En plena crisis económica que sigue azotando a nuestro país, servicios que siempre se han caracterizado por ser públicos ahora se encuentran sometidos a debate por la necesidad que, desde algunos estamentos, ha surgido de privatizarlos. Es el caso por ejemplo de la sanidad. Ya no es ajeno que cada día se lance una información al espacio mediatizado acerca de la licitación de la gestión de un hospital. El mismo caso sucede con la educación, y más concretamente con la tendencia generada en los últimos años en la comunidad de Castilla-La Mancha sobre la puesta en marcha de la privatización de las residencias de estudiantes universitarios.

Este proceso se inició el pasado mes de julio de 2013, momento en el que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM) sacó a licitación la gestión de todas las residencias universitarias de la comunidad. La privatización se había fijado por un mínimo de dos años y prorrogable por diez, hasta el año 2023.

Con el pretexto de la privatización, prevista para todas las residencias universitarias de Castilla-La Mancha, el gobierno regional dividió a las provincias por distintos bloques. De este modo, las residencias de cada provincia conformarían una unidad salvo las de Toledo, Talavera y Guadalajara, que atienden a un único paquete de residencias. Según los detalles de licitación ofrecidos por la JCCM, el preció mínimo para la puesta en marcha de la privatización fue de 9.000 euros por cada residencia y de 2.700€ para la residencia/vivienda de Almadén. En el caso de que una empresa decidiera hacerse cargo de todas las residencias de un lote, como puede ser Ciudad Real, tendría que pagar un precio de 38.700€.

Este fue uno de los principales debates entre los jóvenes universitarios durante el verano de 2013. Tanto fue el desconcierto y la desconfianza ante la posible gestión privada de las residencias que se entregaron un total de 10.000 firmas a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contra la privatización de las mismas. La protesta no hizo efecto y desde el comienzo de las clases del curso 2013-2014 se había hecho efectiva la privatización de los centros educativos en todas las provincias de la comunidad salvo en Cuenca, donde ninguna empresa se hizo cargo de las tres residencias que la componen.

En el caso de Ciudad Real, fue la empresa Mawersa la que se encargó de la gestión de los centros residenciales universitarios de la provincia, empresa que también se encargó de los centros de Guadalajara. Por su parte, las residencias de la provincia de Albacete quedaron bajo la tutela de la empresa Copriser, que este año se encargaría también de la gestión de las residencias en Cuenca.

Residencia Alonso de Ojeda -Fuente http://www.lasnoticiasdecuenca.es/c...
Residencia Alonso de Ojeda -Fuente http://www.lasnoticiasdecuenca.es/c…

Con la llegada de la gestión privada a los centros universitarios de la región, muchos estudiantes, con miedo a que se produjera un cambio brusco en la gestión de los servicios, cambiaron la residencia por los pisos universitarios. A pesar del cambio en la gestión, aún quedaron estudiantes que continuaron apostando por vivir en la residencia universitaria. Este es el caso de Cristina Peña Acevedo, estudiante del grado en Derecho en la provincia de Ciudad Real.

Con el cambio de gestión, Cristina optó por continuar en su residencia universitaria. “El cambió se notó sobre todo en los servicios de limpieza y en el desayuno” apunta la estudiante. Con una reducción en el personal, el número de días que el personal de limpieza entraba a cada habitación disminuyó en las residencias con gestión privada. Por su parte, aunque el precio de la residencia no aumentó de un año para otro, hubo servicios que se vieron deteriorados.

La polémica con la privatización de las residencias fue muy grande entre el sector de los estudiantes. Particularmente, Cristina Peña apunta a que el cambio de gestión se produjo por una posible falta de rentabilidad. Por último, la estudiante de 20 años afirma que ella se queda con el año de residencia que estaba subvencionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por delante del año en el que se privatizó.

Otro de los factores a tener en cuenta con la llegada de la gestión privada a las residencias universitarias es la reubicación de los puestos de trabajo que formaban parte de los centros. En el caso de Ciudad Real, fueron un total de 44 los trabajadores que fueron desplazados de sus puestos de trabajo. El Museo Municipal, la Biblioteca y otros centros de la ciudad fueron los destinos para el total de trabajadores tras las licitación del proceso.

La polémica llega a Cuenca

Una vez cambiada la gestión de las residencias universitarias en la región, la incertidumbre sobre lo que sucedería en Cuenca seguía abierta. Tras un intento de privatizar las residencias en el año 2013, el único cambió que se produjo fue el cierre de la residencia María de Molina. En el ecuador del curso, las voces sobre una posible privatización para el curso 2014-2015 volvieron a sonar con fuerza.

De este modo, el pasado mes de junio de 2014, la Junta de Castilla La Mancha anunciaba una resolución para privatizar las residencias universitarias de Cuenca, mediante la cual las empresas interesadas tenían quince días para presentar sus ofertas. El documento hacía referencia a las tres residencias que se encontraban activamente en ese momento: Alonso de Ojeda, Bartolomé de Cossío y Juan Giménez de Aguilar.

La Consejería de Educación, adjudicó estas residencias a la empresa Copriser S.L., después de que el año pasado no se presentase ninguna empresa para el concurso de privatización de las residencias universitarias públicas en Cuenca. De este modo, esta localidad tardó un año más que el resto de provincias en privatizar las residencias castellano manchegas.

Esta medida afecta a 56 trabajadores de Cuenca, entre ellos ordenanzas, cocineros y personal de limpieza, que fueron reubicados, ya que la empresa contaba con sus propios trabajadores. No obstante, la mayoría de personal laboral fijo fue trasladado a otros puestos de trabajo dependientes de la Junta. El contrato de la empresa será por dos cursos más dos prorrogables.

El sector más beneficiado o perjudicado por la privatización de las residencias sigue siendo el estudiantil. Con la llegada de la gestión privada muchos jóvenes decidieron abandonar la residencia, en cambio, otros muchos optaron por continuar a pesar de todas las protestas. Alberto López Ramos ha comenzado este curso su tercer año en la residencia Alonso de Ojeda

Pregunta: En términos generales, y teniendo en cuenta tu experiencia personal, ¿has estado más cómodo con los servicios que proporcionaba la residencia con la Junta o con la empresa privada?

Respuesta: Pues tras dos años aquí en la residencia, y este año que se ha privatizado, no he notado grandes cambios. Sin embargo si en limpieza que pasan menos, en comidas ha cambiado bastante porque antes nos servíamos en la misma mesa y había más cantidad. Lo que si he visto mejorado es el nivel de calidad de la comida que a mí, como usuario, me gusta más que el año pasado: más equilibrada, menos grasas. Y por lo demás todo sigue igual. Bueno, mejoría también en que ahora dejan pasar a gente externa a la residencia, con un horario de 10 de la mañana a 10 de la noche y lo único que han recortado ha sido el tema de limpiezas de sábanas y toallas, que ahora ya no hay ese servicio, pero tienes lavadora en la cual insertas dinero y las puedes lavar.

P-En cuanto a calidad y cantidad de comida, ¿has notado alguna diferencia desde que la residencia ha pasado a estar en manos de la empresa privada?

R: Si, bastante. Por ejemplo este fin de semana, después de pasar dos semanas, nos han dado las sobras de los días anteriores. En el tema picnic, que consistía en que los fines de semana y los festivos en vez de darnos de cenar nos daban un bocadillo, zumos, galletas y postre, este año lo han reducido a dos bocadillos pequeños.

P- En cuanto a la calidad dices que este año está mejor pero, ¿en cuanto a cantidad?

R-En cuanto a cantidad bastante menos. El año pasado podías repetir sin problema, sobre todo porque el director del año pasado no quería que nadie se quedara con hambre o sin comer, y este año como regla supuestamente tienes que esperarte a que entren todos a comer para poder repetir.

P- Cuando la residencia pertenecía a la Junta, el servicio de limpieza era amplio, entendiendo por eso el lavado de sábanas y la limpieza de habitaciones cinco veces a la semana. ¿Eso ahora sigue siendo igual o se ha reducido este servicio?

R-Se ha reducido bastante el tema porque influye mucho que tenemos menos confianza y menos relación con los limpiadores. Por ejemplo, desde este año si pasan por las habitaciones y están cerradas, no limpian directamente. Y los fines de semana, el año pasado por lo menos pasaban a limpiarnos las papeleras. Este año ni eso. Con diferencia al año pasado en limpieza, peor.

P- El trato con el personal (conserjes, cocineros o limpiadores), ¿sigue siendo el mismo o la relación se ha vuelto más fría?

R-Eso depende también del residente. Yo soy una persona abierta y extrovertida y me llevo bien con todo el mundo. A los del año pasado les cogí cariño porque he estado dos años viviendo con ellos, por decirlo de alguna manera, y tenía mucha confianza con ellos. Pero yo creo que este año podremos llegar a tener más trato con los nuevos.

P- En años anteriores, el precio de la residencia oscilaba entre los 390-400€. En tu caso, y al pasar a manos de una empresa privada, ¿la residencia mantiene esos precios?

R-No es que mantenga los precios. Cada año, por el IRPF o el Impuesto sobre las Empresas, siempre subía un poco y normalmente subía cinco euros más o menos y este año ha seguido igual. El año pasado costaba 405 y este año 410. Son todos rumores, yo se que ahora está subvencionado por la junta y por consiguiente tiene la potestad sobre esta residencia. Si sigue así no tiene porque aumentar, pero sin la potestad no dudo en que aumente.

P- Desde tu punto de vista, ¿por qué crees que se ha llevado a cabo la privatización de la residencia?

R-En teoría por términos de pérdidas. Hablando con el director del año pasado, Aurelio, nos dijo que esta residencia no tenía pérdidas pero también porque hay un número alto de residentes, ya que tiene hasta 200 plazas. No es lo mismo que una residencia de 50 plazas. Yo ahora, tanto a la gente que está trabajando el tema comidas no es lo mismo hacerlo para 200 personas, que tienes más ingresos, que para 50.

Muchas fueron las quejas que se produjeron tras la privatización de las residencias universitarias. Comisiones Obreras publicó un estudio de estas residencias, en las que se señalaba que las públicas eran las únicas que cumplían adecuadamente con los servicios que se ofrecían a los estudiantes, mientras que en las privadas las deficiencias se manifestaban en la limpieza o la alimentación. “Ya sabíamos de antemano, por mucho que el Gobierno Popular haya dicho que la calidad de los servicios no se vería mermada, que cuando una empresa se hace cargo de un servicio público, lo que prima para ellos es el dinero, no cómo estén los alumnos residentes de las Residencias Universitarias”, comentó Julio Dolz, responsable de la Federación de Personal Laboral. Igualmente, las protestas llevaron a que los estudiantes enviaran una carta de queja formal al Ministerio de Educación.

Tras el primer mes de curso, es necesario realizar un balance de lo que ha supuesto la privatización de las residencias en uno de los centros de Cuenca, la residencia Alonso de Ojeda. Su director, Sergio Garrido ha realizado un balance.

Pregunta-¿Cómo y cuándo surge la idea por parte de la empresa Copriser de echar la licitación a las residencias universitarias de Cuenca?

Respuesta: El año pasado en Albacete ya nos las quedamos. Viendo que era un servicio en el que éramos buenos, en Albacete han mejorado mucho los servicios, decidimos intentarlo con las residencias de Cuenca

P-Además de la oferta de servicios a los estudiantes universitarios, ¿Cuál es el principal objetivo que busca una empresa como Copriser mediante la privatización de las residencias?

R- Aparte de dar el servicio a los estudiantes, también es una buena forma de ampliar el negocio, llegar a otros sitios y lugares donde antes no trabajábamos. Copriser es una empresa de servicios, por tanto queremos darnos a conocer por esta zona

P -La puesta en marcha de la privatización de las residencias se ha iniciado en Cuenca para el curso para el curso 2014-2015. ¿La duración es de un año o está previsto que la empresa continúe con su apuesta?

R-La concesión entera es para diez años, pero se renuevan de dos en dos. Nosotros con total seguridad estaremos dos años, este y el que viene. Después no te puedo decir nada, puede ser que el gobierno cambie y las vuelva a declarar públicas o que nosotros declaremos pérdidas y no nos interese continuar. Seguro estaremos dos años. Nuestra idea es que todo salga bien y podamos estar aquí mucho tiempo.

P- En cuanto al precio de la residencia, ¿La intención de la empresa es mantenerlo a corto o largo plazo?

R-Es el precio que nos marca la junta, nosotros no lo tocamos para nada. La junta nos dice 420€ la fianza. Siempre va a estar marcado por la junta

P- En lo que respecta al personal (limpiadores, conserjes y cocineros) sigue siendo el mismo que el año pasado?

R-Nosotros hemos contratado nuestro propio personal. Ten en cuenta que la gente del año pasado muchos de ellos eran funcionarios, por lo que los han reubicado en otros puestos de trabajo. Nosotros del año pasado nos hemos quedado con el equipo de mantenimiento, el resto del personal es nuevo

P-¿Se mantiene por tanto el mismo número de trabajadores, o han aumentado o disminuido?

R-Hay un poco menos de personal. Considero que el año pasado había mucho personal para la gestión de la residencia


P-A raíz de las informaciones sobre la privatización de las residencias en Cuenca, la opinión pública se mostró descontenta con tal idea. ¿Por qué crees que se produjo esta reacción? ¿Estás de acuerdo?

R-Esta reacción se produce porque las personas por lo general están en contra de las privatizaciones, sea residencia o cualquier servicio. Consideran que se pierden puestos de empleos, cuando no es así. Siendo funcionario no te pueden echar de tu puesto de trabajo. A la gente le gusta mucho hablar, han metido mucha mala publicidad contra nosotros cuando no sabían cómo iba a ser la gestión. El ciudadano considera que lo público es mejor cuando no siempre tiene que ser así

P-En cuanto a la alimentación y a la limpieza, servicios básicos en la residencia, Copriser mantiene la oferta de años anteriores, o es superior o inferior?

R-Por lo menos mantener, pero intentaremos mejorar todos los servicios. Estamos estudiando poner en la residencia una fotocopiadora para que a los estudiantes les salga por un mejor precio ese servicio. Considero que en la cocina hemos mejorado con el self-service. Intentaremos mejorar en todo lo que podamos.

P-Para terminar…desde tu punto de vista Sergio consideras que un servicio público como es la educación y alojamiento de estudiantes universitarios en residencias universitarias debe estar en manos de la junta, o por el contrario, pertenecer a una empresa privada como es Copriser?

R-Desde mi punto de vista, yo creo que ahora está mejor gestionada porque se utilizan mejor los recursos. Se aprovechan más los recursos que tenemos a nuestra disposición. En años anteriores había un director por cada residencia, este año hay uno para todas las residencias. Considero que aprovechamos más los recursos.

Sergio Garrido, director de las residencias universitarias de Cuenca - Fuente propia
Sergio Garrido, director de las residencias universitarias de Cuenca – Fuente propia

Tras la licitación de las residencias universitarias de Cuenca se ha alcanzado un 100% de la privatización de los centros de la región. La duración de los contratos de las empresas se ha establecido por un periodo de 10 años. Con el paso del tiempo serán los propios estudiantes los que se vean perjudicados o beneficiados por este nuevo modelo de gestión.

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