La lucha de sexos sigue estando presente en nuestro día a día, y aunque la batalla cada vez está más igualada, lo cierto es que todavía podemos encontrar una brecha en diferentes ámbitos. El deporte, es uno de ellos. Y para probar esto sólo hay que echar un vistazo a los medios de comunicación. ¿Con qué frecuencia vemos a mujeres protagonizando las portadas de los diarios deportivos? Y cuando aparecen, ¿se trata la información de la misma manera que cuando lo hacen los hombres? Eso es precisamente lo que me pregunté yo hace tiempo. Por eso decidí hacer un estudio en el que analizara en profundidad las portadas de un diario deportivo referente en nuestro país durante todo un año.

Tras este estudio, pude probar algunas de mis sospechas. Si comparamos el número de noticias sobre hombres y mujeres, con el número de éxitos conseguidos por cada uno de los sexos, encontramos cierta similitud en cuanto a proporciones se refiere. Es decir, los hombres aparecen como protagonistas de la información con mayor frecuencia porque acumulan mayor número de triunfos deportivos. Este punto está justificado. Sin embargo, si atendemos a la importancia de la noticia, así como el modo de plasmar la información, sí que encontramos pequeñas pero importantes diferencias.

Para empezar, el tamaño dedicado a las noticias referentes a hombres, es casi siempre mayor, incluso aunque se trate del mismo deporte y de la misma competición. De hecho, los triunfos femeninos no suelen ser protagonistas de la portada aunque aparezcan en ella, lo cual sí que ocurre en el caso de los triunfos masculinos. Fue el caso del Eurobasket: cuando la selección masculina consiguió el triunfo en 2009 y 2011, acapararon toda la portada. En cambio, cuando fue la selección femenina la que se hizo con el triunfo en 2013, solo se hizo una pequeña referencia en la portada. Si atendemos al atractivo, también las noticias protagonizadas por hombres contienen en ocasiones más de una fotografía, o se ha procedido al retocado de la imagen. Y además, se utilizan titulares más grandes e ingeniosos, lo cual no suele ocurrir con el sexo opuesto.

 

juntos recortada
Portadas de Marca sobre triunfos en baloncesto.

Pero quizá donde más se hacen notar esas diferencias es en el lenguaje. Además del sensacionalismo utilizado en la gran mayoría de noticias deportivas, cuando se trata de mujeres hay que añadir el toque de la discriminación sexual. Algunos ejemplos son la denominación de ‘chicas’, sea cual sea su edad, triunfo o categoría; la utilización de diminutivos para referirse a ellas; o el hincapié en sus cualidades estéticas en lugar de sus cualidades deportivas.

Éstos son solo pequeños ejemplos que a simple vista no cobran la importancia que realmente tienen. Sin embargo, no hacen otra cosa más que acentuar los roles incorporados en la sociedad a lo largo de los años, en los que se asocia al sexo masculino con la fuerza y el trabajo, y al femenino con la estética y la delicadeza. Por lo tanto, en el mundo del deporte nos encontramos ante la que puede que sea la carrera más dura: lograr que los triunfos conseguidos por mujeres adquieran el mismo interés y repercusión que los conseguidos por hombres, ya que ambos se han obtenido con el mismo trabajo y sacrificio y por ello son dignos de recibir la misma admiración.

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