Con 10.400 seguidores en Twitter, 338.552 visitas a su blog y casi 7.000 suscriptores a su canal de Youtube, Alejandra Saiz se define a sí misma como una chica normal de 23 años, residente y natural de Madrid. Estudia Ingeniería Informática, es “amante de los tiburones” y le “encanta la magia, los libros y París”. En su tiempo libre, escribe. Ha participado en numerosos recitales de poesía en su localidad de residencia -en locales como Libertad 8 de Madrid, en el que han recitado también otros autores conocidos como Carlos Salem o Diego Ojeda- y en diferentes ciudades del resto de España.

Declara que escribe por ella y por nadie más. Que alguien la lea – dice- es una consecuencia de dar señales de vida. El que será su primer libro está “en proceso de creación”. Así nos invita a conocerla un poco más, con las palabras que le han dado “lo que el silencio no sabe explicar”.

 

Imagen cedida por Alejandra Saiz.
Imagen cedida por Alejandra Saiz.

 

Defínete con una frase de una canción.

“You’re too old to be so shy”

 ¿Cómo sería tu carta de presentación en veinte segundos?

¿Veinte segundos? Creo que es el tiempo que puedo estar sin respirar bajo el agua, sobre ella mucho más. Recuerdo que una vez solo hicieron falta veinte segundos para cambiar mi vida y, desde entonces, cada vez que miro el reloj son las 16:16h. Por cierto, mi nombre es Alejandra, un placer desconocernos.

 ¿Con qué edad empezaste a escribir queriendo ser leída? ¿Escribes a un público intangible o lo haces para ti?

Hace poco encontré un cuaderno manchado de letras de alguien que podía tener doce años, podríamos decir que era yo.

Siempre he escrito por mí, por nadie más. Que alguien me lea es una consecuencia de dar señales de vida. El hecho de que algunas partes del cerebro de un ser que no conozco dediquen veinte segundos de sus señales a ello, me hace tangible y por unos segundos me creo. Luego, todo sigue igual.

En tu blog se puede comprobar que no escribes con periodos de tiempo regularmente marcados. ¿Qué influye en tu frecuencia de escritura? ¿Cuándo te sientas a escribir?

Bueno, en mi blog no está todo lo que publico. A veces comparto algo por otras redes como Facebook y no lo subo al blog, pero sí, mi necesidad de escapar a través de las palabras varía en función del resto de mis necesidades vitales. Pueden pasar meses sin que haya escrito nada y no me siento a ello. Esas etapas se dan cuando estoy viviendo, cuando he vivido demasiado o lo suficiente como para dejar de hacerlo, entonces revivo y escribo.

 ¿Cuándo consideras que escribes “mejor”: cuando estás alegre o en momentos de tristeza o rabia?

Escribo mejor cuando no cometo faltas de ortografía. Escribo más cuando estoy en crisis existencial y necesito leerme dónde me encuentro, qué partes siguen vivas de mí, en quién me han convertido y qué quiero hacer conmigo. A veces he tenido ganas de contar algo mientras sonreía, pero siento que se conecta de forma más inmediata con el dolor ajeno que con el resto de sentimientos.

Tu poema propio favorito. Y el de otra persona.

No es de mis favoritos, pero es de los más recientes en los que todavía me siento identificada, no tiene título:

“Poner entre la espada y la pared

a la indiferencia,

coger a la ignorancia por los pies

y hacer que piense sin la cabeza,

zarandear a los lunes,
poner a prueba a los martes,
acostarme antes,
levantarme siempre,
hacer que el tiempo pierda su noción,
regalarle un billete a la India,
pensar en su vuelta,
contemplar el techo con los mismos ojos de mirar al cielo,
llorar lo mismo,
reír en Fa,
quedarme en ti,
pensar en Mi,
entender la vida como un principio cada día,
abrazar a destiempo,
besar al amor,
comprender el verde
sin renegar del azul,
olvidarte un rato,
pensarte a plazos,
temer los domingos,
esperarte en Sol.

Esto no es más que una lista de cosas que tengo pendientes, y acabo de recordarte:

desde que te conocí,

supe que podía llegar a-marte.”

Uno de los tantos poemas ajenos que me chiflan es No, no quiero de Ernesto Pérez Vallejo.

 

¿Qué opinas de la forma actual de hacer poesía en comparación con los grandes poetas de épocas anteriores?

La verdad es que no sé en qué pensaban los grandes poetas de épocas anteriores para escribir Cien años de soledad o Cartas de amor al amor que sólo leían en sus cartas, al igual que tampoco sé en qué piensa Javier Gallego Crudo para querer la Abolición de la pena de muerte, lo que sí podemos ver todos cada vez que miramos la pantalla de nuestro smartphone es que ha nacido una nueva forma de compartir sensaciones, sentimientos y emociones. Las redes sociales han hecho que nos toquemos todos, que estemos más cerca y cada vez más lejos. Es algo que tenía que llegar, pero que no cambia nada. A veces me imagino que sucede una tormenta eléctrica que hace que Internet desaparezca y me pregunto, ¿qué quedaría de todo esto? Un misterio. Creo que no existe demasiada diferencia entre la Generación del 27 y el Siglo XXI, la poesía clásica alguna vez también fue moderna y viceversa.

No solo escribes libros o participas en recitales, también compartes tu poesía o tu forma de escribir la vida a través de redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram y tus lectores pueden interactuar contigo directamente. ¿Qué te aporta esa interacción continua con tus seguidores? ¿Te anima a escribir, te sirve de aprendizaje, es un mero pasatiempo…?

Me gusta estar cerca de las personas que me siguen sin saber muy bien a dónde vamos, es uno de los aspectos positivos que me aportan las nuevas tecnologías. Me gusta saber qué siente mi entorno virtual, conocer qué mundos hay ahí afuera, qué despierto y qué dejo dormido, así como expresar directamente con ellos quién vive aquí dentro, qué tengo despierto y qué no me deja dormir.

¿Cómo surgió empezar a participar en recitales junto a otros escritores? Cuéntanos tu experiencia.

La primera vez que subí a un escenario con el fin de abrirme en canal sin salpicar demasiado fue hace un par de años, en solitario. A raíz de ahí, las redes sociales hicieron de las suyas y nos enredaron a numerosos seres para participar en eventos sociales como el recital del 8 de marzo “Se busca la poesía y ellos tienen la culpa” en el María Pandora (Madrid), donde participaron Sara Bueno y Suso Sudón, entre otros. Siempre es gratificante conocer y “desvirtualizar” a quien lees cada día a través de una pantalla.

En enero de este año empezaste una gira de recitales llamada Reencuentros. Solo tuvo tres paradas: Madrid, Toledo y Barcelona, y se intuye que ha habido un parón en ella. ¿Se tenían en mente solo esos tres recitales? ¿Sigue en marcha? ¿Quedó en el olvido?

Bueno, se podría decir que la gira ha tomado un rumbo diferente… De momento está parada, pero pronto vendrán nuevas noticias.

Se rumorea que estás en vías de publicar tu primer libro. ¿Es cierto? ¿Cuándo saldrá a la venta? ¿Nos adelantarías el título o alguna frase del libro?

Es tan cierto como que llevo dos años trabajando mentalmente en el proyecto porque físicamente se me hace prácticamente imposible. De momento no hay fecha de publicación, está en pleno proceso de creación, sólo queda que las circunstancias me acompañen, pero me he puesto como fecha límite personal antes del 2017. (Risas) el título es algo inédito, pero os puedo ir adelantando parte de un texto:

[…]

“Será mejor que no.

  Que no vuelvas a encerrarte en mi mente,

  que no vuelvas a tragarte la llave

  ni a señalarme tu boca como salida.

  Recuerdo la primera vez que no fuiste mía,

  ahí me he quedado.

  Por eso sé que es mejor que no me llames

  ni por el nombre de cada uno de tus fantasmas,

  que no respondo, que no soy yo lo que queda aquí,

  es sólo

  un montón de vida

  que nunca me has dejado vivir.”

  […]

Dinos lo primero que se te venga a la cabeza al escuchar estas palabras.

  • Amor: terminal
  • Lentejas: chorizo
  • Mainframes: enormidad
  • Poder: gobierno
  • Poesía: tristeza
  • Política: engaño
  • Hambre: saciedad
  • París: vida

De respuesta compleja (o sencilla, según se mire):

  • Un libro que te haya marcado: Siempre comparto el mismo, pero es que no me olvido. El equilibrio de los tiburones, de Caterina Bonvicini.
  • Un cantante o grupo de música que no pueda faltar en tu reproductor: Tom Rosenthal
  • Un lugar para perderse: El norte.
  • Una canción esencial: Desde hace poco, Still de Daughter.
  • Un modo de morir: Infarto.

¿Qué esperas de tu futuro en relación con la poesía o la escritura?

Que exista un nexo siempre de algún modo que me recuerde que las palabras me han dado lo que el silencio no ha sabido expresar.

Por último, imagina tu vida dentro de 10 años. ¿Cómo sería?

Estoy en un momento de mi vida en el que tengo diez años más de los que realmente me corresponden, así que espero que dentro de diez años menos, Alejandra encuentre el lugar donde sienta que le falta el aire por no hacerle falta nada más.

Puedes seguir a Alejandra Saiz a través de su Twitter.

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Andrea RD

(Casi) periodista, activista, feminista, antifascista, scout y unas cuantas cosas más . Escribo para poder respirar, publico para intentar ser útil. También hago radio con micros morados. La indiferencia me causa pavor, por eso vierto mi rabia diaria en Twitter. Siempre en mi memoria: "porque fueron somos, porque somos serán".
Andrea RD

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