Cuando pensamos en la palabra deporte, lo primero que se los viene a la cabeza es una pista, ya sea de tierra, asfalto, agua o césped. Sin embargo, existen mucho más allá de todos estos, en otros lugares y escenarios como edificios, escaleras, paredes, puentes o barandillas, donde también se puede realizar el deporte. Este deporte es el parkour, y desde hace ya más de quince años se comenzó a practicar en Francia, es por esto, que a quienes lo practican se le llama ‘traceurs’.

Dicho deporte se realiza sin ningún tipo de sujeción ni atadura, ya que, se carece de arnés, aunque esto no quiere decir que no se utilice ningún tipo de seguridad, puede usarse casco, rodilleras y guantes si el deportista lo desea, en el mayor número de casos para entrenar. Es importante que la vestimenta sea cómoda y ligera porque el exceso de peso puede complicar la acrobacia y aumentar el riesgo. Existen diferentes niveles de parkour, podemos hablar desde el parkour más amateur o novato hasta el más profesional o extremo. Las acrobacias del parkour son básicamente siempre las mismas, sin embargo, aumenta la dificultad de estas dependiendo de su lugar, del nivel, de los obstáculos que se traten y de la forma de su realización.

Daniel Gómez realizando un mortal hacia atrás. Fuente: Bárbara Aguilera
Daniel Gómez realizando un mortal hacia atrás. Fuente: Bárbara Aguilera

“Saltos simples y múltiples, mortales hacia atrás y hacia delante, wallflips, árabes y muchas técnicas más son las que practicamos. A mí, personalmente las técnicas que más me gusta practicar son las que acaban en ‘roll’ que es una forma de rodar por el suelo una vez que llegas lo tocas después de hacer la maniobra en el aire”, señaló Jonathan García, joven ‘traceur’ de Ciudad Real de 24 años de edad.

Normalmente son jóvenes de entre una media de 18 y 30 años quienes practican este deporte. A partir de los 30 años, algunos ‘traceurs’ no abandonan el deporte si se encuentran físicamente aún aptos. Lo más importante del parkour, es la buena actividad física del cuerpo además de una buena alimentación, que es algo base para que el organismo también encuentre esta situación de fortaleza y equilibrio que necesita. Ambos elementos, evitan y reducen el riesgo que existe de lesiones o fracturas cuando se realiza una mala posición, apoyo o control del cuerpo. Algunos accidentes más habituales que aparecen a partir de una mala práctica de estas acrobacias del parkour son, los esguinces tanto de pies como de manos y otro tipo de fracturas en las extremidades como la tendinitis, al apoyar de forma incorrecta la extremidad sobre la superficie. Igualmente son muy habituales los tirones y las contracturas. Estas patologías, parecen sobre todo en movimientos comunes de los niveles más complejos o avanzados.

“El parkour es distinto a todos los deportes, descargas adrenalina de una forma muy brutal a la vez que activas tu cuerpo y tu mente. Yo pienso que la psicología tiene mucho que ver porque con el parkour tienes la sensación de sentirte libre y te da fuerza para creer que eres capaz de todo” afirmó Daniel Gómez, actual ‘traceur’ de Toledo de 20 años de edad.

Bandas urbanas

Como muchos deportes minoritarios que comienzan practicándose en las calles de cualquier barrio como una forma de entretenimiento, en el parkour existen bandas o grupos. Normalmente, un grupo de amigos o conocidos que comparten afición y gustos comunes por este deporte se reúnen para practicarlo e incluso para competir.
“Nuestro grupo de parkour está constituido por cinco miembros, nos llamamos los ‘Black and White’, llevamos juntos desde hace seis años y en alguna ocasión hemos realizado competiciones en algún lugar de la ciudad, pero siempre han sido en plan amistosas. Nosotros no realizamos un nivel de parkour muy profesional, es más bien un nivel intermedio, pero aun así realizamos acrobacias dentro de las denominadas ‘mortales’”, explicó Sergio Palacios, ‘traceur’ de Madrid de 27 años.

Al igual que ocurre con otras bandas urbanas como el breakdance, para algunos es considerado un arte o disciplina deportiva mientras que otra parte de la sociedad a pesar de ser actos cada vez más comunes, no lo incluye en dentro del deporte o la actividad física. “Hay gente que infravalora este deporte porque lo ve como algo callejero y dañino, y eso es lo que le hace ser minoritario”, comentó Jonathan.

Jonathan García realizando un salto al vacío. Fuente: Rafael Colastra
Jonathan García realizando un salto al vacío. Fuente: Rafael Colastra

En algunas ocasiones, cuando un grupo decide competir o realizar algún torneo regional o local, se requiere una gran sincronización y organización del grupo. Para conservar la buena aptitud física y garantizar la maniobra de cada uno de los miembros del grupo, es muy conveniente que estos practiquen juntos, pudiendo modificar así los pasos y dejándose aconsejar y ayudar por el resto de compañeros de equipo, que actúan como jueces e incluso se autocritican.

“El entrenamiento es muy duro, y ocupa una gran parte de nuestro tiempo. El parkour requiere una actividad continua porque el cuerpo debe estar preparado siempre, no podemos dejar que nuestros músculos dejen de estar acostumbrados al movimiento, por eso, a lo largo de todas las semanas es importante y necesario entrenarse en el gimnasio el mayor tiempo posible y algún día también en la calle para practicar las acrobacias”.

Disciplina en progresión

Esta disciplina cada vez es más practicada por lo jóvenes, por lo cual, se podría hablar de un deporte con una influencia cada vez mayor en la sociedad. Un sector que aprovecha este deporte en los últimos tiempos como algo imaginativo y creativo, es la publicidad. Son casos como campañas publicitarias de la marca ‘Danet’ y ‘La Caixa’, que han escogido el parkour como una disciplina llamativa hacia al espectador y lo han expuesto en sus anuncios publicitarios televisivos, con el fin de identificar y asemejar su producto con este deporte, como algo también creativo y novedoso.

Además el parkour interviene en la cultura social, debido a que a este deporte se le atribuyen y relacionan una determinada vestimenta y una música específica, que a su vez lo caracteriza.
En ciudades de España, como Madrid, Barcelona o Valencia, actualmente hay escuelas y gimnasios dedicados a la enseñanza y preparación del parkour, donde entrenadores, llamados ‘coach’, inculcan a los jóvenes que desde una temprana edad sienten curiosidad por aprenderlo y convertirse en un gran ‘traucer’. ‘Universo Parkour’, es una de los gimnasios más destacados de parkour en España, que se encuentra situada en Sevilla, desde hace dos años. Daniel Barragán, uno de los entrenadores del centro con mayor experiencia, afirma que lo más importante para estos jóvenes es que aprendan a valorar el deporte como un arte y que siempre tengan los pies sobre la tierra sabiendo a lo que se dedican. Con una buena preparación y enseñanza, algunos de los alumnos consiguen adoptar el parkour como una forma de vida y tras los años convertirse en monitores de nuevas generaciones.

“Animamos a las chicas a que practiquen este deporte si les gusta. Siempre vas a enriquecerte más de un grupo mixto donde cada persona de forma particular pueda aportarte diferentes cosas”, declaró Sergio. Es cierto que, algo ha cambiado en el parkour, desde su inicio, y es que al principio los deportistas de parkour eran en su mayoría hombres, mientras que en la actualidad, a medida que avanza la sociedad, la mujer es cada vez más protagonista de deportes aparentemente arriesgados como el parkour y cada vez se encuentran más involucradas con el deporte en general. No importa el sexo en el parkour mientras que la persona que decide iniciarlo sea consciente de la gran fuerza corporal que se necesita para soportar los giros y el peso del cuerpo en el aire. Para cualquier práctica, es esencial que el deportista conozca sus límites y consiga alcanzar su máximo esplendor dentro de ellos.

Sergio Palacios realizando un invertido de 60º. Fuente: Bárbara Aguilera
Sergio Palacios realizando un invertido de 60º. Fuente: Bárbara Aguilera

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