Es jueves, son las 10 de la mañana y toca piscina para los chicos de Asprona de La Roda. Once chicos mayores de 21 años con discapacidad intelectual de diferentes localidades de la provincia de Albacete comienzan la mañana haciendo deporte.

Nada más llegar al centro ya se van preparando para la actividad de hidroterapia que les espera. Cogen su mochila y con la ayuda de las personas de apoyo que trabajan con ellos, se suben a la furgoneta que les lleva a la piscina cubierta “David Castro Fajardo” de la localidad. Una vez ahí cogen hábitos personales muy importantes como son el saludar a la hora de entrar a un sitio, pasar el rodillo con su tarjeta, llegar a los vestuarios y ser responsables de sus objetos, vestirse con la indumentaria de natación sin olvidar lo imprescindible: gorro, gafas, bañador, chanclas, toalla… Una vez preparados, comienza la actividad.

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Preparados para entrar al interior de la piscina. / Fotografía: Rosalina López, responsable de la actividad de hidroterapia.

Lo primero de todo es ducharse. Después cada chico empieza a realizar un plan de trabajo individualizado puesto que no todos tienen las mismas necesidades especiales. Hay un grupo de tres personas que pasan la hora en el vaso pequeño acompañados de voluntarios mientras siguen las instrucciones de una monitora de aquagym. En este mismo vaso, hay un par de chicos que realizan actividades motrices dentro del agua; una de ellas es caminar durante toda la hora para mejorar las dificultades  que tiene al hacerlo en tierra firme, y es que con la presencia de agua lo hacen de forma más ágil.

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Una de las chicas en el vaso grande nadando. / Fotografía: Rosalina López.

En las diferentes calles que hay en el vaso grande, se hacen actividades diferentes. Una de ellas  es la que se le realiza a Emilio con la finalidad de que practique ejercicio físico. En tierra firme no puede hacerlo por escasos movimientos que su cuerpo le permite realizar. La actividad consiste en ir echándole balones y que él nade hacia ellos. Otro de los chicos, Paco, que necesita hacer pie o estar en contacto con el bordillo porque tiene miedo, hace pases de balón con el voluntario que se mete con él al agua y después actividades de imitación, el monitor hace un gesto y él debe de seguirlo, por ejemplo si va andando y sube una rodilla, o salta, él igual. El resto de chicos, en concreto tres, que se pueden valer por sí mismos, se colocan en otra calle y nadan  con la vigilancia y las órdenes de un monitor. Nadan a crol, espalda, y mariposa. Los últimos diez minutos siempre son para un juego grupal, se juntan todos en el vaso pequeño.

Una vez finalizada la hora de piscina, los chicos vuelven al vestuario, se duchan y se visten para dirigirse de nuevo al centro.

Nuria Carrilero, directora del centro de día y psicóloga: “esta actividad se realiza con el fin de tratar habilidades de movilidad gruesa a nivel de deporte, conducta, pautas y el cómo enfrentarse a las actividades diarias como son el aseo, o el vestido y desvestido” asegura.

«Les gusta el agua»

Además de esta actividad de hidroterapia, los chicos hacen otras actividades de bienestar físico y padel. Aprovechan tanto en el centro  como en el parque de la localidad cuando hace buen tiempo para la primera. Por otro lado está el club deportivo Aspro-Roda en el que cuatro chavales son los que se preparan para competiciones a nivel regional y nacional. Aquí se realizan más deportes como fútbol, baloncesto o atletismo por ejemplo.

Todas estas actividades que se realizan desde la Asociación de Asprona de La Roda, requiere de voluntarios que se animen a ir y formar parte de este colectivo, son muchos los chicos que necesitan apoyo y cuanto más sean, mejor.

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