Sólo cuando las deportistas españolas consiguen llegar a la cima los medios de comunicación se hacen eco de su logro. No importa el camino recorrido hasta llegar a la gloria. No importa su lucha, su disputa o sacrificio porque solo saldrán en los medios cuando hayan alcanzado el éxito. Mientras no sea así, el deporte femenino no aparecerá en ellos. Es una situación injusta pero que a día de hoy es una realidad.

Esto no ocurre en el deporte masculino. Los medios de comunicación dan una mayor cobertura a los deportistas masculinos en comparación a las deportistas femeninas. El fútbol, baloncesto o tenis son los deportes referencia en las agendas informativas, unos en mayor medida que otros, y se informa día tras día de lo sucedido en estas disciplinas, pero eso sí, siempre en lo acontecido sobre deporte masculino.

Las victorias de Carolina Marin en los dos últimos campeonatos del mundo de bádminton, los logros de Mireia Belmonte en natación, las hazañas de Brigitte Yagüe en taekwondo, las guerreras de balonmano, Laia Sanz en motociclismo, el equipo de natación sincronizada, Lidia Valentín en halterofilia, son algunos ejemplos de una larga lista de éxitos de deportistas que han conseguido alcanzar la gloria y que por desgracia solo tenemos noticias de ellas cuando han conseguido lo más difícil, proclamarse campeonas. No queremos que ocurra esto, necesitamos saber tanto de los nuestros como de las nuestras en la misma medida.

La situación parece estar cambiando aunque muy lentamente. Todo esto se produce porque los medios se rigen por la ley básica empresarial, es decir, obtener beneficios a toda costa de la información que se ofrece. El gran problema es que se ofrece información irrelevante, anécdotas, anuncios, conflictos, rumores, en definitiva, desinformación. Esto es así y no lo podemos obviar. Debemos combatirlo.

Un ejemplo referente para este cambio es Teledeporte. Actualmente la única canal que retrasmite acontecimientos femeninos, y menos mal que sigue vigente porque el año pasado la intención era cancelarla. Gracias a ella, podemos disfrutar de las retrasmisiones de los partidos de las guerreras, de gimnasia rítmica, del atletismo… etc. Un medio parcial en el deporte puede existir. Que no nos engañen con falsas historias, ni cuentos. Ahí está el ejemplo de que es posible, pero por desgracia en este país impera la ley básica empresarial.

El mundo del periodismo deportivo debe tomar un nuevo rumbo, un rumbo para la igualdad. Un espacio donde el deporte femenino sea tan importante como el masculino. Un mundo donde el éxito conquistado por una deportista sea igual valorado como el conseguido por un hombre. No tenemos que esperar a que una deportista logre un título para que salga en las noticias. Las chicas merecen tener el mismo respeto que los chicos y para ello debe haber un cambio de mentalidad en la sociedad.

Leave a Response