Estrella Fernández Giménez estudia tercer curso de la doble titulación en Ingeniería Biomédica y de Telecomunicaciones en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Con sólo 19 años, esta estudiante ha diseñado un prototipo de sensor de electromiografía (EGM) que servirá a estas personas discapacitadas como alternativa al uso del ratón de un ordenador. El sensor permite adquirir la señal eléctrica generada por el músculo esquelético, filtrarla del ruido, amplificarla y rectificarla.

Pregunta: Estrella, actualmente te encuentras cursando Ingeniería Biomédica e Ingeniería de Telecomunicaciones. ¿Qué te llevó a querer estudiar esta doble titulación? ¿Y por qué decidiste cursar tus estudios en el CEU?

R: Realmente yo quería estudiar ingeniería Biomédica, pero en el CEU ofrecían la posibilidad del doble grado con teleco, que me recomendaron enormemente los profesores, así que decidí hacer el doble grado ya que teleco complementa perfectamente a Ingeniería Biomédica. Curso mis estudios en el CEU ya que es la única universidad española que oferta esta doble titulación, que además es bilingüe inglés-español y porque el CEU en ingeniería Biomédica e investigación en este mismo campo está bastante bien posicionada respecto al resto de Universidades.

P: Te entusiasma la investigación y todo lo relacionado con ella, ¿de dónde te viene el interés por esta rama? ¿Se trata de algo que has heredado o te viene por otro lado?

R: La verdad es que desde que empecé a plantearme qué quería «ser de mayor» siempre he pensado que quería dedicarme a la investigación, preferentemente en un campo que ayudará a mejorar la vida de las personas. Supongo que porque tengo un gran sentido de la curiosidad y me intereso por todo… Informándome de las carreras que más o menos podían cumplir este requisito descubrí ingeniería biomédica y me encantó la combinación entre ciencias de la vida y tecnología. Además la bioingeniería es un campo que está empezando a desarrollarse ahora por tanto abre muchísimas puertas a la investigación.

P: Y una vez entrados en materia de investigación, ¿en qué consiste tu prototipo y cómo funciona? ¿Qué facilidades puede aportar a los enfermos con parálisis cerebral? ¿A raíz de qué se te ocurrió?

R: El prototipo que he desarrollado mientras que realizaba prácticas en el CSIC, con el grupo de bioingeniería y con la ayuda de mi tutor de prácticas, Rafael Raya y su equipo, forma parte del marco de proyectos que ellos realizan para conseguir hacer accesible el ordenador y otros dispositivos a gente con parálisis cerebral. El sensor consiste en un circuito electrónico que permite recoger la actividad eléctrica de los músculos esqueléticos («músculos que mueven huesos», como los de la pierna o el brazo, por ejemplo). Este circuito capta la señal a través de tres electrodos que se ponen en la piel, y amplifica, filtra y rectifica la señal, para que ésta sea «inteligible» y tenga mayor intensidad. Esta señal se digitaliza mediante una placa Arduino y se manda por bluetooth a un smartphone, tablet u ordenador.
Para que un enfermo con parálisis cerebral se comunique con un ordenador, aún falta un poco. Lo que yo he hecho es solo el sensor, falta la parte más complicada que es comunicar el sensor con el ordenador, que es de lo que se están encargando en el grupo de bioingeniería del CSIC.

P: ¿Piensas que se ha inventado e investigado lo suficiente para mejorar la vida de las personas con este tipo de discapacidades o, por el contrario, aún queda mucho por hacer?

R: Sin duda, aún queda mucho por hacer y el mayor problema es que no se destinan los suficientes fondos a investigar. Todo lo que se está haciendo y que gracias a los investigadores del CSIC de bioingeniería sale adelante, es más costoso y difícil de lo que debería debido a los escasos medios. Además, este campo aún está empezando, como ya te he comentado así que experimentará un gran incremento de aquí en adelante, y seguro que se llegan a hacer cosas sorprendentes e impensables ahora mismo, no solo para gente con parálisis cerebral, sino en muchos campos.

P: Desde que comenzaste la carrera, has participado y colaborado con proyectos de investigación de otros compañeros que se encontraban cursando su proyecto fin de carrera.

R: En primero me impliqué en el laboratorio de bioingeniería de la universidad y ayude a recoger datos haciendo electrocardiogramas a voluntarios para un proyecto de fin de carrera de otro alumno de mi universidad. Intento estar siempre al tanto en mi universidad, ya que aprendo mucho haciendo cosas relacionadas con mi carrera que no son solo asistir a clase y estudiar libros…

P: Cambiando un poco de tema y adentrándonos en la cuestión de hacer posible estos proyectos, ¿cuál es tu opinión acerca de las oportunidades y ayudas que te ha otorgado la universidad para hacer posible tu invento? Por otro lado, ¿consideras que, por el hecho de estudiar en una universidad privada has tenido más facilidades que de haberlo hecho en una pública?

R: El sensor lo he realizado íntegramente en el CSIC, en la universidad no he hecho nada relacionado con este proyecto. Lo único que me ha facilitado la Universidad es el papeleo, realizar el convenio con el CSIC, para poder cursar prácticas allí este verano, convenio que tiene hecho desde hace mucho más tiempo tanto la UPM, como la UC3M y no sé si alguna más. Por tanto, realmente que mi universidad sea privada para este proyecto no ha tenido ninguna repercusión.

P: Hay universidades españolas, como la Universidad de Valladolid que, a través de su Programa Prometeo, concede ayudas para los investigadores universitarios. ¿Qué te parece esta iniciativa? ¿Qué otras ayudas consideras que podrían llevarse a cabo por parte de los organismos oficiales para incentivar la investigación universitaria?

R: Sinceramente no la conocía, pero me parece una gran idea, muy buena iniciativa ya que fomentar la investigación y la innovación siempre es muy positivo, tanto para nosotros, los estudiantes que realizamos los proyectos, como para la sociedad.
Cualquier ayuda de este tipo sería muy útil, y muchas veces no solo ayuda económica, sino que también son realmente útiles iniciativas que pongan en contacto los centros de investigación con los alumnos que quieran realizar proyectos, porque tú puedes tener una idea en mente, pero puede que no tengas los conocimientos y medios suficientes para llevarla a cabo.

aspaceP: Siguiendo con este asunto, en lo que respecta a la investigación universitaria, ¿qué rasgos del Sistema Educativo de este país modificarías?

R: Creo que ese es un tema bastante «gordo» del que se podría hablar y opinar muchísimo… Lo que sí que se debería modificar es más enseñanza y clases prácticas en las carreras que lo requieren, al menos en las ingenierías, pero el mayor problema es la falta de tiempo.

P: ¿Ves salida a tu proyecto o, por el contrario, debido a la falta de apoyo financiero, no crees que pueda llegar a realizarse?

R: Como ya he dicho, este proyecto se ha realizado en el CSIC ya que es una parte de los proyectos que realizan allí, por tanto no he necesitado en ningún caso apoyo financiero de otro sitio, sin embargo, quizá el CSIC en sí igual si que los necesitaría…
El prototipo del sensor de momento no podría salir en ningún caso al mercado de momento, ya que por un lado aún estamos trabajando en un prototipo más compacto y por otra parte, el sensor así no tiene demasiada utilidad por sí solo, sino que es una parte de un sistema más complejo que permitiría controlar el ordenador a través de este tipo de sensores.

P: Debido a las circunstancias actuales que se viven en España y debido también a la crisis en la que nos encontramos inmersos, ¿te planteas la posibilidad en un futuro cuando finalices tus estudios trasladarte por trabajo al extranjero?

R: Sí, por supuesto, me gustaría de hecho, cursar algún año de mi carrera fuera o quizá realizar el máster o doctorado fuera. Aún no tengo nada del todo claro, pero sí que tengo asumido que tendré que salir de España, y la verdad es una idea que creo que es muy interesante y beneficiosa. Tengo puesta la mirada en Estados Unidos, pero aún no se sabe…
Todo esto lo tengo claro ya que quiero trabajar en investigación, y dónde mejor se investiga, desde luego y por desgracia, no es aquí… Sin embargo, cabe destacar que España «trabaja» bastante la investigación en Bioingeniería.

P: Y ya para finalizar, ¿tienes alguna otra aplicación o prototipo en mente que sea posible llevarlo a la realidad?

R: De momento no, aún hay que acabar la versión compacta de este sensor y durante el curso la verdad es que tengo poco tiempo para otros asuntos, pero por supuesto que quiero y espero poder hacer más cosas útiles, nunca se sabe cuando puede venir la inspiración…

 

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