Miguel Largo Flores es un joven toledano de 24 años,  que empezó  como futbolista y ha terminado como triatleta. Con tan solo 3 años asistió a su primera clase de tenis. Años más tarde comenzó con el fútbol y fue combinando estos dos deportes durante años.  Pero con 14 años consiguió llegar a cuartos de final en un Campeonato de España Infantil de Tenis y se posicionó el número 7 de España en su categoría, y por ello decidió seguir con el tenis y abandonar el fútbol. Disputó durante tres años torneos del circuito ITF Junior y fue cuatro veces Campeón de Castilla la Mancha de tenis en categorías Alevín e Infantil.  Pero una lesión hizo que volviera a jugar al fútbol durante dos años en Categoría Juvenil Nacional.

Miguel es un triatleta muy joven para competir en largas distancias, ya que dentro del mundillo de los triatletas está la concepción de que la gente joven no debería hacer distancias tan largas porque la resistencia física se gana con el paso del tiempo, pero para Miguel es una distancia para la que hay que estar preparado y no cree que por ser joven y hacer largas distancias se esté saltando etapas, siempre y cuando sea consciente a lo que se enfrenta y saber cómo debe hacerlo.

Inicios

Miguel lleva desde los 21 años compitiendo en largas distancias, es decir en la franquicia Ironman. La prueba de larga distancia consiste en 3,8 km de natación en aguas abiertas, bien en mar como en pantano o lago, 180,2 km de bicicleta y 42,1 km corriendo. “Todo seguidito y lo más rápido que puedas” asegura Miguel Largo.  Sus comienzos no fueron estos, sino que fueron en distancia olímpica. Iniciarse en esto fue algo personal para el toledano y todo comenzó cuando se encontraba de Erasmus en Noruega y acudía al gimnasio todas las tardes. Vio por internet algo sobre una prueba de triatlón y ahí se lanzó, sin saber muy bien las distancias,  y con tan solo cuatro o cinco meses para prepararlo se apuntó a Garmin Barcelona en Octubre de 2012. “Tenía suficiente forma para afrontarlo en lo que a carrera y bici se refiere, pero la natación era otra historia” añade el triatleta. Nunca había asistido a clases de natación y se presentó en la prueba habiendo ido siete días a entrenar a una piscina, “grave error” según afirma.

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Finalizando los 3,8 km de natación en aguas abiertas / Fuente: Miguel Largo

Fue su entrenador quien le empujó a cambiar de distancia. Miguel Largo asegura que nunca fue amante de la natación y en las pruebas de distancia olímpica no podía permitirse  fallar en natación porque debes ir coordinado en las tres frases, pero en medias o largas distancias no es así, por ello afirma que fue un buen cambio, gracias a su entrenador que es quien conoce su cuerpo mejor que nadie.  Enseguida fue subiendo de distancias y en la temporada de 2013 disputó varias pruebas con drafting y sus tres primeros triatlones de Media Distancia, como ejemplo el Medio Ironman Sevilla Trisur, quedando como Primer clasificado en la Sub24 y con el puesto número 27 de la general, o el Campeonato de España Triatlón Olímpico que lo realizó en 2h 10min. Pero aquí fue donde se dio cuenta de que con sus carencias en natación las pruebas con drafting no eran lo suyo, sabiendo que el drafting es ir un ciclista detrás de otro para que le corte el viento y así disminuir la resistencia, “en los otros deportes había destacado por mi capacidad de resistencia y eso me hizo decantarme por centrar mi atención en las pruebas sin drafting”.

Debut

El 5 de octubre de 2014 se presentó al primer Iroman de distancia larga, que tuvo ese año tuvo lugar en Barcelona. El resultado fue 9 horas y 23 minutos, consiguiendo el primer puesto en el grupo de edad 18-24 años y el pasaporte para Kona, el Iroman de Hawaii. “El resultado fue inmejorable, la verdad es que mi primer Ironman fue en el que tengo mejor tiempo global, 1h 5min nadando, 4h 53min en bici, 3h 17 min de maratón” asegura Miguel.

Este mismo año asistió también al Ironman de Frankfurt, sirviéndolo como entrenamiento y preparativo para el evento del año, consiguiendo un tiempo de 9 horas y 43 minutos y quedando primer clasificado de sub 24, y también con pase a Hawaii, el cual rechazó para dejar plaza a otra persona.

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Miguel Largo en la última etapa del Ironman de Hawaii / Fuente: Miguel Largo

Y finalmente, llegó octubre y con ello el campeonato del mundo, el Ironman de Hawaii, que para el toledano fue el más duro por sus “subes y bajas” de la costa y la gran humedad que te encuentras, nada que ver el recorrido plano de Barcelona. En la prueba de Hawaii se encontraban con 34 grados y humedades de hasta un 95%. Por ello,  añade que “no sería muy duro si no tuviese esas condiciones” y que los tiempos varían mucho “no puedes fiarte de los tiempos, si de las posiciones”. Sus tiempos en esta ocasión fueron de 10 horas y 3 minutos, quedando en una octava posición del ranking.

“Sin una capacidad de sacrificio y constancia por encima de la media del resto de personas, es imposible conseguir un logro como una victoria de Ironman”

Según el triatleta, mucha gente siendo constantes, con una capacidad de sacrificio y con una buena planificación podrían terminar un Iroman, pero conseguir una buena posición ya es otra historia, en la que entran en juego muchos factores. “Considero que una de mis mayores virtudes y que me hace destacar en este ámbito respecto a otros en mi ansia de competitividad desde pequeño”.

Trabajo y entrenamiento

El joven toledano estudió Administración y Dirección de Empresas y actualmente trabaja en el BBVA de Madrid, por lo que tiene que administrar bien todo su tiempo disponible para poder entrenar, y para ello recibe su planificación semanal los lunes por la tarde-noche y así cuadra los diferentes entrenos. Él mismo afirma que es un chico muy organizado y cuadriculado por lo que intentar seguir lo planificado de principio a fin.

El planning de Miguel suele ser realizar dos sesiones diarias, madrugar para entrenar antes de ir a trabajar, teniendo en cuenta que su jornada de trabajo comienza a las 9, y entrenar al medio día durante la hora de la comida, ya que posee hasta dos horas. En el caso de que no pueda efectuar alguna de ellas, realizaría la última tanda  al salir del trabajo, aunque esta opción suele evitarla. “El tener un horario bastante fijo me ayuda y en el banco conocen mi faceta triatlética y mis compañeros me ayudan en todo lo que pueden”.

Los entrenamientos que realiza son de una media semanal de unas 15 horas con semanas más suaves y otras menos, incluso algunas llegando hasta las 23 horas, aunque el triatleta asegura que no son volúmenes altos comparándolos con los profesionales o algunos rivales que pueden rondan las 30 horas. El entrenamiento se basa en cuatro sesiones de natación, tres de carrera y dos largas de bici, pero esta última para el fin de semana. “Nos gusta sufrir, encontramos en el sufrimiento ese estímulo para seguir entrenando”.

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Etapa de bici en Hawaii / Fuente: Miguel Largo

De momento Miguel Largo ya está inscrito al Ironman de Klagenfurt en Austria y otro de los objetivos próximos será disputar el Campeonato de España de Medio Ironman que se celebrará en junio de 2016. Y sobre todo este joven disfrutará del deporte entre amigos y familiares  porque le apasiona este deporte  y quiere seguir hasta que le siga ilusionando. «Si a mi me está doliendo, a ellos les debe estar matando este ritmo», con esta frase de otro Ironman como Sebastian Kienle resume Miguel Largo su experiencia. Para él, «es un deporte muy completo que te da vivencias increíbles».

 

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Esmeralda Diaz

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