El gas natural es uno de los bienes más preciados en la actualidad. Los países exportadores de gas cuentan con grandes fortunas que les hacen depender de sí mismos, pero sobre todo, ser los países más poderosos frente al resto, que normalmente dependen completamente de los exportadores de gas y petróleo. Pero, ¿cuál es la situación actual de España respecto a este tema? ¿Realmente afecta el conflicto entre Rusia y Ucrania a nuestro país? La realidad, es que España, hablando de gas natural, tiene preocupaciones más importantes que deberá solucionar cuanto antes, completamente independientes al conflicto entre Rusia y Ucrania. El principal problema para el gobierno español en este sentido, se denominó en su momento como el “Proyecto Castor”. Para los consumidores, el principal problema aparece a la hora de interpretar la factura. Además se añade un nuevo problema, el incremento económico que pueda presentar el recibo en el futuro.

Gas Natural Fenosa, como bien es conocida, es una de las compañías eléctricas más potentes de España. Esta empresa tiene la principal de función de abastecer de luz y gas natural a los clientes que contraten sus servicios. Su sede principal se encuentra en Barcelona, pero la red de esta empresa se articula por todos los rincones de España.

Una de las funciones más complejas que están presentes en las vidas de las personas, es interpretar la factura del gas y la luz. Muchas familias, que consumen energía a través de las compañías eléctricas, se llevan las manos a la cabeza cuando llega por correo el importe del gasto de luz y gas en un determinado periodo de tiempo. Tanto los clientes de Gas Natural Fenosa como los de Iberdrola no son capaces de entender la gran cantidad de impuestos y cobros que se incluyen en las facturas periódicas que les llegan a sus respectivas casas.

DSAE es una consultora que tiene su sede principal en Valencia, y que se encarga de asesorar laboralmente y fiscalmente a sus clientes, que son autónomos. A este bufete acuden las personas que poseen una empresa y que necesitan ayuda en temas de gestión de entidades y logro de objetivos, etc. En Cuenca, son un local efímero. Menos de un mes, llevan operando en la provincia. Aquí, uno de sus principales quehaceres es la interpretación de todo tipo de facturas que les hacen llegar sus clientes. Verónica López Huete y Rodrigo Merchante Yébenes, son directora y director respectivos de la entidad que se acaba de instalar en Cuenca. Los problemas con la facturación están a la orden del día en sus vidas. A continuación, nos ayudan interpretar una factura del gas de Gas Natural Fenosa.

A partir de 2016 la factura presentará un nuevo incremento por culpa del Proyecto Castor

Después de regulaciones de todo tipo, hoy en día la factura del gas llega al correo de las casas cada mes. Todos los clientes no entienden el consumo real que han hecho de energía y no saben si puede corresponder con el precio estipulado en las facturas. El recibo se puede explicar, desmenuzando el mismo en tres subconjuntos.

Las parte superior del cargo no induce a ningún tipo de error o malentendido. En el se contiene información específica sobre el cliente. En el extracto se incluyen datos como el nombre y los apellidos, la dirección en la que reside el cliente y la dirección en la que se ha consumido la energía, la fecha de emisión de la factura, la forma de pago y la domiciliación bancaria. Hasta el momento ningún tipo de duda sobre la factura. Estos son datos informativos, pero que cabe revisar siempre para que no haya ningún apunte que sea erróneo y que no corresponda con el real.

El segundo subconjunto es el más complicado de comprender por parte de los clientes. En el se incluyen todo los gastos mensuales que se han tenido, explicados con datos numéricos. Esta consiste en la suma de cinco importes diferentes que juntos hacen la suma total de lo que se tiene que abonar. El de ellos es el término fijo de potencia. Este es un gasto mensual que se extrae de la multiplicación de los días que se haya consumido, por una cifra fija que es 0,115187 Euros. Es decir, si se ha consumido durante un periodo de 18 días, se multiplica ese número por el término fijo que establece la compañía eléctrica en su factura. Esta cifra es fija, no varía. El segundo, es la energía consumida en el periodo de tiempo establecido en la factura. Es decir la cantidad de energía consumida en Kw, por ejemplo 14 Kw, se multiplica por otra cifra fija que es 0,117489. Este término, al igual que el primero no es variable. Por tanto, estos dos primeros conceptos se refieren al consumo de energía, en el periodo de días establecido por la compañía eléctrica.

Los tres importes restantes son impuestos fijos que se cobran cada mes y que no varían, a no ser que lo dictamine el Gobierno. El primero de ellos, es un impuesto que corresponde al alquiler del equipo. Es decir, el cliente abona una cantidad mensual porque haya un contador de gas y electricidad en su vivienda. En la factura, el concepto aparece definido como Alquiler de Equipo. La cantidad total es de 0,57 Euros. El segundo importe corresponde al impuesto general que imponen las compañías eléctricas por el contrato de sus servicios y por el abastecimiento del producto al cliente. En el recibo se define como Impuesto Eléctrico. El porcentaje fijo mensual es de 4,84%. El precio a pagar mensualmente es de 0,34 Euros Y el último de los conceptos, es uno soberanamente conocido por los ciudadanos españoles. Es el IVA (Impuesto del Valor Añadido). Este precio en la factura depende del consumo que haya tenido el cliente. Cuanta más cantidad de energía se haya gastado, mayor será el precio a pagar por parte del cliente.

Al final de este subconjunto se suman los impuestos y las cantidades consumidas. El total de lo que surja de la operación matemática es el importe total a pagar por el cliente. Además, en es subconjunto se ofrece un gráfico. En el se explica la trayectoria de consumo que lleva el cliente desde dos años atrás. En la factura se especifica como “Historial de facturación en Kwh”. Este es un apartado informativo que aclara de manera gráfica el consumo de la persona en un periodo de tiempo de dos años. Este es el consumo del cliente, estimado por la compañía.

Por último, el tercer subconjunto contiene los datos actuales y de antes del cobro del contador que tiene instalado el cliente. En este apartado se demuestra de manera general el consumo que ha tenido el cliente en el periodo de tiempo que comprende la factura. En esta sección del recibo, se ofrecen los datos del contador. Se ofrece la cifra numérica que marcaba el contador de la última vez que le llegó la factura, por ejemplo 10822 y al lado, el término que marca el contador a día de hoy, por ejemplo 10863,03. La diferencia entre el actual y el anterior, es el consumo real del cliente. En este caso, 14,03.

Merchante Yébenes, director de DSAE afirma que “la trampa de las compañías está, en que muchas veces ofrecen el consumo estimado y no el consumo real”. Estas dos sociedades basan el consumo del cliente, en el gráfico que se añade en el segundo subconjunto. A través de la interpretación de esos datos, dan por real el consumo que ha tenido el cliente. Sin basarse en los números que se muestran en los contadores instalados en las viviendas.

Proyecto Castor

A mediados de 2010, el Gobierno aprobaba mediante Real Decreto la puesta en marcha de un almacén subterráneo de gas, que en un principio, abastecería de gas a España durante 50 días en caso de necesidad máxima. Esta plataforma se puso en marcha en 2012. Desde que se conoció la aprobación de esta planta de gas, la polémica ha acompañado continuamente al Gobierno y a la empresa concesionaria –Escal UGS-. Esta empresa, pertenece en un 66% a ACS, la empresa del Presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

Una plataforma que en sus inicios, se construyó con el fin de aportar fiabilidad y estabilidad en el suministro de gas a toda España. Pero que, si bien es cierto, nunca ha actuado como almacén de gas. Todo pensado para amortiguar los efectos que podría suponer un fallo en el transporte marítimo o una crisis política en los países productores –el caso de Rusia y Ucrania actualmente, del cual hablaremos más adelante-.

La plataforma se situó entre el Delta del Ebro y la costa Vinarós, un pueblo al norte de Castellón. A unos 30 kilómetros del pueblo castellonense. La idea principal es que el gas se transportase desde la planta de operaciones terrestre, a unos 6 kilómetros de Vinarós, hasta la plataforma Castor, situada a esos 30 kilómetros que antes hacíamos referencia.

En España existen otros almacenes para esta utilidad, pero si bien es cierto, el de la costa de Vinaros iba a ser el más grande del país. Hablamos en pasado puesto que está planta, en la actualidad, se encuentra totalmente parada.

Tras varios terremotos producidos en la zona, se calcula que más de 500, el Gobierno se ha visto obligado a hibernar el almacén. Diferentes estudios relacionan esta plataforma con los movimientos sísmicos registrados en el norte de Castellón. Desde Ecologistas en Acción, Pablo Cotarelo, miembro de la organización, ha declarado que “de todas las opciones posibles que hay actualmente, el Gobierno ha elegido la peor”. En esta misma línea Cotarelo añadía “no solo se hace el pago si no que se deja la planta en hibernación, no se procede a su desmantelamiento”.

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Este parón en la plataforma Castor no ha venido solo. El pasado mes de octubre se aprobó mediante Real Decreto la indemnización a la empresa encargada del almacén, Escal UGS, por parte del Gobierno con 1.350 millones de euros, por las molestias causadas por su hibernación. Es en este punto donde aparece la clave de las protestas llevadas a cabo por varias asociaciones, incluso por las medidas legales que tomará la Generalitat de Cataluña contra el gobierno español. En un principio, tres bancos se harán cargo de esta indemnización –Caixa Bank, Bankia y Banco Santander-, pero a partir de 2016, en la factura se añadirá un nuevo concepto como impuesto al ciudadano para que sean los propios consumidores de gas los que tengan que afrontar el pago de esta cantidad. Este impuesto se verá reflejado en nuestra factura los próximos 30 años.

El caso ha sido llevado hasta la Unión Europea –donde han declinado hacer declaraciones al respecto- ya que desde las diferentes asociaciones que se han puesto en contra de esta indemnización, ven una “auténtica burrada” que el ciudadano sea quien tenga que hacer frente a esta situación.

Conflicto Rusia-Ucrania

La crisis surgida en el Este del continente, tras la ocupación de Rusia en Ucrania, afecta en gran medida a la Unión Europea. Rusia es la mayor exportadora de gas al viejo continente. Cerca de un 32% del gas consumido en Europa, proviene de Rusia. Gazprom es la empresa exportadora más grande de Europa.

Centrándonos en nuestro país, este hecho es totalmente irrelevante, puesto que el gas consumido en España proviene en su totalidad del norte de África, concretamente de Libia y Argelia. Pero como apunta el miembro de Ecologistas en Acción, Cotarelo, se está planteando la hipótesis de trasladar el gas de ambos países y de Estados Unidos hacia Europa para de esta forma pasar por alto la crisis de Rusia y Ucrania en este sentido. Pablo Cotarelo ha comentado que “se está planteando la creación de una infraestructura que ayude a trasladar el GNL –gas natural licuado- desde Estados Unidos, pero es tan solo una hipótesis, no hay ningún movimiento al respecto”.

Esto tan solo es una hipótesis. España, de momento, seguirá recibiendo gas desde el norte de África. Mientras tanto tendrá que solucionar los diferentes problemas surgidos en nuestro país respecto al Proyecto Castor, que finalmente, tan solo ha quedado en eso, un proyecto y una deuda de 1.350 millones con Escal UGS que tendrán que pagar los propios consumidores.

 

Esta pieza forma parte de una serie de reportajes titulados  ¿Qué pagamos por la energía y el agua?

Este reportaje ha sido realizado por Ramón Piñero y Javier García

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