Ignacio Martín Granados es licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, especialidad en “Análisis Político” por la Universidad Complutense de Madrid. Diploma de Estudios Avanzados en Ciencias Políticas (Doctorado).

Entre 2003 y 2007 fue técnico de la Agencia de Empleo y Desarrollo Local y de la Oficina del Plan Estratégico de Segovia y su área de influencia, Segópolis.

Desde agosto de 2007 es Director del Gabinete de Alcaldía del Ayuntamiento de Segovia, donde además de las labores propias del Gabinete (planificación y asesoramiento técnico a la Alcadía, coordinación de las concejalías, organización de las Relaciones Institucionales y Exteriores del Ayuntamiento de Segovia, atención y preparación de audiencias) es responsable de Comunicación y Protocolo.

Es socio de la Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración (AECPA), de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) y delegado territorial en Segovia de la Asociación Española de Responsables de Comunidad y Profesionales Social Media (AERCO-PSM).

Sus áreas de interés académico son la comunicación política e institucional, lobby & asuntos públicos, la democracia electrónica, la participación ciudadana, los Social Media, las relaciones públicas y la planificación estratégica.

¿Qué le llevó a estudiar comunicación política? ¿Es la comunicación política un constante estudio?

Es la unión de dos de mis pasiones, la política y la comunicación. Realmente estudié Ciencias Políticas y de la Administración, pero siempre con un ojo puesto en el periodismo, por lo que la “comunicación política” llegó de forma natural, sobre todo al especializarme en análisis político donde la comunicación, la forma de explicar una medida o conectar con el ciudadano es fundamental.
Por supuesto, como cualquier disciplina, la comunicación política está en constante renovación y hay que hacer un seguimiento constante. Además, cuanto te gusta la materia, es todo un placer.

¿Algún político se ha puesto en contacto con usted, para solicitarle algún tipo de ayuda para su trabajo?

Trabajo como director del Gabinete de Alcaldía del Ayuntamiento de Segovia, por lo que ese es mi trabajo diario. Más allá de este asesoramiento, curiosamente se han puesto en contacto conmigo personas que les habían ubicado en un puesto similar al mío y necesitaban que les orientara al respecto.

¿Qué opina del estado de la política actual? ¿Cree que hay asuntos que todavía faltan por desarrollar?

Que hay una alarmante desafección y desconexión entre las élites políticas y los ciudadanos. Se están hundiendo los puentes entre la sociedad civil y la clase política. Es necesario que los reforcemos y que la Política, con mayúsculas, vuelva a ser protagonista y no el circo político que vemos a diario, donde cada día nos desayunamos con un nuevo caso de uso vil de la misma para favorecerse.
Bajo mi punto de vista, hay que reformar la Constitución, el Senado, la financiación de los partidos políticos, el sistema de competencias y financiación de los diferentes niveles del Estado, una Ley de Transparencia eficaz, poner coto a la corrupción, plantear el debate sobre la Monarquía, sobre la ley electoral…

¿Piensa que los partidos políticos pueden ser superados por los movimientos ciudadanos?

Los partidos políticos tienen que evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. Se crearon para articular los intereses de la ciudadanía y formar a cuadros políticos que luego serían los gobernantes, pero ahora han patrimonializado la política y los políticos se han profesionalizado, que no es del todo malo, pero sí cuando no existe renovación y anteponen la permanencia en su puesto a los problemas de los ciudadanos.
Desde luego, las actuales mareas de indignación ciudadana (15M, marea blanca, por la educación pública, etc.) pueden acabar convirtiéndose en tsunamis (nomenclatura elegida por Beppe Grillo en Italia, por cierto) y arrasar todo. Si sirve para la regeneración democrática, estupendo, pero a ver en qué se concreta.

Entre sus áreas de interés académico se encuentran los Social Media. ¿Cómo cree que éstas influyen en el trabajo de la comunicación política? Actualmente, ¿sería posible prescindir de estas plataformas de comunicación?

Los social media son una nueva arena política, otro campo de batalla, que permite la interacción, la bidireccionalidad, la retroalimentación para con los ciudadanos además de la innovación y la creatividad en las propuestas y acciones políticas.
No, no son una moda sino que han venido para quedarse y es muy difícil ahora dar marcha atrás.

¿Piensa que las redes sociales, como Facebook, han degradado la buena información de los profesionales?

No, lo que ocurre es que hay que contrastar la información, algo básico en la formación del periodista. No se puede creer todo lo que se dice o se publica en Factbook. Lo que sucede es que estos medios, gracias a su viralidad, permiten una rápida difusión de cualquier tipo de información y los medios, ahora mismo, están más obsesionados por ser el primero en contar algo (breaking news!) que asegurarse las veces que haga falta de que sea correcto, por no hablar de la calidad…

¿Considera que un buen profesional debe estar totalmente inmerso en las redes internautas? ¿Son éstas las que determinan la popularidad de la persona?

Cada profesional, como cada persona, debe saber en qué ámbito se mueve y donde va a encontrar sus fuentes, sus personas/medios de referencia, etc. Lo que está claro es que ayudan a estar conectados y permiten que puedas escribirle (y que te conteste) el periodista que ha elaborado una noticia. Esta misma entrevista no sería posible sin internet: sin conocernos personalmente, a cientos de kilómetros de distancia, has contactado conmigo y hemos entablado una relación que se explicita en este cuestionario. Sin las tecnologías esto no sería posible y tendríamos muchas más limitaciones.
La popularidad la debería determinar la calidad (lo que dice, lo que aporta) y no la cantidad. Tampoco debemos confundir personajes que son públicos porque aparecen en los medios de comunicación con aquellos que aportan algo más a la sociedad (sin querer herir sensibilidades, pero esperando que entiendas el ejemplo, no es comparable la popularidad de una presentadora de televisión –que cumple la función de entretener-, con la de un escritor ensayista. Ambos están en las redes sociales, pero seguramente el primero tenga más seguidores y no por ello el segundo es peor).

Respecto a la democracia electrónica, otro ámbito de su interés académico. ¿En qué estado piensa que se encuentra hoy en día?

Se ha avanzado poco y se ha traslado el debate a los medios sociales. Es decir, la tecnología nos permite una serie de ventajas para facilitar la participación de los ciudadanos (no sólo el voto electrónico), el debate, la deliberación de muchas cuestiones que nos acerquen a una democracia más directa, pero esto no acaba de interesar a quienes deben poner en marcha estas medidas, por lo que se siguen reivindicando las mismas cuestiones que hace años, pero con el “maquillaje” de las redes sociales que parece que “con eso ya se participa y contenta a la mayoría de ciudadanos”.

Y para terminar, ¿qué ventajas e inconvenientes cree que ofrecen la sociedad red en el ámbito de la comunicación?

Como ventajas, la conectividad con cualquier parte del mundo y persona (retroalimentación); el rápido acceso a la información en cualquier lugar y en tiempo real que enriquece las discusiones y argumentos; rupturas de las barreras geográficas, etc.Retour ligne automatique
Y en cuanto a los inconvenientes, la brecha digital o la dificultad de acceso a una conexión de calidad; separación entre lo que se ha denominado nativos e inmigrantes digitales; la infoxicación; las adicciones digitales…

Para más información acerca de Ignacio Martín Granados: http://martingranados.es/

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