Día Internacional contra la Corrupción, 9 de Diciembre

Las fábricas de calzado están inmersas en los 40.000 millones de euros que cuesta la corrupción a la sociedad española

La corrupción es una de las principales preocupaciones, por detrás del paro, que tienen los españoles. Muchas son las profesiones que defraudan dinero a la Hacienda Pública y una de ellas es la del sector del calzado. Gran parte de los empleados trabajan a cambio de dinero negro.

Hoy 9 de diciembre, gran parte de los seres humanos piensan que es un día cualquiera, pero esto no es así. Esta fecha, poco significativa, debería quedar grabada en la mente de todos los ciudadanos, ya que se celebra el Día Internacional contra la Corrupción  designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. En mayor o menor medida, todos sufrimos o somos partícipes de este tipo de delito.

El Premio Nobel de la Paz y Exsecretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, define la corrupción como «una plaga insidiosa que tiene un amplio rango de efectos corrosivos en las sociedades. Socava la democracia y el mandato de la ley, lleva a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, erosiona la calidad de vida y permite florecer el crimen organizado, el terrorismo y otras amenazas para la seguridad humana. La corrupción perjudica desproporcionadamente a los pobres al desviar fondos destinados al desarrollo, debilitando la capacidad del gobierno para proporcionar servicios básicos y desalentar la ayuda exterior y la inversión».

En España, al igual que en otros muchos países, la corrupción ha estado presente en el transcurso de la historia pero nunca como lo está siendo en la actualidad. Hoy en día, estos casos se están persiguiendo pero el principal problema que azota nuestro país es que solo se centran en un sector, en el de la corrupción política. Por lo tanto, están dejando de lado otras muchas acciones corruptivas sin investigar y destapar.

[ El año pasado se conmemoró este Día->http://www.unodc.org/ropan/es/IndexArticles/ARAC/dia-internacional-contra-la-corrupcion.html] con el fin de concienciar a la ciudadanía y dar a conocer el grave problema que corrompe la sociedad. Durante el 9 de Diciembre de 2013, el Secretario General de la ONU,  Ban Ki-moon, expresó este mensaje: «La corrupción impide el crecimiento económico al elevar los costos y socava la gestión sostenible del medio ambiente y los recursos naturales. Así mismo, quebranta los derechos humanos fundamentales, agrava la pobreza e incrementa la desigualdad al desviar fondos de la atención de la salud, la educación y otros servicios esenciales. Los efectos perniciosos de la corrupción los sienten miles de millones de personas en todo el mundo. La corrupción abunda también en el mundo del deporte y los negocios, y en los procesos de adquisiciones públicas. En la última década, el sector privado ha reconocido cada vez más su papel en la lucha contra la corrupción. Un llamado a la acción lanzado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y sus asociados está movilizando a las empresas y los gobiernos en favor de la transparencia en los procesos de adquisiciones».

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestra que las dos grandes preocupaciones que presentan los españoles son [el paro y la corrupción->http://politica.elpais.com/politica/2014/11/05/actualidad/1415193285_936500.html]. En el año 2013, [las acciones corruptivas costaron a los españoles 40.000 millones de euros.->http://www.huffingtonpost.es/2014/04/20/cifras-corrupcion-espana_n_5181256.html] De entre todos los sectores que contribuyen a este despilfarro, uno de ellos es el del calzado.

{{{Dinero negro}}}

El dinero negro, comúnmente conocido como dinero fácil, es aquel que no es declarado ni por el empresario ni por el trabajador. No porque se haya calificado como fácil debemos pensar que no cuesta ganarlo. La mayoría de los trabajadores que obtienen este dinero, lo hacen en condiciones de  precariedad laboral. Uno de los casos más comunes y conocidos en España, donde se defrauda a la Hacienda Pública, es el de las fábricas de calzado. La mayor parte de estas fábricas están situadas al este de nuestro país, más concretamente en la provincia de Alicante. Aunque podemos encontrarlas en diversos puntos del territorio nacional.

A lo largo de la historia del calzado, muchas de estas fábricas han utilizado a personas sin contratos y por lo tanto, sin estar dadas de alta en la Seguridad Social. Este sector es uno de los más fraudulentos. En estos momentos se ha dejado un poco de lado en materia de investigación. En varias ocasiones, como ocurrió en [tres talleres clandestinos de fabricación de calzado en Alicante->http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/09/26/valencia/1380189701_405205.html], los inspectores de Hacienda junto a los Agentes de la Policía de la Generalitat de la Comisaría de Elche (Alicante), los  desmantelaron por tener a trabajadores que carecían de un contrato laboral.

En Alpera, una pequeña localidad de Albacete, el sector del calzado ha sido y es una fuente de ganancias, sobre todo en el género femenino. Tres de las personas con las que he podido hablar y que han estado implicadas en este oficio, me han comentado que en la mayoría de los casos han trabajado para fábricas y rara ha sido la vez que lo han hecho con un contrato.

<quote>Si no tienes trabajo y esa es la única vía para poder mantener una familia, pues te aferras a ella</quote>

J.C.G tiene 46 años y lleva desde los 15 trabajando en el calzado. A lo largo de todo este tiempo, este ciudadano ha estado desempeñando su labor para varias fábricas y en ninguna de ellas ha tenido un contrato laboral, «nunca he denunciado esta situación porque nunca me han explotado ya que la faena me la llevan a casa y trabajo las horas que veo convenientes. Si no tienes trabajo y esa es la única vía para poder mantener una familia, pues te aferras a ella», argumenta J.C.G. Otra de las opciones que tienen estas personas, las cuales trabajan en sus domicilios, es darse de alta en la Seguridad Social y hacerse autónomo, pero según comenta este trabajador llevar a cabo esto es muy difícil, «yo he pretendido ser autónomo, pero el empresario no se compromete a pagarme la faena más cara y tampoco te asegura que vas a tener trabajo. Por lo tanto, no es beneficioso estar pagando como autónomo». A este trabajador ilegal le está siendo rentable ya que gana un dinero, pero como explica J.C.G., «a la larga, todo esto me va a perjudicar porque al no cotizar a la Seguridad Social no voy a tener ningún tipo de jubilación».

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R.E.T lleva trabajando desde hace 28 años y la mayor parte de su vida la ha dedicado a la elaboración de fundas de sofá. Su andadura en el mercado laboral comenzó cuando tan solo tenía 14 años. Con su temprana edad, que no le permitía la elaboración de un contrato pero con la disposición del jefe de la fábrica, trabajó durante unos años de manera ilegal. Aquí no solo estaba defraudando a Hacienda, sino que como ella misma comenta, «en esos momentos se me estaba vulnerando el derecho al menor. Si esto hubiera pasado en los tiempos que ahora corren, seguramente no hubiese estado en esa situación». El único momento en el que estuvo trabajando de forma legal fue cuando estaba dentro de la fábrica de fundas. El contrato que tenía R.E.T, por una parte sí que era legal, ya que dentro de él estaba incluido el pago de las 8 horas diarias, pero si trabajaba 10, las dos restantes no las cobraba: «en este caso se me estaba violando uno de los derechos de los trabajadores, el del cobro de las horas extras», refleja la trabajadora. Una vez que terminó su andadura por esta fábrica decidió seguir trabajando pero lo hizo desde su casa, en ese momento dejó de cotizar a Hacienda y empezó a cobrar dinero negro.

Otro caso similar es el de A.M.J que lleva trabajando 20 años en el sector del calzado. Este tiempo atrás ha estado como almacenista en una fábrica de Elda (Alicante) y siempre de forma legal. Pero no todas las personas que trabajaban con ella corrían la misma suerte. «En una ocasión dieron un chivatazo sobre una inspección y se fueron de la fábrica las personas que estaban irregulares, pero la próxima vez no se enteraron de que iban a ir a inspeccionar la fábrica y pillaron a todas las personas que no estaban dadas de alta en la Seguridad Social. El jefe pagó la multa y le obligaron a hacerles contratos a todas aquellas personas que no los tenían», declara A.M.J.  Hoy en día tiene que trabajar en el guarnecido pero lo hace desde su casa y de forma ilegal, «estoy apuntada al paro pero no me llaman para hacer otras cosas. Para conseguir dinero y tener un mínimo de sustento, esta es la única forma. O esto o nada», apunta la zapatera.

{{{Cómo destapar el fraude}}}

La Guardia Civil o la Policía son los encargados de destapar este tipo de delitos. Las dos formas más comunes para detectar y detener a las personas que estén involucradas en estas tramas son: mediante la denuncia que puede llevar a cabo la persona afectada o por un ‘chivatazo’ que alguien efectúa a estos cuerpos.

El Agente de la Guardia Civil, Francisco Massó Oseguera expone los distintos pasos que se deben llevar a cabo para poder descubrir estos delito: «una vez que nos enteramos del caso, la Benemérita hace ‘apostaderos’ (con coches camuflados y los Agentes vestidos de paisano controlamos los movimientos relacionados con el entorno de la fábrica) para conseguir información relacionada con el caso. Seguidamente controlamos las cuentas bancarias vinculadas con dicha empresa. A raíz de esto y con el permiso del Juez instructor pinchamos los teléfonos de los implicados para extraer la mayor información posible y buscamos pruebas concluyentes. Una vez esclarecidos los hechos delictivos se realiza un estudio del caso, se busca el momento idóneo para coordinar a la fuerza y finalmente se  procede a la detención».

El tiempo que puede tardar la Guardia Civil o la Policía en descubrir un caso, no se puede predecir porque como indica Francisco Massó, «la investigación de los casos no tiene una duración determinada ya que depende de la complejidad de cada uno de ellos».

{{{Procedimiento judicial}}}

El abogado (colegiado 3784, ICALI), Antonio J. Gascón Castillo, comenta que «el dinero negro que se mueve en el sector del calzado viene tipificado en el código penal como un delito fiscal, y en el caso de que tengan trabajadores sin estar dados de alta en la Seguridad Social es un delito contra los derechos de los trabajadores».

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Una vez que la Guardia Civil o la Policía desarman una fábrica de calzado, los culpables de este delito tienen que pasar por una serie de procesos antes de conocer la resolución final. «Los detienen, están máximo de 72h en dependencias policiales y en al caso de ser menor 24h, ya sea de la Policía o de la Guardia Civil, y pasan a disposición judicial. El Juez Instructor, del lugar donde han sido detenidos, les toma declaración  y puede hacer 3 cosas: dejarlos en libertad sin fianza y con obligación de acudir los días  1 y 15 de cada mes al juzgado, en cualquier juzgado de España; prisión sin fianza y  prisión con fianza que se puede depositar en cualquier momento», explica Antonio J. Gascón.

<quote> Al igual que los argentinos y los italianos, la corrupción la llevamos en los genes</quote>

En  los casos anteriormente mencionados, uno de los derechos fundamentales que se viola es el Derecho de los Trabajadores. Pues esto conlleva a una repercusión negativa ya que infringe la ley, por lo tanto pueden llegar a ser condenados con pena de cárcel. «En el caso de delito fiscal, la pena que puede caer sobre el responsable es de 6 meses a 6 años de cárcel dependiendo de la gravedad del delito y de las circunstancias en las cuales se comete. Si se vulnera el derecho de los trabajadores  puede llevar hasta la inhabilitación del empresario, para que no pueda ejercer como tal durante un tiempo determinado», refleja el abogado.

Antonio J. Gascón tuvo que intervenir en un caso relacionado con la detención de 30 chinos en una fábrica de calzado en la zona de Altabix, sita en la localidad de Elche (Alicante), los cuales estaban trabajando durante 15 horas diarias, cobrando solamente lo que era para poder comer y para dormir y vivían hacinados en los bajos de una fábrica. Aquí podemos observar que muchos de estos casos se dan en España pero que los medios de comunicación no los denuncian como lo están haciendo con otros casos similares.
A la pregunta de qué si España es un país de corruptos, Antonio J. Gascón Castillo no dudó en responder que sí, «yo creo que sí porque son innumerables los delitos que se van descubriendo y las instrucciones que se van creando tanto a nivel municipal como a nivel de diputación. Al igual que los argentinos y los italianos, la corrupción la llevamos en los genes».

No hace falta indagar mucho para darnos cuentas de que vivimos en un país donde la corrupción está en cualquier rincón. El Día contra la Corrupción no debería quedar en una simple campaña, todos y cada uno de nosotros tendríamos que hacer el esfuerzo para [eliminar este delito->http://www.actagainstcorruption.org/documents/actagainstcorruption/print/materials2013/call2action/corr13_call2action_A4_ES.pdf] que, a la larga, nos perjudicará a todos.

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Inma Teruel

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