Una mañana soleada pero fría en Cuenca, da paso a un día cargado de actos, a las ponencias de Nuevas Utopías se suma una manifestación promovida por el MEUC para esa misma tarde. Sin pegar ojo a causa de un encierro poco fructífero, nos presentamos a las 11:00 en el Aula Magna de Bellas Artes para presenciar la primera ponencia del día, de la mano de Francisco Jarauta, titulada This is tomorrow.

Antonio Fernández, profesor de la UCLM y organizador de la jornada, presenta al primer ponente del día, mientras unas 200 personas lo esperaban impacientes. En su presentación, Fernández agradeció el esfuerzo de los alumnos que nos habíamos encerrado en la Facultad de Periodismo, esto fue lo que dijo. El profesor de la UCLM destacó, el don de Jarauta de “hacer soñar a través del discurso”, algo que pronto comprobarían los allí presentes. Sin más dilación, tomaría la palabra el protagonista indiscutible de esta primera parte de la jornada nuevas Utopías.

Pronto se adivina el espíritu reaccionario de este profesor de la Universidad de Murcia, ya que en sus primeras palabras llama a la acción ante las injusticias de nuestro tiempo. Con ideas como “la mejor poesía es la acción” o “cada época sueña la época que desea”, Jarauta deleita a los asistentes entre anécdotas divertidas, saltos en el tiempo y frases célebres. Sus constantes alusiones al público, mantienen al auditorio centrado en su discurso, mientras habla acerca de hacia dónde se dirige esta sociedad.

Entre sus alusiones, plantea al público la vida en 2050, comparándolo con 1970, dónde aún no se tenía constancia de la telefonía móvil. No reniega de la tecnología, ya que “sin internet, naufragaríamos, volveríamos a una simulada Edad de Piedra”. Consciente de la incertidumbre que rodea a esta generación afirma que “vivimos una de las épocas más fascinantes de la historia”, haciendo hincapié en las posibilidades de los ciudadanos de cambiar el curso de nuestra sociedad.

El ambiente no puede ser mejor, y el auditorio permanece en silencio, deleitándose con la poesía que Francisco Jarauta desprende en cada una de sus palabras. Había pasado cerca de hora y media y los asistentes seguían absortos en el discurso ininterrumpido, pero Francisco se despidió lanzando una cuestión “¿Por qué triunfó el renacimiento?”. No hubo turno de preguntas, pues el tiempo se había echado encima y había que dar paso al descanso previo a la segunda conferencia del día.

Tras el descanso tomaran asiento Antonio Laguna, decano de la Facultad de Periodismo de Cuenca, Javier Espinosa, profesor titular de Filosofía en el Campus de Cuenca y José Ramón Alcalá, Director del MIDE-CIANT de Cuenca. Los tres observan que el auditorio ha perdido en torno al 20% de su audiencia, pero mantienen hasta el final al 80% restante.Retour ligne automatique

En primer lugar, toma la palabra Antonio Laguna que vuelve a agradecer el esfuerzo de los alumnos participantes en el encierro, como ya había hecho previamente Antonio Fernández. El decano de Periodismo, da una visión de la utopía como la antítesis del capitalismo, es decir una estructura económica más justa. Habla también sobre el futuro y cómo la tecnología podría cambiar el futuro pero “no sabemos si a mejor o a peor…”

El segundo turno de palabra corresponde a Javier Espinosa que encuadra la utopía en la característica de sentimiento, afirmando que “cualquier persona puede ser utopista”. Concluye su ponencia llamando a la acción y exigiendo el derecho de las ideas minoritarias ser escuchadas, reclamando que “no nos conformemos con las ideas dominantes”. Con un tono pausado y tranquilo engatusó al público presente que lo escuchaba con gran atención. Aprovechó la ocasión para hablar de su libro, una recopilación de Tratados de Paz redactados en Europa, titulado Inventores de la paz, soñadores de Europa. Del que desveló parte de su contenido a lo largo de su ponencia.

El tercer y último turno es para José Ramón Alcalá que ofrece una visión de la utopía a través del arte. Durante su exposición aseguro haber practicado cibersexo, asegurándose así la atención del auditorio por el morbo que genera escuchar algo relacionado con el sexo. Una vez que consigue mantener al público alerta, Alcalá habla de cómo el poder empieza a darse cuenta, de que habría que controlar el espacio eléctrico por su importancia y fuerza. Pero se centra sobre todo en la idea de cómo el arte puede cambiar el mundo, acompañando la charla con proyecciones de arte.

Tras el visionado de imágenes que fueron explicadas e interpretadas por Alcalá, un vídeo acorde con el discurso del Director del MIDE-CIANT de Cuenca. A su conclusión un pequeño coloquio que tiene que acortarse, ya que las tres de la tarde se aproximan, en un acto programado, a priori, sólo hasta las 14:00.

El Aula Magna de Bellas Artes volvió a recibir asistentes en torno a las 16:30, hora a la que estaba programado el visionado de la película “La rosa de nadie” de Ignacio Oliva. La afluencia de público fue menor que durante la mañana, pero los asistentes disfrutaron de un animado coloquio con el director a la conclusión de la proyección.

Cabe destacar la cobertura que los alumnos de periodismo dieron a la jornada a través de las redes sociales, especialmente Twitter, aquí podéis ver mi Storify de #NuevasUtopías.

Para aquél que se perdiera la primera parte de la jornada, aquí podéis ver un fragmento realizado por Alejandro Bayo, Samuel Nacar y un servidor, Gabriel Ponce.

Podéis ver más de nuestra fotografías en una presentación elaborada por Carlos Maciá,

P.-S.

Fuente fotografía: Alejandro Bayo, Samuel Nacar y Gabriel Ponce

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