El pasado 30 de noviembre el actual presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, anunció que el nuevo hospital de Cuenca, cuyas obras se reanudaron hace unas semanas, se abastecerá energéticamente mediante la biomasa procedente de los montes de la provincia. Esta iniciativa en un centro hospitalario público es innovadora en la comunidad, pues se trata del primer hospital que usará la biomasa como fuente de energía renovable.

El proyecto del nuevo hospital general, paralizado desde 2012, ha reanudado con la noticia de Page que muestra el compromiso con el medio ambiente de esta nueva infraestructura. El centro sanitario contará con 120 consultas y gabinetes, 13 quirófanos y 508 camas disponibles para los ciudadanos de la provincia, y servirá como alternativa al actual hospital debido a que este es “el más antiguo de la región”, según el presidente de Castilla-La Mancha. Reactivará también así, como afirma Page, la economía de la capital y provincia conquense, muy afectada tras el recorte de plantilla del actual hospital de Cuenca que afectó a aproximadamente 500 trabajadores.

DSC_2174Además, el uso de la biomasa como fuente de energía renovable convierte al nuevo proyecto en una experiencia piloto que el gobierno autonómico podría extender a otras infraestructuras hospitalarias, como el actual Virgen de la Luz de Cuenca. El aprovechamiento de los recursos que proporcionan los montes y bosques de la región suministrará la energía necesaria para abastecer la calefacción y refrigeración, así como proporcionar agua caliente al hospital.

Desde Ecologistas en Acción de Cuenca han declarado que es esta una iniciativa interesante pero que dicen no compensar la construcción de un nuevo centro sanitario “cuando al edificio actual no se le está sacando todo el partido posible, situado en el casco urbano consolidado, en buen estado e infrautilizado, con plantas cerradas, y con terreno anexo libre y disponible para su ampliación.”. El empleo de energías renovables “no justifica abrir una nueva zona urbana en un entorno no urbanizado que supone dispersar más a la población cuyo desplazamiento es más perjudicial para el medio ambiente, pues obliga a mayor movilidad y más emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación y coste económico”, afirma a este medio Carlos Villeta, presidente de Ecologistas en Acción Cuenca. “El uso de masa me parece una cosa positiva pero no compensa la negatividad de la nueva construcción”, continua Villeta.

Además, el presidente de Ecologistas en Acción ha querido añadir en cuanto a la obra que es “un total despropósito» al que se oponen y que «solo va a beneficiar a las empresas constructoras, en este caso OHL y Construcciones Sarrión, y a los especuladores que pretenden relanzar el sector del ladrillo”.

La biomasa en España

Pese a que sea llamativa la noticia de Page, el uso de la biomasa como fuente de energía no es algo novedoso, pues debemos recordar que esta fuente fue la más importante hasta la llegada de la revolución industrial, y todavía a día de hoy sigue siendo la prioritaria en los países no industrializados.

Cada vez son más los casos en los que una importante edificación opta por esta energía renovable para el abastecimiento energético. Si bien el caso del próximo hospital de Cuenca es una novedad dentro de los centro sanitarios autonómicos, este sistema fue planteado con anterioridad en la construcción de otros edificios en el Estado, como es el caso de la fábrica situada en Burgos del grupo francés de cosmética L’Oréal, la cual se abastece mediante una central de biomasa inaugurada el año pasado y la convierte, así, en la primera industria en usar este sistema en España.

También otras edificaciones públicas han elegido esta fuente renovable para ser la encargada de suministrar la energía necesaria para su acondicionamiento, como pueden ser escuelas, polideportivos municipales y piscinas públicas. Del mismo modo, ya hay ayuntamientos que se plantean esta iniciativa, como es el caso de Serra, el cual fue el primer consistorio valenciano en aprobar el aprovechamiento de la energía que proporciona la biomasa para su abastecimiento.

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Como hemos visto, la propia naturaleza puede aportar una importante materia prima para el beneficio social en las poblaciones de España sin tener que salir perjudicada en el camino, y de esto Cuenca ha querido sacar partido.

Las basuras orgánicas, las hojas de los árboles, los excrementos, son solo algunos ejemplos de la materia que aporta la actividad de los seres humanos y que puede ser utilizada como materia prima para el abastecimiento energético. Se trata de aprovechar la energía interna de estos residuos. Es también considerada como un segundo paso en el reciclaje, pues estos recursos logran convertirse en una fuente de energía renovable, inagotable y limpia, al mismo tiempo de ser una alternativa considerable a la energía nuclear, mucho más insegura que esta, además de ser la fuente de energía renovable con mayor crecimiento en los últimos años.

Pero no solo recaen sus ventajas en el abastecimiento de forma limpia para con el medio ambiente, con una mínima emisión de contaminantes en el proceso de combustión, sino que además ayuda a limpiar los montes de la provincia. Esta iniciativa ayudaría a mantener los entornos naturales conquenses más óptimos para prevenir futuros incendios forestales, facilitando la labor de las brigadas dedicadas a la extinción de fuegos, así como a evitar plagas, favoreciendo a la regeneración natural.

La mayor desventaja que tiene esta fuente renovable es que, al igual que los combustibles fósiles, para producir energía debe ser la materia prima quemada, liberando CO2 a la atmósfera. No obstante, las plantas cultivadas que posteriormente se convertirán en biomasa absorben este carbono equilibrando esta desventaja con sus beneficios, mientras que los fósiles emiten tanto en su producción como en la combustión para transformarse en energía, por ejemplo las emisiones que provocan los vehículos, sin compensar de manera alguna al medio ambiente.

La iniciativa planteada por Emiliano García Page favorecerá de este modo al planeta reduciendo al máximo los efectos secundarios y negativos que pueda producir el acondicionamiento del nuevo centro sanitario. A pesar de ello, como afirma Ecologistas en Acción, debemos esperar que el incremento de desplazamientos pueda descompensar la construcción del nuevo hospital conquense, haciendo que esta decisión ecológica sea insuficiente.