El aeromodelismo es uno de los deportes más desconocidos por la sociedad. Consiste en la construcción de aeronaves a escala y posterior práctica de vuelo. Se engloba dentro de la federación española de aeronáutica y al contrario de lo que puede parecer, se trata de un deporte asequible a todos los bolsillos y adaptado para que pueda practicarlo cualquier persona que tenga interés. Bien es cierto, que en el pasado había que tener conocimientos más o menos avanzados para montar una aeronave desde un plano, en la actualidad puedes comprar el avión prácticamente terminado para volar. Son prototipos que no están pilotados por personas a bordo y dentro de este deporte existen distintos niveles de experiencia.

En Castilla-La Mancha existe la federación de deportes aéreos que depende de la federación española y que engloba a distintos clubs de todas las provincias Castellano manchegas. El observador de Castilla-La Mancha ha visitado el Club “El Pontón” de Cuenca que tiene su zona de vuelo en el aeródromo de Sotos (Sotos, Cuenca).

Agustín S. con su avión //A.A
Agustín S. con su avión //A.A

Durante la visita hablamos con Rafa Rojo y Agustín Sánchez  que son presidente y secretario respectivamente de dicho club para conocer más de este deporte minoritario.

Pregunta: ¿Ustedes como comenzaron a practicar este deporte?

Respuesta Agustín: Yo comencé porque lo vi un día en Madrid, me gustó y me compré mi primera maqueta. Otros han empezado porque se lo hemos mostrado nosotros y otros simplemente prueban, les gusta y la situación también acompaña ya que, antes era más complicado empezar pero ahora solo necesitas que te guste. Hace treinta años éramos muy pocos, había poco material y era muy caro empezar.

Rafa: yo empecé porque lo vi. Viendo este deporte es el principal atractivo que hay para probar y que te guste, también que los niños vean a los adultos practicarlo

P. Practicar el aeromodelismo ¿Es muy caro?

R. Agustín: Ahora un equipo para empezar a volar, todo lo que necesita una persona para comenzar a practicar este deporte puede costar 300 o 400 euros, aunque también depende de lo que te quieras gastar. El avión que tengo yo ahora mismo, solo el casco puede costar 150 euros, a lo que hay que sumar toda la electrónica, el motor y la emisora. La emisora a mí me costó 500 euros y ahora vale 200.

Rafa: Lo de caro o barato es muy relativo, según con lo que lo compares. Esto es una afición como puede ser cualquier otra y por ejemplo la caza es mucho más cara. Actualmente este es un deporte que puede practicar cualquiera.

P. ¿Cuántas horas al día es necesario practicar para llegar a tener un nivel como el vuestro?

R. Agustín: si quieres competir se necesitan bastantes horas, pero si solo quieres practicar el deporte por afición pues no te quita más tiempo del que puede suponer salir a correr todos los días. Tienes que tener nociones de electrónica, aunque muy básicas y también de motor.

Rafa: este es un deporte que más que horas de prácticas de vuelo necesita horas de taller, es decir los aviones son de madera y cualquier golpe necesita ser reparado. Es un deporte que necesita horas para dedicarle diariamente a mantener en perfecto estado tu material. Además hay muchos simuladores de ordenador que ayudan a aprender a volar sin riesgos de destrozar los aviones y son simuladores muy reales.

P. ¿Para entrar es este club cuales serían los requisitos?

R. Agustín: en nuestro club no se necesita ningún requisito, es decir que te guste, que vengas. Existen muchos clubs que son muy “elitistas” y para formar parte de ellos hay que pagar mucho dinero, también es porque suelen tener el campo de vuelo en propiedad. En nuestro caso el campo de vuelo es del Ayuntamiento de Sotos y no pagamos el campo. En este club pagamos 60 euros al año. Y la licencia suele costar 35 euros al año. Además cuando te federas, cosa a la que estás obligado por Ley, te hacen un examen de nivel, pero eso es independiente de nuestro club, todos lo tienen que pasar y a medida que vas mejorando vas subiendo de nivel. Aquí por ejemplo casi todos estamos en nivel B menos Cepeda que está en el C.

Rafa: no se necesita ningún requisito, además nosotros les enseñamos aquí a lo que necesiten. Existen unos cables que unen las emisoras del profesor y del alumno, como en las autoescuelas, si el alumno pierde el control del aparato, el profesor coge el mando.

P. ¿Hacéis algo para incentivar la práctica del aeromodelismo? ¿Las escuelas municipales pueden aportar algo a vuestro deporte?

R. Agustín y Rafa: Desde este club, nosotros hacemos dos días al año, uno que se llama el día del Club que es más privado, es decir, venimos nosotros, los treinta y siete socios y hacemos una comida, volamos hasta cansarnos y pasamos aquí el día. Y un segundo acontecimiento que, suele ser, para la feria de San Julián en Cuenca que hacemos una exhibición. Antes hacíamos un concurso pero los permisos eran muy farragosos y lo dejamos en exhibición.

Agustín: las escuelas municipales podrían ser una buena manera de que los niños practiquen este deporte.

Rafa: yo no creo que sea una buena medida, este deporte es familiar pero los materiales cuestan mucho dinero y además no se puede practicar en cualquier sitio, hay que tener un campo federado. Aunque se puede hacer un aula que les enseñe a montar modelos.

Interior del avión de Agustín// A.A
Interior del avión de Agustín// A.A

P. ¿Los drones han contribuido a mejorar esta práctica o creen que son otro tipo de afición que no tiene nada que ver con el aeromodelismo?

R. Agustín: Aquí vino un chico que quería volar un drone. Tuvimos que hacer una junta para ver si según el reglamente podía volar con nosotros o no y finalmente le tuvimos que decir que no porque la legislación no estaba muy clara. Un mensaje claro para las administraciones públicas es regular el uso de estos aparatos, porque por ejemplo, para mí una persona que quiera volar un drone con el fin de aficionado podría tener esta licencia pero sin embargo el que lo use con fines profesionales no.

Rafa: yo creo que volar un drone como el que vuela un aeromodelo no tiene ningún sentido, los drones no tienen emoción, suben bajan y el riesgo de caída es mínimo. Para mí un drone debe usarse con fines profesionales, en un evento como un partido de futbol, para controlar las plagas, como defensa contra el terrorismo etc. pero no es el mismo deporte.

Es importante resaltar que para realizar la práctica de esta actividad hay que tener un campo específicamente federado para ello, es decir la federación de cada comunidad, en este caso la Federación de Deportes Aéreos de Castilla-La Mancha, tiene que garantizar que el campo de vuelo es seguro. No se puede volar este tipo de aparatos en cualquier lugar.

Por lo que se puede concluir que el aeromodelismo es un deporte para todos, siempre que tengas un lugar para poder volar.

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