El segundo asunto que más preocupa a los españoles según el CIS, solamente por detrás del paro, es la corrupción. La corrupción se ha convertido desde hace algún tiempo en problema que afecta a las instituciones públicas, plataformas anticorrupción, ciudadanos y medios de comunicación. La Oficina de la Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC) junto con el programa de la ONU para el desarrollo (PNUD) catalogan la corrupción como un obstáculo para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio que finalizan este mismo año. La UNODC a través de eventos y campañas intentan concienciar a la población de todos los aspectos afectados por la corrupción. Desde el año 2004 cada 9 de Diciembre se celebra el Día Mundial contra la Corrupción, en este día se recuerda a los ciudadanos cuanto queda por hacer en este tema.

Según la ONU, 2,6 billones de dólares anuales se escapan por la corrupción a la corrupción, un 5% del PIB mundial. De igual forma el dinero dedicado por los países a la asistencia para el desarrollo, es diez veces menor al dinero que se va por corrupción. El despilfarro en las instituciones influye en servicios tan necesarios como la educación, vivienda, sanidad, mención especial merece esta última. La OMS calcula que entre 12 y 23 mil millones de dólares dedicados a la sanidad  se pierden por el fraude y el soborno. A ese dato se añade que de los 50 mil millones destinados a farmacia, el 25 % del gasto en medicamentos se van por sobornos, fraudes, etc.

CPI2014_global-infographic_Spanish_embargoed-3-De
IPC 2014 / Transparencia Internacional

En el ámbito global, según el Índice de Corrupción de 2014 presentado por Transparencia Internacional, 175 países reciben una puntuación por debajo de la obtenida en 2014. Los países con mejor puntuación son Nueva Zelanda y Dinamarca. España se sitúa con 60 puntos y se coloca en la posición  37 del ranking mundial, por debajo de los países de su entorno, exceptuando a Italia. En 2013 nuestro país ocupó el puesto 47 con una puntuación de 59.

En España como en otros tantos países, coexisten distintas plataformas de control y denuncia de actos de corrupción en los organismos públicos. El Observatorio Ciudadano contra la Corrupción y Accors, son dos de estas asociaciones. Aunque el trabajo que llevan a cabo es similar, sus formas de actuar ante la corrupción son distintas. El elemento en común que les une, es que la mayor parte de la organización organización la configuran ciudadanos de a pie, junto a ellos personas expertas en derecho (jueces, abogados), policías y guardias civiles. Existen otras asociaciones no citadas en el reportaje como Civio y Plataforma Ciudadana por la Democracia y Transparencia, que trabajan para luchar con la corrupción, poniendo al servicio del ciudadano un buzón de denuncias, a donde pueden enviar presuntos casos de corrupción que las plataformas pasan a estudiar y tramitar.

Observatorio Ciudadano contra la Corrupción

El Observatorio Ciudadano contra la Corrupción, fundada en 2014 por el ex portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet y la funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla, Ana Garrido, es una de las asociaciones más activas del momento, promoviendo campañas de crownfunding, como la campaña contra la casta gitana, actualmente en marcha. Esta plataforma intenta combatir la corrupción de las instituciones públicas desde una posición de portavoz de la ciudadanía. Es la voz de aquellos ciudadanos que por miedo, no denuncian casos de corrupción ante organismo oficiales, dichas denuncias se estudian y posteriormente se traspasan a las fiscalías, Policía, Guardia Civil, Hacienda. En este sentido afirman que ellos no investigan los casos, porque la mayoría de los integrantes de la plataforma pertenecen a los cuerpos y seguridad del Estado. Por el contrario realizan pequeñas pesquisas previas que cualquier persona de la calle puede hacer. Así es la maquinaria de la organización.

logo-OCC1-HQ
Logo de la organización / OCC

La plataforma apuesta por la creación de un Ministerio contra la Corrupción, con órganos revisadores de todos los organismos públicos y privados subvencionados por ayudas públicas, concurso de obras, federaciones deportivas, sindicatos, ONG’s y demás corporaciones de ámbito estatal. A su vez proponen educar a los más jóvenes mediante una asignatura en la enseñanza, con el objetivo de que los niños asuman que un corrupto, es alguien que no paga impuestos o roba el dinero de todos los ciudadanos.

Desde esta organización piden a los partidos políticos que incluyan en sus programas medidas eficaces contra la corrupción. Para ello ven indispensable la colaboración entre todas las formaciones políticas. Con respecto al papel de los partidos emergente, dudan de que puedan acabar con esta lacra, pero afirman que el sistema de corrupción en las instituciones y en la sociedad es culpa del bipartidismo.

El impulsor de la plataforma, José Manuel Sánchez Fornet manifiesta que “en España la corrupción es estructural, se asumieron las prácticas de la dictadura y la sociedad es también responsable porque vota a los corruptos no le da importancia a la corrupción”. Continúa explicando que «los ciudadanos cada cuatro años votan a aquellas personas que han saqueado de forma reiterada las arcas públicas tanto de ayuntamientos como de autonomías». A este respecto la ONUDC establece, en este sentido una serie de tareas que ha de cumplir el ciudadano: enseñar a los niños que la corrupción es perjudicial, informarse de la legislación vigente acerca de este hecho o exigir a las autoridades políticas que fomenten el desarrollo y la lucha contra la corrupción.

Accors

Esta plataforma trabaja de forma voluntaria, sin ninguna retribución por su acción, ya que los integrantes de la directiva tienen sus propios trabajos. Según la  presidenta de Accors, Elena Vicente “la corrupción no tiene ideología política, tiene la ideología de los corruptos”. Estas palabras echa por tierra la popular frase «este partido es un corrupto».

Además de llevar a trámite las denuncias recibidas por los ciudadanos ante el organismo competente, desde Accors se realiza una tarea preventiva tan crucial como la de operar contra la corrupción. Jornadas, manifiestos, medidas contra la corrupción en los partidos políticos, son algunas de las labores que desarrollan. En la actualidad, la plataforma se centra en la formación en universidades y colegios para concienciar a los más jóvenes, de que la corrupción es un perjuicio de la sociedad del siglo XXI, con la cual hemos de acabar.

En materia de lucha contra la lucha de la corrupción, la presidenta de Accors aclara que “la corrupción es una cuestión de personas y no de partidos”. Asimismo, critica tanto a la sociedad como a los partidos políticos por tirarse piedras unos a otros sobre quién es más corrupto. La plataforma se ha reunido estos últimos meses con Podemos y PSOE para crear una oficina anticorrupción en el ayuntamiento de Madrid. Si la iniciativa triunfa, la intención es, según nos indican desde la asociación, es trasladarla a la Comunidad de Madrid y por último llevarlo a un ámbito nacional. La oficina de carácter independiente, dependerá de todos los partidos, no sólo de quién ostente el poder. La sociedad civil también compondrá la comisión de control de esta oficina anticorrupción. “Esta es la manera de hacer un organismo independiente”, reitera Elena Vicente.

La responsabilidad de luchar contra la corrupción de los ciudadanos y de los medios de comunicación es crucial. Lo testifica la ONU a través de un informe de Anticorruption Day, incluye a estos dos grupos como partícipes principales de la lucha contra los tramposos. Desde la plataforma afirman que los ciudadanos son responsables de los políticos que ocupan la silla de poder. Por otra parte lanzan un dardo al trabajo de los medios de comunicación. “Los medios de comunicación son muy sectarios” declaran. Se quejan de que según quien les financie, ponen más tinta en unos casos que en otros, eso choca con la idea de constructores de la opinión pública.

Que proponen los partidos

Sobre los partidos políticos recae la obligación de adoptar medidas para acabar con la corrupción. Son los encargado de aprobar leyes que sancionen los actos delictivos por parte de las instituciones públicos. Las formaciones, con aspiraciones reales a la Moncloa, llevan en su programas electorales para las próximas elecciones generales, una serie de propuestas anticorrupción y de regeneración democrática. Sí que es cierto, que existen grandes diferencias entre unos partidos y otros en este bloque.

_logos_09f9ab9e
Partidos emergentes / Infolibre

Los abanderados de la nueva política (Ciudadanos y Podemos) integran en sus programas una extensa lista con la que intentan acabar con la lacra de la corrupción en los organismos públicos. El partido de Albert Rivera aboga por la adaptación íntegra del Informe Greco, desarrollado por la Comisión Europea. Este informe recoge una serie de recomendaciones dirigidos a todos los países de la UE para luchar contra la corrupción. El documento además de establece el contexto del problema y las peculiaridades del caso Español. Además propone la inminente puesta en marcha de diversas acciones, por ejemplo nuevas normas de la financiación de los partidos y un cambio en los métodos de contratación pública.

La formación morada se inclina por la revisión y renovación de los artículos relacionados con la corrupción citados en la constitución. Por ejemplo, que los delitos de corrupción y contras las AA.PP tengan un capítulo propio dentro de la carta magna. Asimismo, que la financiación ilegal de los partidos sea tipificada como delito penal o la ampliación a un mínimo de10 años, la prescripción de los casos por corrupción.

El PSOE, al igual que Ciudadanos y Podemos agrupa en su programa electoral un bloque de anticurrupción repleto de propuestas, como la prohibición de indultos a político que hayan cometidos algún delito, revisión  de los delitos por prevaricación y otros delitos económicos o asignar a la Audiencia Nacional los procesos de instrucción y el enjuiciamiento de los delitos.

El partido que menos se preocupa por batallar y liquidar la corrupción, echando un vistazo a su programa electoral, es el Partido Popular. El PP le dedica menos atención e este bloque, en comparación con Ciudadanos, PSOE y Podemos. Medidas legales y procesales son los puntos predominantes; el endurecimiento de las penas por prevaricación, persecución de delitos de cohecho o agilización de los procesos judiciales en casos de corrupción.

Otros partidos, como Izquierda Unida y UPyD no optan a la presidencia del gobierno pero integran en sus programa medidas anticorrupción. La formación liderada por Alberto Garzón propone un total de 45 medidas, entre las que se incluyen, la ampliación a 30 años de inhabilitación para ocupar un cargo público, los delitos económicos  vinculados con la corrupción no tenga fecha de prescripción.

Por su parte, UPyD muy activo en denunciar la corrupción en el Congreso de los Diputados, plantea varias medidas para luchar contra la corrupción, como por ejemplo instaurar en la constitución varias  leyes como el delito de financiación ilegal de los partidos políticos o exigir más responsabilidades por la mala gestión de los cargos públicos. También aboga por el fortalecimiento la independencia de los órganos reguladores y de control de la actividad económica y la independencia de órganos como CNMV, Banco de España o la Comisión Nacional de la Energía.

The following two tabs change content below.

Leave a Response