Esto, es lo que parece que quiere decir el autor alemán Günter Wallraff, en su libro Cabeza de turco, que no todo lo que viene del país germano tiene que ser maravilloso, y que éste, al igual que el resto de los países, tiene miserias y basura que esconder bajo la alfombra.

La obra, publicada en el año 1985, provocó una intensa sacudida dentro de la sociedad teutona, donde en poco más de dos meses se convirtió en el libro más vendido en ese país desde la segundad guerra mundial.

Foto: Gunter-WALLRAFF/copy-MT-Slanzi-2010-03
Foto: Gunter-WALLRAFF/copy-MT-Slanzi-2010-03

El escritor se hizo pasar por un migrante turco durante más de dos años. Para ello, Wallraf, transformó su aspecto, con lentillas de color negro, peluca y bigotes oscuros e incluso pasó a hablar un desastroso alemán con acento turco, para de esta manera poder vivir en primera persona que trabajos realizaban este tipo de inmigrantes, y como eran tratados por los propios germanos.

En una entrevista publicada por el diario mejicano El Universal en noviembre de 2008, al ser preguntado sobre su predisposición como periodista para encubrirse, el literato respondió “creo que es más que el periodismo, se ha convertido en la tarea de toda mi vida…Muchos de mis esfuerzos por defender los derechos humanos los hice publicando un asunto, en otros casos logré mejorar algo sin necesidad de hacerlo”.

De igual manera en un artículo divulgado por la revista uruguaya  Punto y Aparte en marzo de 1990, Günter Wallraff, al ser interrogado sobre cuál sería la condición de su oficio, actor, periodista o escritor, contestó “-No soy un buen actor. Soy un buen médium, un intermediario, un oyente. Me gusta introducirme entre la gente y escuchar las cosas de las que hablan normalmente, que no son las mismas que cuando se les pone un micrófono delante. Un actor trabaja con situaciones creadas por alguien. Yo trabajo con la realidad, y trato de modificarla, de influir en ella. Quizás mi trabajo sea más parecido al de un director de una obra que al de los actores.”

La obra refleja las condiciones laborales y personales a las que se ven sometidos los migrantes de origen turco para poder trabajar y vivir dentro de Alemania. Bajo la personalidad de Alí, Wallraff desarrolla a lo largo del texto, tareas diferentes, trabajador en un Mc Donald’s, obrero de la construcción, empleado en la industria siderometalúrgica o en una central nuclear. Incluso el protagonista, llega a ejercer de cobaya humana para una empresa farmacéutica.

Portada libro-Ed. Anagrama
Portada libro-Ed. Anagrama

Lo relevante es que todas estas ocupaciones, Alí las realizar de forma irregular, motivo por el cual su remuneración es mucho más baja y que se encuentra bajo las garras de empresarios e intermediarios sin escrúpulos, que obtienen un gran beneficio a costa de este tipo de trabajadores.

Dentro del texto se pueden encontrar pinceladas de cual o cuales son las pretensiones del autor:

“Yo no era un turco auténtico, eso es cierto. Pero hay que enmascararse para desenmascarar a la sociedad, hay que engañar y fingir para averiguar la verdad.”

“Mejor ser un cerdo SS que un cerdo turco. Nunca ha habido mejor alemán que Adolf Hitler”

Mención especial hay que dedicarle al capítulo “La Conversión”, en ese pasaje el protagonista Alí y un compañero turco tratan de ser bautizados, una vez que se han convertido al catolicismo después de leer la Biblia, recorren varias iglesias, donde los sacerdotes ponen distintas excusas para no administrarles el bautismo.

El protagonista es el propio autor disfrazado de Alí que narra las historias en primera persona y como vivencias personales. En alguno de los capítulos de la obra Wallraff incluye artículos enmarcados, donde expone datos reales que se alejan del protagonista, en un caso sobre las ocupaciones de trabajadores en Alemania, en otra ocasión describe a un empresario, habla sobre la secta Bhagwan, documentos de seguridad, etc.

 

“Retrato de la migración”

El libro es al fin y al cabo una descripción desgarradora del trato que reciben las personas que migran a otros países, para trabajar como mano de obra, nada o poco cualificada, sufriendo todo tipo vejaciones tanto físicas, obligados a realizar los trabajos que la población autóctona no quiere hacer en la mayoría de los casos, como psicológicas, reducidos a un papel secundario donde su voz no es oída y siempre bajo la amenaza de la expulsión.

También se refleja la xenofobia y la hipocresía de las sociedades occidentales, que no solo afecta a los extranjeros, sino incluso a los descendientes de estos, aunque en este caso, ya son alemanes de origen con un idioma aprendido y hablado a la perfección, no dejan de ser tratados como turcos.

A lo largo de la obra el lector va sintiendo empatía con el protagonista y con sus desventuras, logrando un efecto de  sensibilización  de la conciencia social,  ante las injusticias que aparecen, reconociendo esa sociedad como la propia, aflorando a su vez un sentimiento de vergüenza.

Ficha Técnica:

  • Título: Cabeza de Turco, título original “Ganz unten”.
  • Autor: WALLRAFF, Günter (1942-).
  • Editorial/Colección: Epub libre; epub r1.0 Rob_Cole 01.02.2015.
  • Traducción: Pablo Sorozábal.
  • Año de publicación: 1985.
  • Número de páginas: 217.

 

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