a una handbike en el año 2012 y el campeonato de Duatlón de España donde nuevamente se alzó con la victoria. Recientemente ha participado en la Media Maratón de Lisboa el pasado 20 de octubre, donde acabó como noveno, y la carrera Ponle Freno celebrada el pasado 28 de octubre en la capital de España. Todo como preparación de cara a los próximos juegos de Brasil.

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Gustavo campeón de España de Duatlón // Fuente: Gustavo Molina

Está claro que Gustavo es el reflejo de que todo lo que quieres, si te lo propones, lo consigues. No lo digo yo, lo dicen los hechos. Un ejemplo de persona que mediante la lucha y perseverancia constante refleja que ni las peores trabas que te puedan interponer la vida pueden con la ilusión de amar algo, en este caso el deporte. Libertad e independencia, eso es lo que Gustavo siente cada vez que se sube a una handbike. Muchos sueños cumplidos y otros muchos por conseguir.

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