El piragüismo llegó a su vida por casualidad, pero con intención de quedarse. Mateo González de 21 años es natural de Cuenca y practica piragüismo desde los nueve. Algo que comenzó como un pasatiempo de verano se ha convertido en algo fundamental de su día a día. Practica la modalidad de Aguas Bravas ya que Cuenca, la ciudad donde entrena, recoge las condiciones específicas para practicar esta rama del piragüismo. Desde sus inicios, Mateo ha practicado este deporte con la supervisión de un entrenador que le guiaba en su aprendizaje pero actualmente, ejerce como su propio entrenador, lo que le implica doble implicación.

Pregunta: ¿Cuándo empezaste y cómo? ¿Cuáles fueron tus primeros pasos?

Respuesta: Mis primeros pasos fueron a los nueve años en un cursillo de verano, en la Escuela Municipal de Aguas Bravas en el polideportivo El Sargal de Cuenca. Un amigo me animó a que me apuntara con él y así lo hice durante tres veranos más, hasta los 12 años. A partir de entonces empecé a practicar el piragüismo tanto en verano como en invierno en el Club de Piragüismo las Grajas.

P: ¿Por qué piragüismo y no otro deporte?

R: Por casualidad. Lo probé gracias a un amigo y enseguida me enganchó. La modalidad que yo practico, ‘aguas bravas’, es una modalidad que ofrece mucha adrenalina, y tal vez eso fue lo que más me atrajo de este deporte.

P: ¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional?

R: El día de antes de cumplir 12 años debuté mi primer campeonato en Segovia. Pero sin duda mi experiencia más memorable fue a los años siguientes, 2006, 2007, cuando la Federación Española creó la competición de Copa de España de juveniles que hasta entonces no existía. Fue entonces cuando comenzamos a participar a nivel nacional. Fue muy enriquecedor porque con poco tiempo y pocos entrenamientos nos situábamos a mitad de tabla, lo cual nos motivaba para seguir adelante y mejorar.

P: ¿Cómo es el manejo de una piragua? Describe alguna técnica.

Al principio es complicado. Cuando te montas en una piragua por primera vez es muy difícil saber remar en línea recta e incluso avanzas en círculos. Mucha gente tiende a mirar las hojas de la pala mientras rema y eso es un grave error.

En aguas bravas existe una técnica interesante que se lleva a cabo cuando vuelcas y caes al agua. Uno de los orígenes del piragüismo son los esquimales cuando practicaban la pesca. Esta técnica fue inventada por ellos; si caían al agua podían morir de frío por las bajas temperaturas. Se denomina “esquimotaje” y consiste en que cuando estás debajo del agua, das un golpe hacia abajo con la pala y a la vez con la cadera, de esta forma la barca vuelve a ponerse en pie. Es una técnica que ahorra mucho tiempo.

P: ¿Cómo son tus entrenamientos?

R: Principalmente por los estudios solo puedo permitirme entrenar viernes, sábados y domingos durante una hora y media aproximadamente. Si alguna semana tengo más tiempo libre de lo normal no dudo en acercarme a remar un rato. Nosotros estamos federados y competimos pero en un nivel bajo por lo que nuestros entrenamientos son bastante flexibles, sin embargo, los piragüistas de alto rendimiento sí que tienen un entrenamiento cerrado y estricto.

P: ¿Cuál es la mejor época del año para practicar piragüismo?

R: Yo entreno durante todo el año en el tramo del río Júcar que queda al lado del Polideportivo El Sargal. Durante el invierno, el frío es un condicionante a tener en cuenta pero no es un factor importante. Por ejemplo el aire es un agente más molesto a la hora de remar, sobre todo en la modalidad que yo practico, que consiste en superar unos obstáculos colgados de cables y el aire puede moverlos.

P: ¿Por qué crees que Cuenca es un buen lugar para practicar piragüismo?

R: Las instalaciones donde nosotros entrenamos son muy buenas y están muy bien situadas, justo en el centro de la ciudad. No en cualquier ciudad tienes un polideportivo con duchas, almacenes para guardar el material y que esté al lado de un paraje natural con río donde entrenar, además ubicado en el centro urbano. Es un lugar idóneo.

P: ¿Qué le dirías a alguien que no conoce este deporte para invitarlo a que lo pruebe?

R: Que no hay que tener miedo a este deporte. Aunque esta modalidad, la de aguas bravas, suene peligrosa no lo es en absoluto. Ese miedo se convierte en adrenalina y después te engancha. . Si empecé a practicarlo con nueve años y sigo a día de hoy con 21, por algo será.

P: ¿Hasta cuándo te ves subido en una piragua?

R: Hasta que pueda. Espero no dejarlo nunca, aunque tenga temporadas que reme más que otras.

P: Actualmente estás estudiando tercero de Telecomunicaciones en la Facultad Politécnica de Cuenca, ¿Cuál es tu prioridad, deporte o estudios?

R: Mi prioridad son los estudios. Yo soy un jugador federado, he competido e incluso he llegado a conseguir en la categoría juvenil puestos como el doceavo en campeonatos de España, pero siempre lo he hecho de forma paralela y compaginada con mis estudios. En el piragüismo vives de subvenciones y patrocinios pero no puede darte para vivir, sin embargo mis estudios espero que sí.

P: ¿Por qué eres tu propio entrenador?

R: No siempre he sido mi propio entrenador. Hasta los 19 años en el Club de Piragüismo teníamos entrenador personal, pero por falta de presupuestos tuvimos que prescindir de él.

P: ¿En qué aspectos se diferencia tener entrenador personal a ser tu propio entrenador?

R: Los entrenamientos que realizo están basados en mi propia experiencia de años atrás y no en los conocimientos que puede tener un entrenador como tal. Veo muchos vídeos en Internet para aprender maniobras nuevas y después lo pongo en práctica.

P: ¿Ser tu propio entrenador es una tarea complicada?

R: No. Nosotros entrenamos por libre y no nos preparamos previamente las clases y las actividades que vamos a llevar a cabo, lo desarrollamos todo en el momento. Aunque, sinceramente, lo óptimo sería la presencia de un entrenador que te guíe todos los ejercicios.

P: ¿Cómo debe prepararse una persona para hacer piragüismo? ¿En qué aspectos debe centrarse?

R: La temporada en la que competimos dura de marzo a agosto. A principios de octubre volvemos a los entrenamientos centrándonos en la parte física, hasta Navidades. Y hasta la siguiente temporada trabajamos la técnica. Esa es nuestra planificación.

P: ¿Qué valor le das al piragüismo en Cuenca?

R: En esta ciudad, nuestro club coexiste con el Club de Piragüismo Cuenca que tiene más proyección nacional que nosotros. Hace años, las potencias nacionales de Piragüismo de aguas bravas eran País Vasco y Cataluña, pero hasta hace 2005 y 2006, los únicos que competían en la Copa de España eran estas dos comunidades autónomas y Cuenca. Es más, en la región de Castilla-La Mancha no hay clubes de piragüismo de aguas bravas excepto en Cuenca. En la actualidad, se han sumado muchas otras comunidades al piragüismo nacional, pero por aquel entonces éramos unos privilegiados.

P: ¿De qué manera crees que se puede incentivar la práctica del piragüismo en la región?

R: El problema del piragüismo es que es un deporte muy condicionado ya que se necesita un entorno específico para practicarlo. Cuenca es un lugar privilegiado para quien quiera practicar piragüismo de aguas bravas que es una modalidad que requiere condiciones más específicas. El río Júcar que pasa por Cuenca las cumple, cosa de la que otras provincias no pueden servirse. Por lo tanto, animaría a la gente de Cuenca a que aprovechara este privilegio y pudiera disfrutar del piragüismo que el entorno de esta ciudad nos ofrece.  Pero también en Castilla-La Mancha existen otros clubs de Piragüismo pero de la modalidad aguas tranquilas, más adaptadas a las condiciones de otras ciudades.

P: ¿Las Escuelas Deportivas serían un buen medio para incentivarlo?

R: Las escuelas deportivas son un medio básico. Yo he seguido con el piragüismo durante tantos años gracias a Escuelas municipales.

P: ¿Qué ha aportado el piragüismo a tu vida?

R: Sobretodo viajar y conocer lugares en los que nunca había estado, Galicia, Asturias, País Vasco, Castilla y León, Andalucía, Murcia, Aragón e incluso Francia.

P: ¿Qué valores personales ofrece este deporte?

R: Por un lado, responsabilidad ya que tienes que ser responsable con tu material y tus horarios de entrenamientos; y por otro, compañerismo. Aunque sea un deporte individual, los compañeros son fundamentales y siempre se puede aprender unos de otros.

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Sara Olivares

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