Año 2008. Comienza en España una crisis que se extiende por Europa y el norte de América. Estos países utilizan un sistema económico que se basa en el capitalismo, sistema económico cíclico que se basa en la sucesión de épocas de bonanza y tiempos de crisis. Pero la crisis que afecta a estos países no parecía como otras anteriores y de hecho no lo es. En nuestro país la crisis se extiende a todos los niveles de la vida social, cultural, política, económica y dentro de los parámetros económicos cabe destacar el sector inmobiliario.

Durante los años de bonanza en España se fue desarrollando lo que se ha denominado como “burbuja inmobiliaria”. Entre los años 1998 y 2005 el precio de la vivienda Española llegó a triplicar su valor, según el instituto nacional de estadística en 2005 el importe medio por hipoteca se situó en más de 137 mil euros, un 13,7% más que el año anterior, pero aun así, los bancos concedían créditos e hipotecas a clientes de solvencia cuestionable. Todas las burbujas explotan y está no iba a ser menos. Alrededor del 2007 comenzaron a bajar los precios de las viviendas y, en consecuencia, a desplomarse las ventas de las mismas. Según el Instituto Nacional de Estadística las ventas de las viviendas ingresaron 500 mil millones de euros menos que en 2004. El sector se estanca y los españoles cada vez más desamparados por parte de las instituciones, observan como al quedarse sin empleo y al producirse una bajada brusca de los sueldos (otras de las consecuencias de la crisis), no pueden pagar sus hipotecas.

En el ámbito social, las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria desembocan en gastos hipotecarios que no se pueden asumir con los sueldos o subsidios de desempleo de los españoles. Y, como era de esperar, las entidades bancarias comienzan a reclamar el dinero los pagos atrasados. Entonces, al no poder hacer frente a la hipoteca, empieza en España una oleada de desahucios sin precedentes. Según El País en su reportaje  “En la Calle”, en 2012 fueron desahuciadas 30.034 personas. La situación se agrava cuando en Febrero del año 2013 se producen una oleada de suicidios atribuidos a inminentes desahucios que dejan a la sociedad conmocionada. Es a partir de ese momento cuando las plataformas anti desahucios empiezan a germinarse haciéndose oír mediante la presión social.

Son cada vez más los afectados por esta situación y, por suerte, también son cada vez más aquellos que quieren ayudar a los que están atravesando un desahucio. De esta manera nace la PAH, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, un medio para apoyar a los afectados. Está formada por afectados y voluntarios, que orientan a todas esas familias que se encuentran en un proceso de desahucio o que ya han sido desahuciadas. Les proporcionan asesoramiento legal y les ayudan a frenar sus desahucios con la iniciativa StopDesahucios. La parte de la plataforma que se ocupa de la presión social, ya que, trabaja en la calle haciendo frente a todo aquel que intente sacar de su hogar a las personas afectadas. Su objetivo es que los desahucios se paralicen por imposibilidad de ser ejecutados en ese momento.

En el año 2010 la PAH junto con UGT, CCOO, Taula del tercer sector, y otras entidades comenzaron a recoger firmas para llevar a cabo una iniciativa legislativa popular (ILP) de recogida de firmas, para modificar ley de regulación de la dación en pago. Este método consiste en en entregar la vivienda para eliminar todas las deudas generadas por la hipoteca, hasta entonces, a pesar de entregar la vivienda, las familias tenían que seguir pagando estas deudas porque la vivienda no las cubría. Entonces además de quedarse en la calle seguían debiendo dinero a las entidades financieras. También se pedía en este escrito la paralización de los desahucios y la regulación de un alquiler social.

La ILP llegó al congreso con casi un millón y medio de firmas según PAH, aunque el gobierno hizo caso omiso a estas peticiones. Tras un año de lucha se presentó la ILP al Tribunal Superior de Justicia Europeo, que decretó en una sentencia que las medidas que recoge la Ley de Enjuiciamiento Civil, aprobada por el gobierno español, en su artículo 698 son abusivas porque sitúa al deudor en una situación de desigualdad. Esta no considera que los desahucios sean ilegales, pero dota al juez encargado del caso con autoridad para frenar el desahucio en caso de que el afectado corra un riesgo de exclusión social.

A pesar del que el tribunal superior dictaminó de esta manera muchos bancos no cumplían con las ordenes de Europa. De esta manera nace otra medida de presión socia llevada a cabo por esta plataforma, los “scraches”, que consisten en el acoso continuo a los que no quieren negociar con la PAH y los afectados, es una manera de avergonzar a entidades bancarias que tramitan los desahucios.

Una de las medidas que contempla la PAH para solucionar el problema de la gente que se queda sin hogar, es el alquiler social, que consiste en realojar a los que han sido desahuciados en las vacías que acumulan los bancos, que construyeron cuando cuando la burbuja inmobiliaria se “estaba inflando” y que no pudieron venderse. La PAH considera que como los bancos fueron rescatados en su día con los impuestos de los españoles, lo lógico sería que ahora ellos proporcionaran una vivienda digna a los que en su momento les cedieron su ayuda.

PAH en Cuenca

La PAH cuenta con afiliaciones en prácticamente toda España, en la provincia que nos ocupa, Cuenca, también existe esta plataforma. Esta plataforma llega a la ciudad de Cuenca en el año 2013 de la mano de Jorge Fernández, un portavoz de la PAH de Ciudad Real. Se realizó una reunión en la que se explicaron las claves del éxito de la PAH. Estos fueron los cimientos de lo que en un futuro sería una plataforma de ayuda y apoyo. En estos años son mucha las familias que han pasado por el centro joven, lugar de reunión de la PAH, pero pocos los que se han quedado para ayudar a los que venía más tarde, por ello no hay un organigrama claro que refleje la organización de esta entidad, y los miembros de la misma varia en función de la actualidad.

Pese a esta situación aquellos que permanecen allí a pesar de todo han realizado un informe en el que recogen los datos de los conquenses que han ido a la plataforma a pedir ayuda y asesoramiento. El número de familias afectadas suma 77 entre titulares de hipoteca y avalistas en el año 2014. En 2013 las cifras oficiales recogían que los desahucios en la provincia de Cuenca había descendido a niveles anteriores a la crisis, 25 casos, aunque la PAH considera que estas cifras no se corresponden con la realidad porque son cada vez más los conquenses que acuden a sus asambleas solicitando ayuda.

El perfil de las familias afectadas es de nacionalidad española, de 3,5 miembros por unidad familiar y en las que, al menos, dos miembros se encuentran en situación de desempleo.
Según el informe proporcionado por la PAH de Cuenca “esta falta de recursos económicos en la unidad familiar supone que la cuota hipotecaria es de media mayor que los ingresos familiares (112,17%), encontrándonos con un 21,95% de los casos en los que no disponen de ningún ingreso, por lo que muchas familias les ha sido imposible continuar con los pagos.

Según la Concejal de Asuntos Sociales de Cuenca, Ana de la Hoz, “El año pasado se puso en marcha un servicio jurídico que sirve como mediador entre las familias afectadas y las entidades bancarias. Se ofrece ayuda judicial a las familias, con abogados de oficio y, también, asesoramiento jurídico. Ya se han atendido con este método, unos cuarenta y dos casos. Para ello se informó a la PAH y se colaboró con la misma”. En contraposición, cuando se les pregunta a los afectados por la hipoteca si han recibido algún tipo de ayuda por parte del ayuntamiento, estos echan a reír, dando a entender que las ayudas de las que habla la señora de la Hoz son inexistentes.

Cartel de la campaña para ayudar a Mónica Paños
Cartel de la campaña para ayudar a Mónica Paños

En este aspecto, Cuenca es una ciudad a destacar por la singularidad de algunos de los casos de desahucios. En concreto el caso de Mónica Paños, una activista de la plataforma afectada por la hipoteca. Mónica llevaba luchando más de un año para que Caja Castilla la Mancha (CCM) le concediera una reestructuración de la hipoteca, pero nunca la consiguió. A pesar de ello, no dejó de pagar cuotas aunque se encontraba en paro. Cuando sus ahorros se acabaron, volvió a la entidad bancaria para solicitar la dación en pago, que también le fue denegada a pesar de cumplir todos los requisitos establecidos por la Ley de medidas urgentes para reforzar la protección de deudores hipotecarios.

Para apoyar a Mónica, StopDesahucios, organizó una sentada en la sede central del CCM, en la que los activistas de la plataforma merendaron un bocadillo de chorizo en señal de protesta por el caso de Mónica. También, realizaron múltiples llamadas a la entidad preguntado por el caso de Mónica, a las que el CCM respondió con que Mónica había ofrecido un número de cuenta para que los que lo deseasen colaboran para pagar su hipoteca. Número que resultó ser falso. En palabras de la propia afectada “Es totalmente falso que yo diera esa orden y me parece una falta de respeto hacia mi persona, mi intimidad y mi dignidad».

Activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca comiendo chorizo en la sede central del Caja Castilla-La Mancha
Activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca comiendo chorizo en la sede central del Caja Castilla-La Mancha

Finalmente y tras mucho presionar la afectada consiguió su propósito y se le concedió la dación en pago, aunque todavía no es oficial, pues Mónica debe finalizar la lucha con la firma de los papeles de la dación.

Se observa que el tema de los desahucios es un tema muy complicado. Tanto para las entidades financiaras, que no quieren proporcionar información, como para los propios afectados que muchas veces no se atreven a hablar por vergüenza, pero no debe ser motivo de vergüenza ni aislamiento, debe ser algo que una y haga reaccionar a los afectados, a los no afectados, a las entidades bancarias… la única manera de que las voces de los ciudadanos sean escuchada es a través de la presión social y las iniciativas populares.

Esta pieza forma parte de una serie de reportajes titulados Buscando alternativas para encontrar una vivienda digna:

1 comment

  1. Me parece muy bien!Hay que ocuapr todos los hoteles y que se encuentren vacios porque pueden ser muy fatiles al tener muchas habitaciones con baf1o.Yo propongo alojar a los desahuciados alled!

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