Corre, corre. Tardas tres minutos en hacerte el café, imposible, si lo haces no llegarás a tiempo. Escuchas las bocinas de los coches sin cesar, te quedan cinco minutos para que llegue el próximo tren y diez hasta la estación, llegas tarde… otra vez. Otro día que se repite. Todo el mundo tiene prisa y si vas despacio te pisan los zapatos. El estrés del trabajo y la mala alimentación puede provocar enfermedades. Sabemos que hacer deporte y tener una buena alimentación es algo necesario para estar saludable, esto es una cuestión que más o menos tenemos asumida, pero solemos obviar algo igual de importante e igual de necesario para tener salud: la mente. Lo ideal es tener un espacio para conseguir un equilibrio donde todas las necesidades del ser humano se complementen.

Ante una situación de estrés, el equilibrio entre la mente y el cuerpo puede romperse y manifestarse problemas tanto psicológicos como de salud, y esto puede verse reflejado en todos los ámbitos de nuestra vida. La sociedad occidental ha encontrado un remedio a este problema, que además cada vez está más de moda. Según el estudio ACSM Worldwide Survey of Fitness, el yoga ocupa el séptimo lugar entre las tendencias de fitness más seguidas del mundo. Actualmente en España, el 12% de la población practica este deporte y según un informe de Aomm, la mayoría de ellos han comenzado a practicarlo en los últimos tres años. El dato más significativo, además del incremento de los últimos años, es el que se prevé de cara al futuro, pues se ve esperanzador; el 52% de los que no practican, les gustaría hacerlo. Esto ofrece la oportunidad de que este deporte tan completo pueda seguir creciendo y mejorando la vida de todos los que lo practican.

No nos hallamos ante un deporte usual, estamos ante un deporte como mentalidad de vida. La experta del yoga, Beatriz Davila, afirma que un concepto que define la esencia de este deporte es el equilibrio. Según Davila, este ejercicio trae equilibrio a nuestras vidas, que es el estado necesario para que el cuerpo físico y los cuerpos sutiles que identifica la anatomía yóguica estén libres de bloqueos, enfermedades y funcionen a sus máximas capacidades. Ese equilibrio es también lo que buscamos para sentirnos con energía vital pero con serenidad mental, conectados con nuestro ser físico y trascendente.

Se trata de una práctica que en muchas ocasiones los médicos la recomiendan como medicina terapéutica. Aunque comenzó a practicarse en oriente, ha sido adaptado a la filosofía occidental, amoldándose a nuestros ámbitos de vida. Se han barajado muchos mitos sobre su realización como la necesidad de una dieta vegetariana, pero eso dentro del yoga no tiene por qué estar complementado.

Una moda que llega a Cuenca
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Patricia Fernández

Hace unos años, el yoga se relacionaba con actividades orientales en las que la cultura occidental no estaba tan asentada. Pero en los últimos años, se ha visto como las escuelas y gimnasios se abren cada vez más a esta disciplina. La conquense de 22 años Patricia Fernández realiza yoga desde hace más de un año en Cuenca, en una academia que hay en el Parque del Huécar. Patricia cuenta que su centro abrió el año pasado y en un principio estaban tres o cuatro personas, pero “ahora es el boom”. Además, afirma que antes solamente había un par de escuelas y ahora “vas por Cuenca andando por la calle y ves un montón de escuelas con carteles”. Además de las escuelas que han abierto, gimnasios como Termalia ofrecen clases.

Beatriz Muñoz es profesora en la escuela Baobab que hay en la calle Antonio Maura,  aquí imparte la modalidad del Kundalini Yoga. La profesora cree que en el último año la gente que lo practica en la ciudad ha crecido notablemente. Según la profesora, en Cuenca se imparten unos tres tipos de yoga que son: el Ashtanga, Hatha y Kundalini.

La academia define la modalidad del Kundalini como el yoga de la conciencia, el yoga más antiguo que se conoce. Es una disciplina sagrada que proviene de la India y comprende, de forma integral, todas las ramas del yoga. Es un yoga dinámico y vital, en el que se trabajan todos los aspectos del ser humano, capaz de provocar una profunda tanto interior como exteriormente.

El Hatha, según la profesora, es el más conocido y trabaja mucho con las posturas o asanas, como se conoce en esta actividad física. Según Beatriz, el Kundalini es “más completo en cuanto a la meditación porque se le presta más atención”, además las enseñanzas dicen que “un año de Kundalini equivale a diez de Hatha”. El yoga es el conjunto del trabajo “mental, espiritual y físico y no te pueden faltar ninguna de estas tres partes”, según la profesora conquense. Aunque hay muchísimos tipos de yoga, la profesional cree que la modalidad más extendida es el Hatha yoga.

Beatriz Muñoz cuenta la estructura de una clase de Kundalini: al principio cantas unos mantras para abrir la clase, luego se pasa a una parte más física que es el calentamiento, después se realizan unos  movimientos que siempre orientados a un objetivo, relajación y meditación.

Ventajas del yoga
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Clase de Kundalini Yoga en la escuela Baobab

Una de las partes cruciales y más importantes de este deporte es el complemento de la meditación y la profesora la define como “el espacio para encontrarte contigo mismo”. La mente no se puede parar, pero “lo importante es no quedarse anclado, dejar los pensamientos pasar utilizando la respiración, los mantras”. Dejar de pensar, arreglar los problemas o eliminar las molestias con una sesión es algo imposible, pero puede ayudarte a afrontar todas estas cuestiones con una mentalidad diferente.

El yoga proporciona ventajas tanto a nivel mental como físico. Patricia Fernández empezó con este deporte porque tiene problemas en la espalda y desde que lo desarrolla se le “destensa toda la espalda”. Aunque empezó por salud, poco a poco se ha enganchado  y “ya es como una forma de mantenerse en forma”. Aún así, la diferencia más grande, la observa en su capacidad de concentración que ha aumentado muchísimo.

Según la profesora Beatriz, “la parte física se puede fortalecer mucho, aunque la que menos se trabaja es la cardiovascular y en cuanto al nivel de estrés también, a mi me ha dado muchísima fuerza mental”. Irene Alcázar, dueña de la academia, cree “que es importante escucharse a uno mismo, siempre estamos escuchando a los demás”. Irene observa a muchísima gente con problemas de ansiedad por problemas laborales y un montón de cosas y observa en el yoga un buen apoyo.

Según el artículo publicado por Andrea Moreno, bajo el nombre “Mujeres, deportes para armonizar nuestro cuerpo”, el yoga es una práctica que ayuda a deshacernos del estrés diario, de la depresión y la ansiedad, provoca serenidad y lleva a una relajación de tal manera, que permite calmar dolores, brinda un pensamiento positivo y por ello es necesario acompañarlo con una dieta equilibrada. Lo ideal es practicarlo varias veces por semana, o al menos un poquito cada día.  Andrea Moreno afirma que todo el mundo puede practicar yoga, ya que en este ejercicio lo principal es aprender a respirar bien. Cada cual debe practicar sin forzar o hacer acrobacias. Lo importante es mantener la mente atenta en la postura y una respiración pausada.

Una buena actitud ante la vida recae directamente en una manera de afrontar todo de modo positivo. A veces lo es todo, esa llave de la cerradura. Es una cuestión de actitud donde existen ayudas para conseguirlo, aprender en una hora a burlar un poco los problemas y que se refleje en las veinticuatro. El yoga como modo de vida.

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Sheila Algarra

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