Víctor Manuel, procedente de Valencia, es un entrenador de natación. Suele combinar esta tarea con la de competir asiduamente en competiciones. Prefiere la competición local, ya que subir un escalón, le supondría mucho esfuerzo. De pequeño visitaba la piscina de su pueblo. Pero tuvo la suerte de mudarse a Valencia. Allí, pudo nadar durante la mayoría del año gracias a sus instalaciones deportivas. Él cree que el deporte es mucho más que una actividad física. Piensa que ayuda a generar vínculos entre la gente con más problemas.

P. ¿Cómo empezaste en esto de la natación?

R. En primer lugar, era un apasionado del agua. Todos los veranos, en mi pueblo me iba a la piscina. Allí no teníamos piscina cubierta. Pero tuve la suerte en ese sentido, de mudarme a Valencia. Aquí hay de todo. Yo odio y odiaba estar con los brazos cruzados. Como recién mudado no tenía amigos, decidí buscarme un hobbies. Un pasa tiempo como lo diríamos nosotros. Un día para otro, paseando por Valencia vi un cartel de natación.  Sin pensarlo me apunté la verdad. Fue algo directo. Iba cada dos días a la piscina. Hacía mis ejercicios de forma autónoma. Poco a poco fui conociendo a gente, y me aventuré al mundo profesional. Manuel, mi compañero de equipo y un desconocido por aquel entonces, me animo a apuntarme al club de natación. Pasó el tiempo, y seguía nadando con las mismas ganas que iba a mi pueblo a la piscina en verano. Nadaba muy bien, y sigo nadando eh (risas). Sigo compitiendo, pero me centro más en entrenar a los nuevos chavales que van entrando. Tengo 35 años, y he descubierto que introducir a gente en este mundo puede ser más ilusionante que nadar. De momento me quedo como estoy, eso sí, cuando tengo tiempo y capacidad física, compito a nivel local.

P. ¿Has presenciado algún caso de discapacidad dentro de la piscina?

R. La verdad es que sí. Al poco tiempo de venirme a Valencia, me llamó la atención como nadaba un chaval. Yo sentía curiosidad, porque la gente lo miraba expectante, pero yo desde la ignorancia, entendía que no nadaba correctamente. Más tarde pregunté por él, y para mi sorpresa, el chico era discapacitado. Este joven tuvo un accidente de moto, y le afecto a su aparato locomotriz. Le costaba mantener un ritmo al andar, y en este caso, al nadar. La verdad es que me impactó mucho ese niño. Siguió en el club unos años más, pero luego por motivos personales, tuvo que dejarlo. Desde entonces, estoy más concienciado. Sé que es importante que las personas con discapacidad obtengan un empujón de la sociedad para que no noten diferencia en nada. Es difícil de decir, pero creo que es la realidad. Dentro de mi persona, siento que tengo una cuenta pendiente con ese muchacho, e incluso diría que con la discapacidad. Ese día aprendí que el deporte sirve para reintegrar a personas.

P. ¿De qué manera se puede incentivar la práctica de tu deporte en la región? ¿A través de las Escuelas deportivas?

R. Está claro que para nadar, necesitas ir a una piscina. Debido al clima, en meses fríos es necesario piscinas climatizadas. Estas suponen mucho gasto para la gobernanza local. A su vez, un buen método para sufragar gastos es crear una Escuela Deportiva o en nuestro caso un club. Solemos competir, tenemos dirección y socios que nos ayudan a sobrevivir con este proyecto que ya lleva unos años rodando.

Pero uno de los aspectos fundamentales para captar a nueva gente, es enseñarles este mundo por dentro. Yo soy de los que piensa que los niños no saben lo que quieren hasta que lo prueban. Los gustos de los padres suelen influenciar en esta decisión. Y es por eso que opino que las escuelas, por mencionar algo, deberían hacer más excursiones para que los niños vean que es una piscina. Aunque también te digo que hoy en día, los padres tienen en cuenta mucho la seguridad de sus hijos en el agua, es decir, muchos niños están apuntados a cursos de natación. Les importa la seguridad de sus niños en el agua. Quieren que se defiendan. Es por eso que una parte de esos niños que son apuntados, les gusta nadar y el agua, y se enganchan con nosotros.

Foto: CC
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P. Un mensaje para los representantes públicos / instituciones públicas de cara a las próximas elecciones

R. El mensaje sería el típico. Más dinero destinado a deporte. Ayudar a fomentar el mismo desde la juventud. Es más de lo mismo del discurso de siempre. Pero lo que me gusta de este panorama político actual, son los partidos que se han presentado. Parece que van a meter presión al bipartidismo, y eso es bueno para la ciudadanía. En nuestro caso, nos gustaría que nuestras instalaciones estuvieran más subvencionadas por parte del gobierno, ya que de esta forma, el dinero a pagar por el usuario sería menor, y eso fomenta la participación. Es decir, una de las barreras principales de las personas es el dinero. Hay mucha gente que lo está pasando mal ahora mismo. La crisis y el paro afectan mucho. Si apenas tienen para comer, cómo van a gastarse cincuenta euros para nadar en una piscina? Nada acompaña, pero hacer lo que nos gusta nos apasiona. Nosotros animamos a la gente a que se atreva a probar nuevas cosas. Y también pedimos que los políticos ayuden a fomentar esas “otras cosas”.

P.¿Qué le dirías a un niño que tiene intención de practicar la natación?

R. Le diría que si tiene intención de practicar la natación, que no se lo piense más. A muchos nos pasa que pensamos en hacer algo, pero esperamos a cierto evento o idea para lanzarnos. Yo soy de los que piensa que cuando meditas que quieres o pretendes hacer algo, es suficiente motivo para hacerlo. Las cosas no vienen a nosotros por arte de magia, sino que hay que trabajarlas y buscarlas. Y también la suerte (risas).

P. ¿Y a otro niño que no sabe que es la natación?

R. Pues básicamente le invitaría un día gratis a la piscina. Uno no puede saber si le gusta nadar si nunca ha nadado o simplemente, ha visto nadar. Pero ya te digo que ver nadar, es totalmente distinto a nadar. La principal diferencia es que cansa muchísimo. Puedes ver a cualquier nadador hacer un largo y decir: “Vaya, que rápido y que bien lo hace”. Pero luego intentas imitarlo, y a los cincuenta metros te falta pulmón y necesitas descansar. Más que recomendar la natación en particular, me gustaría recomendar expresamente a cada niño el practicar deporte. Es sanísimo, y es fenomenal ver a niños y niñas sonreír y pasárselo en grande. Es fantástico oír que los padres te digan que sus niños están deseando volver a la piscina.

P. ¿Qué beneficios trae practicar la natación?

R. La natación, al igual que otro deporte, es buena para el ser humano. Practicar ejercicio ayuda a prevenir enfermedades, ayuda a distraerse, fortalece la mente y a relacionarnos con la gente. Ya dentro de la persona, a unos les gusta jugar al fútbol, y otros correr. Cada uno tiene sus gustos, y es por eso que la gente se suele agrupar en federaciones o clubes. En sí, uno de los beneficios de la natación es que al estar en el agua, el cuerpo trabaja mucho y alivia por ejemplo, dolores en la espalda. Mucha gente ha venido a nadar en la piscina para tratar problemas de espalda. Además, se trata de un deporte que cansa, y por supuesto, ayuda a aumentar la forma física. Tampoco hay que olvidarse que la piscina es muy utilizada en verano por su matiz refrescante.

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