Eduardo Lurueña es un experto en artes marciales.  Este joven talaverano ha logrado 8 títulos mundiales en kung fu y artes marciales, así como varios Campeonatos de España. Además tiene varios récords del mundo por conseguir romper un ladrillo con el dedo índice, combatir con los ojos vendados y soportar el empuje de 40 personas, entre otros. No hay nada que se le resista a Lurueña, ni si quiera ir al espacio. Después de pasar numerosas pruebas, en 2014, el talaverano fue elegido entre más de un millón de personas para viajar al espacio, convirtiéndose en el primer civil español en lograrlo. El encargado de elegir a Eduardo Lurueña para hacer historia fue Buzz Aldrin, astronauta de la NASA retirado y la segunda persona en pisar la luna en la misión del Apolo 11. Este talaverano también es diplomado en trabajo social por la UCLM, auxiliar de psiquiatría y acupuntor por la E.C.A.N. Ha hecho sus pinitos en el mundo del cine y se ha lanzado a escribir libros, el primero, `La Magia de lo Real´ ya está en el mercado, y el segundo está en camino.  Eduardo Lurueña comparte con sus alumnos sus conocimientos en las artes marciales en su escuela en Talavera de la Reina. Su currículum sigue ampliándose a pasos agigantados.

Pregunta: ¿Por qué empezó a practicar artes marciales?

Respuesta: Mi padre hizo kárate hace tiempo y a él le gustaba que hiciéramos artes marciales por los valores, porque era bueno para la salud y para la mente. A él también le gustaba mucho Bruce Lee y trataba de inculcárnoslo. Con 4 o 5 años nos apuntó a kárate y estuvimos un tiempo. Después descubrí que había una escuela de kung fu en Talavera, me apunté y empecé a entrenar con ilusión porque me gustaba y lo hacía sobre todo para encontrar respuestas, para uno mismo, para un despertar interior. Muchas veces nos preguntamos de dónde venimos, a dónde vamos, qué hacer con nuestras vidas y yo desde pequeño me he hecho estas preguntas y el kung fu me ayudó a responderlas.

P: ¿Cómo ha sido su evolución en el kung fu?

R: Empecé a entrenar con mi hermano seis horas al día. Lo poco que aprendíamos en Talavera lo entrenábamos en el campo durante muchas horas. Este esfuerzo hizo que fuéramos Campeones de España del año 2000 al 2005. Después de estas victorias pudimos dar el paso a un Mundial. Yo siempre pienso que se aprende de los errores y cuando perdía aprendía de los aciertos del otro y de mis errores y mejoraba para la siguiente vez. El fracaso es bueno y positivo y esta actitud me ayudó a quedar Campeón del Mundo en mi tercer Mundial. Después fui a California y volví a ganar, estuve en Milán e hice el récord del combate más rápido y así muchos triunfos en los que parecía que era invencible pero para ser invencible primero tuve que ser derrotado y aprender de mis errores.

P: ¿Qué dificultades se ha encontrado en su vida deportiva?

R: Tras quedar Campeón del Mundo varias veces, no tuve la repercusión que esperaba. Con el tema de la crisis perdí mi trabajo, sufrí una enfermedad porque me llamaron para dar clases en un sitio que no tenía buenas condiciones higiénicas ni climáticas. Estoy acostumbrado a aguantar mucho el dolor y cuando decidí ir al médico ya tenía los pulmones encharcados y la doctora me dijo que no sabía qué iba a ser de mí. Me quedé en paro, con una enfermedad para morirme y hubo un cambio en mí y decidí empezar de cero con una mente positiva, mente creativa y no destructiva, mente creadora y no destructora. Empecé a trabajar temas de meditación, de confiar en mí mismo y, tras recuperarme físicamente, me lancé a abrir mi propia escuela y a seguir adelante con mi sueño. Los médicos me dijeron que iba a tener los pulmones de un anciano y no iba a volver a competir, pero yo me fui al abierto de Estados Unidos y quedé finalista.

P: Ha sido 8 veces Campeón del Mundo de kung fu y en una de las finales compitió con los ojos vendados. ¿Cómo fue esa experiencia?

R: Había entrenado mucho y tenía estrategia sobre todo para acercarme rápidamente a mi rival para que no hubiera un intercambio de golpes y engancharme al cuello para inmovilizarle. Si entraba en un intercambio de golpes iba a intentar ganar pero si no tendría que rendirme. Pensé en todo lo que había pasado y todo lo que podía conseguir. El plan no salió como tenía pensado porque nos pusimos a intercambiar golpes, tuve que relajar mi miedo y sentí un poco el roce de su puño contra mi brazo, para desviarle lo enganché, lo tiré y lo inmovilicé. Todo el Crystal Palace de Londres se puso en pie.

Cuando dijeron mi nombre lloré de emoción, supe que cada enfermedad, cada dolor, cada caída, cada lágrima que había derramado había servido para algo

P: Además tiene bastantes récords del mundo, uno de ellos es que es capaz de romper un ladrillo con un dedo. ¿Cómo lo logra?

R: Todavía no soy capaz de llegar a comprenderlo, al final todo son moléculas. Yo lo divido en dos partes, primero en fortalecer mi dedo y segundo en eliminar mi miedo. Al eliminar ese miedo puedo visualizar que traspaso.

P: A principios de 2014 fue elegido, entre más de un millón de personas, para viajar al espacio. ¿Qué sintió al saber que estaba en la expedición?

R: Ellos estuvieron deliberando con las puntuaciones de las pruebas y las notas de los exámenes y nos reunieron a los 100. Cuando dijeron mi nombre lloré de emoción, supe que cada enfermedad, cada dolor, cada caída, cada lágrima que había derramado había servido para algo. Si yo hubiera tirado la toalla, el año anterior, con la neumonía no estaría experimentando esto, si no me hubieran despedido no sería astronauta. La gente no tiene que tirar la toalla.

P: Va a cumplir el sueño de mucha gente, ¿era también el suyo?

B: Era el gran sueño que tenía en mi vida. De pequeño siempre había soñado con ir al espacio, qué sería sentir los cohetes.

P: ¿Por qué decidió presentarse?

R: Unos meses antes le dije a mi familia que no sabía ni cuándo ni cómo pero que sabía que un día iría al espacio. Lo vi en la tele y me apunté.

BUZZ ALDRIN
De izquierda a derecha: Buzz Aldrin y Eduardo Lurueña / Foto: Eduardo Lurueña

P: ¿Cómo fueron las pruebas de selección?

R: La primera parte de las pruebas fue en Las Rozas en Madrid, en un complejo deportivo y luego en la NASA. Tuve que pasar test psicológicos, test psicotécnicos y ejercicios de habilidad. También tuvimos que hacer ejercicios de escalada y fuerza bruta, de agilidad, ejercicios de apnea construyendo un puzzle bajo el agua, cruzar a pulmón una piscina prácticamente olímpica, hacer giroscopio humano, que consistía en que te daban vueltas con un aparato y luego tenías que intentar no caerte.  Además tuvimos que manejar aviones de combate, la famosa centrifugadora, exámenes y construir un cohete que funcionara.

P: ¿Se había preparado para estas pruebas?

R: Sí, me preparé específicamente. En el gimnasio lo que hacía para aguantar la fuerza G es que me ponía un cinturón en la cabeza y seis personas tiraban de mí y yo trataba de aguantar. Cuando llegué a la NASA y tuve que superar la fuerza G pues la gente no podía levantar ni el brazo y yo podía dar puñetazos que fue un poco, yo creo, lo que sorprendió a Buzz Aldrin.

P: ¿Cuál fue la prueba más dura?

R: Una vez que quedamos los 100 finalistas, tuvimos que hacer circuito americano y militar, apenas dormíamos cuatro horas y teníamos que estudiar para el examen de física, astronomía y astrofísica. Yo creo que el examen fue lo más duro. Yo ayudé a los científicos a superar las pruebas físicas y ellos me ayudaron a mí.

P: Es un experto en artes marciales, ¿eso le ayudó a pasar las pruebas?

R: Sí, en la concentración y sobre todo en el tema mental. Cuando teníamos que estudiarnos tantas cosas, mucha gente decía ¡voy a suspender!, pero yo era todo lo contrario y pensaba en que iba a ir al espacio y me daba igual lo que tenía que estudiar. Me lo aprendí enseguida porque no tenía tensión porque muchas veces estamos pensando más en lo que nos preocupa que centrando nuestra atención en lo que queremos. Cuando aprendes a enfocar tus pensamientos eres capaz de aprender todo mucho más rápido.

P: ¿Cómo será la expedición?

R: Salimos de Curazao que es una isla de un protectorado holandés que está en Brasil, se puede salir de ahí o del desierto de Mojave en California. Salimos a unos 3.500 km/hora y estaremos el día en el espacio, soltaremos satélites porque la parte de atrás de la nave tiene para hacer experimentos científicos. Iremos piloto y copiloto, lo que hace que haya más riesgo por eso también hemos tenido que manejar aviones de combate. Tienes que aprender a manejar un poco el avión, el tema de paracaídas por si sale mal, cómo controlar la nave en situaciones complicadas, el tema de la fuerza G porque allí no puede fallar nada. No puedes tener claustrofobia porque no podemos quitarnos el traje espacial porque si nos lo quitamos nos dan los rayos cósmicos y nos matan. En la termosfera hace entre 300 y 1500 grados de temperatura. Es una aventura peligrosa pero yo creo que merece la pena. Aunque ahora pidan muchas exigencias para volar esa nave, poco a poco se irá adaptando para que la gente vuele. El espacio tiene que pertenecer a todos.

P: ¿Hay algo que le dé miedo de esta experiencia?

R: Es más la ilusión que el miedo, pero sé que cuando esté dentro voy a tener miedo porque hace poco me enseñaron una nave espacial y cuando la vi se me pusieron de corbata.

P: ¿Cuándo está previsto que se haga el viaje al espacio?

R: Van a hacer una campaña publicitaria mundial y a lo largo de estas semanas sale el primer vuelo y ya el orden que me toque, depende de si es cada mes o cada semana, de si soy el quinto o el sexto. Yo creo que para primavera o verano sí podremos estar en el espacio. Hasta entonces no puedo superar un cierto peso, no puedo tener problemas del corazón ni empastes, ningún problema cerebral ni de visión.

Yo prefiero caer luchando por algo que quiero a quedarme en casa cruzado de brazos

P: También es actor. Cuéntenos esa faceta suya.

R: Me cogí la mochila y recorrí Estados Unidos, de costa a costa, compitiendo. Como el tema de artes marciales está relacionado con el cine de acción y de hacer de doble pues fui haciendo mis trabajillos en Austin, en Texas y en Nueva York hice de zombie.

P: En Talavera de la Reina tiene una escuela de artes marciales, ¿qué le quiere inculcar a sus alumnos?

R: Que crean en ellos mismos y no se dejen llevar por los factores de la sociedad. En el momento que eres distinto la gente se ríe de ti, pero es mejor ser distinto. Quiero potenciar su propia luz, su propia personalidad, todos tenemos algo bueno. Que escuchen a su corazón porque muchas veces hacen las cosas por lo que dirán los demás o hacen cosas que no les hace felices.

P: Además ha escrito el libro `La Magia de lo Real´, ¿en qué consiste?

R: En este libro cuento un poco mi vida a través de estas aventuras que he ido pasando y enseño a través de esa experiencia personal a superar sus propias limitaciones. Enseño a meditar, pongo un poco en práctica lo que aprendí de ciencia, esa parte más mística y sobre todo a tener ilusión. Ahora estoy con el segundo libro que es una continuación y cuento muchas más andanzas.

P: Astronauta, campeón del mundo de kung fu, varios récords mundiales, escritor, actor…¿qué le queda por hacer?

R: ¿Por qué no la luna? Todo es posible. Vamos a luchar por ello, yo prefiero caer luchando por algo que quiero a quedarme en casa cruzado de brazos. Prefiero vivir mi propia aventura y si no lo consigo, me da igual lo que digan los demás, puedo decir que estuve ahí y lo intenté.

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